HAGEO

La profecía lleva el nombre de su autor, Hageo. Debido a que su nombre quiere decir «el festivo», se cree que Hageo nació en un día festivo. Hageo es el segundo libro mas corto en el AT (Abdías es aún más corto), y es citado por el NT una vez (He 12:26).   

Hageo - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Hageo
  • ¿Cuándo fue escrito? 536 a 520 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Cautivos que regresaron a Jerusalén
  • ¿Dónde fue escrito? Jerusalén

Autor y fecha.

Poco se sabe de Hageo fuera de su corta profecía. Él es mencionado en Esdras 5:1 y 6:14, en ambas ocasiones asociado con el profeta Zacarías. Las listas de refugiados de Esdras no mencionan nada de Hageo, no hay indicaciones de su parentela o linaje tribal. Tampoco la historia proporciona registro alguno de su ocupación. Él es la única persona en el AT con este nombre, aunque nombres similares aparecen (Gn 46:16; Nm 26:15; 2 S 3:4; 1 Cr 6:30). Además, Hageo 2:3 puede sugerir que él también había visto la gloria del templo de Salomón antes que fuera destruido, por lo que tendría más de setenta años de edad cuando declaró la profecía.  

No hay ambigüedad o controversia acerca de la fecha de la profecía. La ocasión de cada una de sus cuatro profecías se especifica con claridad (1:1; 2:1; 2:10; 2:20), ocurriendo dentro de un lapso de tiempo de cuatro meses en el segundo año (520 a.C.) del rey persa Darío Hystaspes (521-486 a.C.).

Contexto Histórico de Hageo.

Como resultado del decreto de Ciro el Persa (Esd 1:1-4), se le permitió a JUdá regresar de Babilonia a su tierra, bajo el liderazgo civil de Zorobabel, y la guía espiritual de Josué el sumo sacerdote (Esd 3:2). Alrededor de 50.000 judíos regresaron. En el 536 a.C. comenzaron a reconstruir  el templo (Esd 3:1-4:5) pero la oposición de los vecinos y la indiferencia de los judíos causó que la obra fuera abandonada (Esd 4:1-24). Dieciséis años más tarde, Hageo y Zacarías fueron comisionados por el Señor para alentar al pueblo a continuar la reconstrucción del templo, y también a  reordenar sus prioridades (Esd 5:1-6:22).

Como resultado de esto, el templo fue terminado cuatro años más tarde (516 a.C.; Esd 6:15) 

Bosquejo.

  • Llamado a reconstruir el templo, 1:1-15
  • Presencia del Señor y gloria futura del templo, 2:1-9
  • Principios sobre la santidad, 2:10-19
  • Promesa de restauración del linaje de David, 2:20-23

Contenido.

Prioridades erróneas en las vidas de los hijos de Dios conducen al fracaso. A veces que  aun la actividad febril no produce los resultados deseados; si Dios no ocupa el primer lugar en la vida, nunca se obtendrá la verdadera victoria. Hageo fue llamado a predicarle a un pueblo cuyas prioridades no eran correctas. Igual que Zacarías y Malaquías, él ministró a Judá, después del exilio.

Debido a su pecado, Judá estuvo cautiva en Babilonia por setenta años. Después que Medo-Persia derrotó al imperio de Babilonia, a los judíos se les permitió volver a su tierra en el año 538 a.C. Cuando el primer contingente de cautivos liberados llegó, bajo el liderato de Zorobabel, el gobernador civil, y de Josué el sumo sacerdote, con mucho entusiasmo ellos colocaron el cimiento para el nuevo templo, pero dos cosas les estorbaron: Primero, confrontaron gran oposición por parte de unas personas que vivían en la tierra. Segundo, dedicaron mucho tiempo y esfuerzo en construir sus propias casas, lo que hizo que el templo quedará incompleto y sin uso. Ellos “plantaron generosamente, pero su labor sólo resultó en una fracasada cosecha a causa de sequía.” Este fue un tiempo de confusión y miseria.

En el 520 a.C., el pueblo moraba en hogares ya terminados y cómodos, pero sufrían crisis  financiera. El día 19 de agosto Hageo irrumpió en escena con un análisis de sus problemas; los reprendió comparando el estado de sus propias casas con la casa de Dios, que seguía en ruinas. Les desafío a reedificar el templo; los líderes y el pueblo reaccionaron con entusiasmo e inmediatamente comenzaron a construir.

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Maqueta del templo de Jeusalén que existía en tiempos de Jesús.

El 17 de octubre, estando la obra muy avanzada, algunos judíos de mayor edad desanimaron a los trabajadores comparando el templo que ellos construían con el templo de Salomón. En su segundo sermón, Hageo explica que la gloria del templo de Zorobabel sería mayor que la gloria del templo de Salomón.

El 18 de diciembre, el pueblo se preguntaba por qué ellos vivian en crisis y se sentían derrotados, a pesar de que estaban cumpliendo la voluntad de Dios. Hageo les respondió que necesitaban practicar pureza moral; la inmundicia es contagiosa, pero no la pureza. Lo limpio del templo no hace limpios a los trabajadores; pero su propia impureza en realidad amenazaba la pureza del templo. En ese mismo día, Hageo predicó un sermón de estímulo para Zorobabel, asegurándole que él había sido designado por Dios para la tarea que ejecutaba, y la finalizaría.

Hageo, cuyo nombre significa “mi festival,” era un laico que amaba el templo, y predicó sus cuatro sermones, que fueron dichos de una manera sincera y sin ninguna pretensión. El hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón (1 S 16:7; 2 Co 10:7a).

Referencias Proféticas.

Como con la mayoría de los libros de los profetas menores, Hageo termina con promesas de restauración y bendiciones. En el último verso, Hageo 2:23, Dios utiliza un título distintivamente mesiánico en referencia a Zorobabel, “Siervo mío” (Comparar 2 Samuel 3:18; 1 Reyes 11:34; Isaías 42: 1-9; Ezequiel 37:24,25).

A través de Hageo, Dios promete hacer a Zorobabel como un anillo de sellar, lo cual era un símbolo de honor, autoridad, y poder, algo como un cetro de rey, utilizado para sellar cartas y decretos. Zorobabel, como el anillo de sellar de Dios, representa la casa de David y la reanudación de la línea mesiánica interrumpida por el Exilio. Zorobabel restableció el linaje davídico de los reyes que culminará con el reinado de Cristo. Zorobabel aparece en el linaje de Cristo tanto por parte de José (Mateo 1:12), como por el lado de María (Lucas 3:27).

Importancia en la Biblia.

Hageo apremió al pueblo a considerar la reconstrucción del templo como asunto de suma importancia. Con eso estaba enseñando que la adoración verdadera es una cuestión de primer orden. El templo de Jerusalén, una vez reconstruido, volvería ser de primordial importancia como lugar de adoración y sacrificios. Siglos más tarde, Jesús entraría súbitamente a ese templo (Mal 3:1), poco después al morir en el calvario, el velo del templo se rasgó en dos (Lc 23.45), lo que marcaba el hecho de que Cristo se había entregado como sacrificio eterno a nuestro favor.

Carácter de Dios en Hageo.

  • Dios es glorioso: 2:1-9

Cristo en Hageo.

 El libro de Hageo revela el significativo lugar de Zorobabel en la línea mesiánica de David. Su  posición, ilustrada por un anillo de sello (2:23) continúa la línea real de David de la que vendría Cristo. El nombre de Zorobabel aparece entre los ancestros de María (Lc 3:27) y José (Mt 1:12), lo cual demuestra su importancia como medio de injerto de ambas ramas del linaje de Cristo en una misma línea.

Estructura de Hageo.

EXHORTACIÓN A EDIFICAR EL TEMPLO

  • 1:1  Año segundo del Rey Darío 
  • 1:7  Meditad sobre vuestro camino

OYÓ ZOROBABEL Y PUEBLO A DIOS

  • 1:12  La voz de Jehová     

LA GLORIA DEL NUEVO TEMPLO 

  • 2:1  Hageo habla a Zorobabel    

INFIDELIDAD APRENDIDA

  • 2:10  Preguntad a sacerdotes ley        

PROMESA JEHOVÁ A ZOROBABEL

  • 2:20  Hageo habla a Zorobabel  

Fuente:

EZEQUIEL

El libro siempre ha sido nombrado por su autor, Ezequiel (1:3; 24:24), quien no es mencionado en ningún otro lugar en las Escrituras. Su nombre quiere decir «fortalecido por Dios», lo cual, de hecho, él experimentó para llevar a cabo el ministerio profético al que Dios lo había llamado (3:8, 9). Ezequiel usa visiones, profecías, parábolas, señales y símbolos para proclamar y dramatizar el mensaje de Dios a su pueblo exiliado.

