CANTAR DE LOS CANTARES

El Cantar de los Cantares es una obra que le canta al amor, escrita por Salomón. El título del libro en las versiones de la Septuaginta griega (LXX) y la Vulgata latina (Vg.) derivan de la hebrea, al traducir literalmente las dos primeras palabras de 1:1: «Cantar de los cantares». Varias versiones dice: «El canto de Salomón», y de esta manera dan el sentido más completo del 1:1. El superlativo: «Cantar de los cantares» (como «Lugar santísimo» en Éx 26:33, 34 y «Rey de reyes» en Ap 19:16), indica que esta canción o canto es la mejor entre las mil cinco obras musicales de Salomón (1R 4:32). La palabra traducida «cantar» frecuentemente se refiere a música que honra al Señor (1Cr 6:31, 32; Sal 33:3; 40:3; 144:9).

Amor de Jóvenes #06 Poema
  • ¿Quién escribió el libro? Salomón
  • ¿Cuándo fue escrito? 1014 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Su esposa
  • ¿Dónde fue escrito? Jerusalén

Autor y fecha.

El nombre de Salomón aparece siete veces en este libro (1:1, 5; 3:7, 9, 11; 8:11, 12). El libro pudo haber sido escrita en cualquier momento durante el reinado de Salomón. Debido a que se hace referencia a ciudades al Norte y al Sur en descripciones de Salomón y viajes, tanto el período reflejado como el momento en el que se escribió apuntan al reino unido antes que se dividiera después de Salomón.

Contexto Histórico de Cantares.  

Dos personas dominan esta dramática canción de amor. En primer lugar Salomón, quien es mencionado cinco veces como rey (1:4, 12; 3:9, 11; 7:5), aparece como «el amado». El segundo personaje, la doncella sulamita (6:13), se mantiene anónima; lo más probable es que ella fue una residente de Sumen, 4.8 km al Norte de Jezrel en la parte baja de Galilea. Algunos sugieren que es la hija de Faraón (1 R 3:1), aunque el canto no provee evidencias para esta conclusión. Otros favorecen a Abisag la sulamita que cuidó del rey David (1 R 1:1-4, 15). Una doncella desconocida de Sunem, cuya familia posiblemente había sido contratada por Salomón (8:11) parece ser la alternativa más razonable. Ella habría sido la primera esposa de Salomón (Ec 9:9), antes que pecara al añadir seiscientas noventa esposas más y trescientas concubinas (1 R 11:3).

Algunos personajes no tan importantes los encontramos en varios y diferentes grupos en este libro. En primer lugar, la mención frecuente de las «hijas de Jerusalén» (1:5; 2:7; 3:5; 5:8, 16; 8:4), quienes podrían ser parte del personal de la casa de Salomón (3:10). En segundo lugar, amigos de Salomón entran en el 3:6-11; y en tercer lugar, también lo hacen los hermanos de la sulamita (8:8, 9). Es muy probable que la afirmación del 5:1b fuera la bendición de Dios sobre la unión de la pareja.

El escenario combina tanto escenas rurales como urbanas. Porciones se llevan a cabo en el campo al Norte de Jerusalén, donde la sulamita vivió (6:13) y donde Salomón disfrutó de preeminencia como alguien que cultivaba viñas y era pastor (Ec 2:4-7). La sección de la ciudad incluye la boda y el tiempo después en la residencia de Salomón en Jerusalén (3:6-7:13).

La primera primavera aparece en el 2:11-13 y la segunda en el 7:12. Suponiendo una cronología sin espacios, Cantar de los cantares se llevó a cabo a lo largo de un período de tiempo de por lo menos un año de extensión, pero probablemente no más de dos años.  

Bosquejo de Cantares.

  • Sección A: Comienzo de la historia, 1:1-2:7
  • Sección B: Disfrute de un día de primavera, 2:6-17
  • Sección C: Noche de separación previa a la boda, 3:1-5
  • Sección D: El día de la boda, 3:6-5:1
  • Sección E: Separación tras la noche de bodas, 5:2-7:9
  • Sección F: Disfrutar un día de primavera, 7:10-8:2
  • Sección G: Fin de la historia, 8:3-14

Contenido.

El Cantar de los Cantares presenta el ideal de Dios del amor humano dentro del matrimonio. En este libro se ve la belleza y la pureza del amor entre un esposo y su esposa, la lealtad de un hombre a una mujer y la lealtad recíproca de los dos, tal como Dios lo planeó desde el principio (Gn 2:24).

Puerta de la Vera » pareja de enamorados

Hay dos personajes principales en el relato, la muchacha Sulamita (6:13) y el rey Salomón (1:4, 12; 3:9, 11; 7:5). Los eventos descritos en el libro sucedieron cuando Salomón fue coronado rey en el año 971 a.C. y esta doncella llegó a ser su novia poco después de su ascenso al trono.

El Cantar de los Cantares es un canto de amor literal que exalta la fidelidad en el matrimonio. Es un relato de acontecimientos verdaderos del matrimonio de Salomón con su primera novia (Ec 9:9). El libro es un poema lírico, unificado en narrativa e imágenes y compuesto por estrofas haciendo un uso efectivo del diálogo y la descripción. Algunos han sugerido que el tema de Cantares está asociado con la celebración de una boda del Cercano Oriente.

Debido a una reiteración al comienzo del libro que dice El Cantar de los Cantares, el cual es de Salomón, a menudo el libro es llamado El Cantar de Salomón. El título en hebreo, Cantar de los Cantares, es un superlativo que expresa la idea del mejor de los cantares. Ya que Salomón escribió 1,005 cantares (1 R 4:32), la elección de Dios de éste como el mejor, es un gran elogio. Este es el primero de cinco libros que los judíos leen en varias fiestas anuales. El Cantar de los Cantares se lee durante la Pascua. El autor está bien relacionado con la flora y la fauna de su país; se sabe que Salomón era un experto en estas áreas (1 R 4:33).

Puesto que su mejor poema está dedicado al matrimonio amoroso, casado y monógamo, es triste considerar cuánto se alejó Salomón de ese ideal en su propia vida. La Biblia dice que todo matrimonio piadoso debe ilustrar el amor de Cristo por su iglesia, y la respuesta amorosa de la iglesia a Cristo (Ef 5:22–33). Este libro puede ser una grande inspiración para el amor de quienes están unidos en matrimonio al celebrar ellos la pureza y santidad de su unión.

Referencias Proféticas.

El libro debe ser entendido literalmente, como una representación del matrimonio, hay algunos elementos que prefiguran al pueblo de Dios y su relación con su Rey, el Señor Jesús. El Cantar de los Cantares 2:4 describe la experiencia de cada creyente que es visto y traído por el Señor Jesús. Estamos en un lugar de gran riqueza espiritual y cubiertos por Su amor. El verso 16 del capítulo 2 dice: “Mi amado es mío, y yo suya; Él apacienta entre lirios.” Aquí hay un cuadro no solo de la seguridad del creyente en Cristo (Juan 10:28-29), sino del Buen Pastor quien conoce a Sus ovejas –creyentes- y da Su vida por nosotros (Juan 10:11). Por Él, ya no estamos manchados por el pecado, habiendo quitado nuestras “manchas” con Su sangre (Cantar de Cantares 4:7; Efesios 5:27).

Importancia en la Biblia.

A través de los siglos, Cantares ha testificado de la gloria del amor conyugal, puro y fiel. Mil años de deificación del sexo en los cultos obscenos paganos del Cercano Oriente antiguo no pudieron ahogar este testimonio. Dos mil años de represión del instinto sexual en el cristianismo helenizado tampoco pudieron apagarlo, “porque fuerte es como la muerte el amor” (8:6, 7).

Cantares es la celebración del amor expresado en la relación matrimonial. Hombre y mujer alternan libremente sus cantos para afirmar el ser de la amada o del amado según sea el caso. Cada uno da al otro con generosidad, sin avaricia ni codicia. La estética es el vehículo que el autor usa, mediante los cónyuges, para hacernos participar de la intimidad y transparencia de la entrega mutua de dos personas.

La experiencia de darse implica una serie de tensiones muy profundas, como la tensión entre cercanía y distancia. Cantares presenta esa tensión al acentuar durante toda la narración la alternancia entre el gozo de compartir momentos juntos (3:4) y la ansiedad y expectativa de la espera y del encuentro (5:8). Cuando se produce el reencuentro, la cercanía se transforma en fiesta y en afirmación de la integridad de cada uno de los cónyuges. Por eso en Cantares los esposos se buscan, se encuentran, se vuelven a perder y esa dinámica va creando una emoción por el encuentro que abre la puerta para que se vean cada vez como personas nuevas, frescas.

¿Puede hacerse teología con estos elementos? Sí, y en un sentido todo lo anterior es ya teología. Pero podemos preguntar aún más: a la luz de este encuentro con el amor de una pareja tal y como lo presenta Cantares, ¿qué podemos aprender de Dios? Aprendemos que no podemos amar a Dios de una manera diferente de cómo nos amamos unos a otros. La madurez de nuestro amor hacia Dios reside en cómo amamos a las demás personas (1 Jn 41:9–21). No hay dos amores: uno hacia Dios y otro hacia los demás. Amor solo hay uno y así como lo vivimos diariamente es cómo se lo damos a Dios.

El carácter de Dios en Cantares.

  • Dios es fiel: 8:5
  • Dios es amoroso: 8:6
  • Dios es puro: 3:5; 4:1-16

Cristo en Cantar de los Cantares.

    Las palabras de Salomón pintan una imagen íntima del matrimonio. Pero Cantares ilustra la relación espiritual entre Dios e Israel, su nación escogida, e incluso la relación que Dios desea con las personas. Salomón intenta expresar el amor del amante por su esposa. Es un misterio que sólo puede revelarse plenamente en la relación íntima de Cristo y la iglesia (Ef 5:32).

Estructura de Cantar de los Cantares.

SECCIÓN A

  • 1:1  Cantares de Salomón
  • 1:2 Si me besara su boca.
  • 1:4b  Atráeme correremos
  • 1:5  Morena pero codiciar
  • 1:8  Si tú no lo sabes
  • 1:11  Zarcillos de oro te haremos
  • 1:12  El rey  en el reclinatorio
  • 1:15  He aquí tú eres hermosa
  • 1:16  He aquí tú eres hermoso
  • 2:2  Lirio entre espinos
  • 2:3  Manzano entre árboles silvestres

SECCIÓN B

  • 2:7  Os conjuro doncellas
  • 2:8  La voz de mi amado
  • 2:14  Paloma mía
  • 2:15  Cazando las zorras
  • 2:16  Mí amado mío yo suya

SECCIÓN C

  • 3: 1-5  Os conjuro doncellas

SECCIÓN D

  • 3:6  ¿Quién es esta?
  • 4:1  Eres hermosa amiga mía
  • 4:16  Levántate Aquilón ven austro
  • 5:1a  Vine a mi huerto

SECCIÓN E

  • 5:1b  Comed amigos
  • 5:2  Yo dormía mi corazón velaba
  • 5:9  ¿Quién es tu amado?
  • 5:10  Mi amado blanco y rubio
  • 6:1  ¿Dónde tu amado?
  • 6:2  Mi amado a su huerto
  • 6:4  Hermosa eres amiga mía
  • 6:11  Al huerto descendí
  • 6:13a  Vuélvete  oh Sulamita
  • 6:13b  Vuélvete te miraremos

SECCIÓN F

  • 7:10  Yo soy de mi amado

SECCIÓN G

  • 8:4  Os conjuro doncellas
  • 8:5a  ¿Quién sube del desierto?
  • 8:5b  Debajo manzano te desperté
  • 8:8  Tenemos una pequeña hermana
  • 8:10  Yo soy muro
  • 8:13  Habitas en huertos
  • 8:14  Apresúrate amado

Fuente.

ECCLESIASTÉS

El título en español, Eclesiastés, viene de las traducciones griega y latina del libro de Salomón. La LXX usó el término griego ekkle-siastes para su título, quiere decir «predicador», derivado de la palabra ekkle-sia, traducida «asamblea» o «congregación» en el NT. El título tanto de la versión griega como de la latina deriva del título hebreo, Qoheleth, que quiere decir «uno que llama o congrega» al pueblo. Se refiere al que se dirige a la asamblea; de aquí, el predicador (1:1, 2, 12; 7:27; 12:8-10). Junto con Rut, Cantar de los cantares, Ester y Lamentaciones, Eclesiastés es parte de los libros del AT del Megillot o «cinco libros». Los rabinos leían estos libros en la sinagoga en cinco ocasiones especiales durante el año. Eclesiastés se leía en Pentecostés.   

Libro del Eclesiastés - Wikipedia, la enciclopedia libre
  • ¿Quién escribió el libro? Salomón
  • ¿Cuándo fue escrito? 1000 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Jóvenes de Israel /  Roboam hijo de Salomón.
  • ¿Dónde fue escrito? En Jerusalén

Autor y fecha.

El perfil autobiográfico del escritor del libro sin duda alguna apunta a Salomón. La evidencia abunda:

  • El título encaja con Salomón, «hijo de David, rey en Jerusalén» (1:1) y «rey sobre Israel en Jerusalén» (1:12)
  • La odisea oral del autor relata la vida de Salomón (1 R 2-11)
  • El papel de uno que «enseñó sabiduría al pueblo» y escribió «muchos proverbios» (12:9) corresponde a su vida.
  • Todos estos apuntan a Salomón, el hijo de David como el autor.

Una vez que Salomón es aceptado como el autor, la fecha y ocasión se vuelven claras. Salomón lo escribió probablemente en sus últimos años (no más tarde de alrededor del 931 a.C.), primordialmente para advertir a los jóvenes de su reino, sin omitir a otros.

Contexto Histórico de Eclesiastés.

La reputación de Salomón por poseer sabiduría extraordinaria encaja con el perfil de Eclesiastés. David reconoció la sabiduría de su hijo (1 R 2:6, 9) antes de que Dios le diera a Salomón una medida adicional. Después de que recibió un corazón «sabio y entendido» del Señor (1 R 3:7-12), Salomón ganó renombre por ser inmensamente sabio al emitir decisiones (1 R 3:16-28), una reputación que atrajo a «todos los reyes de la tierra» a sus cortes (1 R 4:34). Además, él compuso canciones y proverbios (1 R 4:32; 12:9), actividad para la cual estaban calificados los mejores sabios. La sabiduría de Salomón, tal como la riqueza de Job, sobrepasó la sabiduría «de todos los orientales» (1 R 4:30; Job 1:3).

Bosquejo de Eclesiastés.

  • Dios y la vanidad de la vida, 1:1-2:26
  • El tiempo y la eternidad, 3:1-22
  • La sociedad, 4:1-16
  • La religión, 5:1-6:12
  • Dichos sabio, 7:1-29
  • Prudencia y sabiduría, 8:1-10:20
  • Inversión en la vida, 11:1-10
  • Sobre la vejez y la muerte, 12:1-8
  • Objetivos del maestro y conclusión, 12:9-14

Contenido.

Cada persona busca la realización en su vida, ¿pero dónde se encuentra? ¿Está en la riqueza material, en los placeres, en la sabiduría humana? Salomón probó estas cosas y otras más, pero no obtuvo satisfacción plena en ellas. Él describe su búsqueda en el libro de Eclesiastés, y concluye que todo esto lleva a la vanidad (6:12). Para encontrar el significado de la vida se debe ir más allá de estas posibilidades. La verdadera y permanente satisfacción sólo puede encontrarse en una relación personal con Dios.

Para entender este libro es esencial conocer el significado de dos expresiones hebreas: vanidad de vanidades y bajo el sol. Vanidad ocurre 37 veces e indica la inútil, huidiza y misteriosa naturaleza de la vida. Bajo el sol ocurre 29 veces e indica una perspectiva secular de la vida. Estas dos expresiones son indicios de que el escritor, Salomón el Predicador, no está describiendo el mundo en sus propios términos como el rey a quien Dios había escogido, sino desde la perspectiva de una persona increíblemente exitosa, pero secular, que considera el mundo independientemente de Dios, y concluye que no hay esperanza. En última instancia, la respuesta a la desesperación se encuentra en 12:13: teme a Dios y guarda sus mandamientos.

Dios inspiró al hombre a quien había dotado con más sabiduría (1 R 4:29–34) para escribir el libro de Eclesiastés (1:1, 12). Salomón escribió para la juventud (11:9) y para su hijo en particular (12:12); pero lo que él escribió es útil para todos.

Salomón tenía recursos ilimitados para responder a la pregunta, ¿Qué provecho tiene el hombre en toda su obra? (1:3; 2:24; 3:9). Para descubrir la respuesta, él investigó por muchos medios de la vida: la sabiduría, el placer, la riqueza, e incluso la experiencia religiosa. Después de sus intentos para descubrir “la buena vida,” llegó a la sorprendente conclusión de que: No hay nada mejor para un hombre que comer y beber y decirse que su trabajo es bueno (2:24).

Salomón da muchas exhortaciones sensibles en Eclesiastés, instando a los lectores a tratar de vivir una vida buena. Sin embargo, el razonamiento de bajo el sol lleva a la conclusión de que el gozo, la sabiduría y la moralidad conducen al mismo fin: la muerte le toca a todos por igual y es el fin de todo.

¿Puede tal libro haber sido inspirado por Dios? ¡Por supuesto que sí! Todas las palabras de este libro, como las de los otros libros bíblicos, fueron inspiradas por Dios. Da el mejor ejemplo del razonamiento bajo el sol y en forma conclusiva ilustra que es esencial una revelación especial de Dios para poder contestar las preguntas que Eclesiastés hace.

El libro de Eclesiastés motiva al lector a buscar las respuestas de Dios a los problemas de la vida, y no conformarse con el razonamiento de bajo el sol como un medio de llegar a soluciones absolutas. En última instancia, la respuesta al significado de la vida está en obedecer a Dios y gozar de su compañerismo.

Referencias Proféticas.

Para todas las vanidades descritas en el Libro de Eclesiastés, la respuesta es Cristo. De acuerdo a Eclesiastés 3:17, Dios juzga al justo y al impío, y los justos son solo aquellos que están en CRISTO (2 Corintios 5:21). Dios ha colocado el deseo por la eternidad en nuestros corazones (Eclesiastés 3:11), y ha provisto el Camino a la vida eterna a través de Cristo (Juan 3:16).

Se nos recuerda que luchar por alcanzar las riquezas del mundo, no solo es vanidad, porque no satisface (Eclesiastés 5:10), sino que aún si pudiéramos alcanzarlas, sin Cristo, perderíamos nuestras almas y ¿qué provecho habría en ello? (Marcos 8:36). A última instancia, cada desilusión y vanidad descrita en Eclesiastés tiene su remedio en Cristo, quien es la sabiduría de Dios y el único significado verdadero que encontramos en la vida.

Importancia en la Biblia.

Eclesiastés puede considerarse una apología dirigida a las personas cuya visión no va más allá de lo que está “debajo del sol”. El autor les demuestra la vanidad de la filosofía que abrazan, y subraya la futilidad del materialismo y de una vida sin Dios. Visto así, Eclesiastés resulta ser una viva crítica del secularismo y pretende combatir la tendencia a relegar la religión a la categoría de simple instrumento del secularismo. Si el hombre concibe el mundo como un fin en sí, la vida se vuelve vanidad; pero si lo considera como un medio por el que Dios se nos revela y nos muestra su sabiduría y justicia, la vida tiene significado (2.24; 5.18–20).

Una importante verdad que hallamos en Eclesiastés es que la vida hay que disfrutarla. El Predicador repite esta verdad varias veces como para que no se escape de nuestra atención: “Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida; y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor” (3.12–13; véase también 2.24–25; 5.18; 8.15; 9.7–10). La aceptación con agradecimiento de las bendiciones cotidianas puede traer gozo y sentido de realización a la vida.

Carácter de Dios en Eclesiastés

  • Dios es paciente: 8:11
  • Dios es poderoso: 3:11

Cristo en Eclesiastés.

 Salomón escribió Eclesiastés como advertencia a quienes intentan encontrar gozo sin Dios. De hecho, vivir sin Dios es imposible, porque Él es el que «ha puesto eternidad en el corazón de ellos» (3:11). La búsqueda de la felicidad de Salomón, por medio de las experiencias y la filosofía, no lleva a nada sin Dios. Cristo no vino al mundo para hacer que la vida de los humanos fuera soportable. Vino a darnos vida «en abundancia» (Jn 10:9, 10). Cristo sigue siendo el único Pastor, fuente de toda sabiduría (12:11). Por eso, sin Cristo toda búsqueda será inútil e infructuosa. 

Estructura de Eclesiastés.

Buscando el significado de la Vida

LA VANIDAD DE LA VIDA

  • 1:1  Todo es vanidad
  • 1:12  La experiencia del predicador
  • OBSERVANDO VANIDAD
  • 3:1  Todo tiene su tiempo
  • 3:16  Injusticias de la vida
  • 5:1  La vanidad de la vida
  • 7:1  Sabiduría e insensatez
  • 8:10  Cosas de la vida

ENSEÑANZAS A JÓVENES

  • 10:1  La sabiduría
  • 11:9  Consejos a Jóvenes
  • 12:9  Conclusión

Fuente.

1 REYES

Primero y Segundo de Reyes eran originalmente un libro llamado en el texto hebreo «Reyes», de la primera palabra en el 1:1. La traducción griega del AT, la Septuaginta (LXX), dividió el libro en dos, y esto fue seguido por la versión de la Vulgata latina (Vg.) y las traducciones en castellano. La división fue por la conveniencia de copiar este libro extenso en pergaminos y códices y no se basó en características de contenido.

1 Reyes - Vida, Esperanza y Verdad

Los libros de 1 y 2 Samuel y 1 y 2 Reyes combinados son una crónica de la historia entera del reinado de Judá e Israel desde Saúl hasta Sedequías. Primero y Segundo de Crónicas proveen únicamente la historia de la monarquía de Judá.   

El período que 1 Reyes cubre la “edad de oro de la literatura de sabiduría hebrea” porque fue durante estos años que Salomón escribió el Cantar de los Cantares, Proverbios y Eclesiastés. Internacionalmente, Israel tuvo la oportunidad de sobresalir porque éste fue un período de debilidad en Egipto y Mesopotamia.

El libro describe el reinado de Salomón sobre la monarquía unida (Israel y Judá, 2:12–11:43); luego el libro narra las circunstancias del reino dividido. El escritor introduce cada uno de los reyes de Judá y de Israel, dando la edad del rey al ascender al trono, la duración del reinado, el nombre de la madre y hechos adicionales acerca del rey. Se hace una evaluación del reinado del rey y se recapitulan varios acontecimientos; al final de cada narrativa el escritor cita sus fuentes, dice donde fue sepultado el rey y quien reinó después de él.

  • ¿Quién escribió el libro? Se cree que Jeremías
  • ¿Cuándo fue escrito? Anterior a la destrucción del templo 586 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Israel / Universal
  • ¿Dónde fue escrito? Israel

Contexto Histórico de Reyes.

El libro de Reyes no solo es historia precisa, sino historia interpretada. El autor, un exiliado en Babilonia, deseaba comunicar las lecciones de la historia de Israel a los exiliados. Específicamente, él le enseñó a la comunidad en el exilio la razón por la que el juicio del Señor había venido. El escritor estableció al principio de su narración que el Señor requería obediencia por parte de los reyes a la ley mosaica, si su reino iba a recibir su bendición; la desobediencia traería el exilio (1 R 9:3-9).

La triste realidad que la historia reveló fue que todos los reyes de Israel y la mayoría de los reyes de Judá hicieron «lo malo ante los ojos de Jehová». Estos reyes eran apóstatas, que guiaron a su pueblo al pecado al no confrontar la idolatría, sino al apoyarla. Debido al fracaso de los reyes, el Señor envió a sus profetas para confrontar tanto a los monarcas como al pueblo con su pecado y su necesidad de regresar a Él.

Debido a que el mensaje de los profetas fue rechazado, los profetas predijeron que Israel y Judá serían llevadas al exilio (2 R 17:13-23; 21:10-15). Al igual que toda profecía pronunciada por los profetas en Reyes, esta palabra del Señor se cumplió (2 R 17:5, 6; 25:1-11). Por lo tanto, Reyes interpretó la experiencia de exilio del pueblo y les ayudó a reconocer por que habían sufrido el castigo de Dios por la idolatría. También explicó que así como Dios había mostrado misericordia a Acab (1 R 22:27-29) y a Joaquín (2 R 25:27-30), así también estaba dispuesto a mostrarles misericordia.

El contexto geográfico predominante de Reyes es la tierra de Israel desde Dan hasta Beerseba (1 R 4:25), incluso el Transjordán. Cuatro naciones invasoras jugaron un papel dominante en la vida de Israel y Judá desde el 971 al 561 a.C. En el décimo siglo a.C., Egipto impactó la historia de Israel durante los reinados de Salomón y Roboam (1 R 3:1; 1:14-22, 40; 12:2; 14:25-27). Siria (Aram) presentó una gran amenaza para la seguridad de Israel durante el siglo noveno a.C. 890-800 a.C. (1 R 15:9-22; 20:1-34; 22:1-4, 29-40; 2 R 6:8-7:20; 8:7-15; 10:32, 33; 12; 17-18; 13:22-25).

Los años desde 800-750 a.C. fueron medio siglo de paz y prosperidad para Israel y Judá, porque Asiria neutralizó al sur. Esto cambió durante el reinado de Tiglat-pileser III (2 R 15:19, 20, 29). Desde la mitad del siglo octavo hasta la última parte del siglo séptimo a.C., Asiria aterró a Israel y Judá, conquistando finalmente y destruyendo a Israel (reino del norte) en el 722 a.C. (2 R 17:4-6) y sitió a Jerusalén en el 701 a.C. (2 R 18:17-19:37). Desde el 612 hasta el 539 a.C., Babilonia fue la potencia dominante en el mundo antiguo. Babilonia invadió a Judá (el reino del sur) tres veces, con las destrucción de Jerusalén y del templo ocurriendo en el 586 a.C. durante ese tercer ataque (2 R 24:1-25:21).  

Autor y fecha.

La tradición judía propuso que Jeremías escribió, Reyes, aunque esto es poco probable debido a que el acontecimiento final registrado en el libro (2 R 25:27-30) ocurrió en Babilonia en el 561 a.C. Jeremías nunca fue a Babilonia, sino a Egipto (Jer 43:1-7) y habría tenido por lo menos ochenta y seis años de edad en el 561 a.C. De hecho, la identidad del autor no nombrado permanece desconocida. Debido a que el ministerio de los profetas es enfatizado en Reyes, parece que el autor con mucha probabilidad era un profeta no mencionado quien vivió en el exilio con Israel en Babilonia.

Reyes fue escrito entre el 561-538 a.C. Debido a que el último acontecimiento narrado en el libro (2 R 25:27-30) establece la fecha más temprana posible de término y debido a que no hay registro del fin de la cautividad babilónica en Reyes, la liberación del exilio (538 a.C.) identifica la fecha de escritura más tardía posible. Esta fecha es algunas veces retada a la luz de las afirmaciones «hasta hoy» en 1 R 8:8; 9:13, 20, 21; 10:12; 12:19; 2 R 2:22; 8:22; 10:27; 14:7; 16:6; 17:23, 34, 41; 21:15. No obstante, es mejor entender estas afirmaciones como aquellas de las fuentes usadas por el autor, en lugar de afirmaciones del autor mismo. 

Bosquejo del libro.

  • Los últimos días del rey David, 1:1-2:11
  • El reino de Salomón sobre Israel unido, 2:12-11:43
  • La división del reino en Judá e Israel, 12:1-22:53

Contenido.

Salomón comenzó su reinado eliminando la oposición. Después de consolidar su reino, dirigió a la gente a ofrecerle un gran sacrificio a Dios. Esa noche le fue otorgada su petición por sabiduría. Salomón construyó tres ciudades importantes donde almacenó carruajes militares para seguridad. Además él fortificó dos ciudades más para protegerse de las incursiones desde territorio filisteo. Se presentan asuntos administrativos del rey y su programa económico, como también cuestiones acerca de sus relaciones extranjeras. Se resumen las construcciones de Salomón, especialmente la construcción y dedicación del templo. Encontrándose en esta gloriosa situación, el pecado llevó a Salomón a la decadencia espiritual y al subsecuente castigo.

Al morir Salomón, su hijo Roboam fue visitado por Jeroboam y los representantes de las tribus del norte de Israel con la petición de que el gobierno fuera menos severo (12:1-4). Jeroboam era hijo de uno de los sirvientes de Salomón, y un profeta le había dicho que Dios lo había escogido para reinar sobre las tribus del norte (11:29-32). Roboam siguió un mal consejo y rehusó la petición; por eso el reino se dividió: Israel en el norte, con diez tribus con Roboam como rey y Judá en el sur, con dos tribus con Roboam como rey (12:11-17).

Reino de Judá - Wikipedia, la enciclopedia libre
Reino del Norte, Israel; Reino del Sur, Judá.

Jeroboam comenzó su reinado rompiendo sus lazos religiosos con Jerusalén. Estableció nuevos lugares de adoración en Betel, en la parte sur de su dominio y en el norte en el territorio de Dan (12:25-33). También instaló un nuevo sacerdocio e instituyó otro calendario. Sin embargo, mucha gente del reino del norte permaneció fiel a la adoración del Señor. El profeta Elías luchó por la causa del Señor en contra de esta falsa religión de ritos paganos sexuales y violencia, y sus encuentros con Acab y Jezabel llenan muchas páginas del libro. Elías desafió a toda la nación a volver al Señor.

Por más de 50 años de la historia de la monarquía dividida, hubo conflicto entre Judá e Israel. Después de este tiempo de guerra, Acab y Josafat comenzaron un período de paz entre los reinos, que duró cerca de 40 años (22:1-4).

Cada rey es evaluado según él se conformaba a la ley de Dios. 1 Reyes demuestra que el pecado trae juicio y que la justicia concede la recompensa genuina.

Los principales profetas que intervinieron durante el período de los reyes de Israel, son: Elias y Eliseo, profetas que no escribieron libros; y de los que si escribieron libros, desde Isaías hasta Sofonías.

Referencias Proféticas.

El templo de Jerusalén, donde el Espíritu de Dios habitaría en el lugar Santísimo, prefigura a los creyentes en Cristo en los cuales reside el Espíritu Santo desde el momento de nuestra conversión. Al igual que los israelitas que habían abandonado la idolatría, así también debemos apartarnos de cualquier cosa que nos separe de Dios. Somos Su pueblo, el templo mismo del Dios vivo. Segunda de Corintios 6:16 nos dice, “¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.”

El profeta Elías fue el precursor de Cristo y los Apóstoles del Nuevo Testamento. Dios le permitió a Elías hacer cosas milagrosas a fin de probar que él realmente era un hombre de Dios. Él resucitó de la muerte al hijo de la viuda de Sarepta, causando que ella exclamara: “Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca.” De la misma manera, son evidentes en el Nuevo Testamento los hombres de Dios que hablaron Sus palabras a través de Su poder. Jesús no solo levantó a Lázaro de entre los muertos, sino que también resucitó al hijo de la viuda de Naín (Lucas 7:14-15) y a la hija de Jairo (Lucas 8:52-56). El apóstol Pedro resucitó a Dorcas (Hechos 9:40) y Pablo resucitó a Eutico (Hechos 20:9-12).

Importancia en la Biblia.

En Reyes se ve un fenómeno extraordinario: una preocupación por los datos históricos exactos, que hace que esta obra sea quizá la mejor historiografía de aquellos remotos tiempos. Los datos tienen un propósito didáctico: demostrar la acción de Dios en la historia y la relación que Dios tiene con su pueblo.

El autor demuestra que el destino de la nación hebrea depende de su fidelidad a Dios y que todos los males que han venido sobre Israel y Judá son efecto de su infidelidad (2 R 23:27). Con un enfoque semejante al de Deuteronomio, enseña que el camino de la prosperidad y la bendición es la obediencia a la Ley de Jehová. Juzga a cada rey según su fidelidad a la Ley Mosaica y al culto en Jerusalén.

El libro de Reyes es una interpretación teológica de la historia de Israel y Judá. El autor no intenta tocar las actividades políticas como tales, sino la función de la palabra de Dios en la historia. La historia del pueblo escogido consiste en una serie de profecías y su respectivo cumplimiento. La palabra de Dios es palabra de juicio y de salvación. Israel y Judá sufrieron castigo por su infidelidad al pacto de Jehová con Israel. Pero Dios no permitirá su aniquilación completa.

Según el pacto davídico, la línea real seguirá (MESÍAS). Habrá una salvación gloriosa, aunque en algunos pasajes esta esperanza reside en un remanente. (Esto se ve aun en las narraciones de Elías y Eliseo). Para disfrutar de esta salvación, Israel tiene que volver a Jehová.

En la teología de Reyes hay la tensión dialéctica entre el juicio y la salvación, entre una visión pesimista y otra esperanzada de la historia. La única vía de salvación consistía en la aceptación de lo justo del castigo divino mediante el arrepentimiento de la nación. En definitiva, el énfasis sobre el arrepentimiento, como lo señala G. von Rad, es un índice para la esperanza del pueblo, al describirse cuarenta y cinco ejemplos de profecías cumplidas, basadas en promesas hechas a David y su descendencia.

Carácter de Dios en 1 Reyes.

  • Dios llena el cielo y la tierra: 8:27
  • Dios es glorioso: 8:1
  • Dios es misericordioso: 8:23
  • Dios cumple sus promesas: 8:56
  • Dios provee: 21:19; 22:30, 34, 37, 38

Cristo en 1 Reyes.

La sabiduría de Salomón simboliza a Cristo, «el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría» (1Co 1:30). Sin embargo en 1 Reyes Salomón llevó a su reino a la apostasía, al casarse con muchas mujeres extranjeras (11:1). En contraste con esto, Cristo mismo proclamó ser «más que Salomón» (Mt 12:42). El futuro reino de Cristo no terminará jamás. 

Estructura de 1 Reyes.

SALOMÓN, REINO UNIDO

  • 1:1  David proclama a Salomón
  • 2:1  Muerte David reino Salomón
  • 3:1  Salmón e hija de faraón Sabiduría
  • 5:1  Salmón, Hiran templo
  • 7:1  Edificios de Salomón
  • 8:1  Arca al templo
  • 9:1  Pacto  Dios Salomón
  • 10:1  Reina de Saba
  • 11:1  Apostasía y muerte de Salomón

REBELIÓN DE ISRAEL, REINO DIVIDIDO        

  • 12:1  Rebelión Israel Jeroboam
  • 13:1  Profecía a Jeroboam
  • 15:1 Abian, Asa, Nadab
  • 15:33 Baasa, Ela, Zimri, Omri, Acam
  • 17:1  Elías sequía
  • 18:1  Elías y profetas de Baal
  • 19:1  Elías llama a Elíseo
  • 20:1  Acab derrota sirios
  • 21:1  Acab viña Nabot
  • 22:1  Micaías profetiza Acab Josafat Ocozías

Fuente.

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