2 PEDRO

La clara afirmación de quién es el autor en 1:1 por parte del apóstol Pedro le da a la epístola su título. Para distinguirla de la primera epístola de Pedro, se le dio el título griego «Petrou B», o 2 Pedro.

2 Pedro - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pedro
  • ¿Cuándo fue escrita? 68 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A los expatriados de Israel
  • ¿Dónde fue escrita? En Roma

Autor y fecha.

El autor de 2 Pedro es el apóstol Pedro. En  1:1, él hace esa afirmación; en el 3:1, se refiere a su primera carta, en al 1:14, se refiere a la predicción del Señor de su muerte (Jn 21:18, 19); y en el 1:16-18, dice haber estado en la transfiguración (Mt 17:1-4). No obstante, los críticos han generado más controversia por el autor y lugar correcto de 2 de Pedro en el canon de las Escrituras que por cualquier otro libro del NT. Los padres de la iglesia fueron tardos en aceptarlo. Ningún padre de la iglesia se refiere a 2 Pedro por nombre, sino hasta Orígenes cerca del principio del tercer siglo. El antiguo historiador de la iglesia, Eusebio, únicamente incluyó 2 Pedro en su lista de libros disputados, junto con Santiago, Judas, 2 Juan. Aún los principales reformadores únicamente lo aceptaron vacilando.

La pregunta acerca de diferencias en estilo griego entre las dos cartas ha sido satisfactoriamente respondida. Pedro escribió que él usó un amanuense, Silvano, en 1 Pedro (1 P 5:12). En 2 Pedro, Pedro usó o a un amanuense diferente o escribió la carta por sí mismo. Las diferencias en vocabulario entre las dos cartas pueden ser explicadas por las diferencias en temas.

 Primera de Pedro fue escrita para ayudar a cristianos que estaban sufriendo.    Las diferencias en temas también explican ciertos énfasis, tales como por qué una carta enseña que la Segunda Venida está cerca, y una lidia con su retraso. Primera Pedro, ministrando especialmente a cristianos que están sufriendo, se enfoca en la inmanencia de Cristo como un medio de alentar a los cristianos. Segunda Pedro, lidiando con burladores, enfatiza las razones por las que ese regreso inminente de Cristo aún no ha ocurrido. Otras diferentes propuestas inventadas por los críticos, tales como la contradicción entre incluir la resurrección de Cristo en una carta y la transfiguración de Cristo en la otra, parecen ser inventadas.

Nerón murió en el 68 d.C., y la tradición dice que Pedro murió en la persecución de Nerón. La epístola pudo haber sido escrita poco antes de su muerte (1:14; 67-78 d.C.).     

Contexto Histórico de 2 Pedro.

Desde el tiempo de la escritura y envío de su primera carta, Pedro se preocupaba más y más por los falsos maestros que estaban infiltrando las iglesias en Asia Menor. Aunque estos falsos maestros ya habían causado problemas. Pedro esperaba que sus doctrinas herejes, y estilos de vida inmorales, resultaran en más daño en el futuro. De esta manera Pedro, en su casi último testamento (1:13-15), escribió para advertir a los creyentes amados en Cristo acerca de los peligros doctrinales que estaban enfrentando.

Pedro no dice explícitamente en dónde estaba cuando escribió esta carta como lo hace en 1 Pedro (1P 5:13). Pero el consenso parece ser que Pedro escribió esta carta desde la prisión en Roma, donde estaba enfrentando la muerte inminente. Poco después de que esta carta fue escrita, Pedro fue martirizado, de acuerdo con tradición confiable, al ser crucificado de cabeza.

Pedro no dice nada en la salutación acerca de los destinatarios de esta carta. Pero de acuerdo al 3:1, Pedro estaba escribiendo otra epístola a las mismas personas a quienes les escribió 1 Pedro. En su primera carta, él expresó que estaba escribiendo “a los esparcidos de la dispensación en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia” (1 P 1:1). Estas provincias estaban localizadas en un área de Asia Menor, la cual es Turquía moderna. Los cristianos a quienes Pedro escribió eran gentiles en su mayoría.   

Bosquejo de la Carta.

  • Saludo, 1:1-2
  • Edificar sobre la fe, 1:3-11
  • Testimonio de Pedro, 1:12-21
  • Advertencias sobre los falsos maestros, 2:1-22
  • Certeza del regreso de Cristo, 3:1-10
  • Incentivo a una vida santa, 3:11-18

Contenido.

La primera carta de Pedro fue un estímulo para los creyentes que sufrían, pero esta carta es una advertencia a los cristianos que son bombardeados con falsos conocimientos en contraste con la verdad (1:3; 2:1). Pedro enfoca más el carácter de los maestros que el contenido de su mensaje. Ellos son descritos como falsos (2:1; cp. Gá 2:4) y dados a fábulas (1:16; cp. 1 Ti. 1:4; 4:7). Según Pedro, los maestros falsos prometen libertad (2:19; cp. 1 Co 10:29; Gá 5:13) y son motivados por una sed de ganancia personal (2:3; cp. 1 Ti 6:5; Tit 1:11). La creciente persecución de los creyentes da oportunidad para que los impostores promuevan el placer sensual y otras formas de indulgencia excesiva en los inestables (2:2, 13–14). Pedro escribe a causa de su preocupación por esta creciente amenaza contra la pureza de la fe. Su antídoto para la enseñanza falsa es el pleno y verdadero conocimiento de la verdad. La palabra “saber”, en varias formas, ocurre dieciséis veces en la carta.

el elyon min. 990: SOMOS LLAMADOS Y ALECCIONADOS A NO DEJARNOS LLEVAR POR  FRASES PEREGRINAS, INGENIOSAS O 'CASI BÍBLICAS'. HEMOS DE CEÑIRNOS A LA LEY  Y AL TESTIMONIO DIVINO PARA MOVERNOS DE

Pedro la escribió cerca de dos años después que la anterior, pero antes que la de Judas fuera escrita (3:1–3; Judas 1:17–18). Puesto que Pedro fue martirizado por su fe el año 67 o 68 d.C., la fecha de escritura de 2 Pedro probablemente fue a finales del 66 o a principios del 67 d.C. El llama a los receptores de esta carta: los que han recibido una fe como la nuestra (1:1), lo que describiría exactamente a los destinatarios de su primera carta. Pero tal vez él tuvo en mente también a un grupo más amplio de iglesias. Ni el secretario ni el portador se identifican (cp. 1 P 5:12), como tampoco el lugar desde donde se escribió (cp. 1 P 5:13).

De acuerdo con su tema, el apóstol comienza revisando la herencia espiritual de todos los creyentes, lo que él llama el verdadero conocimiento (1:3–21). Las realidades divinas de la fe cristiana son realzadas para instrucción de todos los lectores. Reconocer la presencia de maestros falsos como un peligro espiritual, es el próximo tema en esta carta. Pedro describe en una manera muy franca la llegada de ellos (2:1–3), su destino (2:4–10a), agenda (2:10b–16), arrogancia (2:17–19) y apostasía (2:20–22).

La carta concluye con la reafirmación de la esperanza espiritual anunciada por los profetas (3:1–2) y garantizada por promesas (3:3–7). Los creyentes son instalados a entender la paciencia de Dios al demorar el juicio (3:8–10) y a anticipar la purificación de todas las cosas (3:11–13), para que continuamente tengan en cuenta las amonestaciones dadas en vista del regreso de Cristo (3:14–18).

Pedro desea que todos sus lectores continúen creciendo en la gracia y el conocimiento del Señor Jesucristo. Y es con este desafío que él comienza y concluye su carta (1:2; 3:18). Tal crecimiento es una meta que también es vital para el cristiano actual.

Importancia en la Biblia.

Pedro escribió esta epístola con cierta urgencia. En 1.15 dice: “También yo procuraré con diligencia que después de mi partida vosotros podáis en todo momento tener memoria de estas cosas”. En parte, su urgencia se debe a la entrada de conceptos heréticos en las congregaciones. La apostasía era un peligro real y por eso pide que los lectores sean diligentes en su crecimiento (1:5) para “hacer firme” su llamado y su elección (1:10). Pero la urgencia nace también del conocimiento de su muerte inminente (1:13–15). Este es su último testamento a las congregaciones y Pedro desea fuertemente que los cristianos continúen en la verdad después de su partida. Su mensaje tiene el propósito de evitar que sus lectores cayeran en el error (1:8, 10, 12; 3:17).

Carácter de Dios en 2 Pedro.

  • Dios es paciente: 3:9. 15
  • Dios cumple sus promesas: 1:4; 5:3-4, 13

Cristo en 2 Pedro.

Pedro anuncia la segunda venida del Señor Jesucristo como “ladrón en la noche” (3.10). También habla varias veces de que el conocimiento de Cristo produce paz, gracia y poder en el creyente (1.2–3, 8; 3.18).

Estructura de la Carta.

Título: Descubriendo apostasía

Versículo Clave: 3:17  “Así que vosotros, oh amados sabiendo de antemano guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza. Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro  Señor y salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amen.”

ELIMINANDO DUDAS

  • 1:1 Pedro a los alcanzados  
  • 1:2 Mediante el conocimiento
  • 1:12 Recordaos siempre
  • 1:16 Poder y la venida           

LOS FALSOS PROFETAS Y MAESTROS

  • 2:1 Hubo falsos profetas       
  • 2:4 Dios no perdonó ángeles
  • 2:10 Atrevidos y contumaces
  • 2:17  Son fuentes sin agua

EL DÍA DEL SEÑOR

  • 3:1 Segunda carta       
  • 3:8 No ignoréis esto
  • 3:11 Cosas desechas
  • 3:14 Procurad con diligencia

Fuente.

ZACARÍAS

La tradición universal tanto de judíos como de cristianos apoya al profeta Zacarías como autor. Su nombre, común en más de veintinueve hombres del AT, quiere decir «Jehová recuerda». Este libro es el segundo, después de Isaías, en la amplitud de los escritos proféticos acerca del Mesías.

Zacarías - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Zacarías
  • ¿Cuándo fue escrito? 520 a 480 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Cautivos que regresaron a Jerusalén
  • ¿Dónde fue escrito? Jerusalén

Autor y fecha.

Al igual que Jeremías y Ezequiel, Zacarías era también un sacerdote (Neh 12:12-16). De acuerdo con la tradición, era miembro de la Gran Sinagoga, un concilio de ciento veinte creado por Nehemías y presidido por Esdras. Este concilio más tarde se convirtió en los ancianos gobernantes de la nación, llamado el Sanedrín.

Zacarías nació en Babilonia y se unió a su abuelo, Ido, en el grupo de exiliados que regresaron por primera vez a Jerusalén bajo el liderazgo de Zorobabel y Josué el sumo sacerdote (Neh 12:4). Debido a que ocasionalmente es mencionado como el hijo de su abuelo (Esd 5:1; 6:14; Neh 12:16), se piensa que su padre, Berequías, murió a una edad temprana antes que pudiera suceder a su padre en el sacerdocio.

Las palabras de apertura de Zacarías son fechadas el 520 a.C., el segundo año de Darío I (1:1). El emperador persa Ciro había muerto y fue sucedido por Cambises (530-521 a.C:) quien conquistó Egipto. Él no tenía hijo, se suicidó, y Darío ascendió al trono al subyugar una revolución. Era contemporáneo de Hageo y comenzó a profetizar dos meses después de él. Es llamado un joven en el 2:4, sugiriendo que Zacarías era más joven que Hageo.

Contexto Histórico de Zacarías.

El contexto histórico de Zacarías es el mismo del de su contemporáneo, Hageo. En el 538 a.C., Ciro el persa liberó a los cautivos de Israel para restablecer su tierra (Esd 1:1-4) y alrededor de cincuenta mil regresaron de Babilonia. Ellos inmediatamente comenzaron a reedificar el templo (Esd 3:1-4:5), pero la oposición de vecinos, seguida por indiferencia desde dentro, hizo que la obra fuera abandonada (Esd 4:24). Dieciséis años más tarde (Esd 5:1, 2), Zacarías y Hageo fueron comisionados por el Señor para motivar al pueblo a reconstruir el templo. Como resultado, el templo fue terminado cuatro años más tarde 516 a.C. (Esd 6:15). 

Bosquejo de Zacarías.

  • Llamado a la conversión, 1:1-6
  • Visión reveladora, 1:7-6:15
  • Mensaje profético, 7:1-823
  • Nuevo reinado, 9:1-14:21

Contenido.

Cuando las condiciones son deprimentes, ¿habrá esperanza en el futuro? ¿Pueden los creyentes esperar que Dios intervenga a favor de una nación que le ha rechazado? ¿Deben permitir que la situación presente les lleve al pesimismo? Zacarías trató con estas preguntas respecto a las perspectivas para Israel, pero no ignoró las necesidades inmediatas de sus contemporáneos.

Zacarías era de linaje sacerdotal (1:1, 7; Neh. 12:12, 16), y fue llamado a servir a Dios como un profeta (1:1, 7). El nació en Babilonia y murió asesinado en el recinto del templo (Mt 23:35). El ministró a los judíos que volvieron del exilio; algunos de sus mensajes fueron dirigidos al sumo sacerdote (3:8) y al gobernador (4:6).

Aunque algunos profetas fueron contemporáneos entre sí, sólo Zacarías y Hageo, según se expresa en las Escrituras, laboraron juntos (Esd 5:1; 6:14). Ambos desafiaron a los judíos a reedificar el templo. Para algunos esto es particularmente sorprendente porque los dos profetas eran muy diferentes. Zacarías era un predicador joven, Hageo era de mayor edad. Zacarías es diplomático en su predicación; Hageo es franco y predica directamente contra los pecados del pueblo. Zacarías es visionario en sus mensajes; Hageo es directo y casi rutinario. Zacarías ofrece vívidas promesas de la ayuda de Dios y la garantía de una nueva esperanza; Hageo llama más directamente a construir.

Zacarías, cuyo nombre significa “el Señor recuerda,” escribe e interpreta una serie de visiones que recibió de Dios. Estas presentan verdades del futuro de Israel, pero también se aplican al presente. Con respecto al ayuno, Zacarías responde a preguntas hechas por una delegación de Betel. El profetiza tanto de la primera como de la segunda venida del Mesías. Zacarías es un profeta de esperanza en medio de la desesperación. El trae seguridad en tiempos de duda. Su ministerio es de desafíos y de consuelo.

Referencias Proféticas.

Las profecías acerca de Jesucristo y la era mesiánica abundan en Zacarías. Desde la promesa de que el Mesías vendría y habitaría entre nosotros (Zacarías 2:10-12; Mateo 1:23) hasta el simbolismo del Renuevo y la Piedra (Zacarías 3:8-9, 6:12-13; Isaías 11:1; Lucas 20:17-18) a la promesa de Su Segunda Venida, donde aquellos que lo traspasaron lo mirarán y llorarán. (Zacarías 12:10; Juan 19:33-37), Cristo es el tema del Libro de Zacarías. Jesús es el Salvador de Israel, una fuente cuya sangre cubre los pecados de todos los que vengan a Él para salvación (Zacarías 13:1; 1 Juan 1:7).

Más de 10.000 imágenes gratis de Cruz y Dios - Pixabay
La obra de Cristo es tema de Zacarías.

Importancia en la Biblia.

Una de las grandes contribuciones del libro de Zacarías es la fusión de los mejores elementos sacerdotales y proféticos de la historia de Israel. Zacarías comprendió que estos elementos eran necesarios en una fe genuina. Exhortó al pueblo a apartarse del pecado. Comprendió también que el templo y los ritos religiosos jugaban un papel importante en mantener al pueblo cerca de Dios. Como conjugó estos elementos en su propio ministerio, Zacarías contribuyó a preparar el camino para que la comunidad cristiana pudiera entender a Cristo como sacerdote y profeta.

Zacarías llama la atención por su desarrollo de un estilo apocalíptico profético cargado de simbolismos y lenguaje visionario relacionado con los días postreros. En esto, sus escritos se parecen a Daniel y a Apocalipsis. La visión de candelabros y olivos, jinetes y carrozas, cordeles de medir y cuernos coloca el libro y los otros dos mencionados en una clase aparte.

Zacarías también dijo mucho en cuanto al concepto de Dios como guerrero. Si bien esta era una imagen utilizada a menudo por los escritores bíblicos, Zacarías unió esta idea al concepto del Día del Señor (Jl 2). Su descripción del regreso de Cristo a la tierra como guerrero poderoso en el DÍA DE JEHOVÁ (14.1–9) es una de las conmovedoras profecías del Antiguo Testamento.

En ese día, según Zacarías, Cristo asentará sus pies sobre el Monte de los Olivos, y causará cambios violentos por toda la tierra (14.3–4). El día se cambiará en tinieblas y las tinieblas en luz (14.5–8). El mundo entero lo adorará cuando el Señor extienda su reino por «sobre toda la tierra» (14.9).

El Carácter de Dios en Zacarías

  • Dios es bueno: 9:17

Cristo en Zacarías.

En el libro de Zacarías hay muchos pasajes que profetizan al Mesías venidero. A Cristo nos lo muestra como «mi siervo el Renuevo» (3:8), en su trono, y habrá sacerdotes» (6:13), y siendo aquel «a quien traspasaron» (12:10). Zacarías presenta con precisión a Cristo como humilde y triunfante a la vez. Cristo es el Rey que da la salvación, pero que viene «humilde, y cabalgando sobre un asno» (9:9).

Estructura de zacarías.

LLAMADO AL ARREPENTIMIENTO

  • 1:1  Llamamiento de Zacarías    
  • 1:7  Primeras visiones
  • 2:1  Llamamiento de los cautivos
  • 3:1  Visión del sacerdote Josué
  • 4:1  Candelero de oro y olivos
  • 5:1  El rollo y la mujer
  • 6:1  Carros coronación simbólica de Josué

OBEDIENCIA PARA RESTAURACIÓN

  • 7:1  El ayuno y la desobediencia
  • 8:1  Promesa  restauración de Jerusalén

EL FUTURO REY Y LA JUSTICIA

  • 9:1  Castigo naciones futuro rey 
  • 10:1  Jehová redimirá a su pueblo
  • 11:4  Pastores inútiles

JERUSALÉN RESTAURADA

  • 12:1  Liberación futura de Jerusalén   
  • 14:1  Jerusalén y las naciones.

Fuente:

HAGEO

La profecía lleva el nombre de su autor, Hageo. Debido a que su nombre quiere decir «el festivo», se cree que Hageo nació en un día festivo. Hageo es el segundo libro mas corto en el AT (Abdías es aún más corto), y es citado por el NT una vez (He 12:26).   

Hageo - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Hageo
  • ¿Cuándo fue escrito? 536 a 520 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Cautivos que regresaron a Jerusalén
  • ¿Dónde fue escrito? Jerusalén

Autor y fecha.

Poco se sabe de Hageo fuera de su corta profecía. Él es mencionado en Esdras 5:1 y 6:14, en ambas ocasiones asociado con el profeta Zacarías. Las listas de refugiados de Esdras no mencionan nada de Hageo, no hay indicaciones de su parentela o linaje tribal. Tampoco la historia proporciona registro alguno de su ocupación. Él es la única persona en el AT con este nombre, aunque nombres similares aparecen (Gn 46:16; Nm 26:15; 2 S 3:4; 1 Cr 6:30). Además, Hageo 2:3 puede sugerir que él también había visto la gloria del templo de Salomón antes que fuera destruido, por lo que tendría más de setenta años de edad cuando declaró la profecía.  

No hay ambigüedad o controversia acerca de la fecha de la profecía. La ocasión de cada una de sus cuatro profecías se especifica con claridad (1:1; 2:1; 2:10; 2:20), ocurriendo dentro de un lapso de tiempo de cuatro meses en el segundo año (520 a.C.) del rey persa Darío Hystaspes (521-486 a.C.).

Contexto Histórico de Hageo.

Como resultado del decreto de Ciro el Persa (Esd 1:1-4), se le permitió a JUdá regresar de Babilonia a su tierra, bajo el liderazgo civil de Zorobabel, y la guía espiritual de Josué el sumo sacerdote (Esd 3:2). Alrededor de 50.000 judíos regresaron. En el 536 a.C. comenzaron a reconstruir  el templo (Esd 3:1-4:5) pero la oposición de los vecinos y la indiferencia de los judíos causó que la obra fuera abandonada (Esd 4:1-24). Dieciséis años más tarde, Hageo y Zacarías fueron comisionados por el Señor para alentar al pueblo a continuar la reconstrucción del templo, y también a  reordenar sus prioridades (Esd 5:1-6:22).

Como resultado de esto, el templo fue terminado cuatro años más tarde (516 a.C.; Esd 6:15) 

Bosquejo.

  • Llamado a reconstruir el templo, 1:1-15
  • Presencia del Señor y gloria futura del templo, 2:1-9
  • Principios sobre la santidad, 2:10-19
  • Promesa de restauración del linaje de David, 2:20-23

Contenido.

Prioridades erróneas en las vidas de los hijos de Dios conducen al fracaso. A veces que  aun la actividad febril no produce los resultados deseados; si Dios no ocupa el primer lugar en la vida, nunca se obtendrá la verdadera victoria. Hageo fue llamado a predicarle a un pueblo cuyas prioridades no eran correctas. Igual que Zacarías y Malaquías, él ministró a Judá, después del exilio.

Debido a su pecado, Judá estuvo cautiva en Babilonia por setenta años. Después que Medo-Persia derrotó al imperio de Babilonia, a los judíos se les permitió volver a su tierra en el año 538 a.C. Cuando el primer contingente de cautivos liberados llegó, bajo el liderato de Zorobabel, el gobernador civil, y de Josué el sumo sacerdote, con mucho entusiasmo ellos colocaron el cimiento para el nuevo templo, pero dos cosas les estorbaron: Primero, confrontaron gran oposición por parte de unas personas que vivían en la tierra. Segundo, dedicaron mucho tiempo y esfuerzo en construir sus propias casas, lo que hizo que el templo quedará incompleto y sin uso. Ellos “plantaron generosamente, pero su labor sólo resultó en una fracasada cosecha a causa de sequía.” Este fue un tiempo de confusión y miseria.

En el 520 a.C., el pueblo moraba en hogares ya terminados y cómodos, pero sufrían crisis  financiera. El día 19 de agosto Hageo irrumpió en escena con un análisis de sus problemas; los reprendió comparando el estado de sus propias casas con la casa de Dios, que seguía en ruinas. Les desafío a reedificar el templo; los líderes y el pueblo reaccionaron con entusiasmo e inmediatamente comenzaron a construir.

Archivo:Jerus-n4i.jpg
Maqueta del templo de Jeusalén que existía en tiempos de Jesús.

El 17 de octubre, estando la obra muy avanzada, algunos judíos de mayor edad desanimaron a los trabajadores comparando el templo que ellos construían con el templo de Salomón. En su segundo sermón, Hageo explica que la gloria del templo de Zorobabel sería mayor que la gloria del templo de Salomón.

El 18 de diciembre, el pueblo se preguntaba por qué ellos vivian en crisis y se sentían derrotados, a pesar de que estaban cumpliendo la voluntad de Dios. Hageo les respondió que necesitaban practicar pureza moral; la inmundicia es contagiosa, pero no la pureza. Lo limpio del templo no hace limpios a los trabajadores; pero su propia impureza en realidad amenazaba la pureza del templo. En ese mismo día, Hageo predicó un sermón de estímulo para Zorobabel, asegurándole que él había sido designado por Dios para la tarea que ejecutaba, y la finalizaría.

