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EL COMIENZO

REENCUADRE

Espacio en la Internet para un acercamiento a la Biblia, la Palabra de Dios, dirigido a quienes incursionan en el maravilloso mundo de la Teología.

Iniciamos la aventura de escribir a través de este blog, con el objeto de proponer un espacio en el que abordemos estudios fundamentados en la Biblia, la Palabra de Dios.

Habiendo tantos sitios que tienen este mismo objeto, ¿Por qué otro mas? Debido a nuestro deseo de proponer una opción objetiva e imparcial, centrada en la Escritura misma, más que en las expectativas de los autores, o de los lectores.

Es que para aproximarse a la Biblia, es necesario tener una mente abierta, un deseo de aprender, y sobre todo acudir al texto sin ideas preconcebidas, para dejar que sea la Sagrada Escritura que marque la pauta, y no nuestras expectativas.

En este sitio iremos considerando en secuencia cada uno de los libros que conforman la Biblia, es decir los sesenta y seis libros que la componen; 39 del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo. La idea es proponer un sencillo panorama de cada uno de ellos, para facilitar la comprensión, y la aplicación de los mismos.

De modo que este es un aporte a quienes incursionen por primera vez en el campo de la Teología; disciplina que trata de la revelación que Dios nos hace a través de disntintos medios, en los que la Sagrada Escritura es uno de ellos; los otros son: la creación, la historia, y el hombre mismo, en su calidad de imagen de Dios.

¿Por qué Reencuadre? Las personas asignamos determinados significados a los sucesos que observamos o a nuestras propias vivencias. Sin embargo esos significados dependen en gran medida de la perspectiva o encuadre desde la que los observamos. Si cambiamos la perspectiva, cambiará también el significado de ese suceso o esa vivencia; y por tanto también cambian nuestras emociones, respuestas y conductas asociadas a él.

Aprendemos lo que significan las cosas a través de la cultura en la que hemos vivido y nuestra educación individual. No percibimos la realidad tal y como es, sino que la filtramos y la configuramos siguiendo nuestros propios mapas.

Con esta idea en mente vamos a considerar la Sagrada Escritura, a partir de lo que Dios nos está hablando a través de ella; no de lo que otros han observado e interpretado. Es que Dios habla a cada individuo en su época, en su momento histórico, en su realidad.

Vamos a utilizar algunas fuentes, para apoyar nuestro trabajo; para ese propósito haremos uso de algunos sitios que son un valioso soporte, por la riqueza del material que contienen.

Esperamos que nuestro aporte sea bien recibido, tanto como provechoso.

APOCALIPSIS

A diferencia de la mayoría de los libros de la Biblia, Apocalipsis contiene su propio título: «La revelación de Jesucristo» (1:1). «Apocalipsis» (gr., apokalupsis) quiere decir «un descubrimiento», «una revelación» o «una apertura». En el NT, esta palabra describe la revelación de la verdad espiritual (Ro 16:25; Gá 1:12; Ef 1:17; 3:3), la revelación de los hijos de Dios (Ro 8:19), la encarnación de Cristo (Lc 2:32), y su gloriosa aparición  en su segunda venida (2Ts 1:7; 1P 1:7). En todos sus usos «revelación» se refiere a algo o alguien, una vez escondido, volviéndose visible.

El libro de Apocalipsis - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Juan
  • ¿Cuándo fue escrito? 90-96 d. C.
  • ¿A quién fue escrito? A siete Iglesias de Asia
  • ¿Dónde fue escrito? En la Isla de Patmos

Autor y fecha.

Cuatro veces, el autor se identifica como Juan (1:1, 4, 9; 22:8). Vive en el exilio, en la isla de Patmos (cerca de Éfeso), a causa de su valiente testimonio acerca de Jesús (1:9). Allí pone por escrito la visión que le fue permitido ver (1:1) para beneficio de siete iglesias en Asia Menor (1:11).

La tradición de la iglesia siempre ha identificado al autor como Juan, el apóstol de Jesucristo, que escribió también el cuarto evangelio y las tres cartas que llevan su nombre. Algunos investigadores modernos ponen en duda esta identificación, basándose para ello en la evidencia interna. Pero precisamente esa evidencia interna apoya que el autor del Apocalipsis es la misma persona que escribió el evangelio y las tres cartas.

Escrito por el anciano discípulo Juan mientras estaba encarcelado en la isla de Patmos alrededor del año 95 d.C., Apocalipsis ha sido una fuente de estímulo e inspiración a los cristianos de todas las generaciones.

Género Literario.

Para comprender el Apocalipsis, el lector debe reconocer que esta es un tipo de literatura distinta, altamente simbólica, que combina elementos del AT con el género apocalíptico, un tipo de literatura que surgió entre los judíos del primer siglo. Aunque sus visiones con frecuencia parecen raras para el lector occidental, el libro provee una serie de pistas para la interpretación. Así, p.ej., las estrellas son ángeles; los candelabros son iglesias (1:20); «la gran prostituta» de 17:1 es «Babilonia», y la Jerusalén celestial es la esposa del Cordero (21:9-10). Los capítulos 2 y 3 son verdaderos «oráculos», un tipo de carta que aparece especialmente en el AT (ej. Jer 29:1-23, 29-32), pero también en fragmentos de cerámica griega. 

Una característica  distintiva de Apocalipsis es el uso frecuente del número siete (se repite 52 veces). Hay siete bienaventuranzas (1:3), siete iglesias (1:4, 11), siete espíritus (1:4), siete candelabros de oro (1:12), siete estrellas (1:16), siete sello (5:1), siete cuernos y siete ojos (5:6), siete trompetas (8:2), siete truenos (10:3), siete señales (12:1, 3; 13:13-14; 15:1; 16:14; 19:20), siete coronas (12:3), siete plagas (15:6), siete copas de oro (15:7), siete colinas (17:9) y siete reyes (17:10). Este número representa simbólicamente la plenitud.  

Contexto Histórico de Apocalipsis.

Apocalipsis comienza con Juan, el último apóstol que sobrevivía y un hombre de edad, en exilio en la pequeña isla estéril de Patmos, localizada en el Mar Egeo al suroeste de Éfeso. Las autoridades romanas lo habían expulsado ahí debido a su predicación fiel del evangelio (1:9). Mientras estaba en Patmos, Juan recibió una serie de visiones que establecieron la historia futura del mundo.

Cuando fue arrestado, Juan estaba en Éfeso, ministrando a la iglesia y en las ciudades circunvecinas. Buscando fortalecer aquellas congregaciones, él ya no podía ministrar a ellas en persona, y siguiendo el mandato divino (1:11), Juan dirigió Apocalipsis a ellas (1:4).

Las iglesia habían comenzado a sentir los efectos de la persecución; por lo menos un hombre, probablemente un pastor, ya había sido martirizado (2:13); y Juan mismo había sido exiliado. Pero la tormenta de la persecución estaba a punto de irrumpir en furia total sobre las siete iglesias tan queridas para el corazón del apóstol (2:10). A esas iglesias, Apocalipsis proveyó un mensaje de esperanza: Dios está en control soberano de todos los acontecimientos de la historia humana y aunque frecuentemente el mal parece haber inundado todo y los hombres impíos todopoderosos, su condenación definitiva es cierta. Cristo vendrá en gloria para juzgar y gobernar.  

Bosquejo del Libro.

  • Introducción, las cosas que has visto, 1:1-20
  • Cartas a las siete Iglesias, las cosas que son, 2:1-3:20
  • Visión del fin de los tiempos, las cosas que han de ser después de éstas, 4:1-22:5
  • Conclusión, 22:6-21

Contenido.

Al leer las primeras palabras de Apocalipsis (tres palabras, en el texto griego) se nota que se introduce el último libro de la Biblia. Es la revelación de Jesucristo, la revelación final de los propósitos redentores de Dios (1:1–3; 22:6–7). Apocalipsis es un libro de profecías (1:3; 10:11; 22:7, 10, 18–19). Según el testimonio del ángel, su autor fue contado entre los profetas (22:9). Su tema y mensaje anticipan la segunda venida de Jesucristo (1:7; 3:11; 16:15; 19:7; 22:7, 12, 20).

La bestia de siete cabezas y diez cuernos | Por qué seguir a Jesus. com
«…vi subir del una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos» 13:1.

El apóstol Juan vivía en Efeso cuando fue hecho prisionero por las autoridades romanas y lo desterraron a Patmos, donde él escribió este libro (1:9). Era un tiempo de intensa persecución contra los cristianos. Antipas ya había sido martirizado por su fe (2:13) y se esperaba que el sufrimiento creciera en severidad (2:10; 3:10). Domiciano (81–96 d.C.) fue el primer emperador romano que demandó la adoración de sus súbditos mientras vivía. Como en el tiempo de Daniel, los que adoraban a Dios rehusaron ceder a sus demandas (Dn 3:4–7, 12).

