MALAQUÍAS

Malaquías es el último profeta de Israel, quien con su libro cierra el Antiguo Testamento; su nombre significa “mi mensajero”.

Malaquías - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Malaquías
  • ¿Cuándo fue escrito? 450 a 400 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Cautivos que regresaron a Jerusalén
  • ¿Dónde fue escrito? Jerusalén

Autor y fecha.

Algunos consideran que Malaquías no es un nombre sino un título, debido a que la palabra hebrea malachi es traducida “Malaquías” en el capítulo 1:1 y “mi mensajero” en el 3:1. No se conocen otros detalles personales de Malaquías.

Malaquías es el último de los tres profetas posteriores al exilio, los otros dos son Hageo y Zacarías. En el libro no se observa detalle alguno  acerca de la fecha y de la duración de su ministerio. Sin embargo se puede deducir que el templo de Jerusalén ya ha sido reconstruido y que los sacerdotes ofrecen allí sacrificios, 1:6-14.

En el libro se hace referencia a un príncipe que reinaba en la tierra, 1:8, tal vez Nehemías o el rey de Persia; y la triste condición del pueblo es muy similar a la que describe Nehemías 13. Estos hechos permiten afirmar que Malaquías vivió en la época de Nehemías. Por lo tanto se ubica el ministerio de Malaquías en la época cuando Nehemías había retornado de Jerusalén a la corte persa, Nehemías 13: 6-7. En todo caso se ubica unos 400 años antes de Cristo.

Contexto Histórico de Malaquías.

 Solo cincuenta mil exiliados habían regresado a Judá desde Babilonia. El templo fue reconstruido bajo el liderazgo de Zorobabel, y el sistema de sacrificios renovado. Esdras había regresado en el 458 a.C., seguido por Nehemías en el 445 a.C. Tan solo un siglo había pasado desde el regreso del remanente a la tierra de Judea, y la rutina religiosas de los judíos endureció sus corazones hacia Dios, igualmente habían abandonado su ley, tanto el pueblo como de los sacerdotes. Malaquías reprendió y condenó esta actitud, reprendiendo fuertemente al pueblo y llamándolos al arrepentimiento. Cuando Nehemías regresó de Persia la segunda vez  424 a.C.), vigorosamente los reprendió por estos abusos en el templo y el sacerdocio, por la violación del día de reposo, y por el divorcio de sus mujeres judías para unirse a mujeres gentiles (Neh 13).

Malaquías escribió la profecía de cierre del AT, en la cual entregó el mensaje de Dios de juicio sobre Israel por su pecado continuo, y la promesa de Dios de que un día en el futuro el Mesías sería revelado, y las promesas de pacto de Dios serían cumplidas. Hubo más de cuatrocientos años de silencio divino, con solo las palabras de Malaquías resonando condenación a sus oídos, antes que otro profeta llegará con un mensaje de Dios; este fue Juan el Bautista predicando: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mt 3:2). El Mesías había venido.             

Bosquejo de Malaquías.

  • Carga contra los sacerdotes, 1:1-2:9
  • Carga contra Judá, 2:10-3:6
  • Llamado al arrepentimiento, 3:7-4:6

Contenido.

La verdad y el amor de Dios son cuestionados. Los líderes espirituales fallan. La sociedad se vuelve secular y el pecado abunda. Estas condiciones caracterizaron los tiempos del profeta Malaquías, quien inmutablemente afrontó tal situación de su día.

La expresión inicial del libro, escrito en hebreo, es מַשָּׂ֥א,  massa, que significa literalmente “carga”; y algunas versiones traducen “profecía”, como la RVR60, y otras “mensaje”, en la DHH. Por lo tanto, este primer versículo describe el contenido del libro, no dejan duda acerca del propósito de Dios al emitir aquel mensaje. Los lectores originales leyeron: “Carga de Jehová contra Israel.”, expresiones “cargadas” de significado. La palabra “carga”, transmite la idea de que el mensaje enviado por Jehová “contiene” aspectos que van a impactar fuertemente al receptor, a Israel; como cuando se carga un arma para ser accionada.

Con ocho preguntas se revela la pésima condición en la que se halla el pueblo de Israel; no provienen de personas interesadas en conocer  sobre Dios, su voluntad y sus propósitos. Son más bien respuestas irrespetuosas a preguntas formuladas a ellos por “Jehová de los Ejércitos”, para hacerles reflexionar sobre su condición y llamarles al cambio.

Malaquías las menciona, y él mismo da las respuestas de Dios:

  • ¿En qué nos amaste?, 1:2, ante la afirmación “Yo os he amado”
  • ¿En qué hemos menospreciado tu nombre?, 1:6, luego del reclamo “menospreciáis mi nombre”
  • ¿En qué te hemos deshonrado?, 1:7, para justificarse ante: “Ofrecéis sobre mi altar pan inmundo”
  • ¿Por qué?, 2:14, por la advertencia no aceptaré con gusto “ofrenda de vuestras manos”
  • ¿En qué le hemos cansado?, 2:17, reacción ante “Habéis hecho cansar a Jehová”
  • ¿En qué hemos de volvernos?.  3:7,  ante el llamado “Volveos a mi”
  • ¿En qué te hemos robado?, 3:8, para responder a “Ustedes me han robado”
  • ¿Qué hemos hablado contra ti?,  3:13, ante la afirmación “Vuestras palabras contra mi han sido violentas”

Cada una de estas preguntas está precedida por la expresión “dijisteis”. Estas palabras aparecen cuatro veces más en los capítulos 1:7,12, 13; 3:14.

Malaquías comienza su carga con la alarmante declaración del Señor: “yo amé a Jacob, y aborrecí a Esaú” (1:2b–3a). El verbo hebreo traducido “amar” significa una relación positiva con todas las decisiones, acciones, actitudes, pensamientos, respuestas, y con los sentimientos que caracterizan tal relación. La palabra hebrea “aborrecer” indica carencia de relación.

Cuando Malaquías acusa a los sacerdotes de despreciar al Señor, se refiere a que ellos no cumplen sus deberes conforme a la ley. Malaquías describe los pecados de Judá: traición contra sus hermanos, disolución de la vida matrimonial. y una religión insincera. Después de una predicción acerca de Juan el Bautista, la lista de pecados concluye con la acusación de Malaquías de que el pueblo robaba a Dios en lo tocante a los diezmos y las ofrendas.

He aquí el Cordero de Dios!» (Jn 1, 36) – Escritura_Sagrada
El animal debería ser sin defectos, lev 5:15; más los sacerdotes incumplían esta norma, 1:8.

Después que el profeta declaró juicio sobre el pecado, pasa a hablar del juicio final en el Día del Señor, y concluye su libro con la predicción de que Elías vendrá antes de tal día, en alusión a la segunda venida de Cristo. En un tiempo cuando la vida familiar se ha erosionado drásticamente y las responsabilidades son tomadas a la ligera, el mensaje del profeta Malaquías debe ser proclamado con fuerza y autoridad.

Los dieciséis profetas escritores llamaron a sus generaciones a arrepentirse, a cambiar sus caminos, a volver al Señor en humildad y fe (Is 1:16–20; Jer 3:12–14; Ez 18:30–32; Dn 4:27; Os 14:1–2; Jl 2:12–13; Am 5:4; Abd 1:17; Jon 3:4–5; Mi 7:7; Nah 1:7; Hab 2:4; Sof 2:3; Hag 1:5, 7; Zac 1:3; Mal 3:16–18). Malaquías fue la última voz de Dios, hasta que Juan el Bautista rompió el silencio 400 años después con el llamado, Arrepentíos, “porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mt 3:2).

Por medio de Malaquías el Señor vuelve a mencionar su pacto con su pueblo (2:4, 5, 8, 10; 3:1). Mientras Dios permanece fiel a sus promesas, Israel se hunde más y más en la complacencia y el pecado, dudando del amor de Dios (1:2), deshonrando su nombre (1:6), siendo infieles a Él (2:13), degradando sus normas santas (2:17), defraudando sus recursos (3:8) y despreciando su gracia (3:13).

Sólo un Dios que ama incondicionalmente puede restaurar a tal clase de gente (3:6) a una posición de favor con El. Esta promesa con la que el Antiguo Testamento concluye, aún proporciona esperanza a todo el que se arrepiente de sus pecados y acude al Señor por medio de la fe (Hch 3:19; Ap 2:5, 16).

