La tradición universal tanto de judíos como de cristianos apoya al profeta Zacarías como autor. Su nombre, común en más de veintinueve hombres del AT, quiere decir «Jehová recuerda». Este libro es el segundo, después de Isaías, en la amplitud de los escritos proféticos acerca del Mesías.
- ¿Quién escribió el libro? Zacarías
- ¿Cuándo fue escrito? 520 a 480 a.C.
- ¿A quién fue escrito? Cautivos que regresaron a Jerusalén
- ¿Dónde fue escrito? Jerusalén
Autor y fecha.
Al igual que Jeremías y Ezequiel, Zacarías era también un sacerdote (Neh 12:12-16). De acuerdo con la tradición, era miembro de la Gran Sinagoga, un concilio de ciento veinte creado por Nehemías y presidido por Esdras. Este concilio más tarde se convirtió en los ancianos gobernantes de la nación, llamado el Sanedrín.
Zacarías nació en Babilonia y se unió a su abuelo, Ido, en el grupo de exiliados que regresaron por primera vez a Jerusalén bajo el liderazgo de Zorobabel y Josué el sumo sacerdote (Neh 12:4). Debido a que ocasionalmente es mencionado como el hijo de su abuelo (Esd 5:1; 6:14; Neh 12:16), se piensa que su padre, Berequías, murió a una edad temprana antes que pudiera suceder a su padre en el sacerdocio.
Las palabras de apertura de Zacarías son fechadas el 520 a.C., el segundo año de Darío I (1:1). El emperador persa Ciro había muerto y fue sucedido por Cambises (530-521 a.C:) quien conquistó Egipto. Él no tenía hijo, se suicidó, y Darío ascendió al trono al subyugar una revolución. Era contemporáneo de Hageo y comenzó a profetizar dos meses después de él. Es llamado un joven en el 2:4, sugiriendo que Zacarías era más joven que Hageo.
Contexto Histórico de Zacarías.
El contexto histórico de Zacarías es el mismo del de su contemporáneo, Hageo. En el 538 a.C., Ciro el persa liberó a los cautivos de Israel para restablecer su tierra (Esd 1:1-4) y alrededor de cincuenta mil regresaron de Babilonia. Ellos inmediatamente comenzaron a reedificar el templo (Esd 3:1-4:5), pero la oposición de vecinos, seguida por indiferencia desde dentro, hizo que la obra fuera abandonada (Esd 4:24). Dieciséis años más tarde (Esd 5:1, 2), Zacarías y Hageo fueron comisionados por el Señor para motivar al pueblo a reconstruir el templo. Como resultado, el templo fue terminado cuatro años más tarde 516 a.C. (Esd 6:15).
Bosquejo de Zacarías.
- Llamado a la conversión, 1:1-6
- Visión reveladora, 1:7-6:15
- Mensaje profético, 7:1-823
- Nuevo reinado, 9:1-14:21
Contenido.
Cuando las condiciones son deprimentes, ¿habrá esperanza en el futuro? ¿Pueden los creyentes esperar que Dios intervenga a favor de una nación que le ha rechazado? ¿Deben permitir que la situación presente les lleve al pesimismo? Zacarías trató con estas preguntas respecto a las perspectivas para Israel, pero no ignoró las necesidades inmediatas de sus contemporáneos.
Zacarías era de linaje sacerdotal (1:1, 7; Neh. 12:12, 16), y fue llamado a servir a Dios como un profeta (1:1, 7). El nació en Babilonia y murió asesinado en el recinto del templo (Mt 23:35). El ministró a los judíos que volvieron del exilio; algunos de sus mensajes fueron dirigidos al sumo sacerdote (3:8) y al gobernador (4:6).
Aunque algunos profetas fueron contemporáneos entre sí, sólo Zacarías y Hageo, según se expresa en las Escrituras, laboraron juntos (Esd 5:1; 6:14). Ambos desafiaron a los judíos a reedificar el templo. Para algunos esto es particularmente sorprendente porque los dos profetas eran muy diferentes. Zacarías era un predicador joven, Hageo era de mayor edad. Zacarías es diplomático en su predicación; Hageo es franco y predica directamente contra los pecados del pueblo. Zacarías es visionario en sus mensajes; Hageo es directo y casi rutinario. Zacarías ofrece vívidas promesas de la ayuda de Dios y la garantía de una nueva esperanza; Hageo llama más directamente a construir.
Zacarías, cuyo nombre significa “el Señor recuerda,” escribe e interpreta una serie de visiones que recibió de Dios. Estas presentan verdades del futuro de Israel, pero también se aplican al presente. Con respecto al ayuno, Zacarías responde a preguntas hechas por una delegación de Betel. El profetiza tanto de la primera como de la segunda venida del Mesías. Zacarías es un profeta de esperanza en medio de la desesperación. El trae seguridad en tiempos de duda. Su ministerio es de desafíos y de consuelo.
Referencias Proféticas.
Las profecías acerca de Jesucristo y la era mesiánica abundan en Zacarías. Desde la promesa de que el Mesías vendría y habitaría entre nosotros (Zacarías 2:10-12; Mateo 1:23) hasta el simbolismo del Renuevo y la Piedra (Zacarías 3:8-9, 6:12-13; Isaías 11:1; Lucas 20:17-18) a la promesa de Su Segunda Venida, donde aquellos que lo traspasaron lo mirarán y llorarán. (Zacarías 12:10; Juan 19:33-37), Cristo es el tema del Libro de Zacarías. Jesús es el Salvador de Israel, una fuente cuya sangre cubre los pecados de todos los que vengan a Él para salvación (Zacarías 13:1; 1 Juan 1:7).

Importancia en la Biblia.
Una de las grandes contribuciones del libro de Zacarías es la fusión de los mejores elementos sacerdotales y proféticos de la historia de Israel. Zacarías comprendió que estos elementos eran necesarios en una fe genuina. Exhortó al pueblo a apartarse del pecado. Comprendió también que el templo y los ritos religiosos jugaban un papel importante en mantener al pueblo cerca de Dios. Como conjugó estos elementos en su propio ministerio, Zacarías contribuyó a preparar el camino para que la comunidad cristiana pudiera entender a Cristo como sacerdote y profeta.
Zacarías llama la atención por su desarrollo de un estilo apocalíptico profético cargado de simbolismos y lenguaje visionario relacionado con los días postreros. En esto, sus escritos se parecen a Daniel y a Apocalipsis. La visión de candelabros y olivos, jinetes y carrozas, cordeles de medir y cuernos coloca el libro y los otros dos mencionados en una clase aparte.
Zacarías también dijo mucho en cuanto al concepto de Dios como guerrero. Si bien esta era una imagen utilizada a menudo por los escritores bíblicos, Zacarías unió esta idea al concepto del Día del Señor (Jl 2). Su descripción del regreso de Cristo a la tierra como guerrero poderoso en el DÍA DE JEHOVÁ (14.1–9) es una de las conmovedoras profecías del Antiguo Testamento.
En ese día, según Zacarías, Cristo asentará sus pies sobre el Monte de los Olivos, y causará cambios violentos por toda la tierra (14.3–4). El día se cambiará en tinieblas y las tinieblas en luz (14.5–8). El mundo entero lo adorará cuando el Señor extienda su reino por «sobre toda la tierra» (14.9).
El Carácter de Dios en Zacarías
- Dios es bueno: 9:17
Cristo en Zacarías.
En el libro de Zacarías hay muchos pasajes que profetizan al Mesías venidero. A Cristo nos lo muestra como «mi siervo el Renuevo» (3:8), en su trono, y habrá sacerdotes» (6:13), y siendo aquel «a quien traspasaron» (12:10). Zacarías presenta con precisión a Cristo como humilde y triunfante a la vez. Cristo es el Rey que da la salvación, pero que viene «humilde, y cabalgando sobre un asno» (9:9).
Estructura de zacarías.
LLAMADO AL ARREPENTIMIENTO
- 1:1 Llamamiento de Zacarías
- 1:7 Primeras visiones
- 2:1 Llamamiento de los cautivos
- 3:1 Visión del sacerdote Josué
- 4:1 Candelero de oro y olivos
- 5:1 El rollo y la mujer
- 6:1 Carros coronación simbólica de Josué
OBEDIENCIA PARA RESTAURACIÓN
- 7:1 El ayuno y la desobediencia
- 8:1 Promesa restauración de Jerusalén
EL FUTURO REY Y LA JUSTICIA
- 9:1 Castigo naciones futuro rey
- 10:1 Jehová redimirá a su pueblo
- 11:4 Pastores inútiles
JERUSALÉN RESTAURADA
- 12:1 Liberación futura de Jerusalén
- 14:1 Jerusalén y las naciones.
Fuente:
- Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org
- Zacarías: Adaptado de Indubiblia, www.indubiblia.org
- Notas Personales
- Imágenes: Google









