1 CORINTIOS

La carta es nombrada por la ciudad de Corinto, en donde la iglesia a la que fue escrita estaba localizada. Con la excepción de las epístolas personales dirigidas a Timoteo, Tito y Filemón, todas las cartas de Pablo llevan el nombre de la ciudad en donde existía la iglesia a la que se estaba dirigiendo.

1 Corintios - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pablo
  • ¿Cuándo fue escrito? 55 d. C.
  • ¿A quién fue escrito? A la Iglesia en Corinto
  • ¿Dónde fue escrito? En Éfeso

Autor y fecha.

Como se indica en el primer versículo, la epístola fue escrita por el apóstol Pablo, cuyo papel como autor no puede ser seriamente cuestionado. La realidad de que es una carta de Pablo ha sido universalmente aceptada por la iglesia desde el primer siglo, cuando Primera Corintios fue escrita. Internamente, el apóstol afirma haber escrito la epístola (1:1, 13; 3:4-6; 4:15; 16:21). Externamente, esta correspondencia ha sido reconocida como genuina desde el 95 d.C. por Clemente de Roma, quien estaba escribiendo a la iglesia corintia. Otros líderes cristianos de los primeros años de la iglesia que certificaron a Pablo como autor incluyen a Ignacio (110 d.C.), Policarpo (135 d.C.), y Tertuliano (200 d.C.).

Es muy probable que esta epístola haya sido escrita en la primera mitad de 55 d.C. desde Éfeso (16:8, 9, 19) mientras Pablo estaba en su tercer viaje misionero. El apóstol tenía la meta de permanecer en Éfeso para completar su estancia de tres años (Hch 20:31) hasta Pentecostés (mayo/junio) 55 d.C. (16:8). Después él esperaba estar en Corinto (55-56 d.C.) para el invierno (16:6; Hch 20:2). Su partida a Corinto era esperada aún mientras escribía (4:19; 11:34; 16:8).      

Contexto Histórico de 1 Corintios. 

La ciudad de Corinto estaba localizada en la parte sur de Grecia, en lo que era la provincia romana de Acaya, 72 km al O de Atenas. Esta parte baja, el Peloponeso, está conectada al resto de Grecia por un istmo de 6.4 km de ancho. Corinto está cerca de la mitad del istmo y está situada en una meseta alta.

Corinto prosperó como una de las principales ciudades de comercio, no solo para la mayoría de Grecia, sino para gran parte del área del Mediterráneo, incluyendo el Norte de África, Italia, y Asia Menor. Un canal que cruzaba el istmo fue iniciado por el emperador Nerón durante el primer siglo d.C., pero no fue terminado sino hasta finales del siglo diecinueve. 

Los Juegos del Istmo, uno de los eventos deportivos más importantes de ese día (el otro era los Juegos Olímpicos), eran llevados a cabo en Corinto, causando más tráfico de personas. Aún por los estándares paganos de su propia cultura, Corinto se volvió tan moralmente corrupta que su nombre mismo se volvió sinónimo de desenfreno y depravación moral. «Corintianizar» llegó a representar inmoralidad descarriada y embriaguez desenfrenada

Al igual que la mayoría de las ciudades griegas antiguas, Corinto tenía una acrópolis («una ciudad alta»), el edificio más prominente en la acrópolis era un templo a Afrodita, la diosa griega del amor. Unas mil sacerdotisas, prostitutas «religiosas», vivían y trabajaban ahí, y bajaban a la ciudad en la tarde para ofrecer sus servicios a los hombres de la ciudad y visitantes.        

La iglesia en Corinto fue fundada por Pablo en su segundo viaje misionero (Hch 18:1). Como siempre, su ministerio comenzó en la sinagoga, en donde era asistido por dos creyentes judíos, Priscila y Aquila, con quien vivió durante un tiempo y quienes eran compañeros de oficio. Cuando la mayoría de los judíos resistieron el evangelio, él dejó la sinagoga, pero no antes de que Crispo, el líder de la sinagoga, su familia, y muchos otros corintios se convirtieran (Hch 18:5-8).

Incapaz de romper totalmente con la cultura de la cual venía, la iglesia en Corintio estaba dividida, mostrando su carnalidad e inmadurez. Después de que Apolos había ministrado en la iglesia por algún tiempo, algunos de sus seguidores establecieron un grupo y tenía poco que ver con el resto de la iglesia. Otro grupo que se había desarrollado era leal a Pablo, otro decía ser especialmente leal a Pedro (Cefas), y aún otro a Cristo únicamente (1:10-13: 3:1-9).

El problema más serio de la iglesia era la mundanalidad, una falta de disposición a divorciarse de la de cultura pagana e inmoral que los rodeaba. Pablo escribió para corregir esto, como también para mandar a los cristianos fieles  no solo a romper la comunión con los miembros desobedientes y no arrepentidos, sino a sacar a esos miembros de la iglesia (5:9-13).

Bosquejo de la Carta.

  • Saludo y acción de gracias, 1:1-9
  • Problemas en la Iglesia, 1:10-6:20
  • Respuestas a interrogantes, 7:1-14:40
  • La resurrección, 15:1-58
  • Conclusión, 16:1-24

Contenido.

La primera carta a los Corintios sirve como un eterno modelo para tratar problemas comunes que las iglesias confrontan, especialmente las nuevas, en contextos multiculturales.

Después de un informe por los de Cloé (1:11) y de una carta que recibió de Corinto, quizás en respuesta a una suya (5:9; 7:1), Pablo fue movido por el Espíritu Santo a escribirles en el año 55 d.C., aparentemente por segunda ocasión (5:9).

Luego de saludarles (1:1–3) y de una oración de acción de gracias (1:4–9), Pablo comienza de inmediato a enseñar acerca de la conducta que necesitaba ser corregida. En vista de serias divisiones en la iglesia, Pablo enfatiza la necesidad de la unidad (1:10–3:23) y los medios para lograrla (4:1–21).

Un caso de incesto entre ellos, que no se había corregido, se trata en el capítulo 5. El hecho de que los creyentes se llevaban unos a otros a la corte, es reprendido (6:1–8). En la cima del acrópolis de Corinto estaba el templo de Afrodita, diosa del amor. Las sacerdotisas (rameras del templo) laboraban durante el día en el templo y por las noches se paseaban por las calles de la ciudad en busca de clientes. El uso de sus servicios por hombres cristianos se condena en 6:9–20.

Afrodita | DESDE OTRA PERSPECTIVA
Ruinas del templo de Afrodita.

Comenzando con el capítulo 7, Pablo cambia de la corrección de conducta a considerar otros asuntos: Contesta varias preguntas acerca del matrimonio (7:1–40); enseña sobre el uso apropiado de la libertad cristiana (8:1–11:1) al discutir si los cristianos debieran comer alimento previamente sacrificado a ídolos, asunto que preocupaba a los corintios (8:1–13). Ilustra su enseñanza con su propio ejemplo (9:1–27) y la experiencia de Israel en el A. T. (10:1–11:1).

Pablo describe la adoración que honra al Señor (11:2–14:40) contestando las preguntas acerca de la apariencia apropiada de los participantes (11:2–16), abusos en la comunión (11:17–24) y el uso apropiado de los dones espirituales (12:1–14:40).

Concluye sus respuestas a las preguntas instruyendo sobre la resurrección (15:1–58), la ofrenda para los creyentes en Jerusalén que estaban necesitados (16:1–4) y sus planes de viajes misioneros (16:5–9).

El apóstol hace un reconocimiento especial a siete colaboradores suyos que menciona por nombre (16:10–18), seguido por los saludos finales de su propia mano (16:19–24). Aunque esta carta contiene unas duras palabras de reproche, las líneas finales son un recordatorio de la gracia del Señor Jesús y del amor personal de Pablo por sus lectores.

Importancia de 1 Corintios en la Biblia.

En el capítulo 10 del libro de 1 Corintios, Pablo utiliza la historia de los israelitas en el desierto, para ilustrar a los creyentes de Corinto la locura del abuso de la libertad y el peligro del exceso de confianza. Pablo les había advertido a los corintios acerca de su falta de autodisciplina (1 Corintios 9:24-27). Él prosigue describiendo a los israelitas quienes, a pesar de ver los milagros y el cuidado de Dios por ellos –la división del Mar Rojo, la milagrosa provisión del maná del cielo y el agua de una roca – ellos malentendieron su libertad, se rebelaron contra Dios, y cayeron en la inmoralidad y la idolatría. Pablo exhorta a la iglesia a considerar el ejemplo de los israelitas y evitar la lujuria y la inmoralidad sexual (vv.6-8) y a poner a Cristo a prueba y quejarse (vv.9-10).Ver Números 11:4, 34, 25:1-9; Éxodo 16:2, 17:2, 7.

Carácter de Dios en 1 Corintios

  • Dios es fiel: 1:9; 10:13
  • Dios es glorioso: 11:7
  • Dios es santo: 6:9-10
  • Dios es poderoso: 1:18, 24; 2:5; 3:6-8; 6:14
  • Dios es uno: 8:4, 6
  • Dios es sabio: 1:24; 2:7
  • Dios se aíra: 10:22

Cristo en 1 Corintios.

    La carta de Pablo a los corintios ayudaba a los creyentes a madurar en su entendimiento de Cristo y corregía algunas de las falsas enseñanzas que florecían. Pablo destacó lo real de la muerte y la resurrección de Cristo ante quienes habían empezado a negar la resurrección de los muertos (15:12-28). La santificación por medio de Cristo también se muestra como proceso continuo por el cual los creyentes buscan vivir día a día agradando a Dios (1:2, 30).

Estructura de la Carta.

Título: 1 Corintios: “Lo más importante es el amor”

Versículo Clave: 14:1 “Seguid el amor y procurad los dones espirituales pero sobre todo que profeticéis”

SABIDURÍA Y SERVICIO

  • 1:1    A los Corintios    
  • 1:2    Sabiduría
  • 3:1    Colaboradores de Dios
  • 4:1    Servidores de Cristo    

LA MORAL

  • 5:1    Fornicación
  • 6:1    Juicio ante los injustos
  • 7:1    El matrimonio     

LA IGLESIA       

  • 8:1    Sacrificio a ídolos        
  • 9:1    Renuncia a derechos
  • 10:1  La idolatría
  • 11:2  La Iglesia                   

DONES EN AMOR

12:1  Dones Espirituales       

  • 13:1  El amor
  • 14:1  Lenguas   

DOCTRINAS Y CONSEJOS

  • 15:1  La resurrección  
  • 16:1  Saludos     

Fuente.

LUCAS

Como los otros tres Evangelios, el título se deriva del nombre del autor, Lucas. De acuerdo con la tradición, Lucas era un gentil. El apóstol Pablo confirma esto, distinguiéndole como quien eran «de la circuncisión» (Col 4:11, 14); por lo tanto, Lucas es el único gentil que escribió un libro de las Escrituras. Él es responsable de una porción significativa del NT, pues también escrito el libro de los Hechos.

El Evangelio de Lucas - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Lucas
  • ¿Cuándo fue escrito? Alrededor del 60 d. C.
  • ¿A quién fue escrito? A Teófilo, un gentil
  • ¿Dónde fue escrito? En Roma

Autor y fecha.

El Evangelio de Lucas y el libro de Hechos claramente fueron escritos por el mismo autor (1:1-4; Hch 1:1). Aunque nunca se identificó a sí mismo por nombres, es claro a partir de su uso de los verbos en primera persona plural («nosotros») en muchas de las secciones de Hechos, que él fue un compañero cercano del apóstol Pablo (Hch 16:10-17; 20:5-15; 21:1-18; 27:1-28:16), y escritor del libro. La tradición más antigua de la iglesia está de acuerdo en atribuir de manera unánime este Evangelio a Lucas.

Lucas y Hechos parecen haber sido escritos alrededor del mismo tiempo. Lucas primero, después Hechos. Combinados, constituyen una obra de dos tomos dirigida a «Teófilo» (1:3; Hch 1:1; dando una historia general del establecimiento del cristianismo, desde el nacimiento de Cristo hasta el encarcelamiento de Pablo bajo arresto en una casa en Roma (Hch 28:30-31). 

El libro de Hechos termina con Pablo aún en Roma, lo cual lleva a concluir que Lucas escribió estos libros desde Roma, durante el encarcelamiento de Pablo allí (alrededor del 60-62 d.C.). Lucas registra la profecía de Jesús de la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C. (19:42-44; 21:20-24) pero no hace mención del cumplimiento de esta profecía, sea aquí o en Hechos.

Hechos no menciona la gran persecución que comenzó bajo Nerón en el 64 d.C. Además, muchos eruditos establecen la fecha del martirio de Jacobo en el 62 d.C. y si eso fue antes de que Lucas terminara su historia, él ciertamente lo habría mencionado; entonces, la fecha más probable para este Evangelio es el 60 o 61 d.C.   

Contexto Histórico de Lucas.

Lucas dedicó sus obras al «excelentísimo Teófilo» («amante de Dios», 1:3; Hch 1:1). Esta designación, que puede ser un apodo o un seudónimo, es acompañada por la expresión formal «excelentísimo»; lo que posiblemente quiere decir que «Teófilo» fue un dignatario romano bien conocido, quizás uno de aquellos que se había vuelto a Cristo en la «casa de César» (Fil 4:22).

Lucas expresó de manera clara que su conocimiento de los acontecimientos registrados en su Evangelio vinieron de los informes que obtuvo de aquellos que fueron testigos oculares (1:1, 2), destacando así que él mismo no fue un testigo ocular. Se comprende a partir de su prólogo, que su intención era dar un relato ordenado de los acontecimientos de la vida de Jesús, pero esto no quiere decir que siempre siguió un orden estrictamente cronológico en toda situación (p. ej. 3:20).

Bosquejo de Lucas.

  • Preparación para el ministerio, 1:1-4:13
  • Ministerio en Galilea, 4:14-9:50
  • Ministerio en Judea y Perea, 9:51-19:44
  • Clímax del Ministerio, 19:45-24:53

Contenido.

De los Evangelios, éste es el más cercano a una biografía de Jesús. Lucas era médico (Col. 4:14) con un interés especial en cuestiones de su profesión (1:41; 4:38–40; 5:15–25; 6:17–19; 7:11–15; 8:43–47, 49–56; 9:2, 6, 11; 13:11–13; 14:2–4; 17:12–14; 22:50–51). Fue un colaborador de Pablo (Flm 24) y estaba con el apóstol antes de su martirio (2 Ti 4:11). Al medirse el material por páginas, él escribió más del Nuevo Testamento que cualquier otro escritor.

Lucas proporciona abundantes enseñanzas doctrinales. Es el primer escritor del Nuevo Testamento que introduce el tema de la redención (1:68; 2:38; 21:28; 24:21). Presenta a Jesús como el Mesías (Zac 6:12), un verdadero Pariente Redentor para la humanidad, que cumple la ley de la redención de Lv 25:23–55, donde la idea de “redimir” ocurre 15 veces. También ilustra la justificación por la fe (7:36–50; 15:11–32; 18:9–14; 19:1–10).

La oración se enfatiza (11:1–13; 18:1–8, 10–13; 21:36) y la alabanza predomina en su Evangelio; le da a la iglesia grandes himnos tal como el Magníficat (1:46–55), Benedictus (1:68–79) y Gloria a Dios (2:14). Lucas presenta el más amplio relato del desarrollo humano de Jesús (2:1–4:13) y las mujeres y los niños son mencionados con respeto (2:19, 36–38; 7:12–15; 8:41–42; 10:38–42; 13:11–13; 18:15).

Después de su clásico prefacio (1:1–4), Lucas dedica una sección larga a Juan el Bautista, el antecesor del Redentor (1:5–80). Luego viene la preparación del Redentor: su nacimiento, bautismo, genealogía y tentación (2:1–4:13).

La navidad no deja de lado la dificultad ni el sufrimiento
El Mesías tuvo como cuna un pesebre.

La presentación del Redentor comienza con su ministerio público en Galilea cuando Jesús inicia su labor (4:14–44), llama a sus discípulos (5:1–6:16) y concluye ministrando en el norte del país (6:17–9:50). Lucas continúa presentando a Jesús camino a Jerusalén (9:51–19:28). Dentro de esta parte del viaje, se registran veintisiete parábolas dichas por Jesús, de las que diecisiete son exclusivas en este Evangelio.

El pago del Redentor se menciona enseguida (19:29–23:56) al pagar el Redentor el precio (Lv 25:25) para volver a comprar a las personas perdidas, esclavizadas por el pecado y Satanás. Lucas concluye con las pruebas del Redentor en sus apariciones y ascensión (24:1–53; cp. Hch 1:3).

Este Evangelio comienza y finaliza con gozo (1:14; 24:52) y la alegría aparece a través del libro (1:44, 47, 58; 2:10; 6:23; 8:13; 10:17, 20–21; 13:17; 15:5–7, 9–10, 32; 19:37; 24:41). Es una fuente constante de alegría a todo el que escucha por primera vez, o a quien se le recuerda, de la gracia de Dios por medio del Mesías, el Redentor, quien logró la salvación para todos los que confían en la sangre que El derramó y así reciben la vida eterna.

Importancia en la Biblia.

Lucas presenta a Cristo como el Hijo del Hombre (19.10), es decir, el Mesías de Dios, y el Hombre ideal que vino a identificarse con la humanidad, y a ser Salvador de ella (2.32; 3.6). Se traza la experiencia de Jesús a través de toda una vida normal, desde su genealogía, la cual Lucas remonta hasta Adán (3.23–28), su nacimiento (2.1–20), infancia (2.21–39) y niñez (2.40–52) hasta su madurez. Jesús participa plenamente de la vida humana.

Es Salvador de toda clase de personas: judíos, samaritanos (9.52–56; 10.30–37; 17.11–19) y quienes tenían otras religiones (2.32; 3.6, 8; 4.25–27; 7.9); hombres y mujeres; publicanos (3.12; 5.27–32; 7.37–50; 19.2–10), y fariseos (7.36; 11.37; 14.1); ricos (19.2; 23.50), y pobres (1.53; 2.7; 6.20; 7.22). Es a la vez Salvador universal e individual.

Lucas da prominencia a la oración. Relata nueve oraciones de Jesús, de las cuales solo dos se encuentran en los otros Evangelios. Dos de sus parábolas particulares tratan de la oración (11.1–13; 18.1–8). Solo Lucas nos informa que Jesús intercedió por Pedro (22.31, 32), que exhortó a los discípulos a orar en Getsemaní (22.40), y que oró por sus enemigos (23.34).

El Espíritu Santo es otro tema importante (4.1, 14; 10.21; 11.13; 24.49). La humanidad del Señor se revela en su dependencia del Padre en la oración, y del Espíritu Santo. El gozo y la alabanza ocupan un lugar especial (1.14, 44, 47; 6.21, 23; 10.21; 15.23, 32; 24.52s); solo en Lucas figuran los cuatro himnos: el Magnificat (1.46–55), el Benedictus (1.68–79), el Gloria in Excelsis Deo (2.14) y el Nunc Dimittis (2.29–32).

El Carácter de Dios en Lucas.

  • Dios es accesible: 23:45
  • Dios es santo: 1:49
  • Dios es paciente: 13:6-9
  • Dios es misericordioso: 1:50, 78
  • Dios es potente: 11:20; 12:5
  • Dios cumple sus promesas: 1:38, 45, 54, 55, 69-73
  • Dios provee: 2:1-4; 21:18, 32, 33; 22:35
  • Dios es sabio: 16:15

Cristo en Lucas.

Lucas, que era médico, presenta a Jesús como el Gran Médico (5:31, 32; 15:4-7, 31, 32; 19:10). Lucas examina la interacción de Jesús con cobradores de impuestos, mujeres, niños, gentiles y samaritanos, demostrando así su ministerio particular y único entre los marginados de la sociedad. Lucas también describe a Jesús como Hijo del Hombre, poniendo énfasis en su ofrenda y sacrificio de salvación para el mundo. 

Estructura de Lucas.

PREPARATIVOS

  • 1:1  Teófilo
  • 1:5 Juan    
  • 2:1  El Niño
  • 3:1  Jesús
  • 4:14  Manifestación     

EN GALILEA

  • 5:27  Los Doce
  • 6:20  Enseñanzas
  • 7:18  ¿Será?
  • 8:4  Mas enseñaba
  • 9:1 Conocido
  • 9:18  Más claro

EN JUDEA Y SAMARIA

  • 9:51  Autoridad   
  • 11:1  Enseñando
  • 11:37  Legalismo
  • 12:22  Velando
  • 13:6  El Reino
  • 13:31 Lamento
  • 15:1 Ejemplos
  • 16:18  Leyes
  • 17:5 Los doce
  • 18:9  A Jerusalén

EN JERUSALÉN

  • 19:45 En Jerusalén     
  • 21:1 Tiempos
  • 22:31 Precio
  • 22:47  Crucificadle
  • 24:1 Resucitó

Fuente.

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