Gálatas deriva su título (pros Galatas) de la región en Asia Menor (Turquía moderna) en donde las iglesias a las que se dirigió el escrito estaban localizadas. Es la única de las epístolas de Pablo específicamente dirigida a iglesias en más de una ciudad (1:2; 3:1; 1Co 16:1)

- ¿Quién escribió la carta? Pablo
- ¿Cuándo fue escrita? 50 d. C.
- ¿A quién fue escrita? A Iglesias en Galacia
- ¿Dónde fue escrita? En Antioquía de Siria.
Autor y fecha.
No hay razón para cuestionar las afirmaciones internas de que el apóstol Pablo escribió Gálatas (1:1; 5:2). Pablo nació en Tarso, una ciudad en la provincia de Cilicia, no lejos de Galacia. Gálatas es una de las trece cartas inspiradas que él dirigió a congregaciones gentiles o sus colaboradores.
En el capítulo 2, Pablo describió su visita al Concilio de Jerusalén de Hechos 15, por lo tanto debe haber escrito Gálatas después de ese acontecimiento. Debido a que la mayoría de los eruditos fechan el Concilio de Jerusalén alrededor del 49 d.C., la fecha más probable para Gálatas es poco tiempo después.
Contexto Histórico de Gálatas.
Pablo fundó iglesias en las ciudades gálatas del sur de Antioquía, Iconio, Listra y Derbe (Hch 13:14-14:23).
Pablo escribió Gálatas para contrarrestar a falsos maestros judaizantes que estaban minando la doctrina central del NT de la justificación por la fe. Ignorando el acuerdo explícito del Concilio de Jerusalén (Hch 15:23-29), esparcieron su peligrosa enseñanza de que los gentiles, primero deben convertirse en prosélitos judíos y someterse a toda la ley mosaica, antes de convertirse en cristianos (1:7; 4:17, 21; 5:2-12; 6:12, 13). Sacudido por la apertura de los gálatas a esa herejía destructora (1:6), Pablo escribió esta carta para defender la justificación por la fe, y advertir a estas iglesias de las terribles consecuencias de abandonar esa doctrina esencial.
Gálatas es la única epístola que Pablo escribió que no contiene una felicitación para sus lectores, esa obvia omisión refleja lo motivado que estaba a confrontar la deserción y defender la doctrina esencial de la justificación por la fe.
Bosquejo.
- Introducción, 1:1-9
- Autenticidad del mensaje de Pablo, 1:10-2:21
- El camino de la salvación, 3:1-4:31
- El camino de la libertad, 5:1-6:10
- Conclusión, 6:11-18
Contenido.
La salvación en Cristo es sólo por gracia y sólo por medio de la fe; este es el evangelio que se proclama en miles de iglesias alrededor del mundo, tal como lo fue en las iglesias de Galacia cuando fueron establecidas. Sin embargo, la situación en Galacia comenzó a cambiar; ciertos maestros insistían en que los creyentes en Cristo observaran los rituales de la ley del A. T. para ser salvos (4:10); sobre este particular, los gentiles tendrían que aceptar la circuncisión (5:2–6; 6:12–13), que es la señal del pacto de Dios con Abraham.

Pablo estaba muy disgustado por tal enseñanza porque violaba la verdad del mensaje que predicaba (2:5; 5:7). En aquellos momentos no podía visitar las iglesias en persona, cosa que deseaba hacer (4:19–20); sin demora, escribió esta carta refutando fuertemente aquel error y añadiendo que todo intento de vivir el cristianismo por medio del legalismo es abandonar el evangelio de la gracia, y resultaría en esclavitud (1:6–7; 2:4).
Esta epístola, llamada a veces la Carta Magna de la iglesia, fue escrita por el apóstol Pablo (1:1; 5:2) a varias iglesias (1:2) entre el año 49 y el 50 d.C., probablemente desde Macedonia o Grecia. En aquella época la región de “Galacia” cubría el área central de la actual Turquía. En su primer viaje misionero, Pablo y Bernabé establecieron iglesias en Antioquía de Pisidia (Hch 13:14–50), Iconio (Hch 13:51–14:7), Listra (Hch 14:8–19) y Derbe (Hch 14:20–21), ciudades en Galacia.
Después del Concilio de Jerusalén (Hch 15; Gá 2), Pablo y Silas volvieron a visitar estas iglesias para entregar copias de las decisiones tomadas en el Concilio (Hch 16:1–6). En su tercer viaje Pablo pasó otra vez por Galacia (Hch 18:23); quizás en este viaje él dejó las instrucciones mencionadas en 1 de Corintios 16:1.
La carta a las iglesias de Galacia se distingue de las otras suyas, en que Pablo no elogia a sus lectores. El asunto a tratar era muy urgente. Después de un breve saludo inicial (1:1–5), confronta la distorsión del mensaje de la salvación por la gracia. Aunque esto fue aceptado por muchos (1:6–7), los opositores son declarados malditos por Pablo (1:8–9). La defensa del mensaje de Pablo es triple: su origen es sobrenatural (1:10–12); su poder transformó aun su propia vida (1:13–24); y su suficiencia puede salvar a todo el que cree, tanto a gentiles como a judíos (2:1–21).
En los capítulos tres y cuatro Pablo continúa describiendo el mensaje de la salvación por gracia, la cual se recibe por fe, no por obras (3:1–5). Reafirma las promesas de Dios a Abraham, que nunca se han anulado (3:6–10). La salvación por gracia revela la debilidad de la ley, ya que ésta no se dio como un medio de salvación (3:19–29). El que es salvo es adoptado en la familia de Dios (4:1–7). El mensaje de la salvación por gracia se vuelve a confirmar por el ministerio de Pablo (4:8–20), y resulta en personas liberadas (4:21–31).
En los dos capítulos finales, Pablo dice que el mensaje de la salvación por gracia es demostrado en el uso apropiado de la libertad (5:1–15), por el fruto del Espíritu (5:16–26), el perdón cuando los creyentes pecan (6:1–5), la práctica de hacer el bien a todas las personas (6:6–10) y el gloriarse sólo en la cruz de Cristo (6:11–16). La epístola concluye con saludos personales (6:17–18).
Importancia en la Biblia.
Al enterarse de que algunos perturbadores querían pervertir el evangelio de Cristo (1.7), Pablo se preocupó y decidió salirles al frente. Los judaizantes, que eran los perturbadores, habían sugerido que Pablo era un apóstol inferior, si es que se le podía llamar apóstol, y que sus enseñanzas carecían de autoridad. Pablo contraatacó presentando una apasionada defensa de su apostolado. El evangelio no lo había recibido ni aprendido de nadie, sino que lo había recibido por revelación de Jesucristo mismo (1.11–12). Los que estaban tratando de cambiarlo estaban interfiriendo con el plan de Dios (1.7–8).
La salvación no se recibe por medio de las obras. Solo a través de la fe la persona alcanza la justificación ante Dios. Ese era el plan de Dios. Abraham mismo no se salvó por la fe, sino que “creyó a Dios, y le fue contado por justicia” (3.6; véase también Gn 15.6). La Ley apareció cuatrocientos treinta años después de Abraham (3.17), y jamás tuvo la intención de tomar el lugar de la justificación por la fe. La intención de la Ley era mostrarnos que necesitábamos a Cristo (3.24–25) en quien se cumplió plenamente la promesa que Dios le hizo a Abraham.
Cuando una persona acepta lo que Jesucristo hizo a su favor, alcanza libertad espiritual. Los cristianos, por tanto, debemos mantenernos “firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres” y no someternos otra vez a la esclavitud de la Ley de Moisés (5.1).
Claro, el creyente no debe aprovecharse de esa libertad para satisfacer apetitos carnales desordenados, sino para practicar el amor filial (5.13; 6.7–10). La carne, la baja naturaleza, ha sido crucificada juntamente con Cristo (2.20) y ahora podemos experimentar el gozo indecible de tener el fruto del Espíritu Santo con sus incomparables gracias (5.22–23).
El Carácter de Dios en Gálatas
- Dios es misericordioso: 6:16
- Dios es poderosos: 2:8
- Dios cumple sus promesas: 3:16-19, 21, 22, 29; 4:4
Cristo en Gálatas.
El libro de Gálatas trata el tema de la libertad que Cristo da a los creyentes. Los gálatas sentían la tentación que traían los legalistas judíos de negociar esa libertad para volver a la esclavitud de la ley (2:4). La carta de Pablo urge a los creyentes a no estar «otra vez sujetos al yugo de esclavitud», sino que al contrario mantengan su posición de libertad en Jesucristo (5:1)
Estructura de la Carta.
Título: “De esclavitud a libertad”
Versículo Clave: 5:1 “Estad pues firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres y no estéis otra vez sujetos al yugo de la esclavitud”
TESTIMONIO PERSONAL DE PABLO
- 1:1 Pablo Apóstol por Jesucristo
- 1:6 No hay otro evangelio
- 1:10 No según hombres
- 1:18 Ver a Pedro
- 2:1 Evangelio de la Incircuncisión
- 2:11 A Pedro cara a cara
LA PROMESA ABRAHAM
- 3:1 Gálatas insensatos
- 3:6 Por la fe vivirá
- 3:15 Ley no abroga promesa
- 3:19 En ninguna manera
- 3:23 Ha sido nuestro ayo
- 4:1 Adopción de hijos
- 4:8 Volver a esclavizar
- 4:12 Hijitos
- 4:21 Los dos pactos
EL RESULTADO LA PRÁCTICA
- 5:1 De la gracia habéis caído
- 5:13 A libertad fuisteis llamados
- 5:16 Frutos del Espíritu
- 5:25 Andemos por el Espíritu
- 6:1 Lo que sembrare segara
- 6:11 En la cruz
- 6:17 Las marcas del Señor
- 6:18 Amen.
Fuente.
- Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org
- Gálatas: Adaptado de Indubiblia, www.indubiblia.org
- Notas Personales
- Imágenes: Google