Fue “El día del Señor” (1:10) del año 95 o 96 d.C. cuando el apóstol Juan recibió las visiones contenidas en este libro (1:10; 4:2; 17:3; 21:10). Este libro se escribió como respuesta a la orden directa del Señor (1:10–11, 19), quizás después de que unos mensajeros (ángeles, 2–3) de varias iglesias en Asia Menor habían visitado al apóstol. Lo que Juan escribió debía ser enviado a las siete iglesias, comenzando con Efeso y continuando en círculo hasta llegar a Laodicea (1:4, 10–11; 2:1, 8, 12, 18; 3:1, 7, 14). El documento incluye una promesa de bendición para todo el que lea y oiga sus palabras (1:3), lo cual sugiere que la carta eventualmente iría a una audiencia más amplia.

Algunos intérpretes creen que Apocalipsis es un libro de estímulo general para los cristianos de todos los tiempos, pero que no tiene significación histórica ni profética. Otros creen que estos eventos se cumplieron en la lucha de las iglesias con la opresión romana durante la vida de Juan. Aun otros toman el libro como un resumen cronológico de la historia de la iglesia desde el primer siglo hasta la segunda venida de Cristo. Parece mejor entender que el contenido de Apocalipsis (capítulos 4 al 22) aguarda su cumplimiento en el futuro. El tiempo es calculado de una manera diferente por el Señor (2 P 3:8), y en el Nuevo Testamento su venida se considera como cercana (1:1, 3; Fil 4:5; Stg 5:8–9; 1 P 4:7). Los creyentes son alentados a esperar a Cristo en cualquier momento (Ro 13:11–12; 1 Ts 1:9–10; Tit 2:13; He 9:27–28).

Apocalipsis, el último libro del Nuevo Testamento, contiene su propio resumen general (1:19). Las cosas que has visto señalan al capítulo uno. Las cosas que son se refieren a las siete cartas de los capítulos dos y tres. Las cosas que sucederán después de estas cosas cubre el resto del libro. Lo escrito por Juan el apóstol es, en primer lugar y sobre todas las cosas, una revelación acerca de Jesucristo. El primer libro del Nuevo Testamento comienza con la genealogía del Señor (Mt 1:1) y anticipa con ansias su gloria (Mt 25:31). El último libro presenta esa gloria en su plenitud por toda la eternidad (1:6; 21:23)

Importancia en la Biblia.

El libro de Apocalipsis es la culminación de las profecías acerca del final de los tiempos, comenzando con el Antiguo Testamento. La descripción del anticristo mencionado en Daniel 9:27, es ampliamente detallada en el capítulo 13 de Apocalipsis. Aparte de Apocalipsis, los ejemplos de literatura apocalíptica en la Biblia se encuentran en Daniel capítulos 7-12, Isaías capítulos 24-27, Ezequiel capítulos 37-41, y Zacarías capítulos 9-12. Todas estas profecías se encuentran reunidas en el libro de Apocalipsis.

 Carácter de Dios en Apocalipsis.

  • Dios es eterno: 4.8–10; 16.5
  • Dios es glorioso: 4.8; 15.4; 21.27
  • Dios es justo: 19.2
  • Dios es poderoso: 4.11; 5.13; 11.17
  • Dios es justo y recto: 16.5, 7; 19.2
  • Dios es verdadero: 15.3; 16.7
  • Dios se aíra: 6.17; 11.18; 16.6, 7; 19.15

Cristo en Apocalipsis.

En el último libro de la Biblia, Jesús se revela a sí mismo triunfante, como el Todopoderoso (1.8); el Alfa y la Omega (1.8; 21.6); el principio y el fin (1.8; 21.6). Otras voces del libro de Apocalipsis proclaman a Jesucristo como el León de la tribu de Judá (5.5); heredero del trono de David (5.5); Cordero de Dios (5.6—22.3), Palabra de Dios (19.13); Rey de reyes y Señor de señores (19.16).

Estructura de Apocalipsis.

LAS COSAS QUE HAS VISTO, 1:19a, (1) 

  • Prólogo (1:1-3)
  • Saludos y doxología (1:4-8)
  • Jesús entre las siete Iglesias (1:9-20)

LAS COSAS QUE SON, 1:19b, (2-3)

  • Carta a Éfeso (2:1-7)
  • Carta a Esmirna (2:8-11)
  • Carta a Pérgamo (2:12-17)
  • Carta a Tiatira (2:18-29)
  • Carta a Sardis (3:1-6)
  • Carta a Filadelfia (3:7-13)
  • Carta a Laodicea (3:14-22)

LAS COSAS QUE HAN DE SER DESPUÉS DE ÉSTAS, 1:19c, (4-22)

  • El Trono, el Rollo, y el Cordero (4-5)
  • El trono en el cielo (cap. 4)
  • El rollo de los 7 sellos (5:1-5)
  • El cordero sacrificado (5:6-14)

Los siete sellos (6:-8:1)

  • 1 sello: caballo blanco (6:1-2)
  • 2 sello: el caballo rojo encendido (6:3-4)
  • 3 sello: el caballo negro (6:5-6)
  • 4 sello: el caballo amarillo (6:7-8)
  • 5 sello: las almas bajo el altar (6:9-11)
  • 6 sello: el gran terremoto (6:12-17)
  • Los 144.000 sellados (7:1-8)
  • La gran multitud (7:9-17)
  • 7 sello: silencio en el cielo (8:1)

Las siete trompetas (8:2-11:19)

  • Introducción (8:2-5)
  • 1 trompeta: granizo y fuego mezclado con sangre (8:6-7)
  • 2 trompeta: una montaña es arrojada al mar (8:8-9)
  • 3 trompeta: la estrella Amargura (8:10-11)
  • 4 trompeta: la tercera parte del sol, luna, estrellas son asoladas (8:12-13)
  • 5 trompeta: la plaga de la langostas (9:1-12)
  • 6 trompeta: los cuatro ángeles son sueltos (9:13-21)
  • El ángel y el rollo pequeño (cap. 10)
  • Los dos testigos (11:1-14)
  • 7 trompeta: juicios y recompensas (11:15-19)

La Mujer y el Dragón, el Imperio de la Bestia (12-14)

  • La mujer y el dragón (cap. 12)
  • Las dos bestias (cap.13)
  • El cordero y los 144.000 (14:1-5)
  • La cosecha de la tierra (14:6-20)

Las Siete Copas de la Ira de Dios (15-16)

  • Introducción: el himno de Moisés, 7 ángeles con las 7 plagas (cap.15)
  • 1 copa: llagas malignas y repugnantes (16:1-2)
  • 2 copa: el mar se convierte en sangre (16:3)
  • 3 copa: los ríos y los manantiales se convierten en sangre (16:4-7)
  • 4 copa: el sol quema a la gente con fuego (16:8-9)
  • 5 copa: hay oscuridad (16:10-11)
  • 6 copa: el río Éufrates se seca (16:12-16)
  • 7 copa: un tremendo terremoto (16:12-16)

Babilonia: La gran ramera (17:1-19:5)

  • Descripción de Babilonia (cap. 17)
  • La caída de Babilonia (cap.18)
  • Alabanza por la caída de Babilonia (19:1-5)

El Tiempo del Fin, (19:6-22:5)

  • Alabanza por las Bodas del Cordero (9:6-10)
  • El Retorno de Cristo (19:11-21)
  • Los Mil Años (20:1-6)
  • Maldición de Satanás (20:7-10)
  • Juicio en el Gran Trono Blanco (20:11-15)
  • Cielo Nuevo, Tierra Nueva, Nueva Jerusalén (21:1-22:5)

Conclusión (22:6-21)

  • Conclusión (22:6-21)

Fuente.

JUDAS

Judas, que se traduce «Judá» en hebreo y «Judas» en griego, fue titulada de acuerdo al nombre de su autor (v. 1), uno de los cuatro hermanos de Cristo (Mt 13:55; Mr 6:3). Como el cuarto más corto del NT (FIlm, 2 JN y 3 Jn son más cortos), Judas es la última de ocho epístolas generales. Judas no cita el AT directamente, pero hay por lo menos nueve referencias obvias al mismo.  

Judas - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Judas
  • ¿Cuándo fue escrita? 90-95 d. C.
  • ¿A quién fue escrita?
  • ¿Dónde fue escrita? Se desconoce

Autor y fecha.

Aunque Judas era un nombre común en Israel (por lo menos ocho son nombrados en el NT), el autor de Judas generalmente ha sido aceptado como Judas, el hermano de Cristo. Se debe diferenciar del apóstol Judas, el hermano de Jacobo (Lc 6:16; Hch 1:13).

La apostasía doctrinal y moral discutida por Judas (4-18) es un paralelo cercano de la de 2 Pedro (2:1-3:4), y se cree que la escritura de Pedro estableció la fecha de Judas por varias razones:

  • 2 Pedro espera la venida de los falsos maestros (2P 2:1, 2; 3:3); mientras que Judas lidia con su llegada (4, 11, 12, 17, 18)
  • Judas cita directamente de 2 Pedro 3:3 y reconoce que es de un apóstol (17, 18).

Debido a que no se hizo mención alguna de la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C. por parte de Judas, aunque es muy probable que Judas vino después de 2 Pedro (68-70 d.C.), fue casi ciertamente escrita antes de la destrucción de Jerusalén. Aunque Judas no participó en viajes misioneros con otros hermanos y sus esposas (1 Co 9:5), es muy probable que escribió desde Jerusalén. La audiencia exacta de creyentes con quienes Judas mantuvo correspondencia es desconocida, pero parece ser judía a la luz de las ilustraciones de Judas. Sin duda alguna escribió a una región recientemente plagada por falsos maestros.

Aunque Judas había rechazado a Jesús como el Mesías en el pasado (Jn 7:1-9), él, junto con otros hermanos de nuestro Señor, se convirtió después de la resurrección de Cristo (Hch 1:14). Debido a su relación con Jesús, su conocimiento como testigo ocular del Cristo resucitado y el contenido de esta epístola, fue reconocida como inspirada y fue incluida en el canon muratorio (170 d. C).

Contexto Histórico de Judas.

Judas vivió en un tiempo en el que el cristianismo estaba bajo ataque político severo por parte de Roma, y la infiltración espiritual agresiva por parte de apóstatas parecidos a gnósticos, y libertinos que sembraban la semilla para una cosecha gigantesca de error doctrinal. Podría ser que este fue el precursor del gnosticismo abierto el cual el apóstol Juan confrontaría más de veinticinco años más tarde en sus epístolas. A excepción de Juan, quien vivió al cierre del siglo, todos los demás apóstoles habían sido martirizados, y se pensaba que el cristianismo fuera extremadamente vulnerable. De esta manera, Judas llamó a la iglesia a pelear, en medio de una intensa batalla espiritual, por la verdad.      

Bosquejo de la Carta.

  • Saludo y propósito, vv 1-4
  • Falsos maestros,  vv 5-19
  • Exhortación a la fidelidad, vv 20-23
  • Doxología, vv 24-25

Contenido.

Las doctrinas de la fe cristiana, confiadas a los creyentes (vers. 3), son dignas de defenderse. Este es el grito de guerra de la única carta del Nuevo Testamento dedicada exclusivamente a la guerra contra la apostasía moral y espiritual (vers. 3–4, 17–18). El enfoque no es tanto en el contenido de la enseñanza falsa, aunque se menciona la negación de la deidad de Cristo (vers. 4), sino en el estilo de vida de los malvados perpetradores (se menciona impíos seis veces en los vers. 4, 15, 18). Los sentimientos del escritor son tan fuertes sobre este asunto que deja a un lado su propósito original para tratar con ello (vers. 3).

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El escritor dice que se llama Judas, un siervo de Jesucristo (vers. 1). Santiago, el hermano de Jesús, era su hermano mayor (vers. 1; Mt 13:55). Esto ayuda a identificar al escritor de esta carta, porque Judas (en gr.; “Judah” en heb.) era un nombre común en Israel. Judas no se refiere a sí mismo como apóstol. Al contrario, deliberadamente no se incluye con los apóstoles (vers. 17–18).

Los lectores son descritos como llamados (vers. 1), amados (vers. 1, 17, 20) y guardados (vers. 1). Es claro que ellos eran cristianos que oraban con eficacia (vers. 20) y parece que tenían una comprensión madura de las Escrituras (vers. 5; cp. vers. 3). No se especifica el destinatario de la carta, pero los receptores de Judas eran gente a quienes el Antiguo Testamento debió haberles sido familiar, ya que se mencionan Satanás (vers. 6), Adán (vers. 14), Caín (vers. 11), Enoc (vers. 14–15), Sodoma y Gomorra (vers. 7), el éxodo (vers. 5), Moisés (vers. 9) y Balaam y Coré (vers. 11). Judas cita también literatura no canónica conocida por sus lectores (vers. 14; cp. I de Enoc; vers. 9; cp. La Asunción de Moisés). El apóstol Pablo emplea una táctica semejante en algunos de sus mensajes y cartas (Hch 17:28; 1 Co 15:33; Tit 1:12).

Judas escribe de las condiciones que ya existían en aquellas iglesias (vers. 4), mientras que el apóstol Pedro anticipó una apostasía que habría de venir (2 P 2:1). Judas cita de 2 P 3:3 en los vers. 17–18.

Esta carta se escribió probablemente entre el 69 y el 75 d.C., aunque no se menciona la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C.

En los saludos iniciales Judas se presenta y desea para sus lectores misericordia, paz, y amor (vers. 1–2). El enfoque en el cuerpo de su carta es doble. Primero describe a los líderes impíos, de modo que puedan ser identificados y confrontados (vers. 4–16). Su presencia en la comunidad cristiana (vers. 4–8) era notoria por su sutileza (vers. 4), repetición de errores pasados (vers. 5–7) y el desprecio por las cosas sagradas (vers. 8). Su actitud implica el reproche del Señor (vers. 9) de que serán destruidos (vers. 10) y recibirán el juicio de Dios (vers. 11). Sus características eran prometer lo incierto (vers. 12–13), un estilo de vida corrupto (vers. 14–15) y ambiciones veladas (vers. 16).

Judas luego desafía a los creyentes a contrarrestar a estos líderes impíos (vers. 3, 17–23). Les exhorta a contender por la fe (vers. 3) y a tener en cuenta la advertencia de los apóstoles (vers. 17–18) como razones para hacerlo así. Hay adversarios específicos contra quienes luchar (vers. 19). Las acciones que deben tomarse se concentran en reavivar el fervor espiritual por la fe (vers. 20–21) y rescatar a los que son presa de la impiedad (vers. 22–23). La doxología final (vers. 24–25) es una de las más bellas en el Nuevo Testamento. Sus palabras son apropiadas y alentadoras para los creyentes en cada generación que son bombardeados por ideas y valores que le restan magnificencia a Jesucristo el Señor.

Importancia en la Biblia.

Judas escribe como un defensor de la fe (versículo 3). Los impíos no son los paganos fuera de la iglesia, sino los falsos profetas que están dentro (12). El que se relacionen con la fe no quiere decir que vivan en la fe. Los impíos no tienen al Espíritu (versículo 19) como los justos (20). El impío permanecerá eternamente en la oscuridad de las tinieblas (13), pero el justo vivirá eternamente (21). Al describir a sus oponentes, Judas utiliza alegorías hirientes, y exhorta a los creyentes a afirmarse en las enseñanzas de los apóstoles (17), en el amor de Dios (21), y a luchar por rescatar de una destrucción cierta a los que están engañados (22–23).

Carácter de Dios en Judas.

  • Dios es glorioso: versículos 24, 25
  • Dios está lleno de gracia: versículo 4
  • Dios juzga: versículos 5, 6, 14, 15
  • Dios es Señor: versículo 4
  • Dios es amoroso: versículos 1–3, 21
  • Dios es sabio: versículo 25

Cristo en Judas.

Judas abre su ataque contra la apostasía dirigiéndose a los creyentes, “a los llamados, santificados en Dios Padre, y guardados en Jesucristo” (v. 1). Cristo mantiene en resguardo a los creyentes para la vida eterna, lo cual no es el destino de los apóstatas, pues ellos son condenados. Judas concluye su carta animando a los creyentes en el poder de Cristo, y proclama a Jesús como “aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría” (v. 24).

Estructura de la Carta.

SALUDO

  • 1:1    Judas siervo de Jesucristo

FALSAS DOCTRINAS Y FALSOS MAESTROS

  • 1:3    Gran solicitud de escribiros   
  • 1:5    Mas quiero recordaros
  • 1:8    De la misma manera
  • 1:14  De estos profetizó Enoc
  • 1:17  Tened Memoria  Amonestación práctica

DOXOLOGÍA

  • 1:24  Aquel que es poderoso

Fuente.

3 JUAN

  El título de la epístola es «3 Juan». Es la tercera en una serie de tres epístolas que llevan el nombre del apóstol Juan. Tercera y Segunda de Juan presentan la aproximación más cercana en el NT a la forma de la carta convencional del mundo grecorromano contemporáneo, debido a que son dirigidas de un individuo a individuos. Tanto 2 como 3 Juan son las epístolas más cortas en el NT, cada una de las cuales contiene menos de trescientas palabras griegas, de tal manera que cada carta podía caber en una sola hoja de papiro (cp. v. 13). 

3 Juan - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Juan
  • ¿Cuándo fue escrita? 90-95 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A Gayo
  • ¿Dónde fue escrita? En Éfeso

Autor y fecha.

El autor es el apóstol Juan. Él se describe a sí mismo en el v. 1 como «El anciano» lo cual expresa la edad avanzada del apóstol, su autoridad y estatus de testigo ocular especialmente durante el período de fundación del cristianismo, cuando él estaba involucrado en el ministerio de Jesús (2 Jn 2:1). La fecha precisa de la epístola no puede ser determinada.

Debido a que la estructura, estilo y vocabulario se aproximan mucho a 2 Juan (v. 1 con 2 Jn 1; v. 4 con 2 Jn 4; v.13 con 2 Jn 12; v.14 con 2 Jn 12), lo más probable es que Juan compuso la carta al mismo tiempo o poco después de 2 Juan, 90-95 d.C. Al igual que con 1 y 2 Juan, el apóstol probablemente compuso la carta durante su ministerio en Éfeso en la última parte de su vida.

Contexto Histórico de 3 Juan.

Tercera Juan es probablemente la cata más personal de las tres epístolas de Juan. Mientras que 1 Juan parece ser una carta general dirigida a congregaciones dispersas a lo largo de Asia Menor, y 2 Juan fue enviada a una dama y su familia (2 Juan 1), en 3 Juan el apóstol claramente nombra al destinatario único como “Gayo, el amado” (v.1). Esto hace de la epístola una de las pocas cartas en el NT dirigidas estrictamente a un individuo (otra Filemón). El nombre “Gayo” era muy común en el primer siglo (Hch 19:29; 20:4; Ro 16:23; 1 Co 1:14), pero nada se conoce de este individuo más allá de la salutación de Juan  de la cual se infiere que era un miembro de una de las iglesias que estaban bajo la supervisión espiritual de Juan.

Al igual que con 2 Juan, 3 Juan se enfoca en el asunto básico de la hospitalidad pero desde una perspectiva diferente. Mientras que 2 Juan advierte en contra de mostrar hospitalidad a falsos maestros (2Jn 7-11), 3 Juan condena la falta de hospitalidad mostrada a ministros fieles de la Palabra (v. 9, 10). Hubo reportes que regresaron al apóstol de que maestros itinerantes conocidos  y aprobados por él (v. 5-8) habían viajado a cierta congregación en donde se les había rehusado la hospitalidad  (esto es, albergue y provisión) por un individuo llamado Diótrefes quien dominaba la asamblea (v. 10). Diótrefes fue aún más allá de eso, ya que también calumnió verbalmente al apóstol  Juan con acusaciones malignas y excluyó a cualquiera de la asamblea que se atrevía a desafiarlo (v. 10).

En contraste, Gayo, un amado amigo del apóstol y fiel seguidor de la verdad  (v. 14), extendió el estándar correcto de hospitalidad cristiana a ministros itinerantes. Juan escribió para reconocer  el tipo de hospitalidad por Gayo a representantes dignos del evangelio (v. 6-8), y para condenar las acciones de Diótrefes (v. 10). El apóstol prometió corregir la situación personalmente y envió la carta a través de un individuo llamado Demetrio, a quien felicitó por su buen testimonio entres los hermanos (v. 10-12). 

Bosquejo.

  • Saludo a Gayo, vv 1.2
  • Gozo al ver que los cristianos demuestran la verdad, vv 3-4
  • Asuntos apremiantes, vv 5-12
  • Visita inminente y bendición, vv 13-14

Contenido.

Esta carta es extraordinaria en varias maneras. Sólo un escritor y un receptor son mencionados (vers. 1). Es la carta más breve del Nuevo Testamento, y es el libro más corto de la Biblia. En el idioma original (griego), la carta contiene menos de 300 palabras, por lo que es una línea más corta que 2 Juan. Esta carta, junto con 2 Juan, da una idea de la mecánica de la escritura de una carta en el primer siglo. El papel (2 Jn 1:12) se refiere a hojas semejantes a las hojas hechas de la planta del papiro. Cualquiera de las dos cartas pudiera haberse escrito en una sola hoja. La pluma (vers. 13) probablemente era un instrumento hecho de un tallo de una planta o de una pluma de ave. El término tinta (vers. 13; 2 Jn 1:12) significa “negro” y se refiere a una mezcla de resina, carbón y agua usada en el primer siglo. Todos estos materiales, comunes en el Oriente Medio, estaban disponibles para escribir.

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El apóstol Juan escribió esta carta entre los años 89–91 d.C. y se la envió a Gayo (vers. 1). No es posible determinar cuál Gayo fue el receptor, ya que había varias personas con este nombre mencionadas en las Escrituras (Hch 19:29; 20; 4; Ro 16:23; 1Co 1:14). Juan lo llama amado (vers. 1, 2, 5, 11). Indica que él era convertido suyo (vers. 3–4), y expresa preocupación por su salud (vers. 2). Gayo era un líder en una de las iglesias en Asia Menor que Juan supervisaba y había dado hospedaje a ministros itinerantes.

El apóstol Juan comienza con un saludo personal (vers. 1–2) y continúa con un halago para su estimado amigo (vers. 3–8). Los resultados positivos de la hospitalidad de Gayo en el pasado (vers. 3–4) proporcionan una ocasión para que Juan lo inste a continuar haciendo este servicio en el futuro (vers. 5–8). La condenación severa de Juan a Diótrefes (vers. 9–10) es por sus actitudes (vers. 9) y acciones (vers. 10). Diótrefes había repudiado la autoridad de Juan al rechazar su carta a la iglesia en que Diótrefes era un líder. No sólo había difamado a Juan, sino que además rehusó recibir a obreros aprobados por Juan y despidió de la iglesia a los que lo habían hecho.

La carta concluye con un mandato para Gayo (vers. 11) y un testimonio personal de confirmación para Demetrio, en cuyo cuidado la carta fue enviada (vers. 12). Las observaciones finales del escritor incluyen un saludo de paz (vers. 13–14).

En el espíritu de Hebreos 13:2, esta pequeña carta alienta a todos los creyentes a mostrar hospitalidad a los verdaderos siervos de Cristo, aunque no los conozcan personalmente.

Importancia en la Biblia.

El concepto de ofrecer hospitalidad a extraños tiene un amplio precedente en el Antiguo Testamento. Hechos de hospitalidad en Israel, incluían la humilde y cortés recepción de forasteros en la casa para alimentar, alojar y proteger (Génesis 18:2-8; 19:1-8: Job 31:16-23, 31-32). Adicionalmente, las enseñanzas del Antiguo Testamento pintan a los israelitas como un pueblo extranjero que dependía de la hospitalidad de Dios (Salmo 39:12), y a Dios como El que cubrió sus necesidades, los redimió de Egipto y los alimentó y vistió en el desierto (Éxodo 16; Deuteronomio 8:2-5).

Carácter de Dios en 3 Juan.

  • Dios es bueno: versículo 11

Cristo en 3 Juan.

A diferencia de 1 y 2 Juan, 3 Juan no menciona directamente el nombre de Jesucristo. Pero en el versículo 7 Juan dice que los misioneros “salieron por amor del nombre de él” (ver Ro 1.5). La verdad del sacrificio de Cristo en la cruz sigue siendo la base para la difusión de las buenas nuevas a todos los pueblos.

Estructura de la Carta.

SALUDO

  • 1:1 El anciano a Gayo
  • 1:5  Amado fiel

LA OPOSICIÓN DE DIOFRETES

  • 1:9 He escrito a la iglesia
  • 1:11  No imites lo malo

SALUDOS FINALES

  • 1:13  Muchas cosas que escribirte

Fuente.

2 JUAN

El título de la epístola es «2 Juan». Es la segunda en una serie de tres epístolas que llevan el nombre del apóstol Juan. Segunda y Tercera de Juan presentan la aproximación más cercana en el NT a la forma de la carta convencional del mundo grecorromano contemporáneo, debido a que fueron dirigidas de un individuo a otros individuos. Segunda y Tercera de Juan son las epístolas más cortas en el NT, cada una de ellas contiene menos de trescientas palabras griegas. Cada carta podía caber en una sola hoja de papiro (cp. 3 Jn 13)

2 Juan - Vida, Esperanza y Verdad

.

  • ¿Quién escribió la carta? Juan
  • ¿Cuándo fue escrita? 90-95 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A la señora elegida y sus hijos
  • ¿Dónde fue escrita? En Éfeso

Autor y fecha.

El autor es el apóstol Juan. Él se describe a sí mismo en 2 Juan 1 como «El anciano» lo cual expresa la edad avanzada del apóstol, su autoridad y estatus durante el período de fundación del cristianismo, cuando él estaba involucrado con el ministerio de Jesús. La fecha precisa de la epístola no puede ser determinada. Debido a que la manera de ordenar las palabras, tema, y circunstancias de 2 Juan se aproximan mucho a 1 Juan (v.5 con 1 Jn 2:7; 3:11; v. 6 con 1 Jn 5:3; v.7 con 1 Jn 2:18-26; v. 9 con 1 Jn 2:23; v. 12 con 1 Jn 1:4), con toda probabilidad Juan compuso la carta al mismo tiempo o poco después de 1 Juan; 90-95 d.C., durante su ministerio en Éfeso en la última parte de su vida. 

Contexto Histórico de 2 Juan.

Segunda de Juan lidia con el mismo problema que 1 Juan. Falsos maestros influenciados por los comienzos del pensamiento gnóstico estaban amenazando a la iglesia (v. 7; 1 Jn 2:18, 19, 22, 23; 4:1-3). La diferencia estratégica es que mientras que 1 Juan no tiene un individuo o iglesia específica a quien fue dirigida, 2 Juan tiene un grupo local particular o casa-iglesia en mente, v. 1.

El enfoque de 2 Juan es que los falsos maestros estaban conduciendo un ministerio itinerante entre las Iglesias de Juan, buscando convertir a personas; y abusando de la hospitalidad cristiana para extender su causa (v. 11; Ro 12:13; He 13:2; 1 P 4:9). La persona a quien se dirige en la salutación (v. 1) sin saberlo, o sin ser sabio, pudo haber dado hospitalidad a estos falsos profetas, o Juan pudo haber temido que los falsos maestros tratarían de aprovecharse de su bondad (v. 10, 11).

El apóstol advierte a sus lectores en contra de dar hospitalidad a tales engañadores (v. 10, 11). Aunque su exhortación puede parecer en la superficie como áspera o no amorosa, la naturaleza altamente peligrosa de sus enseñanzas justificaba tales acciones, especialmente debido a que amenazaban destruir los cimientos mismos de la fe. (v.9).

Bosquejo.

  • Saludo y bendición, vv1-3
  • Exhortación al amor cristiano, vv 4-6
  • Advertencias sobre los falsos maestros, vv 7-11
  • Visita inminente y bendición, vv12-13

Contenido.

Los destinatarios de la segunda carta de Juan son la señora escogida y sus hijos (vers. 1). Si esta expresión significa la designación de una iglesia o de un individuo, ha sido una cuestión debatible. Parece más natural entender la carta como dirigida a una señora influyente (vers. 5), estimada por todos los creyentes que la conocieron (vers. 1). Ella había dado alojamiento a ministros itinerantes (vers. 10), y quizás una congregación local se reunía en su casa (cp. Ninfas, Col 4:15). Las personas mencionadas al final de la carta serían sus sobrinas y sobrinos (vers. 13).

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El propósito fundamental de esta carta era hacer advertencias acerca del error del docetismo (vers. 7; 1 Jn 4:2–3), es decir, de que la Deidad no puede tomar un cuerpo humano en ningún sentido literal. Esta y otras enseñanzas contrarias a la fe cristiana (vers. 9) prevalecían a fines del primer siglo (1 Jn 2:18). Algunos que esparcían estas herejías habían salido de las iglesias de Asia Menor, de las cuales el apóstol Juan era responsable (1 Jn 2:19). La hospitalidad por la que los creyentes eran conocidos (Ro 12:13; He 13:2; 1 P 4:9; 3 Jn vers. 5–6) fue explotada por los falsos maestros para avanzar sus propias causas, y dañar la fe cristiana (vers. 10–11).

Esta carta personal se escribió y fue enviada entre los años 89–91 d.C. Su receptor original vivía en algún lugar en el circuito de iglesias alrededor de Éfeso, donde ministró Juan. La carta alienta a esta señora y a sus hijos, mientras que él les hará una visita personal (vers. 12). Después de los saludos (vers. 1–3), el apóstol escribe acerca de un mandamiento que debiera seguirse (vers. 4–6). Pide que los creyentes practiquen la verdad (vers. 4), el amor (vers. 5) y la obediencia (vers. 6).

El escritor expone también una enseñanza falsa que debe ser abandonada (vers. 7–11), ya que su doctrina es engañosa (vers. 7) y su peligro, el de recompensa disminuida, es destructivo (vers. 8). La desviación de la verdad de los maestros falsos fue definitiva (vers. 9) y la separación de los creyentes de ellos era apropiada (vers. 10–11). Los saludos finales concluyen la carta de Juan (vers. 12–13).

Al igual que en los días de Juan, los creyentes siempre deben ser cautelosos de los líderes espirituales que procuran añadir algo a la Biblia (vers. 9; Ap 22:18).

Importancia en la Biblia.

Juan describe el amor no como una emoción o sentimiento, sino como la obediencia a los mandamientos de Dios. Jesús reiteró la importancia de los mandamientos, especialmente “el primer gran mandamiento,” amar a Dios (Deuteronomio 6:5) y el segundo, amarse los unos a los otros (Mateo 22:37-40; Levítico 19:18). Lejos de abolir la ley de Dios del Antiguo Testamento, Jesús vino para observarla, proveyendo el medio para su cumplimiento en Él mismo.

Carácter de Dios en 2 Juan.

  • Dios es amoroso: 1:6
  • Dios es verdad: 1:1-2

Cristo en 2 Juan.

De manera similar a 1 Juan, el apóstol destaca la verdad básica de la identidad de Cristo (versículos 7 al 11). Negar la humanidad de Cristo es desconocer el sufrimiento físico y el sacrificio que soportó Cristo para redimir del pecado al mundo. «Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo. Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo» (vv. 7–8).»

Estructura de la Carta.

SALUDO

  • 1:1  A la señora a hijos

ANDANDO EN LA VERDAD

  • 1:4  Mucho me regocijé
  • 1:12 Muchas cosas que escribiros

Fuente.

1 JUAN

El título de la epístola siempre ha sido «1 Juan». Es la primera y más grande en una serie de tres epístolas que llevan el nombre del apóstol Juan. Debido a que la carta no identifica a la iglesia, el lugar, o el individuo específico a quien fue enviada, su clasificación es de de una «epístola general».

1 Juan - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Juan
  • ¿Cuándo fue escrita? 90-95 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A congregaciones cerca de Éfeso
  • ¿Dónde fue escrita? En Éfeso

Autor y fecha.

La epístola no identifica al autor, pero el testimonio fuerte, consecuente y más antiguo de la iglesia se la asigna a Juan el discípulo y apóstol (Lc 6:13, 14). La iglesia primitiva asocia a la epístola con Juan el apóstol, ya que solo alguien de su estatus, bien conocido y prominente hubiera podido escribir con tal autoridad, esperando obediencia completa de sus lectores, sin identificarse a sí mismo claramente (4:6). Él era bien conocido por los lectores y de esta manera no tuvo que mencionar su nombre.

Juan y Santiago, su hermano mayor (Hch 12:2), eran conocidos como «los hijos e Zebedeo» (Mt 10:2-4), a quienes Jesús dio el nombre «Hijos del trueno» (Mr 3:17). Juan era uno de los tres asociados más íntimos de Jesús (junto con Pedro y Jacobo, Mt 17:1; 26:37), siendo un testigo ocular y participante del ministerio terrenal de Jesús (1:1-4). Además de las tres epístolas, Juan también escribió el cuarto Evangelio, en el cual él se identificó a sí mismo como el discípulo «a quien Jesús amaba» y como el que se reclinó sobre el pecho de Jesús en la Última Cena (Jn 13:23; 19:26; 20:2; 21:7, 20). Él también escribió el libro de Apocalipsis (Ap 1:1).

Fechar con precisión es difícil  porque ninguna indicación histórica clara de fecha existe en 1 Juan. Lo más probable es que Juan compuso esta obra en la última parte del primer siglo. La tradición de la iglesia identifica a Juan en su edad avanzada como alguien que escribía activamente durante este tiempo en Éfeso, en la región de Asia Menor. El tono de la epístola apoya esta evidencia debido a que el escritor da la fuerte impresión de que es mucho mayor que sus lectores («Hijitos míos», 2:1, 18, 28). Debido a que no se hace mención de la persecución bajo  Domiciano, la cual comenzó alrededor del 95 a.C., pudo haber sido escrita antes de que eso comenzará. A la luz de dichos factores, una fecha razonable para 1 Juan es 90-95 d.C. Es muy probable que fue escrita desde Éfeso a las iglesias de Asia Menor sobre las cuales Juan desempeñaba liderazgo apostólico   

Contexto Histórico de 1 Juan.

Aunque estaba muy avanzado en edad cuando escribió esta epístola, Juan aún ministraba activamente a iglesia. Él era el único superviviente apostólico que tuvo asociación íntima con Jesús, habiendo sido testigo ocular a lo largo de su ministerio terrenal, muerte, resurrección, y ascensión. Los Padres de la iglesia (Justino, Mártir, Ireneo, Clemente de Alejandría, Eusebio) indican que después de ese tiempo, Juan vivió en Éfeso en Asia Menor, llevando a cabo un programa evangelístico extensivo, supervisando a muchas de las iglesias que se habían levantado, y conduciendo un ministerio escrito extensivo (epístolas, el Evangelio de Juan, y Apocalipsis). Un padre de la Iglesia (Papías) quien tuvo contacto directo con Juan lo describió como una “voz viva que permanecía”. Como el último apóstol que quedaba, el testimonio de Juan fue aceptado entre las iglesias. Muchos buscaron diligentemente oír al que tenía experiencia de primera mano con el Señor Jesús.

El gnosticismo, influenciado por filósofos tales como Platón, promovía un dualismo afirmando que la materia era inherentemente mala y que el espíritu era bueno. Como resultado de esta presuposición, estos falsos maestros, aunque atribuían alguna forma de deidad a Cristo, negaban su verdadera humanidad para preservarlo del mal. También decían tener conocimiento elevado, una verdad más alta conocida únicamente por aquellos que estaban en las cosas profundas. Solo los iniciados tenían el conocimiento místico de la verdad que era más alto aún que las Escrituras.

Tales posiciones herejes destruyen no solo la verdadera humanidad de Jesús, sino también la expiación, ya que Jesús no solo debió haber sido verdaderamente Dios, sino también verdaderamente el hombre (y físicamente real) quien de hecho sufrió y murió en la cruz para ser el sacrificio aceptable y sustituto por el pecado (He 2:14-17). La posición bíblica de Jesús afirma su humanidad completa como también su deidad total.

La idea gnóstica de que la materia era mala y de que solo el espíritu era lo bueno llevó a la idea de que o el cuerpo debía ser tratado ásperamente, una forma de ascetismo (Col 2:21-23), o el pecado cometido en el cuerpo no tenía relación o efecto en el espíritu de la persona. Esto llevó a algunos, especialmente a los oponentes de Juan, a concluir que el pecado cometido en el cuerpo físico no importaba; desenfreno total en inmoralidad era permisible; uno podía negar que el pecado aún existiera (1:8-10) y menospreciar la ley de Dios (3:4). Juan enfatizó la necesidad de obedecer las leyes de Dios, ya que definió el verdadero amor a Dios como obediencia a sus mandamientos (5:3).

Debido a que la herejía está tan peligrosa y el periodo de tiempo eran tan crítico para la iglesia en peligro de ser abrumada por falsa enseñanza, Juan amorosamente, pero con autoridad apostólica incuestionable, envió esta carta a iglesias en su esfera de influencia para detener esta plaga de falsa doctrina que se estaba esparciendo.   

Bosquejo

  • La verdad sobre Cristo, 1:1-4
  • Estilo de vida del creyente, 1:5-2:14
  • Relación del creyente con el mundo, 2:15-27
  • Mensaje para los hijos de Dios, 2:28.4:21
  • Exhortaciones finales, 5:1-21

Contenido.

Los lectores son descritos de varias maneras  a través de esta primera carta del apóstol Juan: Ellos ya eran creyentes (2:19; 3:1; 5:13); en la familia de Dios (2:12–14); conocían la verdad espiritual (2:21), aunque algunos maestros falsos habían salido de entre ellos (2:18–19); estaban en peligro de amar el mundo (2:15–17), y de ser indiferentes a otros cristianos necesitados (3:15–18).

Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos- Dios es luz, y no  hay ningunas tinieblas en él – Restablecidos

Después de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C, Juan tuvo un ministerio extenso en Efeso y era responsable de las iglesias en otras ciudades de Asia Menor (Ap 2–3). Puesto que él no hace referencia a la terrible persecución bajo el emperador Diocleciano en el 95 d.C, la carta se escribió probablemente desde Efeso entre el 89–91 d.C. Fue enviada a varias iglesias por las que el apóstol tenía mucha preocupación.

El apóstol Juan consideraba que los incrédulos no debían estar en la familia de Dios; así que él acentúa la doctrina de la regeneración (el nuevo nacimiento). El desea que sus lectores estén seguros de que ellos realmente están en la familia de Dios, por eso en la primera parte de la carta, él resume varias confirmaciones del nuevo nacimiento (1:1–2:29). La relación de los creyentes con Cristo es mencionada (1:1–2:6), lo que implica la vida eterna (1:1–4), también la genuina comunión (1:5–10), la defensa justa por Cristo (2:1–2) y la obediencia a sus mandamientos (2:3–6). La relación de los creyentes con otros hijos de Dios (2:7–14), con sus enemigos (2:15–27) y con las cosas que Él ha preparado para los creyentes eternamente (2:28–29), se muestran como confirmaciones claves de haber nacido en la familia de Dios.

Una vez que el nacimiento es confirmado, la conducta dentro de la familia de Dios necesita ser descrita (3:1–5:21). La enseñanza práctica que Juan da en la última parte de su carta se expresa en términos de la naturaleza de Dios (3:1–24), su amor (4:1–21) y sus certezas (5:1–21), que deben expresarse por el creyente en su vida diaria. Estos aspectos de la vida del cristiano sirven como un testigo poderoso a la autenticidad de la fe cristiana.

Anticristos (2:18), mentirosos (2:22), hijos del diablo (3:10) y falsos profetas (4:1) unieron sus fuerzas en Asia Menor para engañar a los cristianos y alejarlos de la verdad (2:26; 4:6). Juan testifica de la realidad del cuerpo físico de Cristo (1:1–4) para contrarrestar la enseñanza del docetismo, que niega que Dios pudiera tomar forma humana (4:2–3). Cerinto, un maestro falso, enseñó que “Cristo” descendió sobre Jesús en su bautismo y lo abandonó antes de su muerte, lo cual es otro error expuesto por Juan (5:6). Estos aspectos del gnosticismo incipiente eran típicos en las enseñanzas erróneas, y el escritor de esta carta los confronta.

El último testigo ocular sobreviviente de la vida terrenal de Jesús, el discípulo a quien Él amó (Juan 21:20, 24), menciona el amor más de cincuenta veces en esta breve carta. Ciertamente la mejor defensa contra la idolatría en la vida del creyente (5:21) es saber cuánto le afecta esto a Dios, cuyo amor insuperable el idólatra desprecia.

Importancia en la Biblia.

Uno de los pasajes más citados respecto al pecado, se encuentra en 1 Juan 2:16. En este pasaje, Juan describe los tres aspectos del pecado que recuerdan las primeras y más mundialmente destructoras tentaciones en toda la Escritura. El primer pecado –la desobediencia de Eva—fue el resultado de su rendición ante las mismas tres tentaciones como lo encontramos en Génesis 3:6: los deseos de la carne (“bueno para comer”); los deseos de los ojos (“agradable a los ojos”); y la vanagloria de la vida (“codiciable para alcanzar la sabiduría”).

Carácter de Dios en 1 Juan

  • Dios es fiel: 1.9
  • Dios es justo: 1.9
  • Dios es luz: 1.5
  • Dios es amoroso: 2.5; 3.1; 4.8–10, 12, 16, 19
  • Dios cumple sus promesas: 2.25
  • Dios es verdadero: 1.10; 5.10
  • Dios es uno: 5.7

Cristo en 1 Juan.

En esta epístola Juan combate la doctrina gnóstica que negaba la humanidad de Jesucristo. Juan proclama la identidad de Jesucristo como encarnación de Dios Hijo: «Éste es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre» (5.6). Tal versículo describe la auténtica vida y muerte de Cristo como Hijo del Hombre.

Estructura de la Carta.

DIOS ES LUZ

  • 1:1  Desde el principio 
  • 1:5  Este es el mensaje de Él          

ANDANDO EN LA LUZ  EL ANTICRISTO

  • 2:1  Para que no pequéis      
  • 2:7  No escribo mandamiento nuevo
  • 2:12  Escribo a vosotros hijitos
  • 2:15  No améis al mundo
  • 2:18  Permaneced en Él
  • 2:26  Los que os engañan
  • 2:28  Permaneced en Él                 

HIJOS DE DIOS

  • 3:1  Cual amor a dado el Padre      
  • 3:4  Aquel que comete pecado
  • 3:11 Mensaje desde el principio
  • 3:19 Somos de la verdad                

EL AMOR

  • 4:1  Probad los espíritus       
  • 4:7  Amémonos unos a otros
  • 4:13  En esto permanecemos en Él

LA VICTORIA

  • 5:1 Creer que Jesús es el Cristo    
  • 5:6  Este es Jesucristo
  • 5:13  A vosotros que creáis
  • 5:18 Aquel nació de Dios
  • 5:19  Somos de Dios
  • 5:20  El hijo ha venido                   

Fuente.

2 PEDRO

La clara afirmación de quién es el autor en 1:1 por parte del apóstol Pedro le da a la epístola su título. Para distinguirla de la primera epístola de Pedro, se le dio el título griego «Petrou B», o 2 Pedro.

2 Pedro - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pedro
  • ¿Cuándo fue escrita? 68 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A los expatriados de Israel
  • ¿Dónde fue escrita? En Roma

Autor y fecha.

El autor de 2 Pedro es el apóstol Pedro. En  1:1, él hace esa afirmación; en el 3:1, se refiere a su primera carta, en al 1:14, se refiere a la predicción del Señor de su muerte (Jn 21:18, 19); y en el 1:16-18, dice haber estado en la transfiguración (Mt 17:1-4). No obstante, los críticos han generado más controversia por el autor y lugar correcto de 2 de Pedro en el canon de las Escrituras que por cualquier otro libro del NT. Los padres de la iglesia fueron tardos en aceptarlo. Ningún padre de la iglesia se refiere a 2 Pedro por nombre, sino hasta Orígenes cerca del principio del tercer siglo. El antiguo historiador de la iglesia, Eusebio, únicamente incluyó 2 Pedro en su lista de libros disputados, junto con Santiago, Judas, 2 Juan. Aún los principales reformadores únicamente lo aceptaron vacilando.

La pregunta acerca de diferencias en estilo griego entre las dos cartas ha sido satisfactoriamente respondida. Pedro escribió que él usó un amanuense, Silvano, en 1 Pedro (1 P 5:12). En 2 Pedro, Pedro usó o a un amanuense diferente o escribió la carta por sí mismo. Las diferencias en vocabulario entre las dos cartas pueden ser explicadas por las diferencias en temas.

 Primera de Pedro fue escrita para ayudar a cristianos que estaban sufriendo.    Las diferencias en temas también explican ciertos énfasis, tales como por qué una carta enseña que la Segunda Venida está cerca, y una lidia con su retraso. Primera Pedro, ministrando especialmente a cristianos que están sufriendo, se enfoca en la inmanencia de Cristo como un medio de alentar a los cristianos. Segunda Pedro, lidiando con burladores, enfatiza las razones por las que ese regreso inminente de Cristo aún no ha ocurrido. Otras diferentes propuestas inventadas por los críticos, tales como la contradicción entre incluir la resurrección de Cristo en una carta y la transfiguración de Cristo en la otra, parecen ser inventadas.

Nerón murió en el 68 d.C., y la tradición dice que Pedro murió en la persecución de Nerón. La epístola pudo haber sido escrita poco antes de su muerte (1:14; 67-78 d.C.).     

Contexto Histórico de 2 Pedro.

Desde el tiempo de la escritura y envío de su primera carta, Pedro se preocupaba más y más por los falsos maestros que estaban infiltrando las iglesias en Asia Menor. Aunque estos falsos maestros ya habían causado problemas. Pedro esperaba que sus doctrinas herejes, y estilos de vida inmorales, resultaran en más daño en el futuro. De esta manera Pedro, en su casi último testamento (1:13-15), escribió para advertir a los creyentes amados en Cristo acerca de los peligros doctrinales que estaban enfrentando.

Pedro no dice explícitamente en dónde estaba cuando escribió esta carta como lo hace en 1 Pedro (1P 5:13). Pero el consenso parece ser que Pedro escribió esta carta desde la prisión en Roma, donde estaba enfrentando la muerte inminente. Poco después de que esta carta fue escrita, Pedro fue martirizado, de acuerdo con tradición confiable, al ser crucificado de cabeza.

Pedro no dice nada en la salutación acerca de los destinatarios de esta carta. Pero de acuerdo al 3:1, Pedro estaba escribiendo otra epístola a las mismas personas a quienes les escribió 1 Pedro. En su primera carta, él expresó que estaba escribiendo “a los esparcidos de la dispensación en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia” (1 P 1:1). Estas provincias estaban localizadas en un área de Asia Menor, la cual es Turquía moderna. Los cristianos a quienes Pedro escribió eran gentiles en su mayoría.   

Bosquejo de la Carta.

  • Saludo, 1:1-2
  • Edificar sobre la fe, 1:3-11
  • Testimonio de Pedro, 1:12-21
  • Advertencias sobre los falsos maestros, 2:1-22
  • Certeza del regreso de Cristo, 3:1-10
  • Incentivo a una vida santa, 3:11-18

Contenido.

La primera carta de Pedro fue un estímulo para los creyentes que sufrían, pero esta carta es una advertencia a los cristianos que son bombardeados con falsos conocimientos en contraste con la verdad (1:3; 2:1). Pedro enfoca más el carácter de los maestros que el contenido de su mensaje. Ellos son descritos como falsos (2:1; cp. Gá 2:4) y dados a fábulas (1:16; cp. 1 Ti. 1:4; 4:7). Según Pedro, los maestros falsos prometen libertad (2:19; cp. 1 Co 10:29; Gá 5:13) y son motivados por una sed de ganancia personal (2:3; cp. 1 Ti 6:5; Tit 1:11). La creciente persecución de los creyentes da oportunidad para que los impostores promuevan el placer sensual y otras formas de indulgencia excesiva en los inestables (2:2, 13–14). Pedro escribe a causa de su preocupación por esta creciente amenaza contra la pureza de la fe. Su antídoto para la enseñanza falsa es el pleno y verdadero conocimiento de la verdad. La palabra “saber”, en varias formas, ocurre dieciséis veces en la carta.

el elyon min. 990: SOMOS LLAMADOS Y ALECCIONADOS A NO DEJARNOS LLEVAR POR  FRASES PEREGRINAS, INGENIOSAS O 'CASI BÍBLICAS'. HEMOS DE CEÑIRNOS A LA LEY  Y AL TESTIMONIO DIVINO PARA MOVERNOS DE

Pedro la escribió cerca de dos años después que la anterior, pero antes que la de Judas fuera escrita (3:1–3; Judas 1:17–18). Puesto que Pedro fue martirizado por su fe el año 67 o 68 d.C., la fecha de escritura de 2 Pedro probablemente fue a finales del 66 o a principios del 67 d.C. El llama a los receptores de esta carta: los que han recibido una fe como la nuestra (1:1), lo que describiría exactamente a los destinatarios de su primera carta. Pero tal vez él tuvo en mente también a un grupo más amplio de iglesias. Ni el secretario ni el portador se identifican (cp. 1 P 5:12), como tampoco el lugar desde donde se escribió (cp. 1 P 5:13).

De acuerdo con su tema, el apóstol comienza revisando la herencia espiritual de todos los creyentes, lo que él llama el verdadero conocimiento (1:3–21). Las realidades divinas de la fe cristiana son realzadas para instrucción de todos los lectores. Reconocer la presencia de maestros falsos como un peligro espiritual, es el próximo tema en esta carta. Pedro describe en una manera muy franca la llegada de ellos (2:1–3), su destino (2:4–10a), agenda (2:10b–16), arrogancia (2:17–19) y apostasía (2:20–22).

La carta concluye con la reafirmación de la esperanza espiritual anunciada por los profetas (3:1–2) y garantizada por promesas (3:3–7). Los creyentes son instalados a entender la paciencia de Dios al demorar el juicio (3:8–10) y a anticipar la purificación de todas las cosas (3:11–13), para que continuamente tengan en cuenta las amonestaciones dadas en vista del regreso de Cristo (3:14–18).

Pedro desea que todos sus lectores continúen creciendo en la gracia y el conocimiento del Señor Jesucristo. Y es con este desafío que él comienza y concluye su carta (1:2; 3:18). Tal crecimiento es una meta que también es vital para el cristiano actual.

Importancia en la Biblia.

Pedro escribió esta epístola con cierta urgencia. En 1.15 dice: “También yo procuraré con diligencia que después de mi partida vosotros podáis en todo momento tener memoria de estas cosas”. En parte, su urgencia se debe a la entrada de conceptos heréticos en las congregaciones. La apostasía era un peligro real y por eso pide que los lectores sean diligentes en su crecimiento (1:5) para “hacer firme” su llamado y su elección (1:10). Pero la urgencia nace también del conocimiento de su muerte inminente (1:13–15). Este es su último testamento a las congregaciones y Pedro desea fuertemente que los cristianos continúen en la verdad después de su partida. Su mensaje tiene el propósito de evitar que sus lectores cayeran en el error (1:8, 10, 12; 3:17).

Carácter de Dios en 2 Pedro.

  • Dios es paciente: 3:9. 15
  • Dios cumple sus promesas: 1:4; 5:3-4, 13

Cristo en 2 Pedro.

Pedro anuncia la segunda venida del Señor Jesucristo como “ladrón en la noche” (3.10). También habla varias veces de que el conocimiento de Cristo produce paz, gracia y poder en el creyente (1.2–3, 8; 3.18).

Estructura de la Carta.

Título: Descubriendo apostasía

Versículo Clave: 3:17  “Así que vosotros, oh amados sabiendo de antemano guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza. Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro  Señor y salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amen.”

ELIMINANDO DUDAS

  • 1:1 Pedro a los alcanzados  
  • 1:2 Mediante el conocimiento
  • 1:12 Recordaos siempre
  • 1:16 Poder y la venida           

LOS FALSOS PROFETAS Y MAESTROS

  • 2:1 Hubo falsos profetas       
  • 2:4 Dios no perdonó ángeles
  • 2:10 Atrevidos y contumaces
  • 2:17  Son fuentes sin agua

EL DÍA DEL SEÑOR

  • 3:1 Segunda carta       
  • 3:8 No ignoréis esto
  • 3:11 Cosas desechas
  • 3:14 Procurad con diligencia

Fuente.

1 PEDRO

La carta siempre ha sido identificada (como la mayoría de las epístolas generales lo son, tales como Santiago, Juan y Judas) con el nombre del autor, Pedro, y con la notación de que era su primera carta. 

1 Pedro - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pedro
  • ¿Cuándo fue escrita? 60 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A los expatriados de Israel
  • ¿Dónde fue escrita? En Roma

Autor y fecha.

Pedro (que significa “piedra”), el escritor de esta carta (1:1), fue nombrado así por Jesús cuando su hermano Andrés se lo presentó (Jn 1:40–42). Pedro fue el líder entre los apóstoles de Cristo; los escritores de los evangelios enfatizan este hecho al colocar su nombre a la cabeza de cada lista de los apóstoles (Mt 10; Mr 3; Lc 6; Hch 1), e incluyen más información acerca de él en los cuatro Evangelios, que de cualquier otra persona fuera de Cristo. Originalmente conocido como Simón (gr.) o Simeón (heb.), Marcos 1:16; Juan 1:40, 41, Pedro era el hijo de Jonás (Mt 16:17) quien también era conocido como Juan (Jn 1:42), y un miembro de una familia de pescadores que vivían en Betsaida y más tarde en Capernaum. Andrés, el hermano de Pedro, lo trajo a Cristo (Jn 1:40-42). Él era casado, y su esposa aparentemente lo acompañaba en su ministerio (Mr 1:29-31; 1 Co 9:5).

El hecho de que el apóstol Pedro es el autor de 1 Pedro, es cierto. El material en esta carta lleva el reflejo definitivo de sus mensajes en el libro de los Hechos. La carta enseña, por ejemplo, que Cristo es la Piedra rechazada por el edificador (2:7. 8; Hch 4:10, 11), y que Cristo no es parcial (1:17; Hch 10:34). Pedro le enseña a sus lectores a vestirse » de humildad» (5:5), un eco del momento en el que el Señor se ciñó con una toalla y lavó los pies de los discípulos (Jn 13:3-5). Hay otras afirmaciones en l carta similares a los dichos de Cristo (4:14; 5:7, 8). Además, el autor dice haber sido testigo de los sufrimientos de Cristo (5:1; 3:18; 4:1). Por sí estas evidencias internas fueran poco, es digno de notarse que los primeros cristianos universalmente reconocieron esta carta como la obra de Pedro.

Lo más probable es que Primera de Pedro fue escrita poco antes o poco después de julio, 64 d.C. cuando la ciudad de Roma ardía, de esta manera una fecha de escritura de 64-65 d.C.             

Contexto Histórico de 1 Pedro.

Cuando la ciudad de Roma ardía, los romanos creyeron que su emperador, Nerón, había prendido fuego a la ciudad, probablemente por su increíble deseo perverso por construir. Para poder construir más, él tenía que destruir lo que ya existía.

Los romanos estaban totalmente devastados. Su cultura, en un sentido, desapareció con la ciudad. Todos los elementos religiosos de su vida fueron destruidos, sus grandes templos, reliquias, y aún los ídolos de su casa fueron quemados. Esto tuvo grandes implicaciones religiosas porque los hacía cree que sus deidades habían sido incapaces de lidiar con esta conflagración y también fueron víctimas de ella. Las personas estaban si casa y sin esperanza. Muchos habían muerto, Su resentimiento amargo era severo, y Nerón se dio cuenta de que tenía que redirigir la hostilidad.

El chivo expiatorio del emperador fueron los cristianos, quienes ya eran odiados porque estaban asociados con los judíos, y porque eran vistos como personas que eran hostiles a la cultura romana. Nerón esparció esta idea rápidamente de que los cristianos habían prendido fuego a la ciudad. Como resultado, una intensa persecución en contra de los cristianos comenzó, y pronto se esparció a lo largo del Imperio Romano, tocando lugares al N de las montañas Tauro, tales como Ponto, Galacia, Capodocia, Asia, y Bitinia (1:1), e impactando a los cristianos, a quienes Pedro llama “peregrinos”. Estos “peregrinos”, quienes probablemente eran gentiles, en su mayoría (1:14, 18; 2:9, 10; 4:3), posiblemente llevados a Cristo por Pablo y sus asociados, y establecidos en las enseñanzas de Pablo, necesitaban fortalecimiento espiritual por sus sufrimientos. De esta manera el apóstol Pedro, bajo la inspiración del Espíritu Santo, escribió esta epístola para fortalecerlos.

Pedro escribió que él estaba en “Babilonia” cuando escribió la carta (5:13). “Babilonia” es un alias para Roma; quizás una palabra código para Roma. En tiempos de persecución, los escritores eran más cuidadosos de lo normal para no poner en peligro a los cristianos al identificarlos. De acuerdo a algunas tradiciones, Pedro siguió a Santiago y a Pablo y murió como mártir cerca de Roma alrededor de dos años después de que escribió esta carta, y así podemos ver que él había escrito esta epístola cerca del fin de su vida, probablemente mientras se estaba quedando en la ciudad imperial. Él no quiso que la carta fuera encontrada y que la iglesia fuera perseguida, por esa razón pudo haber escondido su lugar bajo la palabra código, “Babilonia”, la cual aptamente encaja debido a la idolatría de la ciudad (Ap 17, 18).  

Bosquejo de la Carta.

  • Apertura, 1:1-2
  • Llamado a la salvación en el exilio, 1:3-2:10
  • Vivir como extranjero en un mundo hostil, 2:11-4:11
  • Perseverar en el sufrimiento, 4:12-5:11
  • Palabras finales, 5:12-14

Contenido.

Pedro indica que está escribiendo desde Roma, porque saluda desde Babilonia, lo que probablemente era una palabra en clave para Roma. Es claro que Marcos, quien estaba con Pedro cuando él escribió (5:13), había estado en Roma durante el primer encarcelamiento del apóstol (Col. 4:10). Nerón incendió a Roma en julio del 64 d.C., y culpó a los cristianos de todo el imperio por actos escandalosos, acelerando así su persecución. Pedro escribió esta estimulante carta a fines del 64 o a principios del 65 d.C. y fue llevada por Silvano (5:12). El asunto clave, dirigido en una manera oportuna, es “¿Cómo deben portarse los cristianos en medio de la inmerecida animosidad contra ellos?”

Iglesia Evangelica Bethel: TEMA 23 LA GRACIA DE DIOS SOBRE TU VIDA

Los receptores de la carta eran principalmente cristianos desterrados y dispersados a través de cinco provincias (1:1) en lo que hoy es Turquía. Aunque algunos convertidos judíos pueden haber estado entre los primeros lectores, parece claro que la mayoría eran gentiles. Son descritos como que vivían en ignorancia espiritual antes de su conversión (1:14), sumidos en tinieblas y sin identidad como pueblo (2:9–10) e involucrados en conducta inmoral (4:3–5).

La experiencia cristiana de la gente a quien Pedro escribió era una mezcla de bendición y sufrimiento. Había la posibilidad del sufrimiento por hacer el mal (2:20; 4:15), cosa que no debe ocurrir en un creyente. También habría sufrimiento según la voluntad de Dios (4:19). Tal sufrimiento era de esperarse (4:12) y se debería resistir pacientemente (2:20), sin venganza (3:9), pero con gozo (4:13). Los creyentes no deben tener problema con ese tipo de pruebas (3:14), sino que deben considerar las muchas bendiciones que resultan de ellos (1:6–7; 2:19–20; 3:14; 4:14).

Pedro recuerda a sus lectores que Cristo sufrió (1:11; 2:21, 23; 5:1) y proporcionó un ejemplo de cómo triunfar sobre tales situaciones (2:21; