Esta epístola se nombra de acuerdo a su destinatario, Tito, quien es mencionado por nombre trece veces en el NT (1:4, 5; Gá 2:1, 3; 2 Ti 4:10; 2 Co 2:13; 7:6, 13, 14; 8:6, 16, 23; 12:18). El título en el NT griego literalmente se lee «A Tito». Junto con 1 y 2 Timoteo, estas cartas a los hijos de Pablo en la fe son tradicionalmente llamadas «las epístolas pastorales».
- ¿Quién escribió la carta? Pablo
- ¿Cuándo fue escrita? 62-64 d. C.
- ¿A quién fue escrita? A Tito
- ¿Dónde fue escrita? En Nicopolis
Autor y fecha.
El hecho de que el apóstol Pablo escribió esta carta (1:1) no es discutido. Tito fue escrita entre el 62-64 d.C., mientras Pablo ministraba a iglesias en Macedonia, entre su primer y segundo encarcelamiento romano, desde Corinto o desde Nicópolis (3:12). Es muy probable, que Tito sirvió con Pablo tanto en el segundo como en el tercer viaje misionero. Tito, al igual que Timoteo (2 Ti 1:2), se había convertido en un discípulo (1:4) y colaborador en el evangelio (2 Co 8:23). La última mención de Tito por parte de Pablo (2 Ti 4:10) reporta que él había ido para ministerio en Dalmacia, la antigua Yugoslavia. La carta probablemente fue entregada por Zenas y Apolos (3:13).
Contexto Histórico de Tito.
Aunque Lucas no menciona a tito por nombre en el libro de los Hechos, parece probable que Tito, un gentil (Gá 2:3), conoció y pudo haber sido llevado a la fe en Cristo por Pablo (1:4), antes o durante el primer viaje misionero. Más tarde, Tito ministró durante un período de tiempo con Pablo en la isla de Creta, y fue dejado allí para continuar y fortalecer la obra (1:5). Después de que Artemas o Tíquico (3:12) llegaran para dirigir el ministerio en ese lugar, Pablo quería que Tito se le uniera en la ciudad de Nicópolis, en la provincia de Acaya en Grecia, y se quedara a lo largo del invierno (3:12).
Debido a su relación con la iglesia en Corinto durante el tercer viaje misionero de Pablo, Tito es mencionado nueve veces en 2 Corintios (2:13; 7:6, 13, 14; 8:6, 16, 23; 12:18), en donde Pablo se refiere a él como a «mi hermano Tito» (2:13) y «mi compañero y colaborador» (8:23). Tito, ya anciano, estaba familiarizado con los judaizantes, falsos maestros en la iglesia, quienes entre otras cosas insistían en que todos los cristianos, gentiles como también judíos, estaban bajo la autoridad de la ley mosaica. Tito había acompañado a Pablo y Bernabé años antes al Concilio de Jerusalén en donde esa herejía fue el tema (Hch 15; Gá 2:1-5).
Creta, una de las islas más grandes en el Mar Mediterráneo, ubicada al Sur del Mar Egeo, había sido brevemente visitada por Pablo en su viaje a Roma (Hch 27:7-9, 12, 13, 21); regresó ahí para ministrarles, y dejó a Tito para continuar la obra, de una manera parecida a como dejó a Timoteo en Éfeso (1 T 1:3), mientras que él iba a Macedonia. Es muy probable que escribió a Tito en respuesta a una carta de Tito, o a un reporte de Creta
Bosquejo de la carta.
- Saludo, 1:1-4
- Ministerio de Tito en Creta, 1:5-16
- Enseñanza sana, 2:1-15
- Buenas obras, 3:1-11
- Conclusión, 3:12-15
Contenido.
“Quédate donde yo te dejé, termina de organizar las cosas y designa líderes en cada ciudad.” No es necesariamente una agradable descripción de trabajo, aun cuando sea en una isla del Mediterráneo. Esta fue la tarea dada por el apóstol Pablo (1:1, 5) al destinatario de esta carta.
¿Qué se sabe acerca de Tito (Gá 2:3)? Fue llevado a Cristo por Pablo (1:4), y se desarrolló como un joven cristiano (Hch 11:25, 26) en Antioquía, Siria. De allí asistió al primer concilio de la iglesia en Jerusalén con Pablo y Bernabé (Hch 15:2). Como un ayudante valioso, viajó con Pablo en algunos de sus viajes misioneros (2 Co 8:23), incluyendo una visita a Creta (1:5). Después de finalizar su misión en Creta donde Pablo lo había dejado, Tito llevó el evangelio a Dalmacia (2 Ti 4:10), parte de la actual Yugoslavia.

No tenemos informes específicos acerca del establecimiento de iglesias en la isla de Creta. Había cretenses en Jerusalén que oyeron predicar a Pedro en el día de Pentecostés (Hch 2:11). Algunos de ellos pudieran haber estado entre los convertidos ese día (Hch 2:41), y llevaron el evangelio a sus ciudades.
La tarea dada a Tito por el apóstol es un gran reto para cualquiera. Tito y todos los lectores futuros son alentados por la certidumbre de que la misma gracia de Dios que trae la salvación, también ayuda a los creyentes a mantenerse firmes en su esperanza en tiempos difíciles (2:11; 3:7). A Tito se le da una tarea en las iglesias (1:5) que incluía designar líderes idóneos (1:6–9) y censurar a los que no lo son (1:10–16). Él estaba familiarizado con varios tipos de maestros de herejías por sus viajes con Pablo, especialmente los judíos que querían que los creyentes gentiles guardaran la ley (2:10, 14).
Tito debía enseñar a los cristianos cómo demostrar su fe en el hogar y en la familia. Recibe instrucciones especialmente para los ancianos (2:2), ancianas (2:3), las jóvenes (2:4), y los jóvenes (2:6–8); así como para los siervos (2:9, 10). La razón de toda esta enseñanza se encuentra en la gracia salvadora de Dios, y en la esperanza del regreso de Cristo (2:11–14).
La responsabilidad final de Tito se relaciona con el testimonio que dará al mundo (3:8). Pablo escribe acerca del contenido del testimonio cristiano, tanto en conducta (3:1–3) como en creencia (3:4–7). Tito debe advertir a los creyentes con respecto a cosas que los alejan de su testimonio (3:9–11).
El aprecio de Pablo por el amor de los obreros cristianos (3:15) se menciona al expresar sus saludos finales (3:12–15). Esta carta sirve como un modelo excelente para todo creyente cuyo interés es ser un testigo fiel en la iglesia, en el hogar y en el mundo. Dios desea que sus hijos den un buen testimonio de su fe en estos tres importantes aspectos.
Importancia en la Biblia.
Una vez más, Pablo encuentra necesario instruir a los líderes de la iglesia para que estuvieran alertas en contra de los judaizantes, aquellos que buscaban añadir las obras al regalo de gracia que produce la salvación. Él le advierte en contra de aquellos que eran engañadores rebeldes, especialmente aquellos que continuaban asegurando que aún era necesaria la circuncisión, la adherencia a los rituales y ceremonias de la Ley Mosaica (Tito 1:10-11). Este es un tema recurrente a través de las epístolas de Pablo, y en el libro de Tito, él va más allá hasta decir que era preciso taparles la boca.
El Carácter de Dios en Tito.
- Dios es bueno: 3.4–6
- Dios es amoroso: 3.4–7
- Dios es misericordioso: 1.18; 3.5
- Dios cumple sus promesas: 1.2
- Dios es verdadero: 1.2
Cristo en Tito.
En la carta de Tito se mantiene con firmeza la deidad de Cristo, “aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (2.13). Pablo se refiere a Dios y a Cristo como Salvador a lo largo del libro, enfatiza tanto en la persona de Cristo como en Dios, y en el plan de salvación (1.3, 4; 2.10, 13; 3.4, 6).
Estructura de la Carta.
EL TRABAJO DE TITO
- 1 A Tito mi verdadero hijo
- 1:5 Establece ancianos
- 1:10 El grupo de la circuncisión
COMO HACERLO
- 2:1 Enseña la sana doctrina
- 2:3 Enseña a las ancianas
- 2:6 Enseña a los jóvenes
- 2:9 Enseña a los esclavos
- 2:11 Gracia trae salvación
- 2:15 Debes de ensañar
BUENAS OBRAS
- 3:1 Sujetarse a las autoridades
- 3:3 Nosotros éramos así
- 3:9 Evita argumentos de la Ley
- 3:12 Ven a mi en Nicopolis
Fuente.
- Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org
- Tito: Adaptado de Indubiblia, www.indubiblia.org
- Notas Personales
- Imágenes: Google