 Referencias Proféticas.

Malaquías 3:1-6 es una profecía concerniente a Juan el Bautista. Él era el mensajero del Señor, enviado para preparar el camino para el Mesías (Mateo 11:10), Jesucristo. Juan predicó el arrepentimiento y bautizó en el nombre del Señor, preparando así el camino para la primera venida de Jesucristo. Pero el Mensajero que “vendrá súbitamente a su templo” es Cristo Mismo en Su segunda venida, cuando venga en gran gloria y poder (Mateo 24). En aquel tiempo Él “limpiará a los hijos de Levi” (v.3), significando que aquellos que ejemplificaban la Ley Mosaica, necesitaban ellos mismos ser purificados del pecado a través de la sangre del Salvador. Solo entonces estarían en condición de ofrecer “una ofrenda de justicia” porque sería la justicia de Cristo imputada a ellos a través de la fe (2 Corintios 5:21).

Importancia en la Biblia.

La profecía de Malaquías se caracteriza por la manera vívida en que expresa el amor y el poder de Dios. Israel necesitaba que se le recordaran estas verdades en momentos como aquellos en que la duda generalizada había causado desánimo en cuanto a la expectativa de la llegada del Mesías.

Carácter de Dios en Malaquías.

  • Dios es amoroso: 1;2, 3

Cristo en Malaquías.

Las últimas palabras proféticas del AT siguen revelando la esperanza en la venida de Cristo, el Mesías. Malaquías habla de dos mensajeros: el mensajero que precederá a Cristo, a quien el NT identifica como Juan el Bautista (Mt 3:3; 11:10, 14; 17:12; Mr 1:2; Lc 1:17; 7:26, 27; Jn 1:23) y Cristo, «ángel del pacto» (3:1). El libro de Malaquías cierra al Antiguo Testamento y marca el inicio de cuatrocientos años de silencio profético. Pero Malaquías deja a los lectores con una proclamación impactante «He aquí viene» (3:1) 

Estructura de Malaquías.

EL AMOR DE JEHOVÁ POR JACOB

  • 1:1  Profecía contra Israel por Malaquías
  • 1:2  Yo he amado dice Jehová

CARGA CONTRA LOS SACERDOTES

  • 1:6  El hijo honra al padre
  • 2:1  Sacerdotes para vosotros este mandamiento

CARGA CONTRA ISRAEL

  • 2:10  ¿No tenemos un mismo padre?        
  • 2:13  Haréis cubrir altar de lagrimas
  • 2:17  Habéis hecho cansar a Jehová        
  • MI MENSAJERO
  • 3:1  Envío mi mensajero
  • 3:5  Vendrá a vosotros para juicio

PROBANDO A DIOS

  • 3:6  Porque yo Jehová no cambio   
  • 3:10 Probadme en esto
  • 3:13  Palabras violentas contra Jehová
  • 3:16  Temían Jehová hablaron a compañeros   

EL DÍA DE JEHOVÁ

  • 4:1  Día ardiente como horno
  • 4:4  Acordaos de  la ley de Moisés
  • 4:5  Envío al profeta Elías

Fuente:

ABDÍAS

El libro es nombrado de acuerdo al profeta que recibió la visión (1:1). Abdías quiere decir «siervo de Jehová» y ocurre veinte veces en el AT, refiriéndose por lo menos a veinte individuos más del AT. Abdías es el libro más corto en el AT y no es citado en el NT.

Abdías - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Abdías
  • ¿Cuándo fue escrito? 586 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Judá
  • ¿Dónde fue escrito? Jerusalén

Autor y fecha.

Nada se conoce con seguridad acerca del autor. Otras referencias del AT a hombres con este nombre no parecen referirse a este profeta. Sus menciones frecuentes de Jerusalén, Judá y Sión sugieren que pertenecía  al reino del sur (10-12. 17, 21). Abdías fue probablemente un contemporáneo de Elías y Eliseo.

La fecha de escritura es igualmente difícil de determinar, aunque se sabe que está ligada al ataque edomita contra Jerusalén descrito en los vers., 10-14. Al parecer Abdías escribió poco después del ataque. Hubo cuatro invasiones significativas de Jerusalén en la historia del AT:

  • Por Sisac, rey de Egipto, 925 a.C. durante el reinado de Roboam (1 R 14:25, 26; 2 Cr 12).
  • Por los filisteos y árabes entre el 848-841 a.C. durante el reinado de Joram de Judá (2 Cr 21:8-20).
  • Por Joás, rey de Israel, 790 a.C. (2 R 14; 2 Cr 25.
  • Por Nabucodonosor, rey de Babilonia, en la caída de Jerusalén en 586 a.C.

De estas cuatro, sólo la segunda y la cuarta probablemente encajan con la información histórica. La segunda es preferible, debido a que la descripción de Abdías no indica la destrucción total de la ciudad, la cual se llevó a cabo bajo el ataque de Nabucodonosor.

Contexto Histórico de Abdías. 

Los edomitas tienen su origen en Esaú, el primogénito (gemelo) de Isaac y Rebeca (Gn 25:24-26),  quien luchó con Jacob aún mientras estaban en el vientre (Gn 25:22). El nombre de Esaú quiere decir «velludo», porque él era «todo velludo como una pelliza» (Gn 25:25). Él también es llamado Edom, lo cual quiere decir «rojo», debido a la venta de su primogenitura a cambio de algo de «guiso rojo» (Gn 25:30). Él mostró un menosprecio por las promesas de pacto al casarse con dos mujeres cananeas (Gn 26:34) y más adelante con la hija de Ismael (Gn 28:9). Le encantaba estar afuera y después que la bendición de su padre le fue robada por Jacob, fue destinado a permanecer siendo un hombre de los espacios abiertos (Gn 25:27; 27:38-40).

Esaú se estableció en una región que en su mayor parte estaba constituida por montañas escabrosas al S del Mar Muerto (Gn 33:16; 36:8, 9; Dt 2:4, 5) llamada Edom (gr: «Idumea»), el área de 64 Km de ancho la cual se extiende aproximadamente 160 km al S del Golfo de Akaba. La legendaria Carretera del rey, una ruta de caravana esencial uniendo a África del Norte con Europa y Asia, pasa a lo largo de la meseta oriental (Nm 20:17).

La lucha y nacimiento de Jacob y Esaú (Gn 25) forman el contexto definitivo de la profecía de Génesis 25:23: «Dos naciones hay en tu seno». Sus descendientes respectivos, Israel y Edom, fueron enemigos perpetuos. Cuando Israel salió de Egipto, Edom negó a su hermano Jacob el paso por en medio de su tierra, localizada al S del Mar Muerto (Nm 20:14-21). No obstante, Israel fue instruido por Dios a ser amable con Edom (Dt 23:7, 8). Abdías, habiendo recibido una visión de Dios, fue enviado a describir sus crímenes y a pronunciar destrucción total sobre Edom por su trato hacia Israel.

Los edomitas se opusieron a Saúl (1043-1011 a.C.) y fueron sujetos bajo David (1011-971 a.C.) y Salomón (971-931 a.C.). Pelearon en contra de Josafat (873-848 a.C.) y exitosamente se rebelaron en contra de Joram (853-841 a.C.). Fueron conquistados una vez más por Judá bajo Amasías (796-767 a.C.), pero volvieron a ganar su libertad durante el reinado de Acaz (735-715 a.C.). Más tarde Edom fue controlado por Asiria y Babilonia; en el quinto siglo a.C. los edomitas fueron forzados por los nabateos a dejar su territorio. Se mudaron a la zona de Palestina del sur y llegaron a ser conocidos como los edomitas. Herodes el Grande, un edomita, se convirtió en rey de Judea bajo Roma en el 37 a.C. En un sentido, la enemistad entre Esaú y Jacob continuó en el intento de Herodes por asesinar a Jesús. Los edomitas participaron en la rebelión de Jerusalén en contra de Roma y fueron derrotados junto con los judíos por Tito en el 70 d.C. De manera irónica, los edomitas aplaudieron la destrucción de Jerusalén en el 586 a.C. (Sal 137:7) pero murieron tratando de defenderla en el 70 d.C. Después de ese entonces ya no se volvió a oír de ellos. Tal como Abdías predijo, ellos serían cortados «para siempre» (v. 10); y «ni aun resto quedará de la casa de Esaú» (v. 18).  

Bosquejo del libro.

  • Profecía contra Edom, 1-9
  • El pecado de Esaú contra Jacob, 10-14
  • El día de Jehová, 15-18
  • La casa de Jacob poseerá el territorio de Edom, 19-21

Contenido.

El profeta Abdías escribió el libro más corto del Antiguo Testamento. Su nombre en hebreo significa “Siervo del Señor” y era común en tiempos antiguo (1:1s). Tal vez él fue uno de los maestros mencionados en 2 Cr 17:7. El tema del libro de Abdías es la destrucción de la nación de Edom, que eran descendientes de Esaú, hijo de Isaac y Rebeca (Gn 25:24–26).

Arqueólogos confirman la existencia del reino bíblico de los edomitas  (FOTOS) - RT
Ruinas de Petra una ciudad edomita, en Jordania.

El motivo para escribir este libro fue una invasión de Jerusalén. Durante la historia de Judá hubo cuatro invasiones. El contexto de Abdías se desarrolló en la época de la invasión filistea y la de las tribus de Arabia en el año 845 a.C. (Am 1:6–8), durante el reinado de Joram (853–841 a.C.). En este tiempo Edom se rebeló contra Judá (2 Cr 21:8, 16, 17). Basado en estos sucesos, la obra de Abdías pudo haber sido el primer escrito profético.

Durante la larga historia de Judá y Edom hubo muchos conflictos entre ellos. La razón de esto, mucho antes que fueran naciones, fue la rivalidad entre Jacob, el antepasado de Judá y Esaú, el antepasado de Edom (Gn 25:23–26; 27:41). Después del Éxodo de Egipto, Edom rehusó permitirle a Moisés que pasara por su territorio (Nm 20:14–21).

El Libro de Abdías enfatiza la verdad del pacto de Dios con Abraham y sus descendientes en que al que te maldiga, maldeciré (Gn 12:3a). La gente de Edom rechazó la bendición mesiánica que venía por Abraham y en su lugar experimentó la maldición debido al trato cruel que les dieron a los israelitas. Es interesante notar cómo se cumple este mensaje contra Edom. Durante el período entre los dos testamentos, los nabateos desplazaron a Edom. Por algún tiempo, Edom se llamó Idumea (Mr 3:7–8); fue conquistado por la dinastía hasmoneana. Un personaje prominente de los idumeos fue el Herodes que gobernó durante la vida de Jesús y los apóstoles. Edom desapareció de la historia después del año 70 d.C.

Referencias Proféticas.

El verso 21 del Libro de Abdías, contiene una referencia profética de Cristo y Su Iglesia. “Y subirán salvadores al monte de Sion para juzgar al monte de Esaú; y el reino será de Jehová.” Estos “salvadores” (también llamados “libertadores” en muchas versiones) son los apóstoles de Cristo, ministros de la Palabra, y especialmente los predicadores del Evangelio en estos últimos días. Ellos son llamados “salvadores,” no porque ellos obtengan nuestra salvación, sino porque ellos predican la salvación a través del Evangelio de Cristo y nos muestran el camino para obtener esa salvación. Ellos, y la Palabra predicada por ellos, son los medios por los que “las buenas nuevas” de salvación son llevadas a todos los hombres. Mientras que Cristo es el Único Salvador, quien vino para comprar esa salvación y siendo Él el autor de ella; la presencia de los salvadores y liberadores del Evangelio será más y más evidente mientras más se acerca el final de los tiempos.

Carácter de Dios en Abdías.

  • Dios juzga: 1-16
  • Dios restaura: vv. 17-21

Cristo en Abdías

En Abdías Cristo actúa como Juez de los enemigos de Israel (vv. 15, 16) y Salvador de su nación escogida (vv. 17-20). El triunfo final de Israel llega solo a través de Cristo.

Estructura de Abdías.

HUMILLACIÓN DE EDOM

  • Visión de Abdías         
  • 5  Si ladrones vinieran a ti

EXHALTACIÓN DE ISRAEL

  • 15  Cercano el día de Jehová        

Fuente.

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