Las versiones de la Septuaginta griega (LXX) y la Vulgata latina (Vg.) siguen el texto masorético hebreo (MT), titulando este libro de acuerdo con el nombre de Joel el profeta, el destinatario del mensaje de Dios (1:1). El nombre quiere decir «Jehová es Dios» y se refiere por lo menos a una docena de hombres en el AT. En el NT se hace referencia a Joel únicamente una vez (Hch 2:16-21).

- ¿Quién escribió el libro? Joel
- ¿Cuándo fue escrito? 830 o 750 a.C. (?)
- ¿A quién fue escrito? Judá
- ¿Dónde fue escrito? Judá
Autor y fecha.
El autor se identificó a sí mismo sólo como «Joel, hijo de Petuel» (1:1). La profecía provee poco acerca del hombre. El nombre de su padre no es mencionado en algún otro lugar en el AT. Aunque él mostró un profundo celo por los sacrificios del templo (1:9; 2:13-16), su familiaridad con la vida pastoral y agrícola y su separación de los sacerdotes (1:13, 14; 2:17) sugiere que no era un levita. La tradición extrabíblica registra que él era de la tribu de Rubén, de la aldea Bet-om o Bet-haram, situada al NE del Mar Muerto, entre la frontera de Rubén y Gad. No obstante, el contexto de la profecía da lugar a pensar que era oriundo de Judea cerca de Jerusalén, debido a que falta el tono propio de un extraño.
La fecha del libro, se apoya únicamente en la posición canónica, referencias históricas y elementos lingüísticos. Debido a:
- La falta de alguna mención de poderes mundiales que vinieron a la escena más tarde en la historia (Asiria, Babilonia o Persia).
- El hecho de que el estilo de Joel es como el de Oseas y Amós en lugar de los profetas postexílicos.
- Los paralelos verbales con otros profetas antiguos (Jl 3:16 con Amós 1:2, Jl 3:18 con Am 9:13), una fecha de la última parte del siglo novenos a.C., durante el reinado de Joás (835-796 a.C.), parece ser la más conveniente.
No obstante, mientras que la fecha del libro no se puede conocer con exactitud, el efecto en su interpretación es mínimo. El mensaje de Joel no está afectado por el tiempo, formando una doctrina que puede ser repetida y aplicada en cualquier época.
Contexto Histórico de Joel.
Tiro, Sidón y Filistea habían llevado a cabo incursiones militares frecuentemente a Israel (3:2 en adelante). Una sequía de envergadura y una invasión masiva de langostas habían destruido toda cosa verde de la tierra, y habían traído una severa devastación económica (1:7-20), dejando al reino del sur débil. Este desastre físico le da a Joel la ilustración para el juicio de Dios.
Tal como las langostas fueron un juicio sobre el pecado, los juicios futuros de Dios durante el día del Señor los excederán por mucho. En ese día, Dios juzgará a sus enemigos y bendecirá a los fieles. Ninguna mención es hecha de pecados específicos, ni Judá es reprendido por la idolatría. Sin embargo, posiblemente debido a una indiferencia cauterizada, el profeta los llama a un arrepentimiento, amonestándolos a: «Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos» (2:13).
Bosquejo de Joel.
- Plaga de langostas, 1:1-20
- Ejército invasor del norte, 2:1-11
- Arrepentimiento y renovación 2:12-19
- Destrucción del ejército del norte, 2:20
- Restauración de la tierra, 2:21-27
- Avivamiento espiritual, 2:28-32
- Venganza sobre las naciones, 3:1-21
Contenido.
Joel presenta una descripción tenebrosa de la plaga de langostas (1:1–15) y de una sequía (1:16–20) de proporción catastrófica. Las langostas que Joel vio invadiendo la tierra para devorar la vegetación, le proporciona la plataforma para sus mensajes con respecto al juicio de Dios, la necesidad de arrepentimiento, de oración y ayuno. La frase el Día del Señor (1:15; 2:1, 11, 31; 3:14), mencionada 19 veces por ocho escritores del Antiguo Testamento, no se refiere a un período específico de tiempo sino a la venida del juicio del Señor, ya sea de inmediato (Ez 13:5) o en un futuro lejano (2:30–32).

El nombre de Joel significa “el Señor es Dios” (1:1; Hch 2:16–21). Joel era hijo de Petuel y probablemente nació en Jerusalén. Joel estaba bien relacionado con el templo y a menudo hizo referencia a él. Su estilo es gráfico, suave y fluido. Él escribe a los habitantes de la tierra de Judá (1:2; 3:1, 16–17, 21), con instrucciones especiales para los ancianos (1:2), los labradores, los viñadores (1:11) y los sacerdotes (1:13).
La profecía le fue revelada durante el reinado de Joás en Judá, cuando el rey era un niño y el sacerdote Joiada era su regente, cerca del año 830 a.C. Los enemigos mencionados son Tiro y Sidón al norte (3:4), Filistea al oeste (3:4) y Edom y Egipto al sur (3:19). Ciertas porciones de los escritos de otros profetas anteriores muestran similitud con algunos de sus escritos. Amós 1:2 y 9:13 son semejantes a Joel 3:16 y 18 e Isaías 13:6 es muy parecido a Joel 1:15.
Pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará (Gá. 6:7) es un principio espiritual eterno. Joel, un libro que habla de desastre y liberación, ilustra esta verdad. Lo que el futuro tenga para una persona depende de su relación con el Señor. El tiempo malgastado sembrando para la carne y segando corrupción, puede ser redimido sembrando para el Espíritu y cosechando para la vida eterna (2:25–26; Gá 6:8). Cuando alguien confía en Jesucristo como Salvador, la gracia de Dios lo liberta de la condenación y juicio (Jn 5:24; Ro 8:1–2).
La súplica que Joel hizo en su tiempo es un llamado a la actual generación a que responda al Señor. Aun ahora, declara el Señor, volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos; volved ahora al Señor vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal (2:12–13).
Referencias Proféticas.
Siempre que en el Antiguo Testamento se habla del juicio por el pecado, ya sea un pecado individual o nacional, se profetiza el advenimiento de Jesucristo. Los profetas del Antiguo Testamento, advierten continuamente a Israel que se arrepienta, pero aun cuando ellos lo hicieron, su arrepentimiento estaba limitado a la observancia de la ley y a las obras. Los sacrificios de su templo eran solo una sombra del último sacrificio, ofrecido una vez y para siempre, el cual vendría a la cruz (Hebreos 10:10). Joel nos dice que el último juicio de Dios, el cual sucederá en el Día del Señor, será “grande es el día de Jehová, y muy terrible; ¿quién podrá soportarlo?” (Joel 2:11). La respuesta es que nosotros, por nosotros mismos, nunca podremos soportar tal suceso. Pero si hemos puesto nuestra fe en Cristo para la expiación de nuestros pecados, no tenemos nada que temer del Día del Juicio.
Importancia en la Biblia.
El libro de Joel muestra que un mensaje de Dios muchas veces puede venir empaquetado en la forma de un desastre natural. La verdad del libro tiene sus raíces en la desastrosa plaga de langostas que Joel describe con vívido lenguaje.
El profeta nos enseña que el Señor puede valerse de un desastre natural para llevar a su pueblo a una renovada percepción de su voluntad. Cualquier desastre natural (inundación, fuego, huracanes, terremotos) puede llevar a la persona sensible a prestar de nuevo atención a las palabras del Señor.
El Carácter de Dios en Joel.
- Dios es accesible: 2:12
- Dios es paciente: 2:13
- Dios es misericordioso: 2:13
- Dios se aíra: 2:12-14
Cristo en Joel.
La profecía de Joel describe a Dios derramando su Espíritu sobre el pueblo de manera que un día «profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones» (2:28-32). Pedro cita este pasaje de joel como una profecía prefigurada y una muestra del Día de Pentecostés (Hch 2:16-21). El cumplimiento definitivo de la profecía de Joel llegará en el reino milenial de Cristo, cuando Dios derrame su Espíritu sobre toda la creación.
Estructura de Joel.
PLAGA DE LANGOSTAS
- 1:1 Palabra de Jehová a Joel
- 1:2 Oíd ancianos escuchad moradores
- 1:5 Despertad borrachos y llorad
- 1:8 Llora como joven de silicio
- 1:11 Labradores gemid
- 1:13 Ceñíos y lamentad sacerdotes
- 1:14 Proclamad ayuno
- 1:15 Cercano día de Jehová
- 1:17 El grano se pudrió
- 1:19 A Jehová clamaré
EJERCITO INVASOR DEL NORTE
- 2:1 Tocad trompeta en Sión
- 2:3 Delate consumirá fuego
- 2:10 Temblara la tierra
ARREPENTIMIENTO Y RENOVACIÓN
- 2:12 Convertíos de todo corazón
- 2:18 Jehová por su tierra
DESTRUCCIÓN DEL EJÉRCITO DEL NORTE
- 2:20 Echado en tierra seca
RESTAURACIÓN DE LA TIERRA
- 2:21 Tierra no temas alégrate
- 2:26 Comeréis hasta saciaros
AVIVAMIENTO ESPIRITUAL
- 2:28 Derramare mi Espíritu
- 2:30 Prodigios en los cielos
- 3:1 Haré volver cautividad
JUICIO SOBRE NACIONES
- 3:4 ¿Que con vosotros Tiro y Sidón?
- 3:9 Proclamad entre las naciones
- 3:16 Jehová rugirá desde Sión
- 3:17 Conoceréis yo soy Jehová
- 3:18 Sacudiré en aquel tiempo
- 3:19 Egipto será destruido
Fuente.
- Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org
- Joel: Adaptado de Indubiblia, www.indubiblia.org
- Notas Personales
- Imágenes: Google