Visión de Ezequiel - Animación 3D - YouTube
Rueda en medio de rueda, 1:16.

Autor y fecha.

Si «el año treinta» del 1:1 se refiere a la edad de Ezequiel, él tenía 25 años de edad cuando fue llevado cautivo y 30 cuando fue llamado al ministerio. 30 años era la edad en la que los sacerdotes comenzaban su cargo, y por lo tanto era un año notable para Ezequiel. Su ministerio comenzó en el 593 a.C. y se extendió por lo menos 22 años hasta el 571 a.C. (25:17). Él era un contemporáneo tanto de Jeremías (quien era unos 20 años mayor) y Daniel (quien era de la misma edad), a quien él nombra en el 14:14, 20; 28:3 como un profeta que ya era bien conocido. Al igual que Jeremías (Jer 1:1) y Zacarías (Zac 1:1 con Neh 12:16), Ezequiel fue tanto un profeta como un sacerdote (1:3). Debido a su contexto sacerdotal, él estaba particularmente interesado y a la vez familiarizado con los detalles del templo; y así Dios lo usó para escribir mucho acerca de ellos (8:1-11:25; 40:1-47:12).   

Ezequiel y su Esposa (quien es mencionada en el 24:15-27) estaban entre los diez mil judíos que fueron llevados cautivos a Babilonia en el 597 a.C. (2 R 24:11-18). Ellos vivián en Tel-abib (3:15) en la cuenca del río Quebar, probablemente al SE de Babilonia. Ezequiel escribe de la muerte de su esposa en el exilio (Ez 24:18), pero el libro no menciona la muerte de Ezequiel, las cual la tradición rabínica sugiere que ocurrió en las manos de un príncipe israelita cuya idolatría él reprendió alrededor del 560 a.C.

Contexto Histórico de Ezequiel.

En el contexto inmediato, varias características fueron estratégicas. Políticamente, el poder militar de Asiria se derrumbó después del 626 a.C. y la capital, Nínive, fue destruida en el 612 a.C. por los babilonios y los medos (Nahum). El Imperio Neobabilonio había manifestado su poderío desde que Nabopolasar tomó el trono en el  625 a.C., y Egipto, bajo Faraón Necao II, estaba determinado a conquistar lo que pudiera.

Babilonia aplastó a Asiria en el 612-605 a.C., y registró una victoria decisiva en contra de Egipto en el 605 a.C. en Carquemis, sin dejar, de acuerdo a la crónica babilonia, sobreviviente alguno. También en el 605 a.C., Babilonia guiada por Nabucodonosor, comenzó la conquista de Jerusalén y la deportación de los cautivos, entre los cuales estaba Daniel (Dn 1:2). En diciembre de 598 a.C., volvió a sitiar a Jerusalén y en el 16 de marzo de 597 a.C. tomó posesión de ella. En esta ocasión se llevó cautivo a Joaquín y a un grupo de diez mil que incluyó a Ezequiel (2 R 24:11-18). La destrucción final de Jerusalén y la conquista de Judá, que incluyó la tercera deportación, ocurrió en el 586 a.C.      

Los profetas engañaban a los exiliados con certezas de un regreso pronto a Judá (13:3, 16; Jer 29:1). Ezequiel advirtió que su amada Jerusalén sería destruida y su exilio prolongado y por lo tanto, no había esperanza de un regreso inmediato. En el 585 a.C., una persona que se escapó de Jerusalén, quien había evadido a los babilonios, llegó  a Ezequiel con las primeras noticias de que la ciudad había caído en el 586 a.C., alrededor de seis meses antes (33:21). Esto destrozó las falsas esperanzas de cualquier liberación inmediata para los exiliados, y entonces el resto de las profecías de Ezequiel se relacionaron a la restauración futura de Israel a su tierra de origen y las bendiciones futuras del reino mesiánico.     

Bosquejo.

  • Caída de Jerusalén, 1:1-24:27
  • Destrucción de las naciones paganas, 25:1-32:32
  • Restauración de Israel y Judá, 33:1-48:35

Contenido.

Si un creyente tiene comunión con Dios en cierto lugar, y luego es removido a la fuerza de ahí, ¿puede él encontrar a Dios en presencia de sus enemigos? ¿Puede Dios ser adorado fuera del templo que Él ordenó para ese propósito? Estas son preguntas que inquietaron al profeta Ezequiel.

Cinco años después de haber sido exiliado (1:2), Ezequiel tuvo una impresionante visión de la gloria de Dios que marcó el inicio de su ministerio el cual se divide en dos períodos claros, siendo la caída de Jerusalén a línea divisoria; él predicó arrepentimiento y juicio, anunciando la próxima destrucción de Jerusalén como castigo por los pecados de apostasía, idolatría y las alianzas extranjeras; igualmente denunció a los falsos profetas que daban al pueblo un sentido de seguridad y negaban la severidad del juicio divino. Uno de los temas principales durante este período del ministerio de Ezequiel fue la justicia de Dios (18:25, 29; 33:17, 20). Su esposa murió en el 587 a.C., poco antes de la caída de Jerusalén (24:18). Cuando Jerusalén cayó, Ezequiel predicó un mensaje de consuelo y de reforma, anunciando la futura restauración de Judá.

La unión de los dos palos | Ezequiel 37
Israel y Judá serán restaurados y eunidos nuevamente.

Como sacerdote, Ezequiel sintió mucho la destrucción de Jerusalén; pero, él entendió la necesidad del exilio. Con la pérdida del templo y sus rituales, Ezequiel aprendió a depender en Dios solamente. Al igual que Jeremías, contemporáneo suyo, Ezequiel enseñó la responsabilidad individual. Este libro, lleno de esperanza demuestra que Dios, por su gracia, no aniquiló a su pueblo escogido (28:25–26) como lo hizo con otras naciones culpables de ofensas semejantes. En su lugar, El los disciplinó para corregir su pecado y que por ello cambiaran sus caminos. La disciplina de Dios dio resultado ya que el cautiverio babilónico curó a los judíos de la idolatría. Los creyentes de cualquier generación pueden beneficiarse al someterse a la disciplina del Padre (He 12:4–11).

Referencias Proféticas.

Ezequiel 34 es el capítulo donde Dios denuncia a los líderes de Israel como falsos pastores, por su poco cuidado a Su pueblo. En lugar de apacentar a las ovejas de Israel, ellos se preocupaban por ellos mismos. Ellos comían bien, estaban bien vestidos y bien atendidos por el mismo pueblo sobre el que ellos habían sido puestos para cuidar (Ezequiel 34:1-3). En contraste, Jesús es el Buen Pastor quien da Su vida por las ovejas, y quién las protege de los lobos que destruirían al rebaño (Juan 10:11-12). El verso 4 del capítulo 34 describe al pueblo cuyos pastores fracasaron en ministrar a las ovejas débiles, enfermas, heridas y pérdidas. Jesús es el Gran Médico quien sana nuestras heridas espirituales (Isaías 53:5) por Su muerte en la cruz. Él es quien busca y salva a lo que se había perdido (Lucas 19:10).

Importancia en la Biblia.

Ezequiel, como ningún otro autor bíblico, proclama determinantemente que el hombre sí puede conocer verdaderamente a Dios. Ochenta y seis veces aparecen en el libro frases como: ”sabréis que yo soy Jehová” (6.7, 10, 13, 14; cf. Jn 17.3).

Ezequiel pone de relieve la realidad del pecado que domina aún al pueblo escogido en muchos momentos de su historia (16; 20; 23). A la vez que reconoce la soberanía divina, recalca que el hombre tiene la responsabilidad de su pecado y tiene el llamado al arrepentimiento (18.31, 32). Los tonos oscuros y repulsivos con que Ezequiel pinta el pecado destacan su concepto de la gracia divina (por ejemplo, 36.25–27).Como ningún otro profeta, Ezequiel acentúa la realidad del juicio y la ira de Dios (caps. 5; 7; 20; etc.). Pero también habla con pasión del tierno amor de Jehová, quien busca a sus ovejas perdidas (cap. 34), no quiere «la muerte del que muere» y ruega: «convertíos, pues, y viviréis» (18.32).

Ezequiel fue el primero que instó a la responsabilidad individual (cf Dt 24.16), pero en el famoso capítulo 18 tenemos un desarrollo sin paralelo de esta doctrina. Sin embargo, el libro termina con la visión de una sociedad (40–48) que no deja campo para el individualismo egoísta, tan común en épocas posteriores. Con aún más precisión que Jeremías (31.31–34), Ezequiel presentó la solución de la problemática de la persona en la regeneración interna, la obra del Espíritu de Dios y el sello del PACTO renovado (11.19; 18.31; 36.25–27). Pero como sacerdote (1.3), siempre buscaba la renovación del templo, culto, sacrificios y otras expresiones externas de la religión (40–48).Como ningún otro profeta, Ezequiel se puso de parte de Dios y aun expresó deleite en los juicios divinos (2.8–3.3). Pero, con su profunda conciencia del valor del individuo, asignó al cuidado pastoral un papel profético. Su hondo sentido de responsabilidad como “atalaya” (3.16–21; 33.1–9), que debía velar por la salvación del prójimo, no tuvo paralelo humano en la historia bíblica hasta San Pablo (cf. Ro 9.1–3; 10.1).

El Carácter de Dios en Ezequiel.

  • Dios es glorioso: 1:28; 3:12, 23; 9:3; 10:4, 18, 19: 11:23; 43:4, 5; 44:4
  • Dios es santo: 1:26-28; 8-11; 43:1-7
  • Dios es justo: 18:25, 29; 33:17, 20
  • Dios es paciente: 20:17
  • Dios provee: 28:2-10
  • Dios se aíra: 7:19

Cristo en Ezequiel.

Ezequiel contiene varios pasajes que ilustran el triunfo de Israel a través de la obra del Mesías. Vemos a Cristo como «cogollo de aquel alto cedro» (17:22-24). Esta profecía mesiánica demuestra el linaje real de Cristo en relación con David. En las Escrituras se usa a menudo la imagen de la rama en referencia al Mesías y a Cristo como tierno retoño que será plantado en el monte de Israel (34:23, 24; 37:24, 25; Is 4:2; Jer 23:5; 33:15; Zac 3:8; 6:12). Sobre lo alto, Ezequiel pinta a Cristo como cedro majestuoso, que puede proteger con su sombra a Israel. 

También, Cristo aparece como Pastor que cuida sus ovejas (34:11-31). Pero Ezequiel describe además el juicio del Pastor contra quienes abusan del pueblo de Israel o lo maltratan (34:17-24; Mt 25:31-46)

Estructura de Ezequiel.

LLAMADO

  • 1:1  Visión y Gloria Divina     
  • 2:1  Llamamiento de Ezequiel

CAÍDA DE JERUSALÉN

  • 4:1  Predicción sitio de Jerusalén  
  • 6:1  Profecía contra Israel
  • 7:1  El fin viene
  • 8:1  Visión abominaciones en Israel        
  • 9:1  Visión muerte de culpables
  • 10:1  Gloria de Jehová abandona el templo
  • 11:1  Reprensión, promesa, restauración
  • 12:1  Salida Ezequiel señal cautividad    
  • 13:1  Condenación falsos profetas
  • 14:1  Juicio idolatría y Jerusalén
  • 15:1  Jerusalén vid inútil
  • 16:1  Infidelidad de Jerusalén
  • 17:1  Parábola águila y la vid
  • 18:1  El alma que pecare morirá
  • 19:1  Dios versus Israel
  • 21:1  Pecados de Jerusalén
  • 23:1  Las dos hermanas
  • 24:1  Parábola de la olla hirviente

DESTRUCCIÓN DE NACIONES PAGANAS

  • 25:1  Amón, Moab  Edom, Filisteos         
  • 26:1  Profecía Tiro y Sidón
  • 29:1  Profecía a Egipto

DISCIPLINA Y RESTAURACIÓN

  • 33:1  El deber del Atalaya     
  • 34:1  Profecía contra pastores de Israel
  • 35:1  Profecía contra monte Seir
  • 36:1  Restauración de Israel
  • 37:1  Valle de huesos secos
  • 38:1  Profecía contra Gog
  • 40:1  La visión del templo     
  • 43:1  Gloria en el templo leyes
  • 47:1  Aguas salutíferas, repartición de tierras

Fuente.

ESDRAS

Aunque el nombre de Esdras no aparece en el relato del regreso postexilico de Judá a Jerusalén hasta el 7:1, el libro lleva su nombre, que significa «Jehová ayuda», como título. Esto se debe a que tanto la tradición judía como cristiana atribuyen este libro al famoso escriba-sacerdote. Los escritores del Nuevo Testamento no citan el libro de Esdras.  

el blog del padre eduardo: Curso de Biblia 2016. 13- La «inspiración»
Esdras era sacerdote y escriba.

El libro de Esdras describe la restauración que ocurrió cuando Judá volvió del cautiverio babilónico. Esdras era un sacerdote (7:11, 12, 21; 10:16) interesado en restaurar la adoración dentro de la comunidad que había regresado; también era un escriba (7:6, 11, 12, 21) decidido a estudiar y enseñar la Palabra de Dios. Él era estricto en la aplicación de las Escrituras. Según la tradición judía, fundó lo que llamaban la Gran Sinagoga, y es considerado como el padre de los escribas. Generalmente se piensa que Esdras fue el principal responsable del tipo de judaísmo practicado durante el tiempo del Nuevo Testamento.

  • ¿Quién escribió el libro? Esdras
  • ¿Cuándo fue escrito? 440 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? A judíos
  • ¿Dónde fue escrito? Jerusalén

Contexto Histórico de Esdras.

Dios había sacado a Israel de la esclavitud de Egipto (alrededor del 1445 a.C.);  cientos de años más tarde, antes de los acontecimientos de Esdras, Dios le dijo a su pueblo que si escogían quebrantar su pacto, Él volvería a permitir que otras naciones los llevaran como esclavos (Jer 2:14-25). A pesar de las advertencias continuas de Dios por boca de sus profetas, Israel y Judá escogieron rechazar a su Señor y participar en la adoración a dioses extraños, además de cometer las prácticas abominables que acompañaban a la idolatría (2 R 17:7-18; Jer 2:7-13). Fiel a su promesa, Dios trajo a los asirios y a los babilonios para disciplinar a Israel y Judá que se habían alejado de Él.

Israel es disperso entre el Imperio Asirio, y así permanece hasta hoy. El regreso de Judá del cautiverio persa ocurrió en tres fases. El libro de Esdras presenta la primera fase (538 a.C.) bajo Zorobabel (1:1–6:22) y la segunda (458 a.C.) que fue dirigida por Esdras mismo (7:1–10:44). La tercera fase (444 a.C.) fue dirigida y narrada por Nehemías, colega de Esdras.

Autor y fecha.

Esdras es la persona que con mayor probabilidad escribió tanto Esdras como Nehemías, los cuales originalmente pudieron haber sido un libro. Esdras 4:8-6:18 y 7:12-26 fueron escritos en arameo. Aunque Esdras nunca afirma que él escribió estos libros, argumentos internos lo favorecen fuertemente. Después de su llegada a Jerusalén (alrededor del 458 a.C.), él cambió de escribir en tercera persona a hacerlo en primera persona. En la primera sección es probable que usó la tercera persona porque estaba citando sus memorias.

Se cree que Esdras posiblemente sea el autor de los libros de Crónicas; por lo que es natural que el mismo autor continúe la narración del A.T mostrando cómo Dios cumplió su promesa, al regresar su pueblo a su territorio después de setenta años de cautividad. También hay un fuerte tono sacerdotal en Crónicas, y Esdras fue un descendiente sacerdotal de Aarón (7:1-5). Los versículos finales de 2 Crónicas (36:22-23) son casi idénticos a los versículos de inicio de Esdras (1:1-3a), afirmando así su papel como autor de ambos.

En la elaboración de la primera parte de su obra, Esdras posiblemente consultó material escrito con anterioridad; el resto, contiene sus memorias personales. Esdras tiene una perspectiva semejante a la de 1 y 2 Crónicas, y continúa la historia comenzada en esos libros.

Bosquejo de Esdras.

  • Regreso del exilio, 1:1-6:22
  • Reformas propiciadas por Esdras, 7:1-10:44.

Contenido.

La mayor parte de Esdras originalmente se escribió en el idioma hebreo; pero, 4:8–6:18 y 7:12–26 se escribió en arameo. Las secciones en arameo contienen decretos y correspondencia oficial. Los eventos descritos en Esdras ocurren durante el período del dominio del imperio persa. Poco después que el rey persa, Ciro, conquistara el imperio de Babilonia (Dn 5:25–31), y publicó un decreto permitiendo que los judíos volvieran a su propia tierra (1:1–4).

PEKEHISTORIA: ORGANIZACIÓN DEL IMPERIO PERSA
Extensión del Imperio Persa.

Zorobabel fue el líder político de este regreso y el sacerdote Jesúa fue el líder religioso (4:3; 5:2). Ya estando en Jerusalén, los judíos construyeron el altar e hicieron una tentativa de reedificar el templo (3:1–13). Las naciones circundantes se quejaron al emperador de Persia quien publicó una orden de que la obra se detuviera (4:1–24), la cual fue rescindida por un decreto de Darío (6:1–12). Pero siendo desafiados por los profetas Hageo y Zacarías, el pueblo completó la reconstrucción del templo en el año 515 a.C. (5:1–6:15).

Entre los regresos del pueblo bajo Zorobabel y Esdras (6:22; 7:1), hubo un período de unos ochenta años. Los eventos del libro de Ester ocurrieron durante este período del libro. El emperador persa, Artajerjes I, publicó un decreto instando a los judíos que habían permanecido en la tierra de su cautividad a que volvieran a su patria (7:11–20). Cuando Esdras volvió, notó que el pueblo no estaba viviendo vidas santas, por eso los desafió al arrepentimiento y la consagración (9:5–10:8). Entonces el pueblo renovó su pacto de santidad para con Dios (10:9–44).

El libro de Esdras proporciona una sólida base para confiar que Dios concederá nuevos comienzos. A pesar de qué obstáculos u oposición tengan que confrontarse, el Señor es fiel a su palabra y protegerá y dirigirá a los que pongan la fe en El (8:21–23) y confíen en el poder del Espíritu Santo (Zac 4:6).

Referencias Proféticas.

Vemos en el Libro de Esdras una continuación del tema bíblico del remanente. Siempre que llega el juicio o el desastre, Dios salva a un pequeño remanente para Él Mismo: Noé y su familia de la destrucción del diluvio; la familia de Lot de Sodoma y Gomorra; los 7000 profetas preservados en Israel, a pesar de la persecución de Acab y Jezabel. Cuando los israelitas padecieron la cautividad en Egipto, Dios libró a Su remanente y los llevó a la Tierra Prometida.

Un promedio de cincuenta mil personas regresaron a la tierra de Judea en Esdras 2:64-67, y sin embargo, mientras se comparan ellos mismos con los números en Israel durante sus días de prosperidad bajo el rey David, su comentario es, “Somos dejados este día como un remanente.” El tema del remanente es llevado al Nuevo Testamento donde Pablo nos dice que “Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.” (Romanos 11:5).

Aunque la mayoría de la gente en los días de Jesús lo rechazó, permaneció un grupo de gente que Dios había reservado y preservado en Su Hijo, y en el pacto de Su gracia. Desde Jesucristo, a través de todas las generaciones, existe un remanente de fieles, cuyos pies están en el camino angosto que conduce a la vida eterna (Mateo 7:13-14). Este remanente será preservado con el poder del Espíritu Santo, quien los ha sellado, y los entregará a salvo en el último día (2 Corintios 1:22; Efesios 4:30).

Importancia en la Biblia.

El tema del libro de Esdras es la restauración del remanente del pueblo del pacto que obedece la Ley de Dios. Muestra claramente que Dios interviene para preservar a Su pueblo, aun cuando estaban cautivos en un país pagano. Pero en su ausencia, el pueblo no había podido adorar como cuando adoraba en el templo. Solo en el templo de Jerusalén, pensaban, se podía ofrecer la verdadera adoración y el verdadero sacrificio al Dios Redentor. De ahí que la reconstrucción del templo fuera tan importante.  En él podrían restaurar la adoración a Dios y reencontrar su verdadera identidad como pueblo de Dios en el mundo.

El libro de Esdras también enseña una gran lección sobre la providencia de Dios. Varios diferentes reyes persas se mencionan en este libro. Cada rey jugó un papel importante en cuanto al regreso a Jerusalén del pueblo del pacto, y la reconstrucción del templo como centro de la vida religiosa judía. Esto demuestra que Dios puede valerse de los paganos para cumplir su voluntad en cuanto a la vida de su pueblo.

Carácter de Dios en Esdras.

  • Dios es bueno: 8:18
  • Dios es poderoso: 8:22
  • Dios es justo: 9:15
  • Dios es sabio: 7:25
  • Dios se aíra: 8:22

Cristo en Esdras.

El regreso de Israel a la tierra de la promesa ilustra el perdón incondicional ofrecido de manera suprema a través de Cristo. La protección de Dios a su pueblo reforzaba su pacto con David de preservar a su línea. Jesús, descendiente directo de la línea de David, llegaría luego para traer la salvación al mundo entero.

Estructura de Esdras.

REGRESO DEL EXILIO

  • 1:1  Ciro rey de Persia
  • 1:2  Así ha dicho
  • 1:5  Jefes de casas paternas Judá
  • 2:1  Los del cautiverio
  • 2:36  Los sacerdotes
  • 2:40  Los Levitas
  • 2:43  Los sirvientes del templo
  • 2:55  Hijos siervos de Salomón
  • 2:58  Sirvientes del templo
  • 2:59  Estos subieron de Tel-Mela
  • 2:64  Congregación Unida
  • 2:68  Algunos Jefes casa paternas
  • 2:70  Habitaron los sacerdotes
  • 3:1  Pueblo se juntó en Jerusalén
  • 3:8  Zorobabel hijos de Salatiel
  • 3:10  Albañiles echaban los cimientos
  • 4:1  Los enemigos de Judá
  • 4:4  Pueblo íntimo a Judá
  • 4:6  El reino de Suero
  • 4:7  En días de Artajerjes
  • 4:17  El rey envió respuesta
  • 4:23  Copia carta Artajerjes
  • 5:1  Profetizaron  Hageo y Zacarías
  • 5:3  Vino a ellos Tatnai
  • 5:6  Copia carta Tatnai
  • 6:1  Darío orden buscar archivos
  • 6:6  Tatnai gobernador
  • 6:13  Hicieron según el rey Darío
  • 6:16  Hijos  de Israel hicieron dedicación
  • 6:19  Hijos cautividad celebraron pascua

REFORMAS

  • 7:1  Pasadas estas cosas Esdras
  • 7:7  Con  él subieron a Jerusalén
  • 7:11  Carta Artajerjes a Esdras
  • 7:21  Por Artajerjes es dad orden
  • 7:25  Esdras con Jueces
  • 7:27  Bendito Dios puso corazón Rey
  • 8:1  Estos subieron conmigo de Babilonia
  • 8:15  Reuní Junto Río Ahava
  • 8:21  Y publiqué ayuno junto río
  • 8:24  Aparte doce de los principales
  • 8:31  Partimos para Jerusalén
  • 8:35  Hijos cautividad ofrecieron sacrificio
  • 9:1  Israel no separado de pueblos
  • 9:6  Dios mío confuso estoy
  • 9:10  ¿Qué diremos Dios después esto?
  • 10:1  Mientras oraba Esdras
  • 10:6  Esdras a casa de Johanan
  • 10:9 Judá y Benjamín reunieron Jerusalén
  • 10:16  Así hicieron los del cautiverio
  • 10:18  De hijos sacerdotes
  • 10:23  Hijos de Levitas
  • 10:25  Asimismo de Israel.

Fuente.

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