JOEL

Las versiones de la Septuaginta griega (LXX) y la Vulgata latina (Vg.) siguen el texto masorético hebreo (MT), titulando este libro de acuerdo con el nombre de Joel el profeta, el destinatario del mensaje de Dios (1:1). El nombre quiere decir «Jehová es Dios» y se refiere por lo menos a una docena de hombres en el AT. En el NT se hace referencia a Joel únicamente una vez (Hch 2:16-21).

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  • ¿Quién escribió el libro? Joel
  • ¿Cuándo fue escrito? 830 o 750 a.C. (?)
  • ¿A quién fue escrito? Judá
  • ¿Dónde fue escrito? Judá

Autor y fecha.

El autor se identificó a sí mismo sólo como «Joel, hijo de Petuel» (1:1). La profecía provee poco acerca del hombre. El nombre de su padre no es mencionado en algún otro lugar en el AT. Aunque él mostró un profundo celo por los sacrificios del templo (1:9; 2:13-16), su familiaridad con la vida pastoral y agrícola y su separación de los sacerdotes (1:13, 14; 2:17) sugiere que no era un levita. La tradición extrabíblica registra que él era de la tribu de Rubén, de la aldea Bet-om o Bet-haram, situada al NE del Mar Muerto, entre la frontera de Rubén y Gad. No obstante, el contexto de la profecía da lugar a pensar que era oriundo de Judea cerca de Jerusalén, debido a que falta el tono propio de un extraño.

La fecha del libro, se apoya únicamente en la posición canónica, referencias históricas y elementos lingüísticos. Debido a:

  • La falta de alguna mención de poderes mundiales que vinieron a la escena más tarde en la historia (Asiria, Babilonia o Persia).
  • El hecho de que el estilo de Joel es como el de Oseas y Amós en lugar de los profetas postexílicos.
  • Los paralelos verbales con otros profetas antiguos (Jl 3:16 con Amós 1:2, Jl 3:18 con Am 9:13), una fecha de la última parte del siglo novenos a.C., durante el reinado de Joás (835-796 a.C.), parece ser la más conveniente.

No obstante, mientras que la fecha del libro no se puede conocer con exactitud, el efecto en su interpretación es mínimo. El mensaje de Joel no está afectado por el tiempo, formando una doctrina que puede ser repetida y aplicada en cualquier época.

Contexto Histórico de Joel.

Tiro, Sidón y Filistea habían llevado a cabo incursiones militares frecuentemente a Israel (3:2 en adelante). Una sequía de envergadura y una invasión masiva de langostas habían destruido toda cosa verde de la tierra, y habían traído una severa devastación económica (1:7-20), dejando al reino del sur débil. Este desastre físico le da a Joel la ilustración para el juicio de Dios.

Tal como las langostas fueron un juicio sobre el pecado, los juicios futuros de Dios durante el día del Señor los excederán por mucho. En ese día, Dios juzgará a sus enemigos y bendecirá a los fieles. Ninguna mención es hecha de pecados específicos, ni Judá es reprendido por la idolatría. Sin embargo, posiblemente debido a una indiferencia cauterizada, el profeta los llama a un arrepentimiento, amonestándolos a: «Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos» (2:13).

Bosquejo de Joel.

  • Plaga de langostas, 1:1-20
  • Ejército invasor del norte, 2:1-11
  • Arrepentimiento y renovación 2:12-19
  • Destrucción del ejército del norte, 2:20
  • Restauración de la tierra, 2:21-27
  • Avivamiento espiritual, 2:28-32
  • Venganza sobre las naciones, 3:1-21

Contenido.

Joel presenta una descripción tenebrosa de la plaga de langostas (1:1–15) y de una sequía (1:16–20) de proporción catastrófica. Las langostas que Joel vio invadiendo la tierra para devorar la vegetación, le proporciona la plataforma para sus mensajes con respecto al juicio de Dios, la necesidad de arrepentimiento, de oración y ayuno. La frase el Día del Señor (1:15; 2:1, 11, 31; 3:14), mencionada 19 veces por ocho escritores del Antiguo Testamento, no se refiere a un período específico de tiempo sino a la venida del juicio del Señor, ya sea de inmediato (Ez 13:5) o en un futuro lejano (2:30–32).

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El nombre de Joel significa “el Señor es Dios” (1:1; Hch 2:16–21). Joel era hijo de Petuel y probablemente nació en Jerusalén. Joel estaba bien relacionado con el templo y a menudo hizo referencia a él. Su estilo es gráfico, suave y fluido. Él escribe a los habitantes de la tierra de Judá (1:2; 3:1, 16–17, 21), con instrucciones especiales para los ancianos (1:2), los labradores, los viñadores (1:11) y los sacerdotes (1:13).

La profecía le fue revelada durante el reinado de Joás en Judá, cuando el rey era un niño y el sacerdote Joiada era su regente, cerca del año 830 a.C. Los enemigos mencionados son Tiro y Sidón al norte (3:4), Filistea al oeste (3:4) y Edom y Egipto al sur (3:19). Ciertas porciones de los escritos de otros profetas anteriores muestran similitud con algunos de sus escritos. Amós 1:2 y 9:13 son semejantes a Joel 3:16 y 18 e Isaías 13:6 es muy parecido a Joel 1:15.

Pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará (Gá. 6:7) es un principio espiritual eterno. Joel, un libro que habla de desastre y liberación, ilustra esta verdad. Lo que el futuro tenga para una persona depende de su relación con el Señor. El tiempo malgastado sembrando para la carne y segando corrupción, puede ser redimido sembrando para el Espíritu y cosechando para la vida eterna (2:25–26; Gá 6:8). Cuando alguien confía en Jesucristo como Salvador, la gracia de Dios lo liberta de la condenación y juicio (Jn 5:24; Ro 8:1–2).

La súplica que Joel hizo en su tiempo es un llamado a la actual generación a que responda al Señor. Aun ahora, declara el Señor, volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos; volved ahora al Señor vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal (2:12–13).

Referencias Proféticas.

Siempre que en el Antiguo Testamento se habla del juicio por el pecado, ya sea un pecado individual o nacional, se profetiza el advenimiento de Jesucristo. Los profetas del Antiguo Testamento, advierten continuamente a Israel que se arrepienta, pero aun cuando ellos lo hicieron, su arrepentimiento estaba limitado a la observancia de la ley y a las obras. Los sacrificios de su templo eran solo una sombra del último sacrificio, ofrecido una vez y para siempre, el cual vendría a la cruz (Hebreos 10:10). Joel nos dice que el último juicio de Dios, el cual sucederá en el Día del Señor, será “grande es el día de Jehová, y muy terrible; ¿quién podrá soportarlo?” (Joel 2:11). La respuesta es que nosotros, por nosotros mismos, nunca podremos soportar tal suceso. Pero si hemos puesto nuestra fe en Cristo para la expiación de nuestros pecados, no tenemos nada que temer del Día del Juicio.

Importancia en la Biblia.

El libro de Joel muestra que un mensaje de Dios muchas veces puede venir empaquetado en la forma de un desastre natural. La verdad del libro tiene sus raíces en la desastrosa plaga de langostas que Joel describe con vívido lenguaje.

El profeta nos enseña que el Señor puede valerse de un desastre natural para llevar a su pueblo a una renovada percepción de su voluntad. Cualquier desastre natural (inundación, fuego, huracanes, terremotos) puede llevar a la persona sensible a prestar de nuevo atención a las palabras del Señor.

El Carácter de Dios en Joel.

  • Dios es accesible: 2:12
  • Dios es paciente: 2:13
  • Dios es misericordioso: 2:13
  • Dios se aíra: 2:12-14

Cristo en Joel.

La profecía de Joel describe a Dios derramando su Espíritu sobre el pueblo de manera que un día «profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones» (2:28-32). Pedro cita este pasaje de joel como una profecía prefigurada y una muestra del Día de Pentecostés (Hch 2:16-21). El cumplimiento definitivo de la profecía de Joel llegará en el reino milenial de Cristo, cuando Dios derrame su Espíritu sobre toda la creación. 

Estructura de Joel.

PLAGA DE LANGOSTAS

  • 1:1  Palabra de Jehová a Joel        
  • 1:2  Oíd ancianos escuchad moradores
  • 1:5  Despertad borrachos y llorad
  • 1:8  Llora como joven de silicio
  • 1:11  Labradores gemid
  • 1:13  Ceñíos y lamentad sacerdotes
  • 1:14  Proclamad ayuno
  • 1:15  Cercano día de Jehová
  • 1:17  El grano se pudrió
  • 1:19   A Jehová clamaré

EJERCITO INVASOR DEL NORTE

  • 2:1  Tocad trompeta en Sión
  • 2:3  Delate consumirá fuego
  • 2:10  Temblara la tierra

ARREPENTIMIENTO Y RENOVACIÓN

  • 2:12  Convertíos de todo corazón  
  • 2:18  Jehová por su tierra

DESTRUCCIÓN DEL EJÉRCITO DEL NORTE

  • 2:20 Echado en tierra seca

RESTAURACIÓN DE LA TIERRA

  • 2:21  Tierra no temas alégrate
  • 2:26  Comeréis hasta saciaros

AVIVAMIENTO ESPIRITUAL

  • 2:28  Derramare mi Espíritu
  • 2:30  Prodigios en los cielos
  • 3:1  Haré volver cautividad   

JUICIO SOBRE NACIONES

  • 3:4  ¿Que con vosotros Tiro y Sidón?
  • 3:9  Proclamad entre las naciones
  • 3:16  Jehová rugirá desde Sión     
  • 3:17  Conoceréis yo soy Jehová
  • 3:18  Sacudiré en aquel tiempo
  • 3:19  Egipto será destruido

Fuente.

LAMENTACIONES

«Lamentaciones» se deriva de una traducción del título tal como se encontraba en la traducción de la Vulgata latina (Vg.) del AT griego, la Septuaginta (LXX), y expresa la idea de «clamores fuertes». La exclamación hebrea ekah («Cómo», la cual expresa «desmayo»), usada en el 1:1; 2:1 y 4:1, le da al libro su título hebreo. No obstante, los rabinos comenzaron a llamar al libro desde una época temprana «clamores fuertes» o «lamentaciones» (Jer 7:29). Ningún otro libro entero del AT contiene únicamente lamentos, como lo hace esta endecha de sufrimiento, marcando el funeral de la que una vez fue la hermosa ciudad de Jerusalén (2:15). Este libro mantiene viva la memoria de esa caída y enseña a todos los creyentes cómo enfrentar el sufrimiento.

Lamentaciones - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Jeremías
  • ¿Cuándo fue escrito? 626 a 586 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? A Judá
  • ¿Dónde fue escrito? En Jerusalén

Autor y fecha.

El autor de Lamentaciones no se nombra en el libro, pero hay indicaciones internas e históricas de que fue Jeremías. La LXX introduce Lamentaciones 1:1 «Y sucedió, después de que Israel había sido llevado cautivo… Jeremías se sentó llorando (3:48, 49, etc.) …lamentó… y dijo…»Dios le había dicho a Jeremías que hiciera lamento por Judá (Jer 7:29) y Jeremías también escribió lamentos para Josías (2 Cr 35:25).

Jeremías escribió Lamentaciones como un testigo ocular (1:13-15; 2:6, 9; 4:1-12), posiblemente con la ayuda de Baruc como secretario (Jer 36:4;5:1), durante o poco después de la caída de Jerusalén en el 586 a.C. Era mediados de julio cuando la ciudad cayó y mediados de agosto cuando el templo fue quemado. Es muy probable que Jeremías vio la destrucción de los muros, torres, hogares, palacios y templo. Él escribió mientras el acontecimiento aun estaba dolorosamente fresco en su memoria, pero antes de su partida forzada a Egipto 583 a.C. (Jer 43:1-7). El lenguaje usado en Lamentaciones es paralelo cercano del que uso Jeremías en gran parte de su libro profético (1:2 con Jer 30:14; 1:5 con Jer 8:21; 1:6 y 2:11 con Jer 9:1, 18; 2:22 con Jer 6:25; 4:21 con Jer 29:12.  

  Contexto Histórico de Lamentaciones.

Las semillas proféticas de la destrucción de Jerusalén fueron sembradas a través de Josué ochocientos años por adelantado (Jos 23:15:16). Ahora, por más de cuarenta años, Jeremías había profetizado el juicio venidero y había sido objeto de burla, por parte del pueblo por predicar juicio (645-605 a.C.). Cuando este juicio vino sobre el pueblo incrédulo por parte de Nabucodonosor y el ejército babilónico, Jeremías aún respondió con gran tristeza y compasión hacia su pueblo obstinado y en sufrimiento. Lamentaciones se relaciona muy de cerca con el libro de Jeremías, describiendo la angustia por la recepción de Jerusalén del juicio de Dios por pecados de los que no se arrepintieron. En el libro que lleva su nombre, Jeremías había predicho la calamidad en los capítulos 1-29. En Lamentaciones, él se concentra en más detalles del sufrimiento amargo y quebramiento de corazón que fue sentido por la devastación de Jerusalén (Sal 46: 4, 5). Tan crítica fue la destrucción de Jerusalén, que los hechos son registrados en cuatro capítulo del AT por separado: 2 Reyes 25; Jeremías 39:1-11; 52; y 2 Crónicas 36:11-21.

Los ciento cincuenta y cuatro versículos han sido reconocidos por los judíos como parte de su canon sagrado  Junto con Rut, Ester Cantar de los cantares y Eclesiastés, Lamentaciones es incluido entre los libros del AT del Megillot o «cinco rollos», los cuales eran leídos en la sinagoga en ocasiones especiales. Lamentaciones es leído el noveno día de Ab (julio-agosto) para recordar la fecha de la destrucción de Jerusalén por mano de Nabucodonosor. Es interesante notar que, esta misma fecha más tarde marco la destrucción del templo de Herodes por mano de los romanos en el 70 d.C.

Bosquejo.

  • Ciudad destruida, 1:1-22
  • La ira de Dios, 2:1-22
  • La compasión de Dios, 3:1-66
  • Diversos pecados, 4:1-22
  • Oración, 5:1-22

Contenido.

La caída de Jerusalén en el año 586 a.C. fue uno de los más dolorosos acontecimientos del Antiguo Testamento. Eso está íntimamente ligado al alma de Israel; se menciona muchas veces en la Palabra de Dios. Pero los gritos de más intenso dolor sobre este evento se encuentran en Lamentaciones. Este libro consiste de cinco poemas llenos de angustia y horror. Expresa el papel que el pecado tuvo en la destrucción de Jerusalén, a lo que le acompaña una confesión sincera. El título del libro en la Biblia hebrea es Ekah (Cómo), la cual es la primera palabra del libro; el Talmud lo llama Qinoth, que significa “Lamento” y la Septuaginta griega, Trenoi, que significa “Cantos de lágrimas.” En la Vulgata Latina se llama Lamentationes, de donde se toma el título para el español.

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Lamentaciones es uno de cinco libros cortos que los hebreos llaman Meguilot, o “rollos,” los cuales son leídos en ciertas fiestas anuales. El Cantar de los Cantares se lee durante la Pascua, la celebración más importante; Rut, en Pentecostés para celebrar la cosecha; Lamentaciones, en el noveno día del cuarto mes, que conmemora la destrucción de Jerusalén (Jer 52:16); Eclesiastés, en la fiesta de los Tabernáculos y Ester, en Purim.

La forma literaria de Lamentaciones es muy particular. Los primeros cuatro poemas son acrósticos alfabéticos; es decir, cada sección comienza con una declaración que se inicia con una letra sucesiva de las 22 del alfabeto hebreo.

Indudablemente, Lamentaciones es el libro de la Biblia que expresa más dolor; sin embargo, aun aquí hay esperanza. Relegado al centro de Lamentaciones (3:22–26) se halla la siguiente expresión llena de esperanza en el Señor: “…las misericordias del Señor jamás terminan, pues nunca fallan sus bondades; son nuevas cada mañana; ¡grande es tu fidelidad! El Señor es mi porción, dice mi alma, por eso en El espero. Bueno es el Señor para los que en El esperan, para el alma que le busca. Bueno es esperar en silencio la salvación del Señor.”

A la salida de Jerusalén hay un lugar conocido como “Gruta de Jeremías” donde se dice que el profeta lloró amargamente y escribió este canto de tristeza. El lugar también es conocido como Gólgota, el sitio de la crucifixión de Jesús (Mt 27:33). Tal vez el sufriente Jeremías lloró su amargura donde siglos después el sufriente Jesús murió. Su muerte fue la solución definitiva al problema del pecado humano. Los que confían en Cristo para su salvación, obtienen una relación de vida con el Señor.

Referencias Proféticas.

Jeremías fue conocido como “el profeta llorón” por su profunda y permanente pasión por su pueblo y su ciudad (Lamentaciones 3:48-49). Este mismo dolor por los pecados del pueblo y su rechazo de Dios, fue expresado por Jesús, mientras se aproximaba a Jerusalén y veía a futuro su destrucción a manos de los romanos (Lucas 19:41-44). A causa del rechazo de los judíos a su Mesías, Dios usó el asedio romano para castigar a Su pueblo. Pero Dios no disfruta el tener que castigar a Sus hijos y Su oferta de Jesucristo como una expiación por el pecado, muestra Su gran compasión por su pueblo. Un día, por Cristo, Dios secará todas las lágrimas (Apocalipsis 7:17).

Carácter de Dios en Lamentaciones

  • Dios es fiel: 3:22-25; 5:19-22
  • Dios es bueno: 3:25
  • Dios es misericordioso: 3:22-23, 32
  • Dios se aíra: 1:5, 12, 15, 18; 2:1, 17, 20-22; 3:37-39

Cristo en Lamentaciones.

Las lágrimas de Jeremías surgían del profundo amor que le tenía al pueblo de Israel (3:48-49). De igual modo, Cristo mismo lloró por la ciudad de Jerusalén, diciendo: «!Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!» (Mt 23:37-39; Lc 19:41-44). Si bien Cristo ha de juzgar a los que se rebelan contra él, también siente gran pena por perder a su amado pueblo.

Estructura de Lamentaciones.

  • 1:1  Tristeza de Sión cautiva
  • 2:1  La tristeza viene de Jehová
  • 3:1  Esperanza por misericordia de Dios
  • 4:1  Castigo consumado
  • 5:1  Oración pueblo afligido  

Fuente.

JEREMÍAS

Este libro deriva su título del autor, quien comienza con «Las palabras de Jeremías…» (1:1). Jeremías relata más de su propia vida que cualquier otro profeta, contando de su ministerio, las reacciones de sus auditorios, sus pruebas y sus sentimientos personales. Su nombre quiere decir: «Jehová arroja», en el sentido de establecer un cimiento, o: «Jehová establece, coloca, o envía».

El profeta Jeremías - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Jeremías dictó  a Baruc su secretario.
  • ¿Cuándo fue escrito?  604 a 580 a.C.
  • ¿A QUIquién fue escrito? Judá
  • ¿Dónde fue escrito? Jerusalén

Autor y Fecha.

Jeremías quien sirvió como sacerdote y también como profeta, fue el hijo de un sacerdote llamado Hilcías (no el sumo sacerdote de 2 R 22:8 quien descubrió el Libro de la Ley). Él era de la pequeña villa de Anatot (1:1), llamada hoy día Anata, a unos 4,8 km al NE de Jerusalén. Cómo una lección visual a Judá, Jeremías permaneció soltero (16:1-4). Él fue asistido en el ministerio por un escriba llamado Baruc, a quien Jeremías dictaba y quien copiaba y tenía custodia sobre los escritos compilados de los mensajes del profeta (36:4, 32; 45:1

La fecha de su ministerio, el cual cubrió cinco décadas, va desde el año 13 del rey de Judá, Josías, notado en el 1:2 (627 a.C.), hasta más allá de la caída de Jerusalén en manos de Babilonia en el 586 a.C.(Jer 39, 40, 52). Después del 586 a.C., Jeremías fue forzado a ir con un remanente que huía de Judá a Egipto (Jer 43, 44). Posiblemente estuvo ministrando en el 570 a.C. (44:30). Una nota rabínica dice que cuando Babilonia invadió Egipto en el 568/67 a.C. Jeremías fue llevado cautivo a Babilonia. Él pudo haber vivido hasta el punto de escribir la escena de conclusión del libro alrededor del 561 a.C. en Babilonia, cuando el rey de Judá Joaquín, cautivo en Babilonia desde 597 a.C., se le permitió libertades en sus últimos días (52:31-34). Jeremías, sí aún estaba vivo para ese entonces, tenía entre 85 a 90 años de edad.  

Contexto Histórico de Jeremías.

Los detalles de contexto de los tiempos de Jeremías son mostrados en 2 Reyes 22-25 y 2 Crónicas 34-36. Los mensajes de Jeremías muestran cuadros de: 1) el pecado de su pueblo; 2) el invasor a quién Dios enviará; 3) los rigores del sitio; y 4) las calamidades de destrucción. El mensaje de Jeremías de juicio inevitable por idolatría y otros pecados fue predicado en un período de cuarenta años  (alrededor del 627-586 a.C. y más allá de esa fecha). Su profecía se llevó a cabo durante los reinados de los últimos cinco reyes de Judá (Josías 640-609 a.C., Joacaz 609 a.C., Joacín 609-598 a.C., Joaquín 598-597 a.C. y Sedequías 597-586 a.C.)

La condición espiritual de Judá se caracterizaba por la adoración abierta de ídolos (cap 2). El rey Acaz, precedido por su hijo Ezequías mucho antes de Jeremías en los días de Isaías, había establecido un sistema de sacrificios de niños al dios Moloc en el Valle de Hinom afuera de Jerusalén (735-715 a.C.) Ezequías guió reformas y limpieza (Is 36:7), pero su hijo Manasés continuó promoviendo el sacrificio de niños junto con la idolatría abierta, la cual continuó hasta el tiempo de Jeremías (7:31; 19:5; 32:35). Muchos también adoraron a la «reina del cielo» (7:18; 44:19). Las reformas de Josías que llegaron a su punto culminante en el 622 a.C., forzaron una reprensión de las peores prácticas de manera externa, pero el cáncer mortal del pecado era profundo y volvió a florecer rápidamente una vez más después de un avivamiento superficial. La falta de sinceridad religiosa, la deshonestidad, adulterio, injusticia, tiranía en contra de los necesitados y la calumnia prevaleciente como la norma, no la excepción.    

Políticamente, importantes acontecimientos ocurrieron en los días de Jeremías. Asiria vio su poder desvanecerse gradualmente; después Asurbanipal murió en el 626 a.C. Asiria se volvió tan débil que en el 612 a.C. su aparente capital invencible, Nínive, fue destruida (Nahum). El Imperio Neobabilonio bajo Nabopolasar (625-605 a.C.) se convirtió en la potencia militar con victorias sobre Asiria (612 a.C.), Egipto (609-605 a.C.), e Israel en tres fases (605 a.C., como en Daniel 1; 597 a.C., como en 2 Reyes 24:10-16; y 586 a.C., como en Jeremías 39, 40, 52).

Mientras que Joel y Miqueas habían profetizado antes del juicio de Judá, durante el reinado de Josías, los principales profetas de Dios fueron Jeremías, Habacuc, y Sofonías. Más adelante, contemporáneos de Jeremías, Ezequiel y Daniel, jugaron papeles proféticos prominentes.

Bosquejo de Jeremías.

  • Llamado y visión de Jeremías, 1:1-19
  • Llamado al arrepentimiento, 2:1-25:38
  • Firme ante el hostigamiento, 26:1-36:32
  • Jeremías anticipa la destrucción, 37:1-45:5
  • Profecías contra las naciones, 46:1-51:64
  • Caída de Jerusalén, 52:1-34

Contenido.

Jeremías, cuyo nombre significa “el Señor establece,” es el profeta del Nuevo Pacto (30:1–33:25). En el tiempo de Dios este pacto se cumplirá a favor de Israel. Será escrito en el corazón (31:33), a veces considerada la parte donde la persona toma las decisiones. Jeremías, el escritor del libro (1:1), durante su ministerio con frecuencia hizo un contraste entre el glorioso futuro de Israel y su desobediencia a Dios. A través de asuntos y ocurrencias de la vida diaria, Dios hacía que Jeremías viera significados simbólicos. El vio los planes de Dios para la nación en el florecer de un almendro (1:11–12), en una olla hirviente (1:13–16), en un alfarero a su rueda (18:1–4) y en una cisterna (38:6–13). El impacto de muchos de sus sermones fue aumentando por el uso de demostraciones objetivas, tal como ponerse un cinturón arruinado (13:1–11), el romper vasijas (19:10–11) y el uso de un yugo (27:1–22). En su “sermón del templo” (7:1–8:3 y 26:1–24), Jeremías indicó que la fe sólo debe ponerse en Dios y no en objetos externos, ni siquiera en el templo mismo.

Cisternas de 1.500 años de antigüedad encontrado bajo el patio una escuela  en Jerusalem
Jeremías estuvo sumergido en una cisterna

De los profetas del Antiguo Testamento, Jeremías es quién da más detalles personales; comparte sus pensamientos y emociones profundas. Al comienzo del libro dice que es de los sacerdotes (1:1). Siendo sacerdote, amaba a Jerusalén y al templo, y si se perdieran, sería una doble tragedia para él. Frecuentemente Jeremías fue perseguido por las instituciones oficiales de Jerusalén, e incluso por su propia familia. En medio de todas estas dificultades Jeremías estaba consciente de la protección y guía de Dios.

Los capítulos 1–25 de Jeremías contienen sus primeras profecías contra Judá; del 26–45 son biográficos. Los capítulos 46–51 son oráculos contra los gentiles; el 52 proporciona información adicional (cp. 2 R 24:18–25:30) donde se nota el momento histórico de Jeremías. La siguiente gráfica presenta unos reyes y la fecha de sus mandatos.

El libro de Jeremías es citado con frecuencia en el Nuevo Testamento (cp. 31:15 con Mt 2:17; 7:11; cp. 31:31–34 con Mt 21:13; Mr 11:17; Lc 19:46; Ro 11:27; He 8:8–13). Jeremías advierte que el pecado trae juicio. El es conocido como el “profeta llorón.”

Las calamidades que él fue inspirado a predecir quebrantaban su propio corazón. En medio de la penumbra, sin embargo, hay rayos de esperanza (32:17, 27; 33:3).

Referencias Proféticas.

Jeremías 23:5-6 presenta una profecía de la venida del Mesías, Jesucristo. El profeta Lo describe como un Renuevo de la casa de David (v.5; Mateo 1), el Rey que reinaría en sabiduría y justicia (v.5, Apocalipsis 11:15). Es Cristo, quien finalmente será reconocido por Israel como su Mesías verdadero, como el que proporcionará la salvación para Sus escogidos.(v.6; Romanos 11:26)

Importancia en la Biblia.

El mayor aporte teológico de Jeremías fue su concepto del nuevo PACTO (31:31–34). Era necesario un nuevo pacto entre Dios y su pueblo porque este último había violado el anterior. Se necesitaba un pacto nuevo, un pacto de gracia y perdón escrito en el corazón humano, más que un pacto legal grabado en piedra.

Jeremías veía en lontananza el amanecer de una era de gracia en la persona de Jesucristo. Desde ese día «no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado» ( 31.34 ). Tan importante es Jeremías 31.31–34 en la teología bíblica que es el pasaje más largo del Antiguo Testamento que se cita en el Nuevo Testamento ( Heb 8.8–12 ).

El Carácter de Dios en Jeremías.

  • Dios llena el cielo y la tierra: 23:24
  • Dios es bueno: 31:12, 14; 33:9, 11
  • Dios es santo: 23:9
  • Dios es justo: 9:24; 32:19; 50:7
  • Dios es bondadoso: 31:3
  • Dios es paciente: 15:15; 44:22
  • Dios es amoroso: 31:3
  • Dios es misericordioso: 3:12; 33:11
  • Dios es omnipresente: 23:23
  • Dios es potente: 5:22; 10:12; 20:11; 37:27
  • Dios cumple sus promesas: 31:33; 33:14
  • Dios es justo: 9:24; 12:21
  • Dios es soberano: 5:22, 24; 7:1-15; 10:12-16; 14:22; 17:5-10; 18:5-10; 25:15-38: 27:5-8; 31:1-3; 42:1-22; 51:15-19
  • Dios es verdadero: 10:10
  • Dios no tiene igual: 10:6
  • Dios es sabio: 10:7, 12; 32:10
  • Dios se aíra: 3:12, 13; 4:8; 7:19, 20; 10:10; 18:7, 8; 30:11; 31:18-20; 44:3

Cristo en Jeremías.

    La imagen de Cristo está entrelazada con las profecías de Jeremías siempre. Cristo como «fuente de agua viva» (2:13; Jn 4:14) se erige en marcado contraste con el juicio que cae sobre la nación de Judá que no se arrepiente. Jeremías también muestra a Cristo como «bálsamo de Galaad» (8:22), el buen Pastor (23:4), [vástago justo» (23:5), «el Señor nuestra salvación» (23:6) y David el rey (30:9)

Estructura de Jeremías.

LLAMADO Y VISIÓN DE JEREMÍAS

  • 1:1 Llamamiento y misión de Jeremías

LLAMADO AL ARREPENTIMIENTO

  • 2:1  Jehová y apostasía de Israel  
  • 3:6  Jehová exhorta al arrepentimiento
  • 4:5  Judá amenazada de invasión
  • 5:1  Impiedad de Jerusalén y Judá
  • 6:1  Juicio contra Jerusalén y Judá
  • 7:1  Mejorad / Castigo por rebelión
  • 8:18  Lamento sobre Judá t Jerusalén
  • 10:1  Falsos dioses y Jehová
  • 11:1  Pacto violado complot contra Jeremías   
  • 12:1  Jeremías y Dios
  • 13:1  Señales y Judá a cautiverio
  • 14:1  Mensaje de la sequía
  • 15:1  Ira de Dios contra Judá
  • 16:1  Juicio de Jehová contra Judá
  • 17:1  Corazón- Día de reposo
  • 18:1  El alfarero y oración Jeremías        
  • 19:1  Señal de la vasija rota
  • 20:1  Profecía Pasur y lamento Jeremías
  • 21:1  Jerusalén será destruida
  • 22:1  Profecías Reyes de Judá
  • 23:1  Regreso y falsos profetas
  • 24:1  Señal higos buenos y malos
  • FIRME ANTE EL HOSTIGAMIENTO
  • 25:1  70 años desolación y naciones
  • 26:1  Jeremías amenazado de muerte
  • 27:1  Señal de los yugos
  • 28:1  Falsa profecía de Hananías
  • 29:1  Carta Jeremías a cautivos
  • 30:1  Cautivos volverán, Nuevo Pacto     
  • 2:1  Jeremías compra heredad Hanameel
  • 33:1  Restauración de Jerusalén
  • 34:1  Jeremías Sedequías pacto siervos
  • 35:1  Obediencia de los Recabilitas
  • 36:1  El Rey quema el rollo

JEREMÍAS ANTICIPA LA DESTRUCCIÓN

  • 37:1  Jeremías encarcelamiento y cisterna
  • 39:1  Caída de Jerusalén      
  • 40:1  Jeremías y Gedalis
  • 42:1  Mensaje de Johanán
  • 43:1  Israel y Egipto
  • 45:1  Mensaje a Baruc

PROFECÍAS CONTRA OTRAS NACIONES

  • 46:1  Profecías acerca de Egipto   
  • 47:1  Profecía sobre los Filisteos
  • 48:1 Profecía sobre Moab
  • 49:1  Profecía sobre naciones
  • 50:1  Profecía sobre Babilonia
  • 51:1  Juicios contra Babilonia

CAÍDA DE JERUSALÉN

  • 52:1  Sedequias, Jerusalén y Joaquin

Fuente.

NEHEMÍAS

Nehemías, que significa «Jehová consuela», es un famoso copero que ejerció su oficio en la corte del rey Artajerjes, monarca del Imperio Persa. Tal como con los libros de Esdras y Ester, titulados de acuerdo a sus personajes centrales, el libro relata acontecimientos selectos de su liderazgo, y fue titulado con su nombre. Tanto la Septuaginta griega (LXX) como la Vulgata latina nombraron a este libro «Segundo de Esdras». Aunque los dos libros de Esdras y Nehemías están separados en la mayoría de las Biblias en español, es posible que en algún momento pudieron estar unidos formando un solo libro como lo están en la actualidad en los textos hebreos. Los escritores del Nuevo Testamento no citan a Nehemías. 

Bodegón con vino, uvas y copa de estilo antiguo. | Foto Premium
Nehemías era copero del rey.
  • ¿Quién escribió el libro? Nehemías o Esdras
  • ¿Cuándo fue escrito? 445 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Judíos
  • ¿Dónde fue escrito? Jerusalén

Contexto Histórico de Nehemías.

Durante la cautividad de los judíos, el liderazgo del imperio mundial cambió de manos, de los babilonios a los persas (alrededor del 539 a.C; Dn 5), después de lo cual Daniel recibió la mayor parte de su revelación profética (c.p. Dan 6, 9-12). El libro de Esdras comienza con el decreto de Ciro, un rey persa, permitiendo el regreso del pueblo de Dios a Jerusalén para reconstruir la casa de Dios (alrededor del 539 a.C.), y narra el establecimiento del calendario nacional de Judá de festividades y sacrificios. Zorobabel y Josué guiaron el primer regreso (Esd 1-6) y reconstruyeron el templo. Ester da un vistazo de los judíos que se quedaron en Persia (alrededor del 483-473 a.C.) cuando Amán intentó eliminar a la raza judía. Esdras 7-10 relata el segundo regreso guiado por Esdras en el 458 a.C. Nehemías relata el tercer regreso para reconstruir el muro alrededor de Jerusalén (alrededor del 445 a.C.).

En ese entonces en la historia de Judá, el Imperio Persa dominaba el Oriente Medio. Su administración de Judá, aunque llevada a cabo con una mano flexible, tenía en mente rebeliones o cualquier señal de insurrección por parte de sus vasallos. Reconstruir los muros de ciudades conquistadas presentaba una amenaza visible para la administración central persa. Solo a una persona de  confianza del rey se la podía confiar para tal operación.

En el punto más crítico de la revitalización en Judá, Dios levantó a Nehemías para llevar a cabo una de las responsabilidades de mayor confianza en el imperio: ser el copero y confidente del rey. La vida bajo el rey persa Artajerjes (alrededor del 464-423 a.C.) tenía sus ventajas para Nehemías; así como José, Ester y Daniel, él había alcanzado un papel significativo en el palacio que en ese entonces gobernaba al mundo antiguo, una posición a partir de la cual Dios lo podía usar para guiar la reedificación de los muros de Jerusalén a pesar de sus implicaciones para el control persa de esa ciudad. 

Autor y fecha.

Aunque gran parte de este libro fue claramente extraído de los diarios personales de Nehemías y escrito desde la perspectiva de Nehemías en primera persona (1:1-7:5; 12:27-43; 13:4-31), tanto las tradiciones judías como cristianas reconocen a Esdras como el autor. Esto está basado en evidencia externa de que Esdras y Nehemías eran originalmente un libro como se refleja en la LXX y la Vulgata; también está basada en evidencia interna tal como el tema continuo de «la mano de Jehová» el cual domina tanto a Esdras como a Nehemías y el papel del autor como un sacerdote-escriba.

Como un escriba, él tenía acceso a los archivos reales de Persia, los cuales explican la multitud de documentos administrativos que  se encuentran registrados en los dos libros, especialmente en el libro de Esdras. A muy pocas personas se les habría permitido tener acceso a los archivos del Imperio Persa, pero Esdras fue la excepción (Esd 1:2-4; 4:9-22; 5:7-17; 6:3-12).

Bosquejo del Libro:

  • Reconstrucción de los muros, 1:1-6:19
  • Reconstrucción de la comunidad, 7:1-13:31

Contenido.

El libro de Nehemías muestra cuánto puede lograr Dios a través de la fidelidad y generosidad de los suyos. También demuestra cómo afrontar los grandes desafíos a pesar de las dificultades y peligros aparentemente infranqueables.

Históricamente, una nación desposeída de su tierra raras veces tiene una segunda oportunidad de lograr su soberanía. Pero Judá es una espléndida excepción a esto porque después de haber sido completamente vencida por los babilonios y desterrados a la fuerza, tuvo la oportunidad de volver a su patria cuando el rey persa, Ciro, conquistó a Babilonia. En el año 444 a.C. Nehemías dirigió esta tercera fase del regreso.

Nehemías llegó a ser un funcionario público en la corte persa y alcanzó el puesto de copero de Artajerjes I (1:11), lo cual era una posición de confianza y honor. Estando en cumplimiento de esa función, le llegaron noticias acerca de las condiciones en Judá (1:2–3). Las puertas y la muralla de Jerusalén estaban en ruinas, por lo que la ciudad estaba indefensa (1:3b) y el pueblo se encontraba en desesperación (1:3a).

Movido por el deseo de rectificar las horribles circunstancias en Judá, Nehemías oró para que Dios le diera el privilegio de emprender la reedificación, aunque sabía que una licencia para ausentarse sería difícil de conseguir (1:5–11). A través del dolor y del ayuno, se alteró la apariencia de Nehemías al punto que el rey Artajerjes le preguntó la causa de su problema (2:1–2). Después de oír su contestación, inmediatamente Artajerjes le permitió volver a Judá para aliviar la situación (2:1–10).

Consciente de la provisión de Dios y apoyado por la autoridad imperial, Nehemías viajó a Judá; entregó a los líderes persas la carta donde Artajerjes lo autorizó a viajar. Tres días después de su llegada Nehemías inspeccionó la situación (2:11–20). Para comenzar el proyecto, dividió a los trabajadores en equipos, cada uno con la responsabilidad de una sección de la muralla (3:1–32).

Sambalat, Tobías y Guesem, enemigos de Nehemías - Protestante Digital
Ruinas del muro de Jerusalén.

Mientras construían, los enemigos bajo la dirección de Sanbalat y Tobías, ridiculizaron a Nehemías y sus trabajadores (4:1–23). Cuando esta táctica falló, ellos formaron una coalición oficial para detener la obra; pero Nehemías afrontó sus amenazas poniendo a la mitad de los trabajadores de cada equipo a que continuarán construyendo mientras que la otra tenía armas para defender a quienes trabajaban.

Durante esta emergencia nacional, los oportunistas judíos trataron de aprovecharse financieramente de la gente pobre del pueblo, pero Nehemías los confrontó directamente (5:1–13). Sanbalat y sus socios continuaron con sus malas intenciones al pretender que querían negociar; pero luego hicieron declaraciones falsas contra Nehemías (6:1–14). Pero él continuó firmemente, y las murallas fueron terminadas dentro de seis meses (6:15–19).

Nehemías fue asistido por Esdras, quien dirigió al pueblo en la lectura de la ley (7:73b–8:18). Esdras y ciertos levitas tuvieron la oportunidad de explicar la ley a los ciudadanos de Jerusalén. Esta nueva entrega a la Palabra de Dios produjo un avivamiento en Jerusalén y en todo Judá (9:1–10:39). En el año 432 a.C., Nehemías fue llamado a volver a Persia para que reasumiera sus responsabilidades en el palacio. Poco después de su partida el pueblo de Judá volvió a sus caminos antiguos. Nehemías regresó una vez más a Judá en el 420 a.C. e hizo otras reformas (13:4–31). Él escribió su libro después de estos eventos. El ministerio de Nehemías se extendió hasta el 409 a.C.

Nehemías insistió en la pureza espiritual del pueblo. Él no sólo era un hombre de acción, sino también un hombre de oración. En Nehemías se nota el lugar que la oración ocupa en la renovación espiritual (1:6, 11; 2:4; 4:9; 9:5–37; 11:17; 13:22, 29, 31). Él es un modelo de una vida vivida en total dependencia en Dios. ¡Acuérdate de mí, Dios mío, para bien! (13:31) es una oración que al Señor le agrada contestar a los creyentes que le buscan seriamente.

Referencias Proféticas.

Nehemías era un hombre de oración y él oró apasionadamente por su pueblo (Nehemías 1). Su celosa intercesión por su pueblo ante Dios, prefigura a nuestro gran Intercesor, Jesucristo, quien oró fervientemente por Su pueblo en Su oración como Sumo-sacerdote en Juan 17. Tanto Nehemías como Jesús tenían un profundo amor por el pueblo de Dios, el cual derramaban en oración a Dios, intercediendo por ellos ante el trono.

Importancia en la Biblia.

Nehemías es un ejemplo de un líder valiente e ingenioso. A pesar de miles de dificultades, alentó al pueblo a ponerse a trabajar (2:18). Lo rápido que terminó la reconstrucción de los muros ha sido una inspiración para creyentes a través de los siglos que han tenido que emprender tareas de titanes para la gloria de Dios. 

Nehemías también nos enseña que la oración es de vital importancia para los seguidores de Dios. En momentos de gran dificultad, Nehemías oró en busca de dirección divina (1:5-11; 2:1-20; 4:14; 6:9-14), como debemos hacerlo nosotros cada vez que estemos frente a una decisión importante o una encrucijada.

El Carácter de Dios en Nehemías.

  • Dios es glorioso: 9:5
  • Dios es bueno: 1:10; 2:8, 18; 9:35
  • Dios es bondadoso: 9:17
  • Dios es paciente: 9:30
  • Dios es misericordioso: 9:17, 27
  • Dios es poderoso: 1:10
  • Dios provee: 9:6
  • Dios es justo: 9:8
  • Dios es uno: 9:6
  • Dios es sabio: 9:10

Cristo en Nehemías.

El libro  de Nehemías muestra la reconstrucción de la ciudad de Jerusalén y el reavivamiento del pueblo. Pero Israel seguía esperando la venida de un rey. Cristo el Mesías completa esta restauración de Israel como el muy esperado Rey de los Judíos (Mt 27:11)

Estructura de Nehemías.

RECONSTRUCCIÓN DE MUROS

  • 1:1  Oración de Nehemías por Jerusalén
  • 2:1  Artajerjes envía Nehemías a Jerusalén
  • 3:1  Reparto del trabajo        
  • 4:1  Precauciones contra enemigos
  • 5:1  Eliminación de la usura
  • 6:1 Maquinación de los adversarios

RESTABLECIMIENTO DE LA COMUNIDAD

  • 7:1 Designación de dirigentes
  • 7:5  Los que volvieron con Zorobabel     
  • 7:73b  Esdras lee la ley al pueblo
  • 9:1  Esdras confiesa pecados de Israel
  • 9:38  Pacto del pueblo obediencia
  • 11:1  Los habitantes de Jerusalén 
  • 12:27  Dedicación del muro  
  • 13:1  Reformas de Nehemías

Fuente.

1 REYES

Primero y Segundo de Reyes eran originalmente un libro llamado en el texto hebreo «Reyes», de la primera palabra en el 1:1. La traducción griega del AT, la Septuaginta (LXX), dividió el libro en dos, y esto fue seguido por la versión de la Vulgata latina (Vg.) y las traducciones en castellano. La división fue por la conveniencia de copiar este libro extenso en pergaminos y códices y no se basó en características de contenido.

1 Reyes - Vida, Esperanza y Verdad

Los libros de 1 y 2 Samuel y 1 y 2 Reyes combinados son una crónica de la historia entera del reinado de Judá e Israel desde Saúl hasta Sedequías. Primero y Segundo de Crónicas proveen únicamente la historia de la monarquía de Judá.   

El período que 1 Reyes cubre la “edad de oro de la literatura de sabiduría hebrea” porque fue durante estos años que Salomón escribió el Cantar de los Cantares, Proverbios y Eclesiastés. Internacionalmente, Israel tuvo la oportunidad de sobresalir porque éste fue un período de debilidad en Egipto y Mesopotamia.

El libro describe el reinado de Salomón sobre la monarquía unida (Israel y Judá, 2:12–11:43); luego el libro narra las circunstancias del reino dividido. El escritor introduce cada uno de los reyes de Judá y de Israel, dando la edad del rey al ascender al trono, la duración del reinado, el nombre de la madre y hechos adicionales acerca del rey. Se hace una evaluación del reinado del rey y se recapitulan varios acontecimientos; al final de cada narrativa el escritor cita sus fuentes, dice donde fue sepultado el rey y quien reinó después de él.

  • ¿Quién escribió el libro? Se cree que Jeremías
  • ¿Cuándo fue escrito? Anterior a la destrucción del templo 586 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Israel / Universal
  • ¿Dónde fue escrito? Israel

Contexto Histórico de Reyes.

El libro de Reyes no solo es historia precisa, sino historia interpretada. El autor, un exiliado en Babilonia, deseaba comunicar las lecciones de la historia de Israel a los exiliados. Específicamente, él le enseñó a la comunidad en el exilio la razón por la que el juicio del Señor había venido. El escritor estableció al principio de su narración que el Señor requería obediencia por parte de los reyes a la ley mosaica, si su reino iba a recibir su bendición; la desobediencia traería el exilio (1 R 9:3-9).

La triste realidad que la historia reveló fue que todos los reyes de Israel y la mayoría de los reyes de Judá hicieron «lo malo ante los ojos de Jehová». Estos reyes eran apóstatas, que guiaron a su pueblo al pecado al no confrontar la idolatría, sino al apoyarla. Debido al fracaso de los reyes, el Señor envió a sus profetas para confrontar tanto a los monarcas como al pueblo con su pecado y su necesidad de regresar a Él.

Debido a que el mensaje de los profetas fue rechazado, los profetas predijeron que Israel y Judá serían llevadas al exilio (2 R 17:13-23; 21:10-15). Al igual que toda profecía pronunciada por los profetas en Reyes, esta palabra del Señor se cumplió (2 R 17:5, 6; 25:1-11). Por lo tanto, Reyes interpretó la experiencia de exilio del pueblo y les ayudó a reconocer por que habían sufrido el castigo de Dios por la idolatría. También explicó que así como Dios había mostrado misericordia a Acab (1 R 22:27-29) y a Joaquín (2 R 25:27-30), así también estaba dispuesto a mostrarles misericordia.

El contexto geográfico predominante de Reyes es la tierra de Israel desde Dan hasta Beerseba (1 R 4:25), incluso el Transjordán. Cuatro naciones invasoras jugaron un papel dominante en la vida de Israel y Judá desde el 971 al 561 a.C. En el décimo siglo a.C., Egipto impactó la historia de Israel durante los reinados de Salomón y Roboam (1 R 3:1; 1:14-22, 40; 12:2; 14:25-27). Siria (Aram) presentó una gran amenaza para la seguridad de Israel durante el siglo noveno a.C. 890-800 a.C. (1 R 15:9-22; 20:1-34; 22:1-4, 29-40; 2 R 6:8-7:20; 8:7-15; 10:32, 33; 12; 17-18; 13:22-25).

Los años desde 800-750 a.C. fueron medio siglo de paz y prosperidad para Israel y Judá, porque Asiria neutralizó al sur. Esto cambió durante el reinado de Tiglat-pileser III (2 R 15:19, 20, 29). Desde la mitad del siglo octavo hasta la última parte del siglo séptimo a.C., Asiria aterró a Israel y Judá, conquistando finalmente y destruyendo a Israel (reino del norte) en el 722 a.C. (2 R 17:4-6) y sitió a Jerusalén en el 701 a.C. (2 R 18:17-19:37). Desde el 612 hasta el 539 a.C., Babilonia fue la potencia dominante en el mundo antiguo. Babilonia invadió a Judá (el reino del sur) tres veces, con las destrucción de Jerusalén y del templo ocurriendo en el 586 a.C. durante ese tercer ataque (2 R 24:1-25:21).  

Autor y fecha.

La tradición judía propuso que Jeremías escribió, Reyes, aunque esto es poco probable debido a que el acontecimiento final registrado en el libro (2 R 25:27-30) ocurrió en Babilonia en el 561 a.C. Jeremías nunca fue a Babilonia, sino a Egipto (Jer 43:1-7) y habría tenido por lo menos ochenta y seis años de edad en el 561 a.C. De hecho, la identidad del autor no nombrado permanece desconocida. Debido a que el ministerio de los profetas es enfatizado en Reyes, parece que el autor con mucha probabilidad era un profeta no mencionado quien vivió en el exilio con Israel en Babilonia.

Reyes fue escrito entre el 561-538 a.C. Debido a que el último acontecimiento narrado en el libro (2 R 25:27-30) establece la fecha más temprana posible de término y debido a que no hay registro del fin de la cautividad babilónica en Reyes, la liberación del exilio (538 a.C.) identifica la fecha de escritura más tardía posible. Esta fecha es algunas veces retada a la luz de las afirmaciones «hasta hoy» en 1 R 8:8; 9:13, 20, 21; 10:12; 12:19; 2 R 2:22; 8:22; 10:27; 14:7; 16:6; 17:23, 34, 41; 21:15. No obstante, es mejor entender estas afirmaciones como aquellas de las fuentes usadas por el autor, en lugar de afirmaciones del autor mismo. 

Bosquejo del libro.

  • Los últimos días del rey David, 1:1-2:11
  • El reino de Salomón sobre Israel unido, 2:12-11:43
  • La división del reino en Judá e Israel, 12:1-22:53

Contenido.

Salomón comenzó su reinado eliminando la oposición. Después de consolidar su reino, dirigió a la gente a ofrecerle un gran sacrificio a Dios. Esa noche le fue otorgada su petición por sabiduría. Salomón construyó tres ciudades importantes donde almacenó carruajes militares para seguridad. Además él fortificó dos ciudades más para protegerse de las incursiones desde territorio filisteo. Se presentan asuntos administrativos del rey y su programa económico, como también cuestiones acerca de sus relaciones extranjeras. Se resumen las construcciones de Salomón, especialmente la construcción y dedicación del templo. Encontrándose en esta gloriosa situación, el pecado llevó a Salomón a la decadencia espiritual y al subsecuente castigo.

Al morir Salomón, su hijo Roboam fue visitado por Jeroboam y los representantes de las tribus del norte de Israel con la petición de que el gobierno fuera menos severo (12:1-4). Jeroboam era hijo de uno de los sirvientes de Salomón, y un profeta le había dicho que Dios lo había escogido para reinar sobre las tribus del norte (11:29-32). Roboam siguió un mal consejo y rehusó la petición; por eso el reino se dividió: Israel en el norte, con diez tribus con Roboam como rey y Judá en el sur, con dos tribus con Roboam como rey (12:11-17).

Reino de Judá - Wikipedia, la enciclopedia libre
Reino del Norte, Israel; Reino del Sur, Judá.

Jeroboam comenzó su reinado rompiendo sus lazos religiosos con Jerusalén. Estableció nuevos lugares de adoración en Betel, en la parte sur de su dominio y en el norte en el territorio de Dan (12:25-33). También instaló un nuevo sacerdocio e instituyó otro calendario. Sin embargo, mucha gente del reino del norte permaneció fiel a la adoración del Señor. El profeta Elías luchó por la causa del Señor en contra de esta falsa religión de ritos paganos sexuales y violencia, y sus encuentros con Acab y Jezabel llenan muchas páginas del libro. Elías desafió a toda la nación a volver al Señor.

Por más de 50 años de la historia de la monarquía dividida, hubo conflicto entre Judá e Israel. Después de este tiempo de guerra, Acab y Josafat comenzaron un período de paz entre los reinos, que duró cerca de 40 años (22:1-4).

Cada rey es evaluado según él se conformaba a la ley de Dios. 1 Reyes demuestra que el pecado trae juicio y que la justicia concede la recompensa genuina.

Los principales profetas que intervinieron durante el período de los reyes de Israel, son: Elias y Eliseo, profetas que no escribieron libros; y de los que si escribieron libros, desde Isaías hasta Sofonías.

Referencias Proféticas.

El templo de Jerusalén, donde el Espíritu de Dios habitaría en el lugar Santísimo, prefigura a los creyentes en Cristo en los cuales reside el Espíritu Santo desde el momento de nuestra conversión. Al igual que los israelitas que habían abandonado la idolatría, así también debemos apartarnos de cualquier cosa que nos separe de Dios. Somos Su pueblo, el templo mismo del Dios vivo. Segunda de Corintios 6:16 nos dice, “¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.”

El profeta Elías fue el precursor de Cristo y los Apóstoles del Nuevo Testamento. Dios le permitió a Elías hacer cosas milagrosas a fin de probar que él realmente era un hombre de Dios. Él resucitó de la muerte al hijo de la viuda de Sarepta, causando que ella exclamara: “Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca.” De la misma manera, son evidentes en el Nuevo Testamento los hombres de Dios que hablaron Sus palabras a través de Su poder. Jesús no solo levantó a Lázaro de entre los muertos, sino que también resucitó al hijo de la viuda de Naín (Lucas 7:14-15) y a la hija de Jairo (Lucas 8:52-56). El apóstol Pedro resucitó a Dorcas (Hechos 9:40) y Pablo resucitó a Eutico (Hechos 20:9-12).

Importancia en la Biblia.

En Reyes se ve un fenómeno extraordinario: una preocupación por los datos históricos exactos, que hace que esta obra sea quizá la mejor historiografía de aquellos remotos tiempos. Los datos tienen un propósito didáctico: demostrar la acción de Dios en la historia y la relación que Dios tiene con su pueblo.

El autor demuestra que el destino de la nación hebrea depende de su fidelidad a Dios y que todos los males que han venido sobre Israel y Judá son efecto de su infidelidad (2 R 23:27). Con un enfoque semejante al de Deuteronomio, enseña que el camino de la prosperidad y la bendición es la obediencia a la Ley de Jehová. Juzga a cada rey según su fidelidad a la Ley Mosaica y al culto en Jerusalén.

El libro de Reyes es una interpretación teológica de la historia de Israel y Judá. El autor no intenta tocar las actividades políticas como tales, sino la función de la palabra de Dios en la historia. La historia del pueblo escogido consiste en una serie de profecías y su respectivo cumplimiento. La palabra de Dios es palabra de juicio y de salvación. Israel y Judá sufrieron castigo por su infidelidad al pacto de Jehová con Israel. Pero Dios no permitirá su aniquilación completa.

Según el pacto davídico, la línea real seguirá (MESÍAS). Habrá una salvación gloriosa, aunque en algunos pasajes esta esperanza reside en un remanente. (Esto se ve aun en las narraciones de Elías y Eliseo). Para disfrutar de esta salvación, Israel tiene que volver a Jehová.

En la teología de Reyes hay la tensión dialéctica entre el juicio y la salvación, entre una visión pesimista y otra esperanzada de la historia. La única vía de salvación consistía en la aceptación de lo justo del castigo divino mediante el arrepentimiento de la nación. En definitiva, el énfasis sobre el arrepentimiento, como lo señala G. von Rad, es un índice para la esperanza del pueblo, al describirse cuarenta y cinco ejemplos de profecías cumplidas, basadas en promesas hechas a David y su descendencia.

Carácter de Dios en 1 Reyes.

  • Dios llena el cielo y la tierra: 8:27
  • Dios es glorioso: 8:1
  • Dios es misericordioso: 8:23
  • Dios cumple sus promesas: 8:56
  • Dios provee: 21:19; 22:30, 34, 37, 38

Cristo en 1 Reyes.

La sabiduría de Salomón simboliza a Cristo, «el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría» (1Co 1:30). Sin embargo en 1 Reyes Salomón llevó a su reino a la apostasía, al casarse con muchas mujeres extranjeras (11:1). En contraste con esto, Cristo mismo proclamó ser «más que Salomón» (Mt 12:42). El futuro reino de Cristo no terminará jamás. 

Estructura de 1 Reyes.

SALOMÓN, REINO UNIDO

  • 1:1  David proclama a Salomón
  • 2:1  Muerte David reino Salomón
  • 3:1  Salmón e hija de faraón Sabiduría
  • 5:1  Salmón, Hiran templo
  • 7:1  Edificios de Salomón
  • 8:1  Arca al templo
  • 9:1  Pacto  Dios Salomón
  • 10:1  Reina de Saba
  • 11:1  Apostasía y muerte de Salomón

REBELIÓN DE ISRAEL, REINO DIVIDIDO        

  • 12:1  Rebelión Israel Jeroboam
  • 13:1  Profecía a Jeroboam
  • 15:1 Abian, Asa, Nadab
  • 15:33 Baasa, Ela, Zimri, Omri, Acam
  • 17:1  Elías sequía
  • 18:1  Elías y profetas de Baal
  • 19:1  Elías llama a Elíseo
  • 20:1  Acab derrota sirios
  • 21:1  Acab viña Nabot
  • 22:1  Micaías profetiza Acab Josafat Ocozías

Fuente.

2 SAMUEL

Originalmente, 1 y 2 Samuel formaban un solo libro, pero la división hecha posteriormente fue apropiada, según se comparan los dos libros. 1 Samuel se enfoca más en cuestiones históricas mientras que 2 Samuel es una biografía del rey David. En 1 Samuel David está en “capacitación” y en 2 Samuel aparece como el rey. Saúl fue un rey conforme al corazón de la gente (1 S) mientras que David fue un rey conforme al corazón de Dios (2 S). El establecimiento del reino (1 S) da lugar a la consolidación y expansión del mismo (2 S).

Libros de la Biblia – Página 41 – En la Biblia
  • ¿Quién escribió el libro? Samuel, Gad, Natán
  • ¿Cuándo fue escrito? 931 a 722 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Universal / Historia de Israel
  • ¿Dónde fue escrito? Rama, Mizpa, Jerusalén.

Contexto Histórico.

Los eventos relatados en el libro comienzan con el ascenso de David al trono sobre Judá en Hebrón, y continúan hasta poco antes de su muerte; así que las fechas de los eventos cubiertos serían del año 1010 a.C. hasta el 970 a.C. Durante este período se escribieron los Salmos davídicos y el libro de Salmos comenzó a recopilarse.

Bosquejo:

  • Actividades de David después de la muerte de Saúl, 1:1-4:12.
  • David rey de Judá e Israel, 5:1-15:6
  • Rebelión de Absalón y últimos días de David como rey, 15:7-24:25.

Contenido.

Este libro histórico resalta la voluntad de Dios en la vida de David y en los eventos descritos en él. Se enfatiza la seriedad del pecado y también el hecho que aun cuando el pecado se perdone, quedan las consecuencias (12:13–14). Al mismo tiempo, el pecado del hombre no impide los propósitos de Dios. Desde el tiempo del canto de acción de gracias de Ana (1 S 2:10) hasta el Salmo de alabanza de David (2 S 22:51), el plan de Dios era bendecir a Israel con el ungimiento de un rey de su predilección. La promesa al rey David de que un descendiente suyo se sentaría en su trono (7:12–15), va más allá de Salomón y se enfoca en Jesucristo, el Hijo de Dios (He 1:5). La promesa de Dios de un reino eterno será cumplida el día en que venga Aquel quien es el Rey de reyes y el Señor de señores (Ap 11:15; 19:16).

Referencias Proféticas.

El Señor Jesucristo es visto principalmente en dos partes de 2 Samuel. Primero, en el Pacto Davídico como se indica en 2 Samuel 7:16: “Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.” Y reiterado en Lucas 1:32-33 en las palabras del ángel que apareció a María para anunciarle el nacimiento de Jesús: “Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.” Cristo es el cumplimiento del Pacto Davídico: Él es el Hijo de Dios en la línea de David quien reinará para siempre.

Cartas de un lector: El trono real
Tu reino será afirmado para siempre…

Segundo, Jesús es visto en la canción de David al final de su vida (2 Samuel 22:2-51). Él canta de su roca, fortaleza y libertador, su refugio y salvador. Jesús es nuestra Roca (1 Corintios 10:4; 1 Pedro 2:7-9), el Libertador de Israel (Romanos 11:25-27), el fortísimo consuelo de “los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.” (Hebreos 6:18), y nuestro único Salvador (Lucas 2:11; 2 Timoteo 1:10).

Importancia en la Biblia.

Destacados historiadores modernos han considerado los libros de Samuel una de las mejores historias antiguas. La mención de libros escritos por profetas (1 Cr 29:29; 2 Cr 9:29), el hecho de pertenecer a los “Profetas Anteriores” en la Biblia hebrea, la actividad cultual de los círculos proféticos y la interpretación dada a la historia de Israel indican en estos libros una estrecha relación entre el profetismo y la historia bíblica. Israel veía la historia como el desarrollo del plan de Dios, quien actúa y se revela en la historia. Moisés era profeta y en él se ve este sentir profético de la historia.

El libro de Samuel desempeña un papel importante en la historia del Antiguo Testamento. Explica el tiempo crucial en el principio de la monarquía. Muestra la importancia de un rey fiel y obediente a Dios, que a la vez señala al Rey perfecto que ha de venir. El capítulo 7 de 2 Samuel es un capítulo clave para el resto del Antiguo Testamento, puesto que da la promesa a la línea davídica. En Samuel se ven, por los actos de Dios en su tratamiento con su pueblo escogido, las grandes doctrinas de la elección, la revelación, la providencia de Dios, la justicia divina, el perdón de Dios y el Reino de Dios.

Carácter de Dios en 2 Samuel.

  • Dios es bueno: 2:6
  • Dios cumple sus promesas: 7:12, 13
  • Dios provee: 17:14, 15
  • Dios es verdadero: 2:6
  • Dios no tiene igual: 7:22
  • Dios es uno: 7:22
  • Dios es sabio: 7:20
  • Dios se aíra: 6:7; 21:1; 24:1, 15, 17

Cristo en 2 Samuel.

El pacto Davídico que hallamos en 2 Samuel 7:12-16 revela la promesa divina por toda la eternidad. Cristo cumple este pacto como Mesías que desciende directamente de la línea real de David. La vida de David, que leemos en 2 Samuel, prefigura el futuro reino de Cristo.

Estructura de 2 Samuel.

DAVID REY DE ISRAEL

  • 1:1  David oye muerte de Saúl
  • 2:1  David proclamado Rey de Judá
  • 3:2  David en Hebrón
  • 4:1  Is-Boset es asesinado
  • 5:1  David Rey de Israel
  • 7:1  Pacto de Dios con David
  • 8:1  David extiende sus dominios
  • 10:1  Derrotas de Amonitas y Sirios

PECADO

  • 11:1  David y Betsabé
  • 12:1  Natán a David

CONSECUENCIAS

  • 13:1  Amón, Tamar y Absalón
  • 14:1  Joab procura regreso de Absalón
  • 15:1  Absalón contra David
  • 17:1  Consejos de Ahitofel y Husai
  • 18:1  Muerte de Absalón

PRECIO     

  • 19:1  David a Jerusalén
  • 20:1  Sublevación de Seba y Gabaonitas
  • 22:1  Cántico de liberación de David
  • 23:1  David últimas palabras y valientes
  • 24:1  David censa al pueblo
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