El título en español, Eclesiastés, viene de las traducciones griega y latina del libro de Salomón. La LXX usó el término griego ekkle-siastes para su título, quiere decir «predicador», derivado de la palabra ekkle-sia, traducida «asamblea» o «congregación» en el NT. El título tanto de la versión griega como de la latina deriva del título hebreo, Qoheleth, que quiere decir «uno que llama o congrega» al pueblo. Se refiere al que se dirige a la asamblea; de aquí, el predicador (1:1, 2, 12; 7:27; 12:8-10). Junto con Rut, Cantar de los cantares, Ester y Lamentaciones, Eclesiastés es parte de los libros del AT del Megillot o «cinco libros». Los rabinos leían estos libros en la sinagoga en cinco ocasiones especiales durante el año. Eclesiastés se leía en Pentecostés.

- ¿Quién escribió el libro? Salomón
- ¿Cuándo fue escrito? 1000 a.C.
- ¿A quién fue escrito? Jóvenes de Israel / Roboam hijo de Salomón.
- ¿Dónde fue escrito? En Jerusalén
Autor y fecha.
El perfil autobiográfico del escritor del libro sin duda alguna apunta a Salomón. La evidencia abunda:
- El título encaja con Salomón, «hijo de David, rey en Jerusalén» (1:1) y «rey sobre Israel en Jerusalén» (1:12)
- La odisea oral del autor relata la vida de Salomón (1 R 2-11)
- El papel de uno que «enseñó sabiduría al pueblo» y escribió «muchos proverbios» (12:9) corresponde a su vida.
- Todos estos apuntan a Salomón, el hijo de David como el autor.
Una vez que Salomón es aceptado como el autor, la fecha y ocasión se vuelven claras. Salomón lo escribió probablemente en sus últimos años (no más tarde de alrededor del 931 a.C.), primordialmente para advertir a los jóvenes de su reino, sin omitir a otros.
Contexto Histórico de Eclesiastés.
La reputación de Salomón por poseer sabiduría extraordinaria encaja con el perfil de Eclesiastés. David reconoció la sabiduría de su hijo (1 R 2:6, 9) antes de que Dios le diera a Salomón una medida adicional. Después de que recibió un corazón «sabio y entendido» del Señor (1 R 3:7-12), Salomón ganó renombre por ser inmensamente sabio al emitir decisiones (1 R 3:16-28), una reputación que atrajo a «todos los reyes de la tierra» a sus cortes (1 R 4:34). Además, él compuso canciones y proverbios (1 R 4:32; 12:9), actividad para la cual estaban calificados los mejores sabios. La sabiduría de Salomón, tal como la riqueza de Job, sobrepasó la sabiduría «de todos los orientales» (1 R 4:30; Job 1:3).
Bosquejo de Eclesiastés.
- Dios y la vanidad de la vida, 1:1-2:26
- El tiempo y la eternidad, 3:1-22
- La sociedad, 4:1-16
- La religión, 5:1-6:12
- Dichos sabio, 7:1-29
- Prudencia y sabiduría, 8:1-10:20
- Inversión en la vida, 11:1-10
- Sobre la vejez y la muerte, 12:1-8
- Objetivos del maestro y conclusión, 12:9-14
Contenido.
Cada persona busca la realización en su vida, ¿pero dónde se encuentra? ¿Está en la riqueza material, en los placeres, en la sabiduría humana? Salomón probó estas cosas y otras más, pero no obtuvo satisfacción plena en ellas. Él describe su búsqueda en el libro de Eclesiastés, y concluye que todo esto lleva a la vanidad (6:12). Para encontrar el significado de la vida se debe ir más allá de estas posibilidades. La verdadera y permanente satisfacción sólo puede encontrarse en una relación personal con Dios.
Para entender este libro es esencial conocer el significado de dos expresiones hebreas: vanidad de vanidades y bajo el sol. Vanidad ocurre 37 veces e indica la inútil, huidiza y misteriosa naturaleza de la vida. Bajo el sol ocurre 29 veces e indica una perspectiva secular de la vida. Estas dos expresiones son indicios de que el escritor, Salomón el Predicador, no está describiendo el mundo en sus propios términos como el rey a quien Dios había escogido, sino desde la perspectiva de una persona increíblemente exitosa, pero secular, que considera el mundo independientemente de Dios, y concluye que no hay esperanza. En última instancia, la respuesta a la desesperación se encuentra en 12:13: teme a Dios y guarda sus mandamientos.
Dios inspiró al hombre a quien había dotado con más sabiduría (1 R 4:29–34) para escribir el libro de Eclesiastés (1:1, 12). Salomón escribió para la juventud (11:9) y para su hijo en particular (12:12); pero lo que él escribió es útil para todos.
Salomón tenía recursos ilimitados para responder a la pregunta, ¿Qué provecho tiene el hombre en toda su obra? (1:3; 2:24; 3:9). Para descubrir la respuesta, él investigó por muchos medios de la vida: la sabiduría, el placer, la riqueza, e incluso la experiencia religiosa. Después de sus intentos para descubrir “la buena vida,” llegó a la sorprendente conclusión de que: No hay nada mejor para un hombre que comer y beber y decirse que su trabajo es bueno (2:24).

Salomón da muchas exhortaciones sensibles en Eclesiastés, instando a los lectores a tratar de vivir una vida buena. Sin embargo, el razonamiento de bajo el sol lleva a la conclusión de que el gozo, la sabiduría y la moralidad conducen al mismo fin: la muerte le toca a todos por igual y es el fin de todo.
¿Puede tal libro haber sido inspirado por Dios? ¡Por supuesto que sí! Todas las palabras de este libro, como las de los otros libros bíblicos, fueron inspiradas por Dios. Da el mejor ejemplo del razonamiento bajo el sol y en forma conclusiva ilustra que es esencial una revelación especial de Dios para poder contestar las preguntas que Eclesiastés hace.
El libro de Eclesiastés motiva al lector a buscar las respuestas de Dios a los problemas de la vida, y no conformarse con el razonamiento de bajo el sol como un medio de llegar a soluciones absolutas. En última instancia, la respuesta al significado de la vida está en obedecer a Dios y gozar de su compañerismo.
Referencias Proféticas.
Para todas las vanidades descritas en el Libro de Eclesiastés, la respuesta es Cristo. De acuerdo a Eclesiastés 3:17, Dios juzga al justo y al impío, y los justos son solo aquellos que están en CRISTO (2 Corintios 5:21). Dios ha colocado el deseo por la eternidad en nuestros corazones (Eclesiastés 3:11), y ha provisto el Camino a la vida eterna a través de Cristo (Juan 3:16).
Se nos recuerda que luchar por alcanzar las riquezas del mundo, no solo es vanidad, porque no satisface (Eclesiastés 5:10), sino que aún si pudiéramos alcanzarlas, sin Cristo, perderíamos nuestras almas y ¿qué provecho habría en ello? (Marcos 8:36). A última instancia, cada desilusión y vanidad descrita en Eclesiastés tiene su remedio en Cristo, quien es la sabiduría de Dios y el único significado verdadero que encontramos en la vida.
Importancia en la Biblia.
Eclesiastés puede considerarse una apología dirigida a las personas cuya visión no va más allá de lo que está “debajo del sol”. El autor les demuestra la vanidad de la filosofía que abrazan, y subraya la futilidad del materialismo y de una vida sin Dios. Visto así, Eclesiastés resulta ser una viva crítica del secularismo y pretende combatir la tendencia a relegar la religión a la categoría de simple instrumento del secularismo. Si el hombre concibe el mundo como un fin en sí, la vida se vuelve vanidad; pero si lo considera como un medio por el que Dios se nos revela y nos muestra su sabiduría y justicia, la vida tiene significado (2.24; 5.18–20).
Una importante verdad que hallamos en Eclesiastés es que la vida hay que disfrutarla. El Predicador repite esta verdad varias veces como para que no se escape de nuestra atención: “Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida; y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor” (3.12–13; véase también 2.24–25; 5.18; 8.15; 9.7–10). La aceptación con agradecimiento de las bendiciones cotidianas puede traer gozo y sentido de realización a la vida.
Carácter de Dios en Eclesiastés
- Dios es paciente: 8:11
- Dios es poderoso: 3:11
Cristo en Eclesiastés.
Salomón escribió Eclesiastés como advertencia a quienes intentan encontrar gozo sin Dios. De hecho, vivir sin Dios es imposible, porque Él es el que «ha puesto eternidad en el corazón de ellos» (3:11). La búsqueda de la felicidad de Salomón, por medio de las experiencias y la filosofía, no lleva a nada sin Dios. Cristo no vino al mundo para hacer que la vida de los humanos fuera soportable. Vino a darnos vida «en abundancia» (Jn 10:9, 10). Cristo sigue siendo el único Pastor, fuente de toda sabiduría (12:11). Por eso, sin Cristo toda búsqueda será inútil e infructuosa.
Estructura de Eclesiastés.
Buscando el significado de la Vida
LA VANIDAD DE LA VIDA
- 1:1 Todo es vanidad
- 1:12 La experiencia del predicador
- OBSERVANDO VANIDAD
- 3:1 Todo tiene su tiempo
- 3:16 Injusticias de la vida
- 5:1 La vanidad de la vida
- 7:1 Sabiduría e insensatez
- 8:10 Cosas de la vida
ENSEÑANZAS A JÓVENES
- 10:1 La sabiduría
- 11:9 Consejos a Jóvenes
- 12:9 Conclusión
Fuente.
- Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org
- Ecclesiastés: Adaptado de Indubiblia, www.indubiblia.org
- Notas personales
- Imágenes: Google