Originalmente, 1 y 2 Samuel formaban un solo libro, pero la división hecha posteriormente fue apropiada, según se comparan los dos libros. 1 Samuel se enfoca más en cuestiones históricas mientras que 2 Samuel es una biografía del rey David. En 1 Samuel David está en “capacitación” y en 2 Samuel aparece como el rey. Saúl fue un rey conforme al corazón de la gente (1 S) mientras que David fue un rey conforme al corazón de Dios (2 S). El establecimiento del reino (1 S) da lugar a la consolidación y expansión del mismo (2 S).

- ¿Quién escribió el libro? Samuel, Gad, Natán
- ¿Cuándo fue escrito? 931 a 722 a.C.
- ¿A quién fue escrito? Universal / Historia de Israel
- ¿Dónde fue escrito? Rama, Mizpa, Jerusalén.
Contexto Histórico.
Los eventos relatados en el libro comienzan con el ascenso de David al trono sobre Judá en Hebrón, y continúan hasta poco antes de su muerte; así que las fechas de los eventos cubiertos serían del año 1010 a.C. hasta el 970 a.C. Durante este período se escribieron los Salmos davídicos y el libro de Salmos comenzó a recopilarse.
Bosquejo:
- Actividades de David después de la muerte de Saúl, 1:1-4:12.
- David rey de Judá e Israel, 5:1-15:6
- Rebelión de Absalón y últimos días de David como rey, 15:7-24:25.
Contenido.
Este libro histórico resalta la voluntad de Dios en la vida de David y en los eventos descritos en él. Se enfatiza la seriedad del pecado y también el hecho que aun cuando el pecado se perdone, quedan las consecuencias (12:13–14). Al mismo tiempo, el pecado del hombre no impide los propósitos de Dios. Desde el tiempo del canto de acción de gracias de Ana (1 S 2:10) hasta el Salmo de alabanza de David (2 S 22:51), el plan de Dios era bendecir a Israel con el ungimiento de un rey de su predilección. La promesa al rey David de que un descendiente suyo se sentaría en su trono (7:12–15), va más allá de Salomón y se enfoca en Jesucristo, el Hijo de Dios (He 1:5). La promesa de Dios de un reino eterno será cumplida el día en que venga Aquel quien es el Rey de reyes y el Señor de señores (Ap 11:15; 19:16).
Referencias Proféticas.
El Señor Jesucristo es visto principalmente en dos partes de 2 Samuel. Primero, en el Pacto Davídico como se indica en 2 Samuel 7:16: “Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.” Y reiterado en Lucas 1:32-33 en las palabras del ángel que apareció a María para anunciarle el nacimiento de Jesús: “Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.” Cristo es el cumplimiento del Pacto Davídico: Él es el Hijo de Dios en la línea de David quien reinará para siempre.

Segundo, Jesús es visto en la canción de David al final de su vida (2 Samuel 22:2-51). Él canta de su roca, fortaleza y libertador, su refugio y salvador. Jesús es nuestra Roca (1 Corintios 10:4; 1 Pedro 2:7-9), el Libertador de Israel (Romanos 11:25-27), el fortísimo consuelo de “los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.” (Hebreos 6:18), y nuestro único Salvador (Lucas 2:11; 2 Timoteo 1:10).
Importancia en la Biblia.
Destacados historiadores modernos han considerado los libros de Samuel una de las mejores historias antiguas. La mención de libros escritos por profetas (1 Cr 29:29; 2 Cr 9:29), el hecho de pertenecer a los “Profetas Anteriores” en la Biblia hebrea, la actividad cultual de los círculos proféticos y la interpretación dada a la historia de Israel indican en estos libros una estrecha relación entre el profetismo y la historia bíblica. Israel veía la historia como el desarrollo del plan de Dios, quien actúa y se revela en la historia. Moisés era profeta y en él se ve este sentir profético de la historia.
El libro de Samuel desempeña un papel importante en la historia del Antiguo Testamento. Explica el tiempo crucial en el principio de la monarquía. Muestra la importancia de un rey fiel y obediente a Dios, que a la vez señala al Rey perfecto que ha de venir. El capítulo 7 de 2 Samuel es un capítulo clave para el resto del Antiguo Testamento, puesto que da la promesa a la línea davídica. En Samuel se ven, por los actos de Dios en su tratamiento con su pueblo escogido, las grandes doctrinas de la elección, la revelación, la providencia de Dios, la justicia divina, el perdón de Dios y el Reino de Dios.
Carácter de Dios en 2 Samuel.
- Dios es bueno: 2:6
- Dios cumple sus promesas: 7:12, 13
- Dios provee: 17:14, 15
- Dios es verdadero: 2:6
- Dios no tiene igual: 7:22
- Dios es uno: 7:22
- Dios es sabio: 7:20
- Dios se aíra: 6:7; 21:1; 24:1, 15, 17
Cristo en 2 Samuel.
El pacto Davídico que hallamos en 2 Samuel 7:12-16 revela la promesa divina por toda la eternidad. Cristo cumple este pacto como Mesías que desciende directamente de la línea real de David. La vida de David, que leemos en 2 Samuel, prefigura el futuro reino de Cristo.
Estructura de 2 Samuel.
DAVID REY DE ISRAEL
- 1:1 David oye muerte de Saúl
- 2:1 David proclamado Rey de Judá
- 3:2 David en Hebrón
- 4:1 Is-Boset es asesinado
- 5:1 David Rey de Israel
- 7:1 Pacto de Dios con David
- 8:1 David extiende sus dominios
- 10:1 Derrotas de Amonitas y Sirios
PECADO
- 11:1 David y Betsabé
- 12:1 Natán a David
CONSECUENCIAS
- 13:1 Amón, Tamar y Absalón
- 14:1 Joab procura regreso de Absalón
- 15:1 Absalón contra David
- 17:1 Consejos de Ahitofel y Husai
- 18:1 Muerte de Absalón
PRECIO
- 19:1 David a Jerusalén
- 20:1 Sublevación de Seba y Gabaonitas
- 22:1 Cántico de liberación de David
- 23:1 David últimas palabras y valientes
- 24:1 David censa al pueblo