Hageo, cuyo nombre significa “mi festival,” era un laico que amaba el templo, y predicó sus cuatro sermones, que fueron dichos de una manera sincera y sin ninguna pretensión. El hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón (1 S 16:7; 2 Co 10:7a).

Referencias Proféticas.

Como con la mayoría de los libros de los profetas menores, Hageo termina con promesas de restauración y bendiciones. En el último verso, Hageo 2:23, Dios utiliza un título distintivamente mesiánico en referencia a Zorobabel, “Siervo mío” (Comparar 2 Samuel 3:18; 1 Reyes 11:34; Isaías 42: 1-9; Ezequiel 37:24,25).

A través de Hageo, Dios promete hacer a Zorobabel como un anillo de sellar, lo cual era un símbolo de honor, autoridad, y poder, algo como un cetro de rey, utilizado para sellar cartas y decretos. Zorobabel, como el anillo de sellar de Dios, representa la casa de David y la reanudación de la línea mesiánica interrumpida por el Exilio. Zorobabel restableció el linaje davídico de los reyes que culminará con el reinado de Cristo. Zorobabel aparece en el linaje de Cristo tanto por parte de José (Mateo 1:12), como por el lado de María (Lucas 3:27).

Importancia en la Biblia.

Hageo apremió al pueblo a considerar la reconstrucción del templo como asunto de suma importancia. Con eso estaba enseñando que la adoración verdadera es una cuestión de primer orden. El templo de Jerusalén, una vez reconstruido, volvería ser de primordial importancia como lugar de adoración y sacrificios. Siglos más tarde, Jesús entraría súbitamente a ese templo (Mal 3:1), poco después al morir en el calvario, el velo del templo se rasgó en dos (Lc 23.45), lo que marcaba el hecho de que Cristo se había entregado como sacrificio eterno a nuestro favor.

Carácter de Dios en Hageo.

  • Dios es glorioso: 2:1-9

Cristo en Hageo.

 El libro de Hageo revela el significativo lugar de Zorobabel en la línea mesiánica de David. Su  posición, ilustrada por un anillo de sello (2:23) continúa la línea real de David de la que vendría Cristo. El nombre de Zorobabel aparece entre los ancestros de María (Lc 3:27) y José (Mt 1:12), lo cual demuestra su importancia como medio de injerto de ambas ramas del linaje de Cristo en una misma línea.

Estructura de Hageo.

EXHORTACIÓN A EDIFICAR EL TEMPLO

  • 1:1  Año segundo del Rey Darío 
  • 1:7  Meditad sobre vuestro camino

OYÓ ZOROBABEL Y PUEBLO A DIOS

  • 1:12  La voz de Jehová     

LA GLORIA DEL NUEVO TEMPLO 

  • 2:1  Hageo habla a Zorobabel    

INFIDELIDAD APRENDIDA

  • 2:10  Preguntad a sacerdotes ley        

PROMESA JEHOVÁ A ZOROBABEL

  • 2:20  Hageo habla a Zorobabel  

Fuente:

SOFONÍAS

Como con cada uno de los doce profetas menores, la profecía lleva el nombre de su autor, Sofonías; el cual significa «Jehová esconde» (2:3)

Sofonías - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Sofonías
  • ¿Cuándo fue escrito? 640 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Judá
  • ¿Dónde fue escrito? Judá

Autor y fecha.

Poco se conoce del autor, Sofonías. Tres otros individuos del AT comparten su nombre. Él rastrea su genealogía cuatro generaciones atrás al rey Ezequías (715-686 a.C.), permaneciendo sólo entre los profetas que descendieron de sangre real (1:1). La genealogía real le habría dado a él la información del rey de Judá; Josías, cuyo reino fue el período de tiempo durante el cual predicó Sofonías.

El profeta fecha su mensaje durante el reinado de Josías (640-609 a.C.). Las condiciones morales y espirituales detalladas en el libro (1:4-6; 3:1-7) parecen colocar la profecía previa a las reformas de Josías, cuando Judá estaba aún debilitándose en idolatría e impiedad. Fue en el 628 a.C. que Josías derribó todos los altares de Baal, quemó los huesos de los falsos profetas y rompió los ídolos esculpidos (2 Cr 34:3-7); y en el 622 a.C. el Libro de la ley se encontró (2 Cr 34:8-35:19). Como consecuencia, es muy probable que Sofonías profetizó del 635-625 a.C. y fue un contemporáneo de Jeremías. 

Contexto Histórico de Sofonías.

Políticamente, la transferencia inminente del poder mundial asirio a los babilonios debilitó el dominio de Nínive sobre Judá, trayendo un elemento de independencia a Judá por primera vez en cincuenta años. El deseo del rey  Josías por retener esta nueva libertad de los impuestos y del control extranjero sin duda alguna lo llevó a interferir más tarde con el intento de Egipto por ayudar al rey de Nínive que huía en el 609 a.C. (2 Cr 35:20-27).

Espiritualmente, los reinados del hijo de Ezequías, Manasés (695-642 a.C), extendiéndose por más de cuatro décadas; y su nieto Amón (642-640 a.C.), durante solo dos años, fueron marcados por impiedad y apostasía (2 Cr 21; 2 Cr 33). Los primeros años de reinado de Josías también fueron caracterizados por la maldad de sus padres (2 Cr 23:4). No obstante, en el 622 a.C., mientras estaban reparando la casa del Señor, Hilcías el sumo sacerdote encontró el Libro de la ley (2 Cr 22:8). Al leerlo, Josías inició reformas (2 R 23). Fue durante los primeros años del reinado de Josías, previo al gran avivamiento, que este profeta de la undécima hora, Sofonías, profetizó y sin duda alguna tuvo una influencia sobre las enormes reformas que Josías trajo a la nación. Pero los reyes malos antes de Josías (cincuenta y cinco años) habían tenido tal efecto en Judá que nunca se recuperó. Las reformas de Josías fueron llevadas a cabo demasiado tarde y no pasaron más allá de su vida.       

Bosquejo de Sofonías.

  • Profecía de los juicios de Dios, 1:1-2:3
  • Juicio de Dios contra las naciones, 2:4-3:8
  • Promesa de bendiciones, 3:9-20

Contenido.

Cuando haya manifestaciones externas de avivamiento, se debe mirar más profundo para discernir los propósitos de Dios. Al observarse más internamente se puede calcular la seriedad del pecado; es necesario que el mensaje del juicio de Dios se escuche. Sofonías predica tal mensaje al pueblo de Judá; él es el profeta del Día del Señor.

Sofonías nació durante el tiempo de Manasés, rey de Judá. Era bisnieto del rey Ezequías; por tanto, miembro de la casa real de Judá (1:1). Su nombre significa “el Señor esconde,” lo que sugiere que sus padres preocupados por su seguridad, le pusieron ese nombre como un ruego por su protección.

El reinado de Josías fue un tiempo de esplendor para el país; él fue hecho rey cuando tenía ocho años de edad. Nueve años después comenzó la primera fase de sus reformas espirituales. En el año 626 a.C. Judá fue atacado por los sanguinarios y crueles escitas, quienes llenaron de pánico el país. Cuando se encontró el libro de la ley, Josías instituyó la segunda fase de sus reformas. Sofonías ministró durante estos notables tiempos (1:1). La razón inmediata para su profecía fue la invasión escita.

Esta fue una época de cambios religiosos porque Josías había purgado al país de lo que quedaba del culto a Baal y comenzó a restablecer la adoración al Señor, erradicando prácticas y atuendos paganos. Aunque había paz y prosperidad, también había decaimiento y disolución a pesar de las reformas externas. El pueblo no deseaba aprender, los tribunales no eran más clementes, ni los profetas más fieles, ni los sacerdotes menos profanos; al contrario, la nación estaba diametralmente opuesta a Dios en cuanto a lo que Él requería.

Siendo un aristócrata, Sofonías no era un portavoz de los pobres. Él ha sido llamado cruel por predicar candentes mensajes de juicio y reproche, pero ofreciendo pocas esperanzas para corregir la situación inmediata. Sofonías presenta la severidad de Dios, inculcando temor y aun terror; sin embargo, ocasionalmente él deja ver vislumbres de la ternura de Dios, inspirando esperanza en los que responden a Él.

Sofonías advierte a sus oyentes de la invasión que vendría sobre Judá y describe los pecados que están precipitándola (1:1–13). Esta invasión prefigura el futuro Día del Señor, que él describe con vívidos detalles (1:14–18). Sofonías hace un llamado al arrepentimiento y da la esperanza de que «Quizás seréis protegidos el día de la ira del Señor» (2:3). Luego predice el juicio sobre las naciones gentiles alrededor de Judá (2:4–15). El explora bajo la superficie de las reformas de Judá y describe la condición de los habitantes. Debido al deplorable estado moral de Israel, el cautiverio es inevitable (3:1–7). Sofonías describe un juicio futuro de los gentiles (3:8), al que le seguirá un tiempo de bendición para ellos (3:9–10) como también para Israel, cuando Cristo regrese (3:11–20).

Meditaciones Diarias 2020 | Matinales Adventistas 2020 – Elías del Cid

Sofonías ofrece esperanza a todo el que busque al Señor (2:3). El cristiano no debe permitir que ninguna cosa tenga precedencia en él; Dios debe ser la principal prioridad de su vida.

 Referencias Proféticas.

Gran parte de las bendiciones finales sobre Sión pronunciadas en los versos 14-20, aún están por cumplirse, lo que nos lleva a concluir que estas son profecías mesiánicas que aguardan la Segunda Venida de Cristo para que se lleven a cabo. El Señor ha quitado nuestro castigo sólo a través de Cristo, quien vino a morir por los pecados de Su pueblo (Sofonías 3:15; Juan 3:16). Pero Israel aún no ha reconocido a su verdadero Salvador. Esto aún está por suceder (Romanos 11:25-27).

La promesa de paz y seguridad para Israel, un tiempo cuando su Rey esté en medio de ellos, será cumplida cuando Cristo regrese a juzgar y redimir al mundo para Él mismo. Así como Él ascendió a los cielos después de Su resurrección, así también Él regresará y establecerá una nueva Jerusalén sobre la tierra (Apocalipsis 21). En ese tiempo, todas las promesas de Dios para Israel serán cumplidas.

Importancia en la Biblia.

El castigo divino que describe Sofonías surge de la santidad de Dios. Como Dios demanda santidad y justicia de su pueblo, castiga a los que permanecen en el pecado y la rebeldía (1.17). Pero el Señor también es misericordioso y fiel a su promesa. Para el remanente fiel habría protección y consuelo cuando llegaran los días negros que se aproximaban (2.1–3). Y a los justo ratifica las promesas del pacto que hizo con Abraham cientos de años atrás. Gente de todas las naciones se reunirán para adorar al Señor (2.11; 3.9). Su propio pueblo se renovará en su fidelidad (3.11–13), y el Rey de reyes reinará en medio de ellos.

Carácter de Dios en Sofonías.

  • Dios juzga: 1:2, 3; 3:2; 3:6, 7
  • Dios es justo: 3:5
  • Dios es amoroso: 3:17
  • Dios se aíra: 1:14-18

Cristo en Sofonías.

    Aunque Sofonías pinta explícitamente el juicio de Dios, Cristo está presente como el «poderoso» que traerá la salvación a la tierra (3:17). Cristo mismo aludió a Sofonías (1:3, ver Mt 13:41 y 1:15, ver Mt 24:29) relacionando aún más las profecías de Sofonías con la segunda venida de Cristo.  

Estructura de Sofonías.

LA IRA DE JEHOVÁ

  • 1:1  Palabra de Jehová a Sofonías
  • 1:2  Destruiré cosas sobre la tierra
  • 1:7  Calla en presencia de Jehová
  • 1:10    Habrá voz de clamor
  • 1:14  Cercano el día de Jehová
  • 1:17  Atribularé a los hombres
  • 2:1  Congregaos y meditad

JUICIOS DE JEHOVÁ CONTRA NACIONES

  • 2:4  Gaza será desamparada
  • 2:5  Los que moran en el mar
  • 2:8  He oído afrentas de Moab
  • 2:12  También los de Etiopía

PECADO DE JERUSALÉN

  • 3:1  Ay de la ciudad rebelde 
  • 3:6  Hice destruir naciones
  • 3:8  Esperadme dice Jehová

REDENCIÓN DE JERUSALÉN

  • 3:9  Devolveré pureza de labios     
  • 3:11  No será avergonzada
  • 3:14  Canta oh hija de Sión

Fuente.

HABACUC

Este libro profético toma su nombre de su autor, Habacuc, que probablemente significa «uno que abraza» (1:1; 3:1). Al final del libro, este nombre se vuelve apropiado porque el profeta se aferra a Dios, independientemente de su confusión por los planes de Dios hacia su pueblo. 

Habacuc - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Habacuc
  • ¿Cuándo fue escrito? 607 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Judá
  • ¿Dónde fue escrito? Se desconoce

Autor y fecha.

Como sucede con muchos de los profetas menores, nada se conoce del autor, excepto por lo que puede ser inferido del libro. En el caso de Habacuc, la información interna casi no existe, debido a lo cual las conclusiones de su identidad y vida son conjeturas. Su simple introducción como «el profeta Habacuc» puede significar que él no necesitaba presentación, debido a que era un profeta conocido. Se sabe que él fue un contemporáneo de Jeremías, Ezequiel, Daniel y Sofonías.

La mención de los caldeos (1:6) sugiere una fecha a finales del siglo siete a.C., poco antes de que Nabucodonosor comenzará su marcha militar a través de Nínive (612 a.C.), Harán (609 a.C.) y Carquemis (605 a.C.), camino a Jerusalén (605 a.C.). El amargo lamento de Habacuc (1:2-4) puede reflejar un período de tiempo poco después de la muerte de Josías (609 a.C.), días en los que las reformas del rey piadoso (2 R 23) fueron rápidamente cambiadas por su sucesor, Joacim (Jer 22:13-19)

Contexto Histórico de Habacuc.

Habacuc profetizó durante los días finales del Imperio Asirio, y el principio del dominio de Babilonia a escala mundial, bajo Nabopolasar y su hijo Nabucodonosor. Cuando Nabucodonosor ascendió al poder en el 626 a.C., inmediatamente comenzó a expandir su influencia al Norte y al Oeste. Bajo el liderazgo de su hijo, el ejército babilónico venció a Nínive en el 612 a.C., forzando a la nobleza asiria a refugiarse primero en Harán y después en Carquemis. Nabucodonosor los persiguió, venciendo a Harán en el 609 a.C., y a Carquemis en el 605 a.C.

El rey egipcio Necao, viajando por Judá en el 609 a.C. para ayudar al rey asirio que huía, fue confrontado por el rey Josías en Meguido (2 Cr 35:20-24). Josías murió en la batalla que se llevó a cabo, dejando su trono a una sucesión de tres hijos y un nieto. Antes, como resultado de descubrir el Libro de la ley en el templo, Josías había instituido reformas espirituales significativas en Judá (2 R 22; 23), aboliendo muchas de las prácticas idólatras de su padre Amón (2 R 21:20-22) y abuelo Manasés )2 R 21:11-13). No obstante, cuando murió, la nación rápidamente regresó a sus malos caminos (Jer 22:13-19), causando que Habacuc cuestionara el silencio de Dios y aparente falta de acción para castigar (1:2-4) y así purificar a su pueblo de pacto.

Bosquejo de Habacuc.

  • Dialogo entre Jehová y Habacuc, 1:1-2:20
  • Salmo de Habacuc, 3:1-10

Contenido.

El pueblo de Dios confronta preguntas difíciles. ¿Por qué las cosas son como son? ¿Dónde se encuentra Dios cuando el mundo lo ignora a Él y a sus principios? Cuando Dios actúa, ¿por qué hace Él lo que hace? Habacuc lucha con estas y otras preguntas en su penetrante profecía.

Habacuc, cuyo nombre significa “abrazar,” era un ciudadano prominente y muy respetado en Jerusalén. El profetizó después de la caída de Nínive en el año 612 a.C., antes de la primera invasión de Judá por Babilonia en agosto del 605 a.C. Este era un tiempo de dolor nacional para Judá. El rey Josías había muerto trágicamente en Meguido y su hijo Joacaz fue nombrado rey; pero fue quitado del trono por Faraón Necao después de sólo tres meses de reinar y Joacim, el hijo mayor de Josías, reinó en su lugar. Este fue un tiempo de tiranía y contiendas en que la gente justa fue severamente oprimida; además, la gente pecaba abiertamente y la idolatría se practicaba extensamente.

Habacuc consideró las circunstancias de su nación y quedó perplejo; parecía que los hechos presentaban problemas sin solución, y él buscó esclarecimiento. Pero a diferencia de otros, él no abandonó su fe, ni se sumió en la amargura sino que buscó a Dios para obtener respuestas. El observó los pecados de Judá, y deseaba saber por qué Dios no hacía nada al respecto. Pero Dios le dice a Habacuc que sí está haciendo algo; Él está levantando a los babilonios como instrumento de castigo contra Judá. Para Habacuc, el remedio es peor que el problema. ¿Cómo es posible que Dios use una nación vil y malvada para juzgar a su propio pueblo? Aunque a Habacuc no se le da la respuesta a este dilema, él se somete a la voluntad de Dios y aguarda instrucciones adicionales (2:1).

Habacuc deseaba vivir por vista, pero Dios le da una revelación más alta en un extraordinario mensaje: “más el justo por su fe vivirá” (2:4). La instrucción de Dios continúa, explicándole el cómo usará las circunstancias internacionales para tratar la condición pecaminosa de Judá, en una serie de cinco ayes que afectarán a Babilonia, y también a Judá.

Dios pronuncia ayes contra los que a la fuerza toman lo que no es suyo (2:6–8), contra los que buscan la seguridad sólo en defensas físicas (2:9–11) y los que practican la tiranía y la opresión (2:12–13). Junto con esta desgracia, viene la consoladora promesa de que cuando Cristo regrese: “Pues la tierra se llenará del conocimiento de la gloria del Señor como las aguas cubren el mar”. (2:14). Luego continúa un ay contra los oportunistas (2:15–17) y los idólatras (2:18–19). Pero junto con esta desgracia hay un glorioso contraste entre los ídolos y Dios: “el Señor está en su santo templo, calle delante de Él toda la tierra” (2:20). El capítulo final de Habacuc registra el triunfo de la fe. Por medio de su perseverancia y paciencia, Habacuc obtuvo la victoria (1 Jn 5:4).

ConTodoYoMeAlegrare Instagram posts (photos and videos) - Picuki.com
Aunque la higuera no florexca, ni en las vides haya fruto, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación. 4:17-18.

Los creyentes deben acudir a este libro maravilloso para encontrar dirección y consuelo cuando sea difícil ver cómo los propósitos de Dios están llevándose a cabo en la vida. El principio de vivir por fe (2:4b) es el fundamento de la vida cristiana (Ro 1:17; He 10:38).

Referencias Proféticas.

El Apóstol Pablo cita Habacuc 2:4 en dos diferentes ocasiones (Romanos 1:7; Gálatas 3:11) para reiterar la doctrina de la justificación por la fe. La fe que es el don de Dios, y disponible a través de Jesucristo, es al mismo tiempo una fe que salva (Efesios 2:8-9) y una fe que sostiene durante toda la vida. Obtenemos la vida eterna por medio de la fe y vivimos la vida cristiana por la misma fe. A diferencia del “orgullo” en el principio del verso, su alma no es recta dentro de él, y sus deseos no son correctos. Pero nosotros, que somos hechos justicia por la fe en Cristo, somos totalmente justificados, porque Él ha intercambiado Su perfecta justicia por nuestro pecado (2 Corintios 5:21), y nos ha permitido vivir por fe.

Importancia en la Biblia.

Se ha dicho (y con razón) que el mensaje de Habacuc se encuentra en la respuesta de Dios. Quizás sería más correcto decir que el mensaje de Habacuc se encuentra en el diálogo, a veces agónico, de un hombre con la divinidad. Es decir, el mensaje surge del camino que recorre el profeta hasta llegar a la paz de la fe (3.17–19).

Habacuc sienta un precedente para la discusión sobre lo incongruente de un Dios justo y soberano que, sin embargo, permite la injusticia que se observa en la historia humana. Es difícil, para quienes intentan ser fieles al Dios del éxodo, entender cómo se logra la justicia Divina con la participación de los injustos.

Habacuc afirma que a la larga esta injusticia no está desprovista de graves consecuencias. La canción de los cinco ayes deja en claro que quienes amontonan riquezas que no les pertenecen, que lo hacen de manera injusta, y hasta derramando sangre inocente, que lucran usando mano de obra barata sin considerar la calidad de vida de los trabajadores, que destruyen el medio (tierra, flora y fauna) en su afán por obtener riquezas, tarde o temprano serán víctimas de su apetito desmesurado.

En esencia, Habacuc se enfrenta al problema de cómo actúa Dios en la historia humana. No propone respuestas claras, pero sí una actitud amplia, paciente, dispuesta a esperar activamente a que se establezca el reinado de Dios. Entre los manuscritos descubiertos hace varias décadas en las cuevas del mar Muerto se halla uno de Habacuc (con un comentario interpretándolo a la manera de la secta judía de  QUMRÁN). Aunque no aporta ningún dato de importancia a nuestro conocimiento del texto, ilustra cómo los fieles de otro tiempo actualizaron el mensaje de Habacuc en su contexto.

Carácter de Dios en Habacuc.

  • Dios es glorioso: 2:14
  • Dios se aíra: 3:2

Cristo en Habacuc.

Aunque Habacuc no menciona nunca el nombre de Cristo, se regocija en el ministerio salvador de Jesús como «Dios de mi salvación» (3:18).  Habacuc también prefigura la venidera salvación de Cristo: «Saliste para socorrer a tu pueblo, para socorrer a tu ungido» (3:13). El Antiguo Testamento y también el Nuevo señalan con claridad a Cristo como el Ungido (Sal 28:8; Dn 9:25, 26; Hch 4:17; 10:38; Heb 1:9)

Estructura de Habacuc.

DIALOGO ENTRE DIOS Y HABACUC

  • 1:1  Profecía que vio Habacuc       
  • 1:5  Mirad entre las naciones

Caldeos contra Judá

  • 1:12  ¿No eres Jehová desde el principio?       

Protesta de Habacuc

  • 2:1  Sobre mi guarda estaré

Respuesta de Jehová

  • 2:2  Escribe la visión   

Ayes contra injustos

  • 2:6  ¿Levantarán todos estos refrán?      
  • 2:9  Ay del que codicia
  • 2:12 Ay del que edifica
  • 2:15  Ay del que da de beber
  • 2:18  ¿De qué sirve la escultura?
  • 2:20  Jehová  está en su templo

SALMO DE HABACUC

  • 3:1  Oración de Habacuc      
  • 3:3b  Su gloria cubrió los cielos
  • 3:9b  Hundiste la tierra
  • 3:14  Horadaste sus guerreros
  • 3:17  Aunque la higuera no florezca

Fuente.

ABDÍAS

El libro es nombrado de acuerdo al profeta que recibió la visión (1:1). Abdías quiere decir «siervo de Jehová» y ocurre veinte veces en el AT, refiriéndose por lo menos a veinte individuos más del AT. Abdías es el libro más corto en el AT y no es citado en el NT.

Abdías - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Abdías
  • ¿Cuándo fue escrito? 586 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Judá
  • ¿Dónde fue escrito? Jerusalén

Autor y fecha.

Nada se conoce con seguridad acerca del autor. Otras referencias del AT a hombres con este nombre no parecen referirse a este profeta. Sus menciones frecuentes de Jerusalén, Judá y Sión sugieren que pertenecía  al reino del sur (10-12. 17, 21). Abdías fue probablemente un contemporáneo de Elías y Eliseo.

La fecha de escritura es igualmente difícil de determinar, aunque se sabe que está ligada al ataque edomita contra Jerusalén descrito en los vers., 10-14. Al parecer Abdías escribió poco después del ataque. Hubo cuatro invasiones significativas de Jerusalén en la historia del AT:

  • Por Sisac, rey de Egipto, 925 a.C. durante el reinado de Roboam (1 R 14:25, 26; 2 Cr 12).
  • Por los filisteos y árabes entre el 848-841 a.C. durante el reinado de Joram de Judá (2 Cr 21:8-20).
  • Por Joás, rey de Israel, 790 a.C. (2 R 14; 2 Cr 25.
  • Por Nabucodonosor, rey de Babilonia, en la caída de Jerusalén en 586 a.C.

De estas cuatro, sólo la segunda y la cuarta probablemente encajan con la información histórica. La segunda es preferible, debido a que la descripción de Abdías no indica la destrucción total de la ciudad, la cual se llevó a cabo bajo el ataque de Nabucodonosor.

Contexto Histórico de Abdías. 

Los edomitas tienen su origen en Esaú, el primogénito (gemelo) de Isaac y Rebeca (Gn 25:24-26),  quien luchó con Jacob aún mientras estaban en el vientre (Gn 25:22). El nombre de Esaú quiere decir «velludo», porque él era «todo velludo como una pelliza» (Gn 25:25). Él también es llamado Edom, lo cual quiere decir «rojo», debido a la venta de su primogenitura a cambio de algo de «guiso rojo» (Gn 25:30). Él mostró un menosprecio por las promesas de pacto al casarse con dos mujeres cananeas (Gn 26:34) y más adelante con la hija de Ismael (Gn 28:9). Le encantaba estar afuera y después que la bendición de su padre le fue robada por Jacob, fue destinado a permanecer siendo un hombre de los espacios abiertos (Gn 25:27; 27:38-40).

Esaú se estableció en una región que en su mayor parte estaba constituida por montañas escabrosas al S del Mar Muerto (Gn 33:16; 36:8, 9; Dt 2:4, 5) llamada Edom (gr: «Idumea»), el área de 64 Km de ancho la cual se extiende aproximadamente 160 km al S del Golfo de Akaba. La legendaria Carretera del rey, una ruta de caravana esencial uniendo a África del Norte con Europa y Asia, pasa a lo largo de la meseta oriental (Nm 20:17).

La lucha y nacimiento de Jacob y Esaú (Gn 25) forman el contexto definitivo de la profecía de Génesis 25:23: «Dos naciones hay en tu seno». Sus descendientes respectivos, Israel y Edom, fueron enemigos perpetuos. Cuando Israel salió de Egipto, Edom negó a su hermano Jacob el paso por en medio de su tierra, localizada al S del Mar Muerto (Nm 20:14-21). No obstante, Israel fue instruido por Dios a ser amable con Edom (Dt 23:7, 8). Abdías, habiendo recibido una visión de Dios, fue enviado a describir sus crímenes y a pronunciar destrucción total sobre Edom por su trato hacia Israel.

Los edomitas se opusieron a Saúl (1043-1011 a.C.) y fueron sujetos bajo David (1011-971 a.C.) y Salomón (971-931 a.C.). Pelearon en contra de Josafat (873-848 a.C.) y exitosamente se rebelaron en contra de Joram (853-841 a.C.). Fueron conquistados una vez más por Judá bajo Amasías (796-767 a.C.), pero volvieron a ganar su libertad durante el reinado de Acaz (735-715 a.C.). Más tarde Edom fue controlado por Asiria y Babilonia; en el quinto siglo a.C. los edomitas fueron forzados por los nabateos a dejar su territorio. Se mudaron a la zona de Palestina del sur y llegaron a ser conocidos como los edomitas. Herodes el Grande, un edomita, se convirtió en rey de Judea bajo Roma en el 37 a.C. En un sentido, la enemistad entre Esaú y Jacob continuó en el intento de Herodes por asesinar a Jesús. Los edomitas participaron en la rebelión de Jerusalén en contra de Roma y fueron derrotados junto con los judíos por Tito en el 70 d.C. De manera irónica, los edomitas aplaudieron la destrucción de Jerusalén en el 586 a.C. (Sal 137:7) pero murieron tratando de defenderla en el 70 d.C. Después de ese entonces ya no se volvió a oír de ellos. Tal como Abdías predijo, ellos serían cortados «para siempre» (v. 10); y «ni aun resto quedará de la casa de Esaú» (v. 18).  

Bosquejo del libro.

  • Profecía contra Edom, 1-9
  • El pecado de Esaú contra Jacob, 10-14
  • El día de Jehová, 15-18
  • La casa de Jacob poseerá el territorio de Edom, 19-21

Contenido.

El profeta Abdías escribió el libro más corto del Antiguo Testamento. Su nombre en hebreo significa “Siervo del Señor” y era común en tiempos antiguo (1:1s). Tal vez él fue uno de los maestros mencionados en 2 Cr 17:7. El tema del libro de Abdías es la destrucción de la nación de Edom, que eran descendientes de Esaú, hijo de Isaac y Rebeca (Gn 25:24–26).

Arqueólogos confirman la existencia del reino bíblico de los edomitas  (FOTOS) - RT
Ruinas de Petra una ciudad edomita, en Jordania.

El motivo para escribir este libro fue una invasión de Jerusalén. Durante la historia de Judá hubo cuatro invasiones. El contexto de Abdías se desarrolló en la época de la invasión filistea y la de las tribus de Arabia en el año 845 a.C. (Am 1:6–8), durante el reinado de Joram (853–841 a.C.). En este tiempo Edom se rebeló contra Judá (2 Cr 21:8, 16, 17). Basado en estos sucesos, la obra de Abdías pudo haber sido el primer escrito profético.

Durante la larga historia de Judá y Edom hubo muchos conflictos entre ellos. La razón de esto, mucho antes que fueran naciones, fue la rivalidad entre Jacob, el antepasado de Judá y Esaú, el antepasado de Edom (Gn 25:23–26; 27:41). Después del Éxodo de Egipto, Edom rehusó permitirle a Moisés que pasara por su territorio (Nm 20:14–21).

El Libro de Abdías enfatiza la verdad del pacto de Dios con Abraham y sus descendientes en que al que te maldiga, maldeciré (Gn 12:3a). La gente de Edom rechazó la bendición mesiánica que venía por Abraham y en su lugar experimentó la maldición debido al trato cruel que les dieron a los israelitas. Es interesante notar cómo se cumple este mensaje contra Edom. Durante el período entre los dos testamentos, los nabateos desplazaron a Edom. Por algún tiempo, Edom se llamó Idumea (Mr 3:7–8); fue conquistado por la dinastía hasmoneana. Un personaje prominente de los idumeos fue el Herodes que gobernó durante la vida de Jesús y los apóstoles. Edom desapareció de la historia después del año 70 d.C.

Referencias Proféticas.

El verso 21 del Libro de Abdías, contiene una referencia profética de Cristo y Su Iglesia. “Y subirán salvadores al monte de Sion para juzgar al monte de Esaú; y el reino será de Jehová.” Estos “salvadores” (también llamados “libertadores” en muchas versiones) son los apóstoles de Cristo, ministros de la Palabra, y especialmente los predicadores del Evangelio en estos últimos días. Ellos son llamados “salvadores,” no porque ellos obtengan nuestra salvación, sino porque ellos predican la salvación a través del Evangelio de Cristo y nos muestran el camino para obtener esa salvación. Ellos, y la Palabra predicada por ellos, son los medios por los que “las buenas nuevas” de salvación son llevadas a todos los hombres. Mientras que Cristo es el Único Salvador, quien vino para comprar esa salvación y siendo Él el autor de ella; la presencia de los salvadores y liberadores del Evangelio será más y más evidente mientras más se acerca el final de los tiempos.

Carácter de Dios en Abdías.

  • Dios juzga: 1-16
  • Dios restaura: vv. 17-21

Cristo en Abdías

En Abdías Cristo actúa como Juez de los enemigos de Israel (vv. 15, 16) y Salvador de su nación escogida (vv. 17-20). El triunfo final de Israel llega solo a través de Cristo.

Estructura de Abdías.

HUMILLACIÓN DE EDOM

  • Visión de Abdías         
  • 5  Si ladrones vinieran a ti

EXHALTACIÓN DE ISRAEL

  • 15  Cercano el día de Jehová        

Fuente.

AMOS

Como con cada uno de los profetas menores, el título proviene del nombre del profeta a quien Dios dio su mensaje (1:1). El nombre de Amós quiere decir «carga» o «llevador de carga». Él no debe ser confundido con Amoz («valeroso, fuerte»), el padre de Isaías (1:1).

The Hebrew Prophet Amos: Prophetic Warnings for Our Time‏ | Messianic Bible
  • ¿Quién escribió el libro? Amós
  • ¿Cuándo fue escrito? 765-750 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Israel
  • ¿Dónde fue escrito? Jerusalén

Autor y fecha.

Amós era de Tacoa, una pequeña villa a 16 km al S de Jerusalén; fue el único profeta que mencionó su ocupación antes de declarar su comisión divina. Él no era de descendencia sacerdotal o noble, sino que trabajaba como uno «de los pastores» (1:1; cp. 2 R 3:4) y un recolector de «higos silvestres» (7:14). Era un contemporáneo de Jonás (2 R 14:25), Oseas (Os 1:1) e Isaías (Is 1:1). La fecha de escritura es a mediados del siglo octavo a.C., durante los reinados de Uzías, rey de Judá (790-739 a.C.) y Jeroboam II, rey de Israel (793-753 a.C.), dos años antes de un terremoto memorable (1:1; cp Zac 14:5; 760 a.C.).

Contexto Histórico de Amós.

Amós fue un profeta de Judea llamado a entregar un mensaje primordialmente a las tribus del norte de Israel (7:15). Políticamente era un tiempo de prosperidad bajo el reinado largo y seguro de Jeroboam II  quien siguiendo el ejemplo de su padre Joás (2 R 13:15), de manera significativa «restauró los límites de Israel» (2 R 14:25). También fue un tiempo de paz tanto con Judá (5:5) como con sus vecinos más distantes; la amenaza de Asiria fue minimizada tiempo atrás debido al arrepentimiento de Nínive ante la predicación de Jonás (Jon 3:10). No obstante, espiritualmente, fue un tiempo de corrupción desenfrenada y decadencia moral (4:1; 5:10-13; 2 R 14:24). 

Bosquejo del libro.

  • Profecías contra las naciones, 1:1-2:16
  • Discursos contra Israel, 3:1-6:14
  • Visiones sobre Israel, 7:1-9:10
  • Promesa de restauración de Israel, 9:11-15

Contenido.

El mensaje de la justicia de Dios era necesario para una nación que parecía estar diplomáticamente estable y económicamente saludable; sin embargo, estaba a punto de caer. Para una sociedad que practica mucha religión exterior con muy poco resultado, la renovación sólo puede llegarle cuando las instrucciones de Dios se ponen en práctica. Amós hizo un llamado a que se aplicara la justicia de Dios bajo éstas condiciones, en su día.

Amós era nativo de Tecoa, localizado a dieciocho km al sur de Jerusalén en la orilla del desierto de Judea; estaba muy enterado de las condiciones del mundo. Al evaluar los pecados de las naciones que rodeaban a Judá e Israel, identificó exactamente la culpabilidad de cada una de ellas. Amós rehusó ser clasificado con los “profetas” profesionales porque se habían vuelto infieles a su tarea. Él era un boyero y cultivador de sicómoros (7:14), pero Dios lo sacó de esas actividades para que proclamara su verdad (7:15) en Betel, localizado a dieciséis km al norte de Jerusalén sobre la ruta principal a lo largo de un terreno montañoso. Como un centro de idolatría e inmoralidad, Betel necesitaba una proclamación genuina del mensaje de Dios (3:14; 5:5–6).

Curso Técnico de Arado con Bueyes La... - Proyecto Agroecológico El Josco  Bravo | Facebook
Amos era boyero, 7:14.

Amós comienza predicando contra los pecados que ha cometido su audiencia, y contra las naciones enemigas de Israel (1:3–10). Luego continúa contra las naciones más cercanas a Israel (1:11–2:3), después con Judá (2:4–5) y finalmente contra Israel mismo (2:6–8). Antes de confrontarlos con sus pecados específicos, él establece un grado de confianza con sus oyentes.

Amós examina la vida religiosa de Betel con cuidadoso escrutinio. La gente está satisfecha; sus observancias y ceremonias son exitosas desde una perspectiva exterior (4:4–5). Pero aun sus cultos y prácticas religiosas son totalmente aborrecibles a Dios (5:21–23). Dios nunca se complace con la adoración insincera, no importa cómo se realice ésta.

Se supone que los eventos del libro de Amós ocurrieron cuando Uzías gobernaba en Judá y Jeroboam II era rey en Israel. En este tiempo Israel se encontraba en la cima del éxito; pero dentro de una generación fueron llevados al cautiverio. Aunque este fue un tiempo de prosperidad material y de poderío militar, los ricos oprimían a los pobres y el pueblo estaba desmoralizado. Un contemporáneo de Amós fue Oseas en Israel; los ministerios de Isaías y Miqueas en Judá, fueron simultáneos con el suyo.

El libro de Amós está escrito en un lenguaje claro, fuerte y dramático. Él fue el profeta de la justicia de Dios. Sus palabras, “Pero corra el juicio como las aguas y la justicia como una corriente inagotable” (5:24), aún resuenan con autoridad y verdad. Cuán desesperadamente se necesita que esas palabras sean proclamadas en cada generación.

Referencias Proféticas.

El libro de Amós termina con una gloriosa promesa para el futuro. “Pues los plantaré sobre su tierra, y nunca más serán arrancados de su tierra que yo les di, ha dicho Jehová Dios tuyo” (9:15) El cumplimiento definitivo de la promesa de la tierra de Dios a Abraham (Génesis 12:7; 15:7; 17:8) ocurrirá antes de la segunda venida de Cristo (ver Joel 2:26,27).

Carácter de Dios en Amós

  • Dios es santo: 4:2
  • Dios provee: 3:6

Cristo en Amós.

Las referencias a Cristo en el libro de Amós apuntan a la permanente restauración de Israel. El Señor habla a través de Amós y declara: «Pues los plantaré sobre su tierra, y nunca más serán arrancados de su tierra que yo les di» (9:15). La completa restauración de Israel y la recuperación de la tierra solo se cumplirán en la segunda venida de Cristo el Mesías.   

Estructura de Amos.

PROFECÍAS CONTRA NACIONES

  • 1:1  Juicios a naciones
  • 2:6  Juicios a Israel

DISCURSOS CONTRA ISRAEL

  • 3:1  Destrucción de Samaria
  • 4:1  Castigó a Israel     
  • 5:1  Llamado al arrepentimiento
  • 5:18  Religiosidad de Israel

VISIONES SOBRE ISRAEL

  • 7:1  Me ha mostrado el Señor        
  • 7:4  Jehová llamaba para juzgar
  • 7:7  Amós y Ananías
  • 8:1  Juicios sobre Israel
  • 9:1  Juicios seguros

PROMESA DE RESTAURACIÓN DE ISRAEL

  • 9:11  Restauración

Fuente.

JOEL

Las versiones de la Septuaginta griega (LXX) y la Vulgata latina (Vg.) siguen el texto masorético hebreo (MT), titulando este libro de acuerdo con el nombre de Joel el profeta, el destinatario del mensaje de Dios (1:1). El nombre quiere decir «Jehová es Dios» y se refiere por lo menos a una docena de hombres en el AT. En el NT se hace referencia a Joel únicamente una vez (Hch 2:16-21).

The Complete Book of Joel Read Along - YouTube
  • ¿Quién escribió el libro? Joel
  • ¿Cuándo fue escrito? 830 o 750 a.C. (?)
  • ¿A quién fue escrito? Judá
  • ¿Dónde fue escrito? Judá

Autor y fecha.

El autor se identificó a sí mismo sólo como «Joel, hijo de Petuel» (1:1). La profecía provee poco acerca del hombre. El nombre de su padre no es mencionado en algún otro lugar en el AT. Aunque él mostró un profundo celo por los sacrificios del templo (1:9; 2:13-16), su familiaridad con la vida pastoral y agrícola y su separación de los sacerdotes (1:13, 14; 2:17) sugiere que no era un levita. La tradición extrabíblica registra que él era de la tribu de Rubén, de la aldea Bet-om o Bet-haram, situada al NE del Mar Muerto, entre la frontera de Rubén y Gad. No obstante, el contexto de la profecía da lugar a pensar que era oriundo de Judea cerca de Jerusalén, debido a que falta el tono propio de un extraño.

La fecha del libro, se apoya únicamente en la posición canónica, referencias históricas y elementos lingüísticos. Debido a:

  • La falta de alguna mención de poderes mundiales que vinieron a la escena más tarde en la historia (Asiria, Babilonia o Persia).
  • El hecho de que el estilo de Joel es como el de Oseas y Amós en lugar de los profetas postexílicos.
  • Los paralelos verbales con otros profetas antiguos (Jl 3:16 con Amós 1:2, Jl 3:18 con Am 9:13), una fecha de la última parte del siglo novenos a.C., durante el reinado de Joás (835-796 a.C.), parece ser la más conveniente.

No obstante, mientras que la fecha del libro no se puede conocer con exactitud, el efecto en su interpretación es mínimo. El mensaje de Joel no está afectado por el tiempo, formando una doctrina que puede ser repetida y aplicada en cualquier época.

Contexto Histórico de Joel.

Tiro, Sidón y Filistea habían llevado a cabo incursiones militares frecuentemente a Israel (3:2 en adelante). Una sequía de envergadura y una invasión masiva de langostas habían destruido toda cosa verde de la tierra, y habían traído una severa devastación económica (1:7-20), dejando al reino del sur débil. Este desastre físico le da a Joel la ilustración para el juicio de Dios.

Tal como las langostas fueron un juicio sobre el pecado, los juicios futuros de Dios durante el día del Señor los excederán por mucho. En ese día, Dios juzgará a sus enemigos y bendecirá a los fieles. Ninguna mención es hecha de pecados específicos, ni Judá es reprendido por la idolatría. Sin embargo, posiblemente debido a una indiferencia cauterizada, el profeta los llama a un arrepentimiento, amonestándolos a: «Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos» (2:13).

Bosquejo de Joel.

  • Plaga de langostas, 1:1-20
  • Ejército invasor del norte, 2:1-11
  • Arrepentimiento y renovación 2:12-19
  • Destrucción del ejército del norte, 2:20
  • Restauración de la tierra, 2:21-27
  • Avivamiento espiritual, 2:28-32
  • Venganza sobre las naciones, 3:1-21

Contenido.

Joel presenta una descripción tenebrosa de la plaga de langostas (1:1–15) y de una sequía (1:16–20) de proporción catastrófica. Las langostas que Joel vio invadiendo la tierra para devorar la vegetación, le proporciona la plataforma para sus mensajes con respecto al juicio de Dios, la necesidad de arrepentimiento, de oración y ayuno. La frase el Día del Señor (1:15; 2:1, 11, 31; 3:14), mencionada 19 veces por ocho escritores del Antiguo Testamento, no se refiere a un período específico de tiempo sino a la venida del juicio del Señor, ya sea de inmediato (Ez 13:5) o en un futuro lejano (2:30–32).

Descubren compuesto químico que ayudaría a evitar la propagación de la plaga  de langostas -

El nombre de Joel significa “el Señor es Dios” (1:1; Hch 2:16–21). Joel era hijo de Petuel y probablemente nació en Jerusalén. Joel estaba bien relacionado con el templo y a menudo hizo referencia a él. Su estilo es gráfico, suave y fluido. Él escribe a los habitantes de la tierra de Judá (1:2; 3:1, 16–17, 21), con instrucciones especiales para los ancianos (1:2), los labradores, los viñadores (1:11) y los sacerdotes (1:13).

La profecía le fue revelada durante el reinado de Joás en Judá, cuando el rey era un niño y el sacerdote Joiada era su regente, cerca del año 830 a.C. Los enemigos mencionados son Tiro y Sidón al norte (3:4), Filistea al oeste (3:4) y Edom y Egipto al sur (3:19). Ciertas porciones de los escritos de otros profetas anteriores muestran similitud con algunos de sus escritos. Amós 1:2 y 9:13 son semejantes a Joel 3:16 y 18 e Isaías 13:6 es muy parecido a Joel 1:15.

Pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará (Gá. 6:7) es un principio espiritual eterno. Joel, un libro que habla de desastre y liberación, ilustra esta verdad. Lo que el futuro tenga para una persona depende de su relación con el Señor. El tiempo malgastado sembrando para la carne y segando corrupción, puede ser redimido sembrando para el Espíritu y cosechando para la vida eterna (2:25–26; Gá 6:8). Cuando alguien confía en Jesucristo como Salvador, la gracia de Dios lo liberta de la condenación y juicio (Jn 5:24; Ro 8:1–2).

La súplica que Joel hizo en su tiempo es un llamado a la actual generación a que responda al Señor. Aun ahora, declara el Señor, volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos; volved ahora al Señor vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal (2:12–13).

Referencias Proféticas.

Siempre que en el Antiguo Testamento se habla del juicio por el pecado, ya sea un pecado individual o nacional, se profetiza el advenimiento de Jesucristo. Los profetas del Antiguo Testamento, advierten continuamente a Israel que se arrepienta, pero aun cuando ellos lo hicieron, su arrepentimiento estaba limitado a la observancia de la ley y a las obras. Los sacrificios de su templo eran solo una sombra del último sacrificio, ofrecido una vez y para siempre, el cual vendría a la cruz (Hebreos 10:10). Joel nos dice que el último juicio de Dios, el cual sucederá en el Día del Señor, será “grande es el día de Jehová, y muy terrible; ¿quién podrá soportarlo?” (Joel 2:11). La respuesta es que nosotros, por nosotros mismos, nunca podremos soportar tal suceso. Pero si hemos puesto nuestra fe en Cristo para la expiación de nuestros pecados, no tenemos nada que temer del Día del Juicio.

Importancia en la Biblia.

El libro de Joel muestra que un mensaje de Dios muchas veces puede venir empaquetado en la forma de un desastre natural. La verdad del libro tiene sus raíces en la desastrosa plaga de langostas que Joel describe con vívido lenguaje.

El profeta nos enseña que el Señor puede valerse de un desastre natural para llevar a su pueblo a una renovada percepción de su voluntad. Cualquier desastre natural (inundación, fuego, huracanes, terremotos) puede llevar a la persona sensible a prestar de nuevo atención a las palabras del Señor.

El Carácter de Dios en Joel.

  • Dios es accesible: 2:12
  • Dios es paciente: 2:13
  • Dios es misericordioso: 2:13
  • Dios se aíra: 2:12-14

Cristo en Joel.

La profecía de Joel describe a Dios derramando su Espíritu sobre el pueblo de manera que un día «profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones» (2:28-32). Pedro cita este pasaje de joel como una profecía prefigurada y una muestra del Día de Pentecostés (Hch 2:16-21). El cumplimiento definitivo de la profecía de Joel llegará en el reino milenial de Cristo, cuando Dios derrame su Espíritu sobre toda la creación. 

Estructura de Joel.

PLAGA DE LANGOSTAS

  • 1:1  Palabra de Jehová a Joel        
  • 1:2  Oíd ancianos escuchad moradores
  • 1:5  Despertad borrachos y llorad
  • 1:8  Llora como joven de silicio
  • 1:11  Labradores gemid
  • 1:13  Ceñíos y lamentad sacerdotes
  • 1:14  Proclamad ayuno
  • 1:15  Cercano día de Jehová
  • 1:17  El grano se pudrió
  • 1:19   A Jehová clamaré

EJERCITO INVASOR DEL NORTE

  • 2:1  Tocad trompeta en Sión
  • 2:3  Delate consumirá fuego
  • 2:10  Temblara la tierra

ARREPENTIMIENTO Y RENOVACIÓN

  • 2:12  Convertíos de todo corazón  
  • 2:18  Jehová por su tierra

DESTRUCCIÓN DEL EJÉRCITO DEL NORTE

  • 2:20 Echado en tierra seca

RESTAURACIÓN DE LA TIERRA

  • 2:21  Tierra no temas alégrate
  • 2:26  Comeréis hasta saciaros

AVIVAMIENTO ESPIRITUAL

  • 2:28  Derramare mi Espíritu
  • 2:30  Prodigios en los cielos
  • 3:1  Haré volver cautividad   

JUICIO SOBRE NACIONES

  • 3:4  ¿Que con vosotros Tiro y Sidón?
  • 3:9  Proclamad entre las naciones
  • 3:16  Jehová rugirá desde Sión     
  • 3:17  Conoceréis yo soy Jehová
  • 3:18  Sacudiré en aquel tiempo
  • 3:19  Egipto será destruido

Fuente.

DANIEL

De acuerdo a la costumbre hebrea, el título es tomado del profeta, quien a lo largo del libro recibió revelaciones de Dios. Daniel es un puente que cruza a lo largo de los setenta años de la cautividad babilónica (605-536 a.C; 1:1 y 9:1-3). Nueve de los doce capítulos relatan revelaciones a través de sueños de Dios al mundo gentil y judío, declarando los planes actuales y futuros de Dios. Lo que Apocalipsis es el NT profética y apocalípticamente, lo es Daniel al AT.

Dr Armando Alducin Libro De Daniel No 5 ( PROFECIA DE LOS IMPERIOS  MUNDIALES) - YouTube
  • ¿Quién escribió el libro? Daniel
  • ¿Cuándo fue escrito? 605 –536 a.C. 
  • ¿A quién fue escrito? Judá
  • ¿Dónde fue escrito?  Babilonia, Susa

Autor y fecha.

Varios versículos indican que el autor es Daniel (8:15, 27; 9:2; 10:2, 7; 12:4, 5), cuyo nombre quiere decir: «Dios es mi juez». Él escribió en primera persona de manera autobiográfica del 7:2 en adelante, y debe ser distinguido de los otros tres Daniel del AT (1 Cr 3:1; Es 8:2; Neh 10:6). Como un joven, posiblemente de unos 15 años de edad, fue capturado y llevado a Babilonia; allí fue instruido en  la cultura babilónica, con la tarea de asistir a los judíos. Él vivió la mayor parte del exilio exaltando a Dios por su virtud y servicio.

Contexto Histórico de Daniel.

El libro comienza en el 605 a.C. cuando Babilonia conquistó  Jerusalén y llevó a Daniel, sus tres amigos y otros al exilio. Vive el derrocamiento de la supremacía babilónica en el 539 a.C., cuando Medo-Persia sitia a Babilonia (5:30, 31), y va más allá al 536 a.C. (10:1).

Después que Daniel fue transportado a Babilonia, los babilonios victoriosos conquistaron Jerusalén en dos etapas posteriores (597 a.C y 586 a.C.) En ambas ocasiones, deportaron a más judíos cautivos.

El Israel del reino del norte había caído antes en manos de Asiria en el 722 a.C. Con la cautividad de Judá, el juicio estaba completo. En Babilonia, Daniel recibió la Palabra de Dios con respecto a etapas sucesivas de dominio mundial gentil a lo largo de los siglos, hasta que el conquistador más grande, el Mesías, derrocará a todo el señorío gentil. Él entonces derrotará a todos los enemigos y resucitará a su pueblo en su reino eterno y glorioso.

Bosquejo de Daniel.

  • Remanente piadoso en Babilonia, 1:1-21
  • Soberanía de Dios, 2:1-7:28
  • El pueblo de Dios entre gentiles, 8:1-12:13

Contenido.

El libro destaca el compromiso personal de Daniel con el Señor, permaneció firme en la cuestión de alimentos (cap. 1), la experiencia en el horno ardiente (3) y en el foso de los leones (6). Dios le concedió extraordinaria sabiduría (Ez 28:3) para interpretar sueños (2, 4) y la escritura milagrosa en la pared (5). A Daniel le fueron confiadas revelaciones especiales del Señor con respecto al curso de la historia (7–11). Por medio de visiones, estatua del sueño de Nabucodonosor (2), y visión de las cuatro bestias (7), le fue revelado que la nación de Judá sería controlada por Babilonia (605–539 a.C.), Medo-Persia (539–331 a.C.), Grecia (331–146 a.C.) y Roma (146 a.C – 476 d.C.). A él también le fue revelada la promesa de que el reino venidero del Mesías sobrepasará a todos los imperios humanos y establecerá paz duradera en la tierra (2:35, 45; 7:13–14, 27).

DANIEL EN EL FOSO DE LOS LEONES.

Cuando se vean en tentación y sean atacados en su fe, antes que ceder, los creyentes encuentran estímulo y confortación en la dedicación y ejemplo de Daniel y de sus amigos. Cuando sean tentados a pensar que no hay esperanza en el futuro, este libro da la seguridad acerca del plan venidero de Dios. La fe personal de Daniel en el Señor es mencionada en el Nuevo Testamento. Como uno de los “profetas” (He 11:32), se dice que por la confianza de ellos en Dios “cerraron bocas de leones” (6:22; He 11:33). Su gran fe es un modelo para todos.

Referencias Proféticas.

Vemos en las historias del horno de fuego y de Daniel en el foso de los leones, una referencia profética de la salvación provista por Cristo. Los tres hombres declaran que Dios es un Dios que salva, y quién puede librarlos del horno de fuego (Daniel 3:17). De la misma forma, al enviar a Jesús a morir por nuestros pecados, Dios ha provisto un escape del fuego del infierno (1 Pedro 3:18). En el caso de Daniel, Dios envió un ángel para cerrar las bocas de los leones y salvó a Daniel de la muerte. Jesucristo es nuestra provisión de los peligros del pecado que amenazan con consumirnos.

La visión de Daniel del final de los tiempos representa al Mesías de Israel, por quien muchos serán limpios y purificados (Daniel 12:10). Él es nuestra justificación (1 Pedro 5:21) por quien nuestros pecados, a través de la sangre, serán lavados y seremos tan blancos como la nieve (Isaías 1:18).

Importancia en la Biblia.

La mayor contribución teológica de Daniel surge de su naturaleza como profecía apocalíptica. Altamente simbólica en sus expresiones, la profecía de Daniel estuvo dirigida a lo que era el futuro cercano del profeta, pero aún hoy día contiene un mensaje para el futuro.

En la profecía apocalíptica, el futuro inmediato y el muy posterior a menudo parecen fundirse en uno. Un ejemplo de esto es la figura de Antíoco Epífanes, prominente en los capítulos 8 y 11 del libro. En estos pasajes vemos al personaje que profana el templo en el 168 a.C. actuando como el anticristo de los postreros días (8:23–26; 11:36–45; Ap 13:11–18).

La narración de Daniel llega a su clímax en la visión de 10:1–12:4. Ahí se ve claramente que Daniel trata uno de los problemas más agudos de la experiencia humana: qué significa vivir la fe bajo la opresión de un gobierno tiránico. Y el camino que Daniel parece recomendar está bien resumido en las palabras: «mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará»» (11:32).

En Daniel se encuentra la figura del “HIJO DEL HOMBRE” (7:13, 18 ), término que llegó a ser el título propio de Jesús. También en Daniel se nos presenta la explicación más detallada de la esperanza de resurrección en el Antiguo Testamento (12:2).Uno de los asuntos más llamativos del libro es la respuesta de Dios a las oraciones del siervo fiel. En ocasiones Dios manifiesta su poder mediante la aparición de seres celestiales (9:20–23). El libro de Daniel proporciona el marco estructural para el libro de Apocalipsis, y es en Apocalipsis donde el contenido de la última semana profética (9:27) se desarrolla.

Carácter de Dios en Daniel.

  • Dios es misericordioso: 9:9
  • Dios es poderoso: 3:17; 4:35
  • Dios provee: 4:29-31, 37
  • Dios es justo: 9:7, 16
  • Dios es verdadero: 4:37
  • Dios es sabio: 2:20-22
  • Dios se aíra: 9:16

Cristo en Daniel.

En Daniel vemos a Cristo como piedra que «fue hecha un gran monte, que llenó toda la tierra» (2:35). Las profecías de Daniel describen el reino de Cristo como eterno, diciendo que «consumirá a todos estos reinos» (2:44). Se llama a Cristo el Mesías venidero que será cortado (9:25, 26). Daniel identifica la fecha de su venida, que se corresponde con la fecha de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.

Daniel también describe a Cristo como «uno como hijo de hombre» (7:13). Cristo mismo usó ese título (Mt 16:26; 19:28; 26:64) y demuestra la humanidad de Jesús. Pero Daniel describe al Hijo del hombre como alguien que habla con Dios Todopoderoso, a quien se le da autoridad universal.

Estructura de Daniel.

REMANENTE PIADOSO

  • 1:1  Daniel y compañeros en Babilonia

SOBERANÍA DE DIOS 

  • 2:1  Daniel  interpreta sueño de Nabucodonosor
  • 3:1  Rescatados del horno de fuego
  • 4:1  La locura de Nabucodonosor
  • 5:1  La escritura en la pared
  • 6:1  Daniel en el foso de los leones         
  • 7:1  Visión de las cuatro bestias

EL PUEBLO DE DIOS ENTRE GENTILES        

  • 8:1  Carnero y el macho cabrío
  • 9:1  Oración de Daniel por su pueblo      
  • 10:1  Visión Daniel junto al río
  • 11:2 Los reyes del Norte y del Sur
  • 12:1 El tiempo del fin

Fuente.

EZEQUIEL

El libro siempre ha sido nombrado por su autor, Ezequiel (1:3; 24:24), quien no es mencionado en ningún otro lugar en las Escrituras. Su nombre quiere decir «fortalecido por Dios», lo cual, de hecho, él experimentó para llevar a cabo el ministerio profético al que Dios lo había llamado (3:8, 9). Ezequiel usa visiones, profecías, parábolas, señales y símbolos para proclamar y dramatizar el mensaje de Dios a su pueblo exiliado.

Visión de Ezequiel - Animación 3D - YouTube
Rueda en medio de rueda, 1:16.

Autor y fecha.

Si «el año treinta» del 1:1 se refiere a la edad de Ezequiel, él tenía 25 años de edad cuando fue llevado cautivo y 30 cuando fue llamado al ministerio. 30 años era la edad en la que los sacerdotes comenzaban su cargo, y por lo tanto era un año notable para Ezequiel. Su ministerio comenzó en el 593 a.C. y se extendió por lo menos 22 años hasta el 571 a.C. (25:17). Él era un contemporáneo tanto de Jeremías (quien era unos 20 años mayor) y Daniel (quien era de la misma edad), a quien él nombra en el 14:14, 20; 28:3 como un profeta que ya era bien conocido. Al igual que Jeremías (Jer 1:1) y Zacarías (Zac 1:1 con Neh 12:16), Ezequiel fue tanto un profeta como un sacerdote (1:3). Debido a su contexto sacerdotal, él estaba particularmente interesado y a la vez familiarizado con los detalles del templo; y así Dios lo usó para escribir mucho acerca de ellos (8:1-11:25; 40:1-47:12).   

Ezequiel y su Esposa (quien es mencionada en el 24:15-27) estaban entre los diez mil judíos que fueron llevados cautivos a Babilonia en el 597 a.C. (2 R 24:11-18). Ellos vivián en Tel-abib (3:15) en la cuenca del río Quebar, probablemente al SE de Babilonia. Ezequiel escribe de la muerte de su esposa en el exilio (Ez 24:18), pero el libro no menciona la muerte de Ezequiel, las cual la tradición rabínica sugiere que ocurrió en las manos de un príncipe israelita cuya idolatría él reprendió alrededor del 560 a.C.

Contexto Histórico de Ezequiel.

En el contexto inmediato, varias características fueron estratégicas. Políticamente, el poder militar de Asiria se derrumbó después del 626 a.C. y la capital, Nínive, fue destruida en el 612 a.C. por los babilonios y los medos (Nahum). El Imperio Neobabilonio había manifestado su poderío desde que Nabopolasar tomó el trono en el  625 a.C., y Egipto, bajo Faraón Necao II, estaba determinado a conquistar lo que pudiera.

Babilonia aplastó a Asiria en el 612-605 a.C., y registró una victoria decisiva en contra de Egipto en el 605 a.C. en Carquemis, sin dejar, de acuerdo a la crónica babilonia, sobreviviente alguno. También en el 605 a.C., Babilonia guiada por Nabucodonosor, comenzó la conquista de Jerusalén y la deportación de los cautivos, entre los cuales estaba Daniel (Dn 1:2). En diciembre de 598 a.C., volvió a sitiar a Jerusalén y en el 16 de marzo de 597 a.C. tomó posesión de ella. En esta ocasión se llevó cautivo a Joaquín y a un grupo de diez mil que incluyó a Ezequiel (2 R 24:11-18). La destrucción final de Jerusalén y la conquista de Judá, que incluyó la tercera deportación, ocurrió en el 586 a.C.      

Los profetas engañaban a los exiliados con certezas de un regreso pronto a Judá (13:3, 16; Jer 29:1). Ezequiel advirtió que su amada Jerusalén sería destruida y su exilio prolongado y por lo tanto, no había esperanza de un regreso inmediato. En el 585 a.C., una persona que se escapó de Jerusalén, quien había evadido a los babilonios, llegó  a Ezequiel con las primeras noticias de que la ciudad había caído en el 586 a.C., alrededor de seis meses antes (33:21). Esto destrozó las falsas esperanzas de cualquier liberación inmediata para los exiliados, y entonces el resto de las profecías de Ezequiel se relacionaron a la restauración futura de Israel a su tierra de origen y las bendiciones futuras del reino mesiánico.     

Bosquejo.

  • Caída de Jerusalén, 1:1-24:27
  • Destrucción de las naciones paganas, 25:1-32:32
  • Restauración de Israel y Judá, 33:1-48:35

Contenido.

Si un creyente tiene comunión con Dios en cierto lugar, y luego es removido a la fuerza de ahí, ¿puede él encontrar a Dios en presencia de sus enemigos? ¿Puede Dios ser adorado fuera del templo que Él ordenó para ese propósito? Estas son preguntas que inquietaron al profeta Ezequiel.

Cinco años después de haber sido exiliado (1:2), Ezequiel tuvo una impresionante visión de la gloria de Dios que marcó el inicio de su ministerio el cual se divide en dos períodos claros, siendo la caída de Jerusalén a línea divisoria; él predicó arrepentimiento y juicio, anunciando la próxima destrucción de Jerusalén como castigo por los pecados de apostasía, idolatría y las alianzas extranjeras; igualmente denunció a los falsos profetas que daban al pueblo un sentido de seguridad y negaban la severidad del juicio divino. Uno de los temas principales durante este período del ministerio de Ezequiel fue la justicia de Dios (18:25, 29; 33:17, 20). Su esposa murió en el 587 a.C., poco antes de la caída de Jerusalén (24:18). Cuando Jerusalén cayó, Ezequiel predicó un mensaje de consuelo y de reforma, anunciando la futura restauración de Judá.

La unión de los dos palos | Ezequiel 37
Israel y Judá serán restaurados y eunidos nuevamente.

Como sacerdote, Ezequiel sintió mucho la destrucción de Jerusalén; pero, él entendió la necesidad del exilio. Con la pérdida del templo y sus rituales, Ezequiel aprendió a depender en Dios solamente. Al igual que Jeremías, contemporáneo suyo, Ezequiel enseñó la responsabilidad individual. Este libro, lleno de esperanza demuestra que Dios, por su gracia, no aniquiló a su pueblo escogido (28:25–26) como lo hizo con otras naciones culpables de ofensas semejantes. En su lugar, El los disciplinó para corregir su pecado y que por ello cambiaran sus caminos. La disciplina de Dios dio resultado ya que el cautiverio babilónico curó a los judíos de la idolatría. Los creyentes de cualquier generación pueden beneficiarse al someterse a la disciplina del Padre (He 12:4–11).

Referencias Proféticas.

Ezequiel 34 es el capítulo donde Dios denuncia a los líderes de Israel como falsos pastores, por su poco cuidado a Su pueblo. En lugar de apacentar a las ovejas de Israel, ellos se preocupaban por ellos mismos. Ellos comían bien, estaban bien vestidos y bien atendidos por el mismo pueblo sobre el que ellos habían sido puestos para cuidar (Ezequiel 34:1-3). En contraste, Jesús es el Buen Pastor quien da Su vida por las ovejas, y quién las protege de los lobos que destruirían al rebaño (Juan 10:11-12). El verso 4 del capítulo 34 describe al pueblo cuyos pastores fracasaron en ministrar a las ovejas débiles, enfermas, heridas y pérdidas. Jesús es el Gran Médico quien sana nuestras heridas espirituales (Isaías 53:5) por Su muerte en la cruz. Él es quien busca y salva a lo que se había perdido (Lucas 19:10).

Importancia en la Biblia.

Ezequiel, como ningún otro autor bíblico, proclama determinantemente que el hombre sí puede conocer verdaderamente a Dios. Ochenta y seis veces aparecen en el libro frases como: ”sabréis que yo soy Jehová” (6.7, 10, 13, 14; cf. Jn 17.3).

Ezequiel pone de relieve la realidad del pecado que domina aún al pueblo escogido en muchos momentos de su historia (16; 20; 23). A la vez que reconoce la soberanía divina, recalca que el hombre tiene la responsabilidad de su pecado y tiene el llamado al arrepentimiento (18.31, 32). Los tonos oscuros y repulsivos con que Ezequiel pinta el pecado destacan su concepto de la gracia divina (por ejemplo, 36.25–27).Como ningún otro profeta, Ezequiel acentúa la realidad del juicio y la ira de Dios (caps. 5; 7; 20; etc.). Pero también habla con pasión del tierno amor de Jehová, quien busca a sus ovejas perdidas (cap. 34), no quiere «la muerte del que muere» y ruega: «convertíos, pues, y viviréis» (18.32).

Ezequiel fue el primero que instó a la responsabilidad individual (cf Dt 24.16), pero en el famoso capítulo 18 tenemos un desarrollo sin paralelo de esta doctrina. Sin embargo, el libro termina con la visión de una sociedad (40–48) que no deja campo para el individualismo egoísta, tan común en épocas posteriores. Con aún más precisión que Jeremías (31.31–34), Ezequiel presentó la solución de la problemática de la persona en la regeneración interna, la obra del Espíritu de Dios y el sello del PACTO renovado (11.19; 18.31; 36.25–27). Pero como sacerdote (1.3), siempre buscaba la renovación del templo, culto, sacrificios y otras expresiones externas de la religión (40–48).Como ningún otro profeta, Ezequiel se puso de parte de Dios y aun expresó deleite en los juicios divinos (2.8–3.3). Pero, con su profunda conciencia del valor del individuo, asignó al cuidado pastoral un papel profético. Su hondo sentido de responsabilidad como “atalaya” (3.16–21; 33.1–9), que debía velar por la salvación del prójimo, no tuvo paralelo humano en la historia bíblica hasta San Pablo (cf. Ro 9.1–3; 10.1).

El Carácter de Dios en Ezequiel.

  • Dios es glorioso: 1:28; 3:12, 23; 9:3; 10:4, 18, 19: 11:23; 43:4, 5; 44:4
  • Dios es santo: 1:26-28; 8-11; 43:1-7
  • Dios es justo: 18:25, 29; 33:17, 20
  • Dios es paciente: 20:17
  • Dios provee: 28:2-10
  • Dios se aíra: 7:19

Cristo en Ezequiel.

Ezequiel contiene varios pasajes que ilustran el triunfo de Israel a través de la obra del Mesías. Vemos a Cristo como «cogollo de aquel alto cedro» (17:22-24). Esta profecía mesiánica demuestra el linaje real de Cristo en relación con David. En las Escrituras se usa a menudo la imagen de la rama en referencia al Mesías y a Cristo como tierno retoño que será plantado en el monte de Israel (34:23, 24; 37:24, 25; Is 4:2; Jer 23:5; 33:15; Zac 3:8; 6:12). Sobre lo alto, Ezequiel pinta a Cristo como cedro majestuoso, que puede proteger con su sombra a Israel. 

También, Cristo aparece como Pastor que cuida sus ovejas (34:11-31). Pero Ezequiel describe además el juicio del Pastor contra quienes abusan del pueblo de Israel o lo maltratan (34:17-24; Mt 25:31-46)

Estructura de Ezequiel.

LLAMADO

  • 1:1  Visión y Gloria Divina     
  • 2:1  Llamamiento de Ezequiel

CAÍDA DE JERUSALÉN

  • 4:1  Predicción sitio de Jerusalén  
  • 6:1  Profecía contra Israel
  • 7:1  El fin viene
  • 8:1  Visión abominaciones en Israel        
  • 9:1  Visión muerte de culpables
  • 10:1  Gloria de Jehová abandona el templo
  • 11:1  Reprensión, promesa, restauración
  • 12:1  Salida Ezequiel señal cautividad    
  • 13:1  Condenación falsos profetas
  • 14:1  Juicio idolatría y Jerusalén
  • 15:1  Jerusalén vid inútil
  • 16:1  Infidelidad de Jerusalén
  • 17:1  Parábola águila y la vid
  • 18:1  El alma que pecare morirá
  • 19:1  Dios versus Israel
  • 21:1  Pecados de Jerusalén
  • 23:1  Las dos hermanas
  • 24:1  Parábola de la olla hirviente

DESTRUCCIÓN DE NACIONES PAGANAS

  • 25:1  Amón, Moab  Edom, Filisteos         
  • 26:1  Profecía Tiro y Sidón
  • 29:1  Profecía a Egipto

DISCIPLINA Y RESTAURACIÓN

  • 33:1  El deber del Atalaya     
  • 34:1  Profecía contra pastores de Israel
  • 35:1  Profecía contra monte Seir
  • 36:1  Restauración de Israel
  • 37:1  Valle de huesos secos
  • 38:1  Profecía contra Gog
  • 40:1  La visión del templo     
  • 43:1  Gloria en el templo leyes
  • 47:1  Aguas salutíferas, repartición de tierras

Fuente.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar