1 JUAN

El título de la epístola siempre ha sido «1 Juan». Es la primera y más grande en una serie de tres epístolas que llevan el nombre del apóstol Juan. Debido a que la carta no identifica a la iglesia, el lugar, o el individuo específico a quien fue enviada, su clasificación es de de una «epístola general».

1 Juan - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Juan
  • ¿Cuándo fue escrita? 90-95 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A congregaciones cerca de Éfeso
  • ¿Dónde fue escrita? En Éfeso

Autor y fecha.

La epístola no identifica al autor, pero el testimonio fuerte, consecuente y más antiguo de la iglesia se la asigna a Juan el discípulo y apóstol (Lc 6:13, 14). La iglesia primitiva asocia a la epístola con Juan el apóstol, ya que solo alguien de su estatus, bien conocido y prominente hubiera podido escribir con tal autoridad, esperando obediencia completa de sus lectores, sin identificarse a sí mismo claramente (4:6). Él era bien conocido por los lectores y de esta manera no tuvo que mencionar su nombre.

Juan y Santiago, su hermano mayor (Hch 12:2), eran conocidos como «los hijos e Zebedeo» (Mt 10:2-4), a quienes Jesús dio el nombre «Hijos del trueno» (Mr 3:17). Juan era uno de los tres asociados más íntimos de Jesús (junto con Pedro y Jacobo, Mt 17:1; 26:37), siendo un testigo ocular y participante del ministerio terrenal de Jesús (1:1-4). Además de las tres epístolas, Juan también escribió el cuarto Evangelio, en el cual él se identificó a sí mismo como el discípulo «a quien Jesús amaba» y como el que se reclinó sobre el pecho de Jesús en la Última Cena (Jn 13:23; 19:26; 20:2; 21:7, 20). Él también escribió el libro de Apocalipsis (Ap 1:1).

Fechar con precisión es difícil  porque ninguna indicación histórica clara de fecha existe en 1 Juan. Lo más probable es que Juan compuso esta obra en la última parte del primer siglo. La tradición de la iglesia identifica a Juan en su edad avanzada como alguien que escribía activamente durante este tiempo en Éfeso, en la región de Asia Menor. El tono de la epístola apoya esta evidencia debido a que el escritor da la fuerte impresión de que es mucho mayor que sus lectores («Hijitos míos», 2:1, 18, 28). Debido a que no se hace mención de la persecución bajo  Domiciano, la cual comenzó alrededor del 95 a.C., pudo haber sido escrita antes de que eso comenzará. A la luz de dichos factores, una fecha razonable para 1 Juan es 90-95 d.C. Es muy probable que fue escrita desde Éfeso a las iglesias de Asia Menor sobre las cuales Juan desempeñaba liderazgo apostólico   

Contexto Histórico de 1 Juan.

Aunque estaba muy avanzado en edad cuando escribió esta epístola, Juan aún ministraba activamente a iglesia. Él era el único superviviente apostólico que tuvo asociación íntima con Jesús, habiendo sido testigo ocular a lo largo de su ministerio terrenal, muerte, resurrección, y ascensión. Los Padres de la iglesia (Justino, Mártir, Ireneo, Clemente de Alejandría, Eusebio) indican que después de ese tiempo, Juan vivió en Éfeso en Asia Menor, llevando a cabo un programa evangelístico extensivo, supervisando a muchas de las iglesias que se habían levantado, y conduciendo un ministerio escrito extensivo (epístolas, el Evangelio de Juan, y Apocalipsis). Un padre de la Iglesia (Papías) quien tuvo contacto directo con Juan lo describió como una “voz viva que permanecía”. Como el último apóstol que quedaba, el testimonio de Juan fue aceptado entre las iglesias. Muchos buscaron diligentemente oír al que tenía experiencia de primera mano con el Señor Jesús.

El gnosticismo, influenciado por filósofos tales como Platón, promovía un dualismo afirmando que la materia era inherentemente mala y que el espíritu era bueno. Como resultado de esta presuposición, estos falsos maestros, aunque atribuían alguna forma de deidad a Cristo, negaban su verdadera humanidad para preservarlo del mal. También decían tener conocimiento elevado, una verdad más alta conocida únicamente por aquellos que estaban en las cosas profundas. Solo los iniciados tenían el conocimiento místico de la verdad que era más alto aún que las Escrituras.

Tales posiciones herejes destruyen no solo la verdadera humanidad de Jesús, sino también la expiación, ya que Jesús no solo debió haber sido verdaderamente Dios, sino también verdaderamente el hombre (y físicamente real) quien de hecho sufrió y murió en la cruz para ser el sacrificio aceptable y sustituto por el pecado (He 2:14-17). La posición bíblica de Jesús afirma su humanidad completa como también su deidad total.

La idea gnóstica de que la materia era mala y de que solo el espíritu era lo bueno llevó a la idea de que o el cuerpo debía ser tratado ásperamente, una forma de ascetismo (Col 2:21-23), o el pecado cometido en el cuerpo no tenía relación o efecto en el espíritu de la persona. Esto llevó a algunos, especialmente a los oponentes de Juan, a concluir que el pecado cometido en el cuerpo físico no importaba; desenfreno total en inmoralidad era permisible; uno podía negar que el pecado aún existiera (1:8-10) y menospreciar la ley de Dios (3:4). Juan enfatizó la necesidad de obedecer las leyes de Dios, ya que definió el verdadero amor a Dios como obediencia a sus mandamientos (5:3).

Debido a que la herejía está tan peligrosa y el periodo de tiempo eran tan crítico para la iglesia en peligro de ser abrumada por falsa enseñanza, Juan amorosamente, pero con autoridad apostólica incuestionable, envió esta carta a iglesias en su esfera de influencia para detener esta plaga de falsa doctrina que se estaba esparciendo.   

Bosquejo

  • La verdad sobre Cristo, 1:1-4
  • Estilo de vida del creyente, 1:5-2:14
  • Relación del creyente con el mundo, 2:15-27
  • Mensaje para los hijos de Dios, 2:28.4:21
  • Exhortaciones finales, 5:1-21

Contenido.

Los lectores son descritos de varias maneras  a través de esta primera carta del apóstol Juan: Ellos ya eran creyentes (2:19; 3:1; 5:13); en la familia de Dios (2:12–14); conocían la verdad espiritual (2:21), aunque algunos maestros falsos habían salido de entre ellos (2:18–19); estaban en peligro de amar el mundo (2:15–17), y de ser indiferentes a otros cristianos necesitados (3:15–18).

Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos- Dios es luz, y no  hay ningunas tinieblas en él – Restablecidos

Después de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C, Juan tuvo un ministerio extenso en Efeso y era responsable de las iglesias en otras ciudades de Asia Menor (Ap 2–3). Puesto que él no hace referencia a la terrible persecución bajo el emperador Diocleciano en el 95 d.C, la carta se escribió probablemente desde Efeso entre el 89–91 d.C. Fue enviada a varias iglesias por las que el apóstol tenía mucha preocupación.

El apóstol Juan consideraba que los incrédulos no debían estar en la familia de Dios; así que él acentúa la doctrina de la regeneración (el nuevo nacimiento). El desea que sus lectores estén seguros de que ellos realmente están en la familia de Dios, por eso en la primera parte de la carta, él resume varias confirmaciones del nuevo nacimiento (1:1–2:29). La relación de los creyentes con Cristo es mencionada (1:1–2:6), lo que implica la vida eterna (1:1–4), también la genuina comunión (1:5–10), la defensa justa por Cristo (2:1–2) y la obediencia a sus mandamientos (2:3–6). La relación de los creyentes con otros hijos de Dios (2:7–14), con sus enemigos (2:15–27) y con las cosas que Él ha preparado para los creyentes eternamente (2:28–29), se muestran como confirmaciones claves de haber nacido en la familia de Dios.

Una vez que el nacimiento es confirmado, la conducta dentro de la familia de Dios necesita ser descrita (3:1–5:21). La enseñanza práctica que Juan da en la última parte de su carta se expresa en términos de la naturaleza de Dios (3:1–24), su amor (4:1–21) y sus certezas (5:1–21), que deben expresarse por el creyente en su vida diaria. Estos aspectos de la vida del cristiano sirven como un testigo poderoso a la autenticidad de la fe cristiana.

Anticristos (2:18), mentirosos (2:22), hijos del diablo (3:10) y falsos profetas (4:1) unieron sus fuerzas en Asia Menor para engañar a los cristianos y alejarlos de la verdad (2:26; 4:6). Juan testifica de la realidad del cuerpo físico de Cristo (1:1–4) para contrarrestar la enseñanza del docetismo, que niega que Dios pudiera tomar forma humana (4:2–3). Cerinto, un maestro falso, enseñó que “Cristo” descendió sobre Jesús en su bautismo y lo abandonó antes de su muerte, lo cual es otro error expuesto por Juan (5:6). Estos aspectos del gnosticismo incipiente eran típicos en las enseñanzas erróneas, y el escritor de esta carta los confronta.

El último testigo ocular sobreviviente de la vida terrenal de Jesús, el discípulo a quien Él amó (Juan 21:20, 24), menciona el amor más de cincuenta veces en esta breve carta. Ciertamente la mejor defensa contra la idolatría en la vida del creyente (5:21) es saber cuánto le afecta esto a Dios, cuyo amor insuperable el idólatra desprecia.

Importancia en la Biblia.

Uno de los pasajes más citados respecto al pecado, se encuentra en 1 Juan 2:16. En este pasaje, Juan describe los tres aspectos del pecado que recuerdan las primeras y más mundialmente destructoras tentaciones en toda la Escritura. El primer pecado –la desobediencia de Eva—fue el resultado de su rendición ante las mismas tres tentaciones como lo encontramos en Génesis 3:6: los deseos de la carne (“bueno para comer”); los deseos de los ojos (“agradable a los ojos”); y la vanagloria de la vida (“codiciable para alcanzar la sabiduría”).

Carácter de Dios en 1 Juan

  • Dios es fiel: 1.9
  • Dios es justo: 1.9
  • Dios es luz: 1.5
  • Dios es amoroso: 2.5; 3.1; 4.8–10, 12, 16, 19
  • Dios cumple sus promesas: 2.25
  • Dios es verdadero: 1.10; 5.10
  • Dios es uno: 5.7

Cristo en 1 Juan.

En esta epístola Juan combate la doctrina gnóstica que negaba la humanidad de Jesucristo. Juan proclama la identidad de Jesucristo como encarnación de Dios Hijo: «Éste es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre» (5.6). Tal versículo describe la auténtica vida y muerte de Cristo como Hijo del Hombre.

Estructura de la Carta.

DIOS ES LUZ

  • 1:1  Desde el principio 
  • 1:5  Este es el mensaje de Él          

ANDANDO EN LA LUZ  EL ANTICRISTO

  • 2:1  Para que no pequéis      
  • 2:7  No escribo mandamiento nuevo
  • 2:12  Escribo a vosotros hijitos
  • 2:15  No améis al mundo
  • 2:18  Permaneced en Él
  • 2:26  Los que os engañan
  • 2:28  Permaneced en Él                 

HIJOS DE DIOS

  • 3:1  Cual amor a dado el Padre      
  • 3:4  Aquel que comete pecado
  • 3:11 Mensaje desde el principio
  • 3:19 Somos de la verdad                

EL AMOR

  • 4:1  Probad los espíritus       
  • 4:7  Amémonos unos a otros
  • 4:13  En esto permanecemos en Él

LA VICTORIA

  • 5:1 Creer que Jesús es el Cristo    
  • 5:6  Este es Jesucristo
  • 5:13  A vosotros que creáis
  • 5:18 Aquel nació de Dios
  • 5:19  Somos de Dios
  • 5:20  El hijo ha venido                   

Fuente.

2 CORINTIOS

Esta es la segunda epístola del NT que el apóstol Pablo escribió a los cristianos en la ciudad de Corinto.

2 Corintios - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pablo
  • ¿Cuándo fue escrita? 56 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A la Iglesia en Corinto
  • ¿Dónde fue escrita? En Filipo

Autor y fecha.

El hecho de que el apóstol Pablo escribió Segunda de Corintios no es cuestionado.

Varias consideraciones establecen una fecha para la escritura de esta carta. Dejando Corinto (probablemente en el 52 d.C.), Pablo navegó a Jerusalén (Hch 18:18), y de esta manera concluyó su segundo viaje misionero. Regresando a Éfeso en su tercer viaje misionero (probablemente en el 52 d.C.), Pablo ministró ahí por unos dos y medio años (Hch 19:8, 10). El apóstol escribió 1 Corintios desde Éfeso hacia el término de ese período (1Co 16:8), con mucha probabilidad en el 55 d.C. Debido a que Pablo pensó quedarse en Éfeso hasta la siguiente primavera (la referencia a Pentecostés en 1 Co 16:8), y 2 Corintios fue escrita después de que dejó Éfeso, la fecha más probable para 2 Corintios es a finales del 55 o a principios del 56 d. C; en Filipo. 

Contexto Histórico de 2 Corintios.

Durante su ministerio en Éfeso, Pablo recibió reportes de problemas en la iglesia en la forma de divisiones entre ellos (1 Cor 1:11). Además, los corintios le escribieron a Pablo una carta (1 Co 7:1) pidiéndole aclarar algunos asuntos. Pablo respondió escribiendo la carta conocida como 1 de Corintios. Planificando permanecer en Éfeso por un poco más de tiempo (1 Cor 16:8, 9), Pablo envió a Timoteo hacia Corinto (1 Co 4:17; 16:10, 11). Noticias llegaron al apóstol (posiblemente de Timoteo) de más dificultades en Corinto, incluyendo la llegada de los falsos apóstoles (11:4, 13).

Para crear la plataforma como enseñar su falso evangelio, comenzaron atacando la persona de Pablo. Tenían que convencer a las personas de que se volvieran de Pablo, si es que iban a tener éxito en predicar la doctrina de demonios.

Dejando Éfeso después de la revuelta iniciada por Demetrio (Hch 19:23-20:1), Pablo fue a Troas para reunirse con Tito (2:12, 13). Pero Pablo estaba tan ansioso de escuchar noticias de como los corintios habían respondido a la «carta severa» que no podía ministrar ahí aunque el Señor la había abierto la puerta (2:12; 7:5).

Entonces partió para Macedonia para buscar a Tito (2:13). Para inmenso alivio y gozo de Pablo, Tito lo recibió con noticias de que la mayoría de los corintios se habían arrepentido de su rebelión en contra de Pablo  (7:7). Siendo lo suficientemente sabio como para saber que algunas actitudes rebeldes aún se encontraban latentes bajo la superficie, y podrían volver a estallar, Pablo escribió (posiblemente desde Filipo, compárese 11:9, con Fil 4:15; también algunos de los primeros manuscritos enlistan a Filipo como el lugar en donde se escribió) a los Corintios la segunda carta.

Bosquejo.

  • Saludos, 1:1-11
  • Ministerio de Pablo, 1:12-7:16
  • Ofrenda para los necesitados, 8:1-9:15
  • Contra los falsos apóstoles, 10:1-13:10
  • Saludos finales, 13:11-14

Contenido.

La reprobación espiritual con frecuencia provoca reacciones variadas. Así sucedió en la iglesia de Corinto. Como resultado de la segunda carta del apóstol Pablo a ellos, llamada 1 Corintios (véase 1 Corintios 5:9), muchos de los creyentes corrigieron su conducta pecaminosa y comprendieron mejor las verdades cristianas básicas. Estas buenas noticias fueron traídas por Tito a su regreso de una visita a Corinto (7:6, 13–16).

Sin embargo, no todas las noticias eran buenas. Una minoría de la gente en la iglesia no se había arrepentido, y su resentimiento contra Pablo iba en aumento (10:2; 12:21). Peor aún, los maestros falsos que se oponían a Pablo y a su evangelio de la gracia, continuaban infiltrándose en la iglesia en Corinto (11:4). Pablo había invertido bastante tiempo en las vidas de estos creyentes; él había vivido entre ellos por 18 meses (Hch 18:11); había escrito ya a ellos más de una vez,  y había hecho visitas adicionales (2:1; 12:14; 13:1). Durante todo este tiempo, su amor profundo hacia ellos permanecía igual (2:4; 11:11; 12:15).

Dios y nuestros sueños: 2 Corintios 10:5 - GUIA SALUD Y VIDA

A fines del año 55 d.C. o a principios del 56, pocos meses después de haber escrito 1 Corintios, él envió esta carta a los cristianos en Corinto desde algún lugar en Macedonia (2:12–13; 7:5). Esta era la tercera o la cuarta carta que ellos habían recibido de él; dependiendo esto de si la carta “dolorosa” (2:4; 7:8) era lo que conocemos como 1 Corintios, o es alguna otra carta. El Espíritu Santo ha preservado sólo dos cartas a los Corintios en la Biblia. En esta carta, Pablo quería que sus lectores supieran que la defensa definitiva de su apostolado y autoridad, era la gracia de Dios que le fue mostrada como a un recién llegado, en comparación con los apóstoles que le precedieron (1:12). Al final de la carta Pablo prometió a los creyentes en Corinto una tercera visita (12:14; 13:1–2), visita que duró tres meses (Hch 20:2–3).

Después de sus saludos iniciales (1:1–11), Pablo explica su primer propósito: describir su ministerio a quienes en Corinto lo apoyaban (1:12–7:16). El escribe de la integridad de su ministerio (1:12–2:17), su interés sobre lo que es superior a la ley (3:1–4:15), de lo que lo controla (4:16–5:21), cómo es en comparación con otros (6:1–18) y su alegría por las vidas cambiadas (7:1–16).

En los capítulos 8 y 9 Pablo explica su segundo propósito: completar los detalles de la colecta para los cristianos en Jerusalén que estaban en gran necesidad. Este proyecto ya tenía un año (9:2) y necesitaba ser terminado. El propósito final de Pablo en esta carta es el de defender su apostolado contra los que se le oponían. El defiende su legitimidad con relación a Dios (10:1–11:6), a él mismo (11:7–33), a su contenido sobrenatural (12:1–13) y a otras personas (12:14–13:10). Los saludos finales están expresados en 13:11–14. El apóstol Pablo revela más de sus sentimientos personales acerca del ministerio cristiano en esta carta que en cualquier otra.

Importancia en la Biblia.

A través de sus epístolas, Pablo se refiere con frecuencia a la Ley Mosaica, comparándola con la supereminente grandeza del Evangelio de Jesucristo y la salvación por la gracia. En 2 Corintios 3:4-11, Pablo contrasta la ley del Antiguo Testamento con el nuevo pacto de gracia, refiriéndose a la ley como la que “mata” mientras que el Espíritu da vida. La ley es “el ministerio de muerte grabado con letras en piedra” (v.7; Éxodo 24:12) porque conlleva solo el conocimiento del pecado y su condenación. La gloria de la ley es que refleja la gloria de Dios, pero el ministerio del Espíritu es mucho más glorioso que el ministerio de la ley, porque refleja Su misericordia, gracia y amor, al proporcionar a Cristo como el cumplimiento de la ley.

El Carácter de Dios en 2 Corintios.

  • Dios consuela: 1:3; 7:6
  • Dios es glorioso: 4:6
  • Dios es amoroso: 9:7; 13:11
  • Dios es misericordioso: 1:3
  • Dios es poderoso: 6:7; 9:8; 13:4
  • Dios cumple sus promesas: 1:20; 6:18; 7:1
  • Dios es reconciliador: 5:18, 19
  • Dios es espíritu: 3:17
  • Dios es verdadero: 1:20

Cristo en 2 Corintios.

La segunda carta de Pablo a los corintios revela a Jesucristo como el que consuela al perseguido (1:5; 12:9), cumple las promesas de Dios (1:20), es Señor por sobre la humanidad (4:5) y reconcilia perfectamente a los creyentes con Dios (5:19). Pablo declara que el creyente es  nueva criatura, reconciliada por medio de la propiciación de Cristo «para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él» (5:21).

Estructura de la Carta.

CAMBIO DE PLANES

  • 1:1 Confort y aflicción
  • 1:12 Contrastando motivos

PABLO DEFIENDE SU MINISTERIO       

  • 3:1 El Espíritu nuestro apoyo
  • 4:7 Ministrado por misericordia de Dios
  • 6:1 Separados del mundo
  • 7:2 Reporte de Tito
  • OFRENDA PARA LOS SANTOS    
  • 8:1 Siguiendo el ejemplo de Macedonia
  • 9:1 Bendición de dar

RESPONDIENDO ACUSACIONES

  • 10:1 Respondiendo a los superapóstoles
  • 11:16 Jactancia de Pablo

REGRESO

  • 12:14 Pablo planea regresar
  • 13:11 Saludos    

Fuente.

1 CORINTIOS

La carta es nombrada por la ciudad de Corinto, en donde la iglesia a la que fue escrita estaba localizada. Con la excepción de las epístolas personales dirigidas a Timoteo, Tito y Filemón, todas las cartas de Pablo llevan el nombre de la ciudad en donde existía la iglesia a la que se estaba dirigiendo.

1 Corintios - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pablo
  • ¿Cuándo fue escrito? 55 d. C.
  • ¿A quién fue escrito? A la Iglesia en Corinto
  • ¿Dónde fue escrito? En Éfeso

Autor y fecha.

Como se indica en el primer versículo, la epístola fue escrita por el apóstol Pablo, cuyo papel como autor no puede ser seriamente cuestionado. La realidad de que es una carta de Pablo ha sido universalmente aceptada por la iglesia desde el primer siglo, cuando Primera Corintios fue escrita. Internamente, el apóstol afirma haber escrito la epístola (1:1, 13; 3:4-6; 4:15; 16:21). Externamente, esta correspondencia ha sido reconocida como genuina desde el 95 d.C. por Clemente de Roma, quien estaba escribiendo a la iglesia corintia. Otros líderes cristianos de los primeros años de la iglesia que certificaron a Pablo como autor incluyen a Ignacio (110 d.C.), Policarpo (135 d.C.), y Tertuliano (200 d.C.).

Es muy probable que esta epístola haya sido escrita en la primera mitad de 55 d.C. desde Éfeso (16:8, 9, 19) mientras Pablo estaba en su tercer viaje misionero. El apóstol tenía la meta de permanecer en Éfeso para completar su estancia de tres años (Hch 20:31) hasta Pentecostés (mayo/junio) 55 d.C. (16:8). Después él esperaba estar en Corinto (55-56 d.C.) para el invierno (16:6; Hch 20:2). Su partida a Corinto era esperada aún mientras escribía (4:19; 11:34; 16:8).      

Contexto Histórico de 1 Corintios. 

La ciudad de Corinto estaba localizada en la parte sur de Grecia, en lo que era la provincia romana de Acaya, 72 km al O de Atenas. Esta parte baja, el Peloponeso, está conectada al resto de Grecia por un istmo de 6.4 km de ancho. Corinto está cerca de la mitad del istmo y está situada en una meseta alta.

Corinto prosperó como una de las principales ciudades de comercio, no solo para la mayoría de Grecia, sino para gran parte del área del Mediterráneo, incluyendo el Norte de África, Italia, y Asia Menor. Un canal que cruzaba el istmo fue iniciado por el emperador Nerón durante el primer siglo d.C., pero no fue terminado sino hasta finales del siglo diecinueve. 

Los Juegos del Istmo, uno de los eventos deportivos más importantes de ese día (el otro era los Juegos Olímpicos), eran llevados a cabo en Corinto, causando más tráfico de personas. Aún por los estándares paganos de su propia cultura, Corinto se volvió tan moralmente corrupta que su nombre mismo se volvió sinónimo de desenfreno y depravación moral. «Corintianizar» llegó a representar inmoralidad descarriada y embriaguez desenfrenada

Al igual que la mayoría de las ciudades griegas antiguas, Corinto tenía una acrópolis («una ciudad alta»), el edificio más prominente en la acrópolis era un templo a Afrodita, la diosa griega del amor. Unas mil sacerdotisas, prostitutas «religiosas», vivían y trabajaban ahí, y bajaban a la ciudad en la tarde para ofrecer sus servicios a los hombres de la ciudad y visitantes.        

La iglesia en Corinto fue fundada por Pablo en su segundo viaje misionero (Hch 18:1). Como siempre, su ministerio comenzó en la sinagoga, en donde era asistido por dos creyentes judíos, Priscila y Aquila, con quien vivió durante un tiempo y quienes eran compañeros de oficio. Cuando la mayoría de los judíos resistieron el evangelio, él dejó la sinagoga, pero no antes de que Crispo, el líder de la sinagoga, su familia, y muchos otros corintios se convirtieran (Hch 18:5-8).

Incapaz de romper totalmente con la cultura de la cual venía, la iglesia en Corintio estaba dividida, mostrando su carnalidad e inmadurez. Después de que Apolos había ministrado en la iglesia por algún tiempo, algunos de sus seguidores establecieron un grupo y tenía poco que ver con el resto de la iglesia. Otro grupo que se había desarrollado era leal a Pablo, otro decía ser especialmente leal a Pedro (Cefas), y aún otro a Cristo únicamente (1:10-13: 3:1-9).

El problema más serio de la iglesia era la mundanalidad, una falta de disposición a divorciarse de la de cultura pagana e inmoral que los rodeaba. Pablo escribió para corregir esto, como también para mandar a los cristianos fieles  no solo a romper la comunión con los miembros desobedientes y no arrepentidos, sino a sacar a esos miembros de la iglesia (5:9-13).

Bosquejo de la Carta.

  • Saludo y acción de gracias, 1:1-9
  • Problemas en la Iglesia, 1:10-6:20
  • Respuestas a interrogantes, 7:1-14:40
  • La resurrección, 15:1-58
  • Conclusión, 16:1-24

Contenido.

La primera carta a los Corintios sirve como un eterno modelo para tratar problemas comunes que las iglesias confrontan, especialmente las nuevas, en contextos multiculturales.

Después de un informe por los de Cloé (1:11) y de una carta que recibió de Corinto, quizás en respuesta a una suya (5:9; 7:1), Pablo fue movido por el Espíritu Santo a escribirles en el año 55 d.C., aparentemente por segunda ocasión (5:9).

Luego de saludarles (1:1–3) y de una oración de acción de gracias (1:4–9), Pablo comienza de inmediato a enseñar acerca de la conducta que necesitaba ser corregida. En vista de serias divisiones en la iglesia, Pablo enfatiza la necesidad de la unidad (1:10–3:23) y los medios para lograrla (4:1–21).

Un caso de incesto entre ellos, que no se había corregido, se trata en el capítulo 5. El hecho de que los creyentes se llevaban unos a otros a la corte, es reprendido (6:1–8). En la cima del acrópolis de Corinto estaba el templo de Afrodita, diosa del amor. Las sacerdotisas (rameras del templo) laboraban durante el día en el templo y por las noches se paseaban por las calles de la ciudad en busca de clientes. El uso de sus servicios por hombres cristianos se condena en 6:9–20.

Afrodita | DESDE OTRA PERSPECTIVA
Ruinas del templo de Afrodita.

Comenzando con el capítulo 7, Pablo cambia de la corrección de conducta a considerar otros asuntos: Contesta varias preguntas acerca del matrimonio (7:1–40); enseña sobre el uso apropiado de la libertad cristiana (8:1–11:1) al discutir si los cristianos debieran comer alimento previamente sacrificado a ídolos, asunto que preocupaba a los corintios (8:1–13). Ilustra su enseñanza con su propio ejemplo (9:1–27) y la experiencia de Israel en el A. T. (10:1–11:1).

Pablo describe la adoración que honra al Señor (11:2–14:40) contestando las preguntas acerca de la apariencia apropiada de los participantes (11:2–16), abusos en la comunión (11:17–24) y el uso apropiado de los dones espirituales (12:1–14:40).

Concluye sus respuestas a las preguntas instruyendo sobre la resurrección (15:1–58), la ofrenda para los creyentes en Jerusalén que estaban necesitados (16:1–4) y sus planes de viajes misioneros (16:5–9).

El apóstol hace un reconocimiento especial a siete colaboradores suyos que menciona por nombre (16:10–18), seguido por los saludos finales de su propia mano (16:19–24). Aunque esta carta contiene unas duras palabras de reproche, las líneas finales son un recordatorio de la gracia del Señor Jesús y del amor personal de Pablo por sus lectores.

Importancia de 1 Corintios en la Biblia.

En el capítulo 10 del libro de 1 Corintios, Pablo utiliza la historia de los israelitas en el desierto, para ilustrar a los creyentes de Corinto la locura del abuso de la libertad y el peligro del exceso de confianza. Pablo les había advertido a los corintios acerca de su falta de autodisciplina (1 Corintios 9:24-27). Él prosigue describiendo a los israelitas quienes, a pesar de ver los milagros y el cuidado de Dios por ellos –la división del Mar Rojo, la milagrosa provisión del maná del cielo y el agua de una roca – ellos malentendieron su libertad, se rebelaron contra Dios, y cayeron en la inmoralidad y la idolatría. Pablo exhorta a la iglesia a considerar el ejemplo de los israelitas y evitar la lujuria y la inmoralidad sexual (vv.6-8) y a poner a Cristo a prueba y quejarse (vv.9-10).Ver Números 11:4, 34, 25:1-9; Éxodo 16:2, 17:2, 7.

Carácter de Dios en 1 Corintios

  • Dios es fiel: 1:9; 10:13
  • Dios es glorioso: 11:7
  • Dios es santo: 6:9-10
  • Dios es poderoso: 1:18, 24; 2:5; 3:6-8; 6:14
  • Dios es uno: 8:4, 6
  • Dios es sabio: 1:24; 2:7
  • Dios se aíra: 10:22

Cristo en 1 Corintios.

    La carta de Pablo a los corintios ayudaba a los creyentes a madurar en su entendimiento de Cristo y corregía algunas de las falsas enseñanzas que florecían. Pablo destacó lo real de la muerte y la resurrección de Cristo ante quienes habían empezado a negar la resurrección de los muertos (15:12-28). La santificación por medio de Cristo también se muestra como proceso continuo por el cual los creyentes buscan vivir día a día agradando a Dios (1:2, 30).

Estructura de la Carta.

Título: 1 Corintios: “Lo más importante es el amor”

Versículo Clave: 14:1 “Seguid el amor y procurad los dones espirituales pero sobre todo que profeticéis”

SABIDURÍA Y SERVICIO

  • 1:1    A los Corintios    
  • 1:2    Sabiduría
  • 3:1    Colaboradores de Dios
  • 4:1    Servidores de Cristo    

LA MORAL

  • 5:1    Fornicación
  • 6:1    Juicio ante los injustos
  • 7:1    El matrimonio     

LA IGLESIA       

  • 8:1    Sacrificio a ídolos        
  • 9:1    Renuncia a derechos
  • 10:1  La idolatría
  • 11:2  La Iglesia                   

DONES EN AMOR

12:1  Dones Espirituales       

  • 13:1  El amor
  • 14:1  Lenguas   

DOCTRINAS Y CONSEJOS

  • 15:1  La resurrección  
  • 16:1  Saludos     

Fuente.

HECHOS

Como el segundo libro que Lucas dirigió a Teófilo (Lc 1:3), Hechos originalmente no tuvo título; los manuscritos griegos lo titulan «Hechos», y muchos añaden «de los apóstoles». La palabra griega traducida «Hechos» (praxeis) frecuentemente era usada para describir los logros de grandes hombres. Hechos incluye las notables figuras en los primeros años de la iglesia, especialmente Pedro (caps. 1-12) y Pablo (caps. 13-28). Pero el libro podría ser llamado de una manera más apropiada «Los Hechos del Espíritu Santo a través de los apóstoles».

Hechos de los apóstoles - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Lucas
  • ¿Cuándo fue escrito? 55 a 60 d. C.
  • ¿A quién fue escrito? A Teófilo
  • ¿Dónde fue escrito? Roma

Autor y fecha.

Debido a que el Evangelio de Lucas fue el primer libros dirigido a Teófilo (Lc 1:3), es lógico concluir que Lucas también es el autor de Hechos, al dedicar su libro también a Teófilo (1:1). Los Padres de la iglesia tales como Ireneo, Clemente de Alejandría, Tertuliano, Orígenes, Eusebio, y Jerónimo afirman que Lucas fue el autor.

Lucas fue amigo cercano de Pablo, compañero de viaje, y médico personal (Col 4:14). Él fue un investigador cuidadoso (Lc 1:1-4) y un historiador preciso, desplegando un conocimiento íntimo de leyes y costumbres romanas, como también la geografía de Judea, Samaria Galilea, Asia Menor e Italia. Al escribir Hechos, Lucas se apoyó en fuentes escritas (15:23-29; 23:26-30), y sin duda alguna también entrevistó a personas clave, tales como Pedro, Juan, y otros en la iglesia en Jerusalén.

Su muerte fue probablemente a mediados de los ochentas. No obstante, es más probable que él escribió antes, antes del final del primer encarcelamiento romano de Pablo (alrededor del 60-62 d.C.).

Contexto Histórico de Hechos.

Lucas escribió su evangelio para darle  a Teófilo (y a los otros que leerían su obra) «la historia de las cosas» (Lc 1:1) que Jesús había llevado a cabo durante su ministerio terrenal. Hechos continúa ese registro, describiendo lo que Jesús llevó a cabo a través de la iglesia primitiva.

Comenzando con la ascensión de Jesús, pasando por el nacimiento de la iglesia en el día de Pentecostés, a la predicación de Pablo en Roma, Hechos narra el esparcimiento del evangelio y el crecimiento de la iglesia (1:15; 2:41, 47; 4:4; 5:14; 6:7; 9:31; 12:24; 13:49; 16:5; 19:20). También registra la oposición que continuamente se incrementaba en contra del evangelio (2:13; 4:1-22; 5:17-42; 6:9-8:4; 12:1-5; 13:6-12, 45-50; 14:2-6, 19, 20; 16:19-24; 17:5-9; 19:23-41; 21:27-36; 23:12-21; 28:24).

Bosquejo.

  • La Iglesia recibe poder, 1:1-2:47
  • Primeros días de la Iglesia, 3:1-12:25
  • Primer viaje misionero de Pablo, 13:1-14:28
  • Concilio de Jerusalén, 15:1-35
  • Segundo viaje misionero de Pablo, 15:36-18:22
  • Tercer viaje misionero de Pablo, 18:23-21:16
  • Viaje de Pablo a Roma, 21:17-28:31

Contenido.

Este libro proporciona la única historia auténtica de los primeros treinta años del cristianismo. En su Evangelio Lucas narra el nacimiento, ministerio, muerte, resurrección y ascensión de Cristo. En Hechos comienza hablando de lo que Jesús comenzó (1:1, 2) por el poder del Espíritu Santo, quien se menciona más de cincuenta veces; continúa con su ascensión (1:9–11), y  traza el progreso del evangelio hasta el encarcelamiento de Pablo en Roma (28:16–31).

Lucas fue un testigo presencial de muchos acontecimientos que narra, habiendo estado con el apóstol Pablo casi constantemente desde su llamado a Macedonia (16:9, 10) hasta el fin de su vida (2 Ti 4:11; note las menciones “nosotros” en 16:10–17; 20:5–16; 21:1–18; 27:1–28:16).

Lucas tuvo acceso directo a los detalles de los primeros años de la iglesia; supo de Felipe el evangelista (21:8–12), Santiago (21:18), Silas (16:11–19), Manaén, quien se crio junto con Herodes Antipas (13:1; Lc 8:3) y Marcos (Flm 24).

Después de su breve prefacio (1:1, 2), Lucas menciona las lecciones importantes para un ministerio exitoso de la iglesia. Cita evidencias de la resurrección de Cristo (1:3–5) e indica que el Espíritu Santo suministrará el poder para testificar (1:6–8). La ascensión y el regreso prometido de Jesús, se hacen notar (1:9–11), como también la eficacia de creyentes unidos en oración (1:12–14). El resto del libro trata con el liderato de la iglesia de Dios por medio de sus siervos escogidos.

Primero Lucas describe el ascenso de Pedro a la prominencia (1:15–12:25). Él juega un papel importante en dos acontecimientos necesarios para el ministerio efectivo: escoger discípulos (1:15–26) y el descenso del Espíritu Santo (2:1–47). Como un líder clave, él impulsa el desarrollo de la naciente iglesia en Jerusalén (3:1–8:1a), Judea, Samaria y Galilea (8:1b–9:31) y tan lejos como Fenicia, Chipre y Siria (9:32–12:25). Por todas estas experiencias, la oposición satánica tiene como resultado la extensión de la fe antes que su aniquilación

Después del capítulo 12 Lucas sólo menciona a Pedro una vez (15:7). El resto del libro se enfoca en el apóstol Pablo. El y su equipo son los líderes en la extensión de la iglesia en Asia Menor durante un viaje misionero (13:1–14:28). Después de un intervalo para el primer concilio de la iglesia (15:1–35), Pablo otra vez sale a la obra misionera, y en dos viajes, extiende la iglesia hasta Grecia y vuelve a visitar las que antes plantó (15:36–21:16). En el resto del libro, Lucas narra el plan de Dios para que Pablo fuera a Roma vía su arresto y juicios (21:17–23:30), el encarcelamiento en Cesarea (23:31–26:32), la navegación a Roma (27:1–28:15) y finalmente su encarcelamiento allí (28:16–31).

Ana de Austria Religión: Los viajes de San Pablo. Mapa.
Viajes misioneros de Pablo.

Importancia en la Biblia.

Además de ser hábil historiador y literato, Lucas produjo una obra eminentemente teológica. A diferencia de Pablo y Marcos, cuya expectativa frente a la pronta venida de Jesucristo deja huellas profundas en el Nuevo Testamento, Lucas prevé un período nada corto de misión universal de la iglesia antes de la parusía.

La expansión de la iglesia está siempre bajo la dirección del Espíritu Santo, que toma la iniciativa en encrucijadas importantes (por ejemplo, 8.29; 10.44; 11.16; 13.2), para inhibir un plan de acción (16.6), o para fomentar otro. Hechos presenta a la primera iglesia (1–7) como un  ISRAEL restaurado. Tanto es así que la venida del  ESPÍRITU tiene que aguardar la elección de un nuevo  APÓSTOL, para que haya doce líderes exactamente (1.12–26).

Las promesas hechas a Abraham tienen que cumplirse, pero esto sucede precisamente en Jesús (al decir de Pedro, 2.14–36). Más tarde, en su misión, que se dirige a los gentiles, Pablo también buscó comenzar su predicación en la SINAGOGA de cada ciudad de la diáspora (Lucas repite esta pauta siete veces), a pesar del rechazo que sufre a manos de la vasta mayoría de los judíos (por ejemplo, 13.45s).

La iglesia producto de esta misión procura mantener el contacto con la iglesia madre en Jerusalén, más apegada a las demandas de la Ley; pero la relación se hace tensa. La  OFRENDA, por ejemplo, ideada por Pablo como pieza central en su plan de misión entre los que no son judíos, es destinada a esta iglesia madre y no al TEMPLO.

Los últimos versículos del libro (28.28–31) sugieren que el futuro de la fe cristiana no se halla en el conservadurismo de Jerusalén, sino en el evangelio de la salvación gratuita abrazado por los gentiles.

En el libro nos encontramos con no menos de veinticuatro discursos (que constituyen un tercio del texto), usados como apología en pro de los temas predilectos de Lucas: la afirmación del mundo, la “visitación” por Dios que invierte los papeles de pobres/ricos, dignos/indignos, enfermos/sanos, la salvación de los “insalvables”, el progreso del evangelio como Palabra de Dios, la importancia de la conversión y la respuesta de la fe.

Carácter de Dios en Hechos.

  • Dios es accesible: 14:27
  • Dios es glorioso: 7:2, 55
  • Dios es bueno: 14:17
  • Dios es justo: 17:31
  • Dios es Altísimo: 7:48
  • Dios cumple sus promesas: 1:4; 2:33, 39; 7:17; 13:2, 23, 32; 26:6, 7
  • Dios provee: 1:26; 3:17, 18; 12:5; 17:26; 27:22, 31, 32
  • Dios es justo y recto: 17:31
  • Dios es sabio: 15:18

Cristo en Hechos.

El libro de los Hechos nos brinda el relato del ministerio de Jesús delegado a sus discípulos. Su misión consistía en proclamar al Cristo resucitado y cumplir la Gran Comisión que les había dado Jesús (Mt 28:19, 20). Los discípulos eran testigos de la salvación obrada por Cristo (4:12; 10:43)

Estructura.

Título: “Poder para Testificar”

Versículo Clave: 1:8  “Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra”.

LLEGADA DEL ESPÍRITU SANTO

  • 1:1 Esperando al Espíritu Santo
  • 2:1 Llegada del Espíritu Santo

PREDICACIÓN Y PERSECUSIÓN       

  • 3:1 Pedro y Juan
  • 4:32  Resultados de vivir para Dios
  • 5:12 Religiosos se oponen a los apóstoles
  • 6:1 Muerte de Esteban

LA IGLESIA CRECE

  •         8:4 Testimonio de Felipe
  •         9:1 Pablo se convierte

LA IGLESIA PERSEGUIDA  CRECE          

  • 9:32 Testimonio de Pedro
  • 11:19 Testimonio de la Iglesia
  • 12:1 Persecución bajo Herodes

PRIMER VIAJE MISIONERO          

  • 13:1 Testimonio de Pablo y Bernabé
  • 14:1 Por Galacia, Iconio, Listra y Derbe
  • 15:1 Concilio de Jerusalén

SEGUNDO VIAJE MISIONERO                

  • 15:36 Pablo y Bernabé se separan
  • 16:11 Poder demostrado contra Macedonia
  • 17:16 Testimonio en Grecia
  • 18:1 Bienvenida de Pablo a los Corintios

TERCER VIAJE MISIONERO

  • 18:23 Pablo en Éfeso
  • 19:21 Efesios
  • 20:1 Pablo dispuesto a morir por el evangelio

JERUSALÉN, CESAREA, ROMA                

  • 21:1  Pablo arrestado en Jerusalén
  • 21:37 Pablo relata su conversión
  • 22:30  Pablo testifica ante el Concilio
  • 23:31 Frente Félix
  • 25:1 Pablo apela a Cesar
  • 26:1 Defensa ante Agripa
  • 27:1  Pablo en Malta
  • 27: 11 Llegada a Roma
  • 28:11  En Roma

Fuente.

JUAN

El título del cuarto Evangelio continúa el patrón de los otros Evangelios, siendo originalmente identificado como «Según Juan». Al igual que los otros, «El Evangelio» fue añadido más tarde. 

El Evangelio de Juan - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Juan
  • ¿Cuándo fue escrito? Alrededor del 90 d. C.
  • ¿A quién fue escrito? A gentiles
  • ¿Dónde fue escrito? En Éfeso

Autor y fecha.

Aunque el nombre del autor no aparece en el Evangelio, la tradición de la iglesia primitiva lo identificó como el apóstol Juan. El padre de la iglesia primitiva Ireneo (130-200 d.C.) un discípulo de Policarpo (70-160 d.C.), quién su vez fue un discípulo del apóstol Juan, testificaron ya era avanzado en edad.

Juan y Jacobo, su hermano mayor (Hch 12:2), eran conocidos como «los hijos de Zebedeo» (Mt 10:2-4), y Jesús les dio el nombre de «Hijos del trueno» (Mr 3:17). Juan fue un apóstol (Lc 6:12-16) y uno de los tres asociados más íntimos de Jesús (junto con Pedro y Jacobo, Mt 17:1; 26:37), siendo un testigo ocular y participante en el ministerio terrenal de Jesús (1Jn 1:1-4).

Después de la ascensión de Cristo, Juan se convirtió en un «pilar» en la iglesia de Jerusalén (Gá 2:9). Él ministró con Pedro (Hch 3:1; 4:13; 8:14) hasta que fue a Éfeso (la tradición dice antes de la destrucción de Jerusalén), donde escribió este Evangelio y desde donde los romanos lo exiliaron a Patmos (Ap 1:9). Además del Evangelio que lleva su nombre, Juan también escribió 1, 2 y 3 de Juan y el libro de Apocalipsis (Ap 1:1).

 Juan escribió su Evangelio 80-90 d.C., alrededor de cincuenta años después de que fue testigo del ministerio terrenal de Jesús.

Contexto Histórico de Juan.

El Evangelio de Juan es el único de los cuatro que contiene una afirmación precisa del propósito del autor (20:30, 31). Él declara: «Estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre» (20:31). Los propósitos primordiales, entonces, son dos: evangelístico y apologético.

Reforzando el propósito evangelístico está el hecho de que la palabra «creer» se usa aproximadamente cien veces en el Evangelio (los sinópticos usan el término menos de la mitad de esta cantidad). Juan compuso su Evangelio para proveer razones de la fe salvadora en sus lectores y como resultado, para asegurarles que recibirían el regalo divino de vida eterna. (1:12).

El propósito apologético está relacionado muy de cerca al propósito evangelístico. Juan escribió para convencer a sus lectores de la verdadera identidad de Jesús como Dios-Hombre encarnado, cuyas naturalezas divina y humana estaban perfectamente unidas en una persona, quien era el Cristo («Mesías») profetizado y Salvador del mundo (1:41; 3:16; 4:25, 26; 8:58).

Bosquejo de Juan.

  • Prólogo: Cristo el verbo Eterno, 1:1-18
  • Presentación como Hijo de Dios, 1:19-12:50
  • Instrucciones a los doce, 13:1-17:26
  • Sufrimiento del Hijo de Dios, 18:1-20:31
  • Epílogo, 21:1-25

Contenido.

El Evangelio de Juan es diferente de los otros. Presenta a Jesucristo como Dios (1:1–5, 9–18; 2:23–25; 3:31–36; 5:30–47; 6:66–69; 8:46–59; 9:35–41; 10:22–39), y no contiene narrativa de su naimiento, genealogía, juventud, bautismo, tentación, transfiguración ni ascensión. Su propósito se anuncia claramente: traer a todos a la fe en Cristo para vida eterna (20:30–31). Noventa por ciento del material de Juan es exclusivo en su Evangelio.

Su contenido abarca cuatro Pascuas (2:13; 6:4; 13:1; 18:28), y sólo pocos días del ministerio de Jesús están en forma cronológica (los capítulos 13–18 cubren sólo un día).

Necesidad de ser limpios y servir
Puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, 13:5

Juan desarrolla su caso para la Deidad de Cristo alrededor de nueve discursos:

  1. A Nicodemo, 3:1–21;
  2. A la samaritana, 4:7–42;
  3. En el estanque de Betesda, 5:19–47;
  4. Después de  la alimentación de los 5 mil, 6:22–59,
  5. Palabras de vida eterna, 60–71;
  6. La luz del mundo, 8:12–30,
  7. La verdad os hará libres, 31–59;
  8. Parábola del redil10:1–18;
  9. En el aposento alto,14:1–16:33

Su obra se centra alrededor de ocho señales milagrosas seleccionadas para revelar la persona de Cristo y producir fe:

  1. Agua convertida en vino (2:1-11);
  2. La sanidad del hijo del hombre noble (4:46-54);
  3. La sanidad del hombre paralítico (5:1-18);
  4. La alimentación de la multitud (6:1-15);
  5. Caminando sobre agua (6:16-21);
  6. La sanidad del hombre ciego (9:1-41);
  7. La resurrección de Lázaro (11:1-57);
  8. La pesca milagros (21:6-11) después de la resurrección de Jesús.      

Jesús afirmó ser Dios en la manera más fuerte posible (4:24–26; 8:24, 28, 58; 13:19). Él también se presentó como el pan de vida (6:35), la luz del mundo (8:12), la puerta (10:7, 9), el buen pastor (10:11, 14), la resurrección y la vida (11:25), el camino, la verdad y la vida (14:6) y la vid verdadera (15:1, 5).

Da enseñanzas sobre el nuevo nacimiento (3:1–15) y el Espíritu Santo (14:16–17, 26; 15:26; 16:7–15). Temas importantes como la verdad (26 veces), el amor (57 veces), la gloria (33 veces) y creer (100 veces) son desarrollados.

El cuarto Evangelio se centra en la persona de Jesucristo, el Hijo de Dios (v. Bosquejo). Comenzando con su eterna Deidad (1:1–3), Juan describe la encarnación de Cristo como el Dios-hombre perfecto (1:4–14) y su confirmación por el testimonio de Juan el Bautista (1:15–34). A base de estas realidades históricas, el apóstol Juan proporciona ejemplos de la presentación de Jesús de sí mismo por medio de discursos persuasivos y señales milagrosas en Judea, Samaria y Galilea (1:35–4:54), y en varias fiestas en Jerusalén (5:1–12:50).

Juan gira bruscamente de este despliegue público de las declaraciones de Cristo a la enseñanza privada a sus propios discípulos (13:1–17:26). El discurso del aposento alto provee la muestra más íntima del corazón del Hijo de Dios que se encuentra en las Escrituras. Juan concluye el relato de su evangelio con la crucifixión (18:1–19:42) y la resurrección (20:1–21:25) de Jesús.

Importancia en la Biblia.

Está claro que, sin desentenderse por completo de la historia, Juan escribe con un interés más teológico que histórico. Los demás Evangelios se esfuerzan en presentar a Cristo como el cumplimiento de las promesas de salvación veterotestamentarias. Juan comienza con la preexistencia de Jesucristo (1.1). Jesús es divino (1.1), pero también es humano, porque “aquel Verbo fue hecho carne” (1.14). Solo así podría ser el que nos revelara al Padre.

En el mismo comienzo, Juan nos presenta a Jesucristo con siete títulos clave: Verbo, Cordero de Dios, Rabí, Mesías, Rey de Israel, Hijo de Dios e Hijo del Hombre. Solo en Juan encontramos el “Yo soy” que afirma ser el pan de vida (6.35), la luz del mundo (8.12), predecesor de Abraham (8.58), la puerta de las ovejas (10.7), etc. También lo hallamos diciendo: “Yo y el Padre uno somos” (10.30) y “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí” (14.6). En cada una de estas afirmaciones, el “Yo” es enfático. Nos recuerda el nombre de Dios: “YO SOY” (Éx 3.14).

En Juan Jesús no entra en cuestiones de orar, ayunar, matrimonio, riquezas, como lo hace en otros Evangelios. En vez de eso, las relaciones de uno con Dios, los demás y el mundo se resumen en la palabra amor. El amor que Dios siente por su Hijo (3.35; 15.9) pasa a través de su Hijo a los que son suyos (13.1). Como receptores del amor de Dios, los cristianos deben amar a Dios amándose unos a otros (13.34). Este amor que une a los creyentes es también un testimonio al mundo. Juan 3.16 expresa la verdad teológica básica del evangelio: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.

El Carácter de Dios en Juan.

  • Dios es accesible: 1:51; 10:7, 9; 14:6
  • Dios es glorioso: 1:14
  • Dios es invisible: 1:18; 5:37
  • Dios es amoroso: 3:16; 15:9, 10; 16:27; 17:23, 26
  • Dios es recto y justo: 17:25
  • Dios es espíritu: 4:24
  • Dios es verdadero: 17:3, 17
  • Dios es uno: 10:30; 14:9-11; 17:3
  • Dios se aíra: 3:14-18, 36

 Cristo en Juan

Evangelio de Juan constituye una proclamación de la divinidad de Jesucristo. Juan revela ya en la primera oración la naturaleza de Cristo: «En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios» (1:1). Mientras el Evangelio de Marcos se centra en Jesús como el Hijo del Hombre, el mensaje de Juan es que «Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios» (20:31). Lo que se destaca es que Jesús afirma ser Dios en siete declaraciones explícitas en que se designa a sí mismo como «Yo soy»  (6:35; 8:12; 10:7, 9; 10:11, 14; 11:25; 14:6; 15:1, 5)

Estructura de Juan.

Título: “Jesucristo el hijo de Dios”

Versículo Clave: 20:31 “Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre”

PRÓLOGO

  • 1:1 Verbo Divino

EL HIJO DE DIOS

  • 2:1 “agua en vino,” 1 Señal  
  • 3:1 Jesús y Nicodemo
  • 3:16 Amó Dios que dio a su hijo
  • 4:1 Con una samaritana
  • 4:26 “yo soy el Mesías”
  • 4:43 “hijo del noble”, 2 Señal
  • 5:1 “impedido”, 3 Señal
  • 6:1 “cinco mil”, 4 Señal 
  • 6:19 “sobre el mar”, 5 Señal 
  • 6:20 “yo soy no temáis”
  • 6:35 “yo soy el pan de vida”
  • 7:1 Jesús en Galilea
  • 8:23 “yo soy el de arriba”
  • 8:58 “yo soy el eterno”
  • 9:1 “él ciego”, 6 Señal   ”
  • 9:5 “Yo soy la luz del mundo”
  • 10:7 “Yo soy la puerta”
  • 10:11 “Yo soy el buen pastor”
  • 11:1 “Lázaro”, 7 Señal 
  • 11:25 “Yo soy la resurrección     y la vida”
  • 12:1 Jesús a Jerusalén

INSTRUCCIONES A LOS DOCE

  • 13:13 “Yo soy Señor  y  maestro”
  • 14:6 “Yo soy el camino la verdad y la vida”
  • 15:1 “Yo soy la vid verdadera”
  • 16:1 El consolador
  • 17:1 Jesús el intercesor

SUFRIMIENTO DEL HIJO DE DIOS

  • 18:6 “Yo soy a quién buscáis”
  • 18:1 Arresto de Jesús
  • 19:1 Crucifixión
  • 20:1 La resurrección

EPÍLOGO

  • 21:1 “pesca”, 8 Señal
  • 21:15 Apacienta mis ovejas
  • 21:20 El discípulo amado      

Fuente.

LUCAS

Como los otros tres Evangelios, el título se deriva del nombre del autor, Lucas. De acuerdo con la tradición, Lucas era un gentil. El apóstol Pablo confirma esto, distinguiéndole como quien eran «de la circuncisión» (Col 4:11, 14); por lo tanto, Lucas es el único gentil que escribió un libro de las Escrituras. Él es responsable de una porción significativa del NT, pues también escrito el libro de los Hechos.

El Evangelio de Lucas - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Lucas
  • ¿Cuándo fue escrito? Alrededor del 60 d. C.
  • ¿A quién fue escrito? A Teófilo, un gentil
  • ¿Dónde fue escrito? En Roma

Autor y fecha.

El Evangelio de Lucas y el libro de Hechos claramente fueron escritos por el mismo autor (1:1-4; Hch 1:1). Aunque nunca se identificó a sí mismo por nombres, es claro a partir de su uso de los verbos en primera persona plural («nosotros») en muchas de las secciones de Hechos, que él fue un compañero cercano del apóstol Pablo (Hch 16:10-17; 20:5-15; 21:1-18; 27:1-28:16), y escritor del libro. La tradición más antigua de la iglesia está de acuerdo en atribuir de manera unánime este Evangelio a Lucas.

Lucas y Hechos parecen haber sido escritos alrededor del mismo tiempo. Lucas primero, después Hechos. Combinados, constituyen una obra de dos tomos dirigida a «Teófilo» (1:3; Hch 1:1; dando una historia general del establecimiento del cristianismo, desde el nacimiento de Cristo hasta el encarcelamiento de Pablo bajo arresto en una casa en Roma (Hch 28:30-31). 

El libro de Hechos termina con Pablo aún en Roma, lo cual lleva a concluir que Lucas escribió estos libros desde Roma, durante el encarcelamiento de Pablo allí (alrededor del 60-62 d.C.). Lucas registra la profecía de Jesús de la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C. (19:42-44; 21:20-24) pero no hace mención del cumplimiento de esta profecía, sea aquí o en Hechos.

Hechos no menciona la gran persecución que comenzó bajo Nerón en el 64 d.C. Además, muchos eruditos establecen la fecha del martirio de Jacobo en el 62 d.C. y si eso fue antes de que Lucas terminara su historia, él ciertamente lo habría mencionado; entonces, la fecha más probable para este Evangelio es el 60 o 61 d.C.   

Contexto Histórico de Lucas.

Lucas dedicó sus obras al «excelentísimo Teófilo» («amante de Dios», 1:3; Hch 1:1). Esta designación, que puede ser un apodo o un seudónimo, es acompañada por la expresión formal «excelentísimo»; lo que posiblemente quiere decir que «Teófilo» fue un dignatario romano bien conocido, quizás uno de aquellos que se había vuelto a Cristo en la «casa de César» (Fil 4:22).

Lucas expresó de manera clara que su conocimiento de los acontecimientos registrados en su Evangelio vinieron de los informes que obtuvo de aquellos que fueron testigos oculares (1:1, 2), destacando así que él mismo no fue un testigo ocular. Se comprende a partir de su prólogo, que su intención era dar un relato ordenado de los acontecimientos de la vida de Jesús, pero esto no quiere decir que siempre siguió un orden estrictamente cronológico en toda situación (p. ej. 3:20).

Bosquejo de Lucas.

  • Preparación para el ministerio, 1:1-4:13
  • Ministerio en Galilea, 4:14-9:50
  • Ministerio en Judea y Perea, 9:51-19:44
  • Clímax del Ministerio, 19:45-24:53

Contenido.

De los Evangelios, éste es el más cercano a una biografía de Jesús. Lucas era médico (Col. 4:14) con un interés especial en cuestiones de su profesión (1:41; 4:38–40; 5:15–25; 6:17–19; 7:11–15; 8:43–47, 49–56; 9:2, 6, 11; 13:11–13; 14:2–4; 17:12–14; 22:50–51). Fue un colaborador de Pablo (Flm 24) y estaba con el apóstol antes de su martirio (2 Ti 4:11). Al medirse el material por páginas, él escribió más del Nuevo Testamento que cualquier otro escritor.

Lucas proporciona abundantes enseñanzas doctrinales. Es el primer escritor del Nuevo Testamento que introduce el tema de la redención (1:68; 2:38; 21:28; 24:21). Presenta a Jesús como el Mesías (Zac 6:12), un verdadero Pariente Redentor para la humanidad, que cumple la ley de la redención de Lv 25:23–55, donde la idea de “redimir” ocurre 15 veces. También ilustra la justificación por la fe (7:36–50; 15:11–32; 18:9–14; 19:1–10).

La oración se enfatiza (11:1–13; 18:1–8, 10–13; 21:36) y la alabanza predomina en su Evangelio; le da a la iglesia grandes himnos tal como el Magníficat (1:46–55), Benedictus (1:68–79) y Gloria a Dios (2:14). Lucas presenta el más amplio relato del desarrollo humano de Jesús (2:1–4:13) y las mujeres y los niños son mencionados con respeto (2:19, 36–38; 7:12–15; 8:41–42; 10:38–42; 13:11–13; 18:15).

Después de su clásico prefacio (1:1–4), Lucas dedica una sección larga a Juan el Bautista, el antecesor del Redentor (1:5–80). Luego viene la preparación del Redentor: su nacimiento, bautismo, genealogía y tentación (2:1–4:13).

La navidad no deja de lado la dificultad ni el sufrimiento
El Mesías tuvo como cuna un pesebre.

La presentación del Redentor comienza con su ministerio público en Galilea cuando Jesús inicia su labor (4:14–44), llama a sus discípulos (5:1–6:16) y concluye ministrando en el norte del país (6:17–9:50). Lucas continúa presentando a Jesús camino a Jerusalén (9:51–19:28). Dentro de esta parte del viaje, se registran veintisiete parábolas dichas por Jesús, de las que diecisiete son exclusivas en este Evangelio.

El pago del Redentor se menciona enseguida (19:29–23:56) al pagar el Redentor el precio (Lv 25:25) para volver a comprar a las personas perdidas, esclavizadas por el pecado y Satanás. Lucas concluye con las pruebas del Redentor en sus apariciones y ascensión (24:1–53; cp. Hch 1:3).

Este Evangelio comienza y finaliza con gozo (1:14; 24:52) y la alegría aparece a través del libro (1:44, 47, 58; 2:10; 6:23; 8:13; 10:17, 20–21; 13:17; 15:5–7, 9–10, 32; 19:37; 24:41). Es una fuente constante de alegría a todo el que escucha por primera vez, o a quien se le recuerda, de la gracia de Dios por medio del Mesías, el Redentor, quien logró la salvación para todos los que confían en la sangre que El derramó y así reciben la vida eterna.

Importancia en la Biblia.

Lucas presenta a Cristo como el Hijo del Hombre (19.10), es decir, el Mesías de Dios, y el Hombre ideal que vino a identificarse con la humanidad, y a ser Salvador de ella (2.32; 3.6). Se traza la experiencia de Jesús a través de toda una vida normal, desde su genealogía, la cual Lucas remonta hasta Adán (3.23–28), su nacimiento (2.1–20), infancia (2.21–39) y niñez (2.40–52) hasta su madurez. Jesús participa plenamente de la vida humana.

Es Salvador de toda clase de personas: judíos, samaritanos (9.52–56; 10.30–37; 17.11–19) y quienes tenían otras religiones (2.32; 3.6, 8; 4.25–27; 7.9); hombres y mujeres; publicanos (3.12; 5.27–32; 7.37–50; 19.2–10), y fariseos (7.36; 11.37; 14.1); ricos (19.2; 23.50), y pobres (1.53; 2.7; 6.20; 7.22). Es a la vez Salvador universal e individual.

Lucas da prominencia a la oración. Relata nueve oraciones de Jesús, de las cuales solo dos se encuentran en los otros Evangelios. Dos de sus parábolas particulares tratan de la oración (11.1–13; 18.1–8). Solo Lucas nos informa que Jesús intercedió por Pedro (22.31, 32), que exhortó a los discípulos a orar en Getsemaní (22.40), y que oró por sus enemigos (23.34).

El Espíritu Santo es otro tema importante (4.1, 14; 10.21; 11.13; 24.49). La humanidad del Señor se revela en su dependencia del Padre en la oración, y del Espíritu Santo. El gozo y la alabanza ocupan un lugar especial (1.14, 44, 47; 6.21, 23; 10.21; 15.23, 32; 24.52s); solo en Lucas figuran los cuatro himnos: el Magnificat (1.46–55), el Benedictus (1.68–79), el Gloria in Excelsis Deo (2.14) y el Nunc Dimittis (2.29–32).

El Carácter de Dios en Lucas.

  • Dios es accesible: 23:45
  • Dios es santo: 1:49
  • Dios es paciente: 13:6-9
  • Dios es misericordioso: 1:50, 78
  • Dios es potente: 11:20; 12:5
  • Dios cumple sus promesas: 1:38, 45, 54, 55, 69-73
  • Dios provee: 2:1-4; 21:18, 32, 33; 22:35
  • Dios es sabio: 16:15

Cristo en Lucas.

Lucas, que era médico, presenta a Jesús como el Gran Médico (5:31, 32; 15:4-7, 31, 32; 19:10). Lucas examina la interacción de Jesús con cobradores de impuestos, mujeres, niños, gentiles y samaritanos, demostrando así su ministerio particular y único entre los marginados de la sociedad. Lucas también describe a Jesús como Hijo del Hombre, poniendo énfasis en su ofrenda y sacrificio de salvación para el mundo. 

Estructura de Lucas.

PREPARATIVOS

  • 1:1  Teófilo
  • 1:5 Juan    
  • 2:1  El Niño
  • 3:1  Jesús
  • 4:14  Manifestación     

EN GALILEA

  • 5:27  Los Doce
  • 6:20  Enseñanzas
  • 7:18  ¿Será?
  • 8:4  Mas enseñaba
  • 9:1 Conocido
  • 9:18  Más claro

EN JUDEA Y SAMARIA

  • 9:51  Autoridad   
  • 11:1  Enseñando
  • 11:37  Legalismo
  • 12:22  Velando
  • 13:6  El Reino
  • 13:31 Lamento
  • 15:1 Ejemplos
  • 16:18  Leyes
  • 17:5 Los doce
  • 18:9  A Jerusalén

EN JERUSALÉN

  • 19:45 En Jerusalén     
  • 21:1 Tiempos
  • 22:31 Precio
  • 22:47  Crucificadle
  • 24:1 Resucitó

Fuente.

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