FILEMÓN

Filemón, el destinatario de esta carta, era un miembro prominente de la iglesia en Colosas (vv. 1, 2; cp. Col 4:9), la cual se reunía en su casa (v.2). La carta era para él, su familia, y la iglesia.

Filemón - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pablo
  • ¿Cuándo fue escrita? 60-62 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A Filemón
  • ¿Dónde fue escrita? En la cárcel de Roma

Autor y fecha.

El libro afirma que el apóstol Pablo fue su autor (1, 9, 19), una afirmación que pocos en las historia de la iglesia han disputado, especialmente debido a que no hay nada en Filemón que un impostor hubiera sido motivado a escribir. Es una de las epístolas de la prisión, junto con Éfeso, Filipenses, y Colosenses (60-62 d. C)

Filemón provee información histórica de muchísimo valor acerca de la relación de la iglesia primitiva con la institución de la esclavitud. La esclavitud estaba esparcida en el Imperio Romano (de acuerdo a algunas estimaciones, los esclavos constituían un tercio, quizás más, de la población) y era algo aceptado en aquella época. En el día de Pablo, la esclavitud virtualmente había afectado al trabajo libre. Los esclavos podían ser doctores, músicos, maestros, artistas, bibliotecarios o contadores; casi todos los trabajos podían, y estaban ocupados por esclavos.

Legalmente los esclavos no eran considerados personas, sino herramientas de sus amos. Como tales, podían ser comprados, vendidos, heredados, intercambiados o tomados para pagar la deuda de su amo. Sus amos virtualmente tenían poder ilimitado para castigarlo, y alguna veces lo hacían severamente por las infracciones más ligeras. No obstante, para el tiempo del NT, la esclavitud estaba comenzando a cambiar.

Dándose cuenta de que los esclavos contentos eran más productivos, los amos tendían a tratarlos con mayor flexibilidad. No era raro que un amo le enseñara a un esclavo su propio oficio, y algunos amos y esclavos se volvían amigos cercanos. Mientras que aún no los reconocían como personas bajo la ley, el Senado Romano en el 20 d.C. otorgó a esclavos acusados de crímenes el derecho de un juicio.

También se volvió más común para los esclavos que se les otorgara (o comprara) su libertad. Algunos esclavos disfrutaban de un servicio muy favorable y lucrativo bajo sus amos y estaban en una mejor situación que la de muchos hombres libres porque tenían cuidado y provisión asegurada. Muchos hombres libres luchaban en la pobreza.

En el NT en ningún lugar ataca directamente a la esclavitud, si lo hubiera hecho, las insurrecciones resultantes de esclavos habrían sido brutalmente aplastadas, y el mensaje del evangelio confundido, sin esperanza con el de la reforma social. En lugar de esto, el cristianismo atacó los males de la esclavitud al cambiar el corazón de los esclavos y sus amos. Al enfatizar la igualdad espiritual del amo y el esclavo (v.16; Gá 3:28; Ef 6:9; Col 4:1; 1 Ti 6:1, 2), la Biblia terminó con los abusos de la esclavitud.

El rico tema teológico que por sí solo domina a carta es el perdón, un tema que se encuentra a los largo de las Escrituras del NT (Mt 6:12-15; 18:21-35; Ef 4:32; Col 3:13) La instrucción de Pablo aquí provee la definición bíblica del perdón, sin usar la palabra en absoluto.    

Bosquejo.

  • Saludo, vv 1-3
  • La fe y el amor de Filemón, vv 1:4-7
  • Apelación de Pablo a favor de Onésimo, vv 8-20
  • Planes para una visita, vv21-22
  • Saludo final,   vv23-25

Contenido.

Durante su arresto domiciliario en Roma, el apóstol Pablo tenía la libertad de recibir visitas (Hch 28:16, 30). Un día un esclavo fugitivo apareció a la puerta. Millones de esclavos, casi la tercera parte de la población, estaban dispersados a través del imperio romano. La ciudad imperial, con su multitud de habitantes, era un lugar ideal a donde podía huir un criminal que confrontaba la pena de muerte bajo la ley romana.

La Cárcel Mamertina de Roma ha sido reabierta al público
Calabozo de una cárcel romana.

No se sabe cómo este esclavo, nativo de Frigia, encontró a Pablo. Pablo le habló de la fe en Cristo (1:10); y habiendo abandonado su vida pasada llegó a ser un ayudante valioso para el apóstol (1:11, 13). Los dos pronto concordaron que Onésimo debería regresar a su amo (1:12). El potencial para el beneficio de su amo, Filemón (1:11, 15, 16) y para Pablo (1:11, 13, 16, 20), era enorme. Qué hacer con Onésimo, si retenerlo o regresarlo, fue dejado a discreción de Filemón (1:14). Se le pidió a Filemón que perdonara y restaurara a Onésimo al compañerismo como un hermano cristiano (1:17–18, 21). Estos asuntos proporcionaron la ocasión para esta carta de Pablo, una de las más personales (1:1, 9, 19).

El apóstol menciona su encarcelamiento (1:1, 9, 10, 13, 23) y su anticipada liberación (1:22). El dirigió esta breve carta a su amigo y convertido suyo, Filemón (1:1, 19), a su esposa Apia (1:2), a Arquipo, hijo de ellos y pastor de la iglesia (1:2; Col 4:17), y a la congregación entera que se reunía en su hogar (1:2). Es claro que la casa de Filemón estaba en Colosas (Col. 4:9, 17) por las personas mencionadas en ambas cartas (Timoteo, 1:1, Col. 1:1; Epafras, 1:23; Col 4:12; Marcos y Aristarco, 1:24; Col. 4:10; y Demas y Lucas, 1:24; Col. 4:14). Escrita en el año 60 d.C., esta carta fue llevada junto con la de los colosenses por Tíquico y Onésimo (Col. 4:7–9).

La petición de Pablo es hecha por medio de varios argumentos persuasivos: su nombre y su edad (1:9), su encarcelamiento (mencionado cinco veces), su relación con Onésimo (1:10) y con Filemón (1:1, 19) y la esperanza de que Filemón le ocasione alegría adicional (1:20). La carta de Pablo muestra cómo la gracia perdonadora de Dios proporciona el motivo suficiente para que los creyentes perdonen y restauren genuinamente a los que les traten mal (1:3, 25).

Filemón era uno de varios dueños de esclavos en la iglesia de Colosas (Col. 4:1), así que esta carta, dirigida al grupo entero de creyentes, instruiría tanto a amos como a esclavos. Después del saludo inicial (1:1–3), Pablo expone su petición en una manera cuádruple: 1) Su fundamento está en el amor (1:4–5a, 7) y la fe (1:5b–6) de Filemón hacia Dios y hacia otros; 2) su nombre sugiere “afecto”; 3) la petición de Pablo se clarifica como un deseo urgente (1:9) y no como exigente demanda (1:8); 4) se menciona el enfoque de la petición (1:10) y su nueva naturaleza, es anunciada (1:11–13).

Por medio de la gracia de Dios, ahora Onésimo, cuyo nombre significa “provechoso”, puede vivir de acuerdo a su nombre. Lo justo de la petición de Pablo está basada en el consentimiento espontáneo de Filemón (1:14), en la soberanía del control de Dios (1:15–16) y en la seguridad de la compensación prometida por Pablo (1:17–20). El futuro de la petición anticipa la obediencia generosa de Filemón (1:21) y el continuo contacto de Pablo (1:22). Pablo concluye esta carta con saludos calurosos (1:23–25).

Las Escrituras no dan ninguna información acerca de la respuesta de Filemón a la súplica de Pablo a favor de Onésimo. Hay una tradición que dice que Filemón recibió a su esclavo, tomó el consejo de Pablo y dio a Onésimo su libertad. Otra tradición dice que Onésimo llegó a ser obispo de la iglesia en Berea, la cual fue fundada por Pablo y su equipo (Hch 17:10–15).

Importancia en la Biblia.

Tal vez en ninguna parte del Nuevo Testamento se muestra tan bellamente retratada la diferencia entre la ley y la gracia. Tanto la ley romana como la Ley Mosaica del Antiguo Testamento le daban a Filemón el derecho de castigar al esclavo fugitivo, quien era considerado como su propiedad. Pero el pacto de la gracia a través del Señor Jesús, permitió que el amo y el esclavo tuvieran compañerismo en amor sobre bases de igualdad en el cuerpo de Cristo.

Carácter de Dios en Filemón.

  • Dios perdona: v. 16, 17
  • Dios es imparcial: v. 16

Cristo en Filemón.

La relación entre Pablo y Onésimo presenta una bellísima ilustración de la mediación de Cristo entre el Padre y la humanidad. Pablo aceptó la pena de Onésimo con gusto con tal de renovar la relación entre Onésimo y Filemón, su antiguo amo. La obra de perdón de Pablo también representa la fuerza que Dios les da a los cristianos para mostrar compasión y misericordia.

Estructura de la Carta.

FILEMÓN

  • 1-3 Pablo a Filemón    
  • 4-7 Me acuerdo de ti
  • 8-20 Te ruego por Onésimo

ONÉSIMO

  • 21-22 Confiando en tu obediencia 
  • 23-25 La Gracia sea contigo

Fuente.

COLOSENSES

Colosenses es nombrada por la ciudad de Colosas, en donde se encontraba la iglesia a la que es dirigida. También tenía que ser leída en la iglesia vecina de Laodicea (4:6).

Colosenses - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pablo
  • ¿Cuándo fue escrita? 60 a 62 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A la Iglesia en Colosas
  • ¿Dónde fue escrita? Desde la cárcel en Roma.

Autor y fecha.

Pablo se identifica como el autor (1:1, 23; 4:18), como es costumbre en sus epístolas. El testimonio de la iglesia primitiva, incluyendo a figuras clave tales como Ireneo, Clemente de Alejandría, Tertuliano, Orígenes, y Eusebio, confirman que Pablo escribió Colosenses.

Evidencia adicional para el hecho de que Pablo es el autor viene de los paralelos cercanos de libro de Filemón, la cual es universalmente aceptada como una carta que fue escrita por Pablo. Ambas fueron escritas (60-62 d.C.) mientras Pablo era un prisionero en Roma (4:3, 10, 18; Flm 9, 10, 13, 23).

Contexto Histórico de Colosenses.

Colosas era una ciudad en Frigia, en la provincia romana de Asia (parte de Turquía actual), situada a unos 160 km al Este de Éfeso en la región de las siete iglesias de Apocalipsis 1-3. La ciudad se encontraba junto al río Lico, no lejos de donde fluía en el río Maender

Colosas era una ciudad próspera en el siglo quinto a.C. cuando el rey persa Jerjes (Asuero, Est 1:1) marchaba a través de la región. La lana negra y los teñidos, hechos de los depósitos de tiza (gis) que se encontraban en al área,  eran productos importantes. Además, la ciudad estaba situada en la unión de las principales rutas de comercio de norte a sur y de este a oeste. No obstante, para los días de Pablo, el camino principal había sido redirigido a través de la ciudad cercana de Laodicea, y de esta manera daba la vuelta a Colosas, y la llevó a su declive y a que las ciudades vecinas como Laodicea y Hierápolis prosperaran. 

Aunque la población de Colosas era primordialmente gentil, había una gran colonia judía que se remontaba a los días de Antioco el Grande (223-187 a.C.). La población mezclada de judíos y gentiles se manifestaba a sí misma, tanto en la composición de la iglesia como en la herejía que la plagaba, la cual contenía elementos tanto de legalismo judío como de misticismo pagano.

La iglesia en Colosas comenzó durante el ministerio de Pablo en Éfeso (Hch 19), el cual duró tres años. Su fundador no fue Pablo, él nunca estuvo en Colosas (2:1); sino Epafras (1:5-7), quien al parecer creyó durante una visita a Éfeso, y probablemente cuando regresó a casa, en Colosas, comenzó la iglesia. Varios años después de que la iglesia fuera fundad, una peligrosa herejía surgió para amenazarla, una no identificada con ningún sistema histórico en particular. Contenía elementos de lo que llegó a conocerse como gnosticismo: que Dios es bueno, pero la materia es mala, por lo tanto Jesucristo era una de varias emanaciones descendientes de Dios, y menor que Dios (una creencia que los llevó a negar su humanidad), y que un secreto, un conocimiento que estaba por encima de las Escrituras, era necesario para ser iluminado y para la salvación.

La herejía colosenses también incluyó aspectos del legalismo judío, por ejemplo la necesidad de circuncidarse para la salvación, practicar rituales ceremoniales de la ley del AT (leyes de alimentación, festividades, días de reposo) y ascetismo rígido. También llamaba a la adoración de ángeles, y a experiencias místicas. Epafras estaba tan preocupado por esta herejía que realizó el largo viaje de Colosas a Roma (4:12, 13), en donde Pablo era un prisionero.

Esta carta fue escrita en la prisión, en Roma (Hch 28:16-31) en algún momento entre el 60-62 d.C. y, por lo tanto, se hace referencia a ella como a una epístola de la prisión (junto con Efesios, Filipenses y Filemón). Pudo haber sido compuesta casi de manera simultánea con Efesios, y enviada adjunta a esa epístola, y una a Filemón, con Tíquico (Ef 6:21, 22; Col 4:7, 8),  quien estaba acompañando al esclavo que había huido, Onésimo, de regreso a su amo Filemón, un miembro de la iglesia colosenses (4:7-9). Epafras se quedó en Roma (Film 23), quizá para recibir más instrucciones de Pablo. 

Bosquejo de la Carta.

  • Saludo y agradecimiento, 1:1-12
  • La obra de Dios en Cristo, 1:13-23
  • Ministerio de Pablo, 1:24-2:3
  • Denuncia de falsa enseñanza, 2:4-23
  • La vida cristiana, 3:1-4:6
  • Conclusión, 4:7-8

Contenido.

Pablo había sido sentenciado a dos años de prisión por causa de su fe (1:24; 4:3, 10, 18; Hch 28:30). ¿Cómo reaccionaría él a las noticias tristes (2:8, 20–21) acerca de gente que aún no había conocido (1:4, 7, 8; 2:1), pero por quienes él se preocupaba mucho (2:1–3; 4:18)? Este era el dilema que el apóstol Pablo encaró cuando Epafras, el fundador de la iglesia en Colosas, lo visitó en Roma por varios días (1:3–8; 4:12; Flm 1:23).

Ruinas del camino romano entre Laodicea y Coloso. El apóstol Pablo,  acompañado por sus compañeros de ministerio, habrá… | New york skyline,  Skyline, Seattle skyline
Ruinas del camino romano entre Laodicea y Colosas.

En el año 60 d.C., Pablo fue motivado a escribir esta carta a la iglesia de Colosas (1:1, 23; 4:18) y la envió con Tíquico, y con uno de su propio equipo, Onésimo (4:7–9).

El error que se había infiltrado en la iglesia de Colosas era complejo. Contenía elementos de legalismo judaico (2:11–16), ascetismo (2:20–23) y especulaciones filosóficas (2:8). Quizás esto haya sido el precursor de lo que en el segundo y tercer siglo se conoció como gnosticismo. Esta filosofía ocultista negaba tanto la plena deidad como la plena humanidad de Jesucristo (cp. 2:9. 1:19), y abogaba por la adoración de intermediarios entre Dios y el hombre (2:18–19). Al refutar esta insidiosa enseñanza, Pablo no la confrontó fuertemente porque estas ideas todavía no estaban completamente desarrolladas. Tampoco reprende a los creyentes de Colosas, la mayoría de los cuales no eran convertidos suyos.

Más bien, el apóstol usa una estrategia eficaz: la clara presentación de las verdades del evangelio. Por esa razón esta carta contiene una de las más poderosas imágenes del Hijo de Dios (1:15–20; 2:9–15). Pablo desea que sus lectores entiendan claramente que una comprensión de la gracia de Dios motiva a los cristianos a permitirle a Cristo tener el primer lugar en todo (1:6, 18).

En un saludo más largo que lo usual, Pablo comienza la carta dándole gracias a Dios por la respuesta de los cristianos de Colosas al evangelio que Epafras ya les había anunciado (1:3–8). El ora para que continúen creciendo en sabiduría, de modo que lleguen a entender completamente lo que involucra su redención por medio de Cristo (1:9–14). Esas oraciones eran apropiadas porque los maestros herejes se ufanaban de tener un conocimiento superior (2:3–4).

En el resto del capítulo 1 y en el 2, Pablo escribe acerca de la supremacía de Cristo. La posición planeada por Dios para su Hijo (1:15–23), el misterio de Dios proclamado por Pablo (1:24–2:3) y la salvación de Dios provista por medio de Cristo (2:4–23), todo esto señala a Jesucristo ocupando el primer lugar en todo (1:18). Él es la verdad eterna de Dios, la respuesta a toda forma de error prevaleciente en Colosas.

Con estas verdades expuestas claramente, Pablo indica cómo la supremacía de Cristo debe ser aplicada en la vida diaria cristiana. Los capítulos 3 y 4 (hasta el vers. 6) tratan estos asuntos prácticos. A la dinámica de la nueva vida del creyente (3:1–17) le siguen los deberes de esa nueva vida en el hogar (3:18–21), en el trabajo (3:22–4:1), en la oración (4:2–4) y entre los no creyentes (4:5–6).

En los saludos finales, Pablo menciona varias personas que estuvieron con él en Roma o en Colosas (4:7–17), y concluye con su propia firma (4:18).

Esta primera carta, de las cuatro que Pablo escribió durante su primer encarcelamiento en Roma, sobresale como un testimonio de que el mejor antídoto para la herejía es el punto de vista bíblico de la persona y obra de Cristo.

Importancia en la Biblia.

Como con todas las iglesias primitivas, el problema del legalismo judío en Colosas fue de gran preocupación para Pablo. Tan radical era el concepto de la salvación por gracia, no por obras, que para aquellos sumergidos en la ley del Antiguo Testamento, les resultaba muy difícil de entenderla. En consecuencia, había un continuo movimiento entre los legalistas, para añadir ciertos requerimientos de la ley a esta nueva fe. Primeramente entre ellos estaba el requisito de la circuncisión, el cual aún se practicaba entre algunos de los judíos convertidos. Pablo contradijo este error en Colosenses 2:11-15, en donde declara que la circuncisión de la carne ya no era necesaria, porque Cristo había venido. La suya era la circuncisión del corazón, no de la carne, haciendo ya innecesarios los ritos ceremoniales del Antiguo Testamento (Deuteronomio 10:16, 30:6; Jeremías 4:4, 9:26; Hechos 7:51; Romanos 2:29).

Carácter de Dios en Colosenses.

  • Dios es accesible: 1:21, 22
  • Dios es invisible: 1:15
  • Dios es justo: 3:25
  • Dios es potente: 1:11; 2:12
  • Dios es reconciliador: 1:20
  • Dios se aíra: 3:6

Cristo en Colosenses.

El mensaje de Colosenses afirma la obra perfecta de Cristo en el creyente (1:28). Pablo destaca la deidad de Jesús contestando a quienes atacaban a la Persona de Cristo con «filosofía y huecas sutilezas» (2:8, 9). Debemos aceptar la plenitud de Cristo a fin de que Dios les permita a los creyentes llegar a la plenitud de la vida en él (2:10).

Estructura de la Carta.

Título: “La Cabeza de la Iglesia”

Versículo Clave: 1:18  “Y Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia el que es el principio  el primogénito de entre los muertos para que en todo tenga la preeminencia”.

LA  PREEMINENCIA

  • 1:1 Santos en Colosas
  • 1:15 Él es
  • 2:6 Andad en Él

RESUCITADO CON CRISTO

  • 3:5  Morir en vosotros  
  • 3:18  Haced
  • 4:7  Saludos

Fuente.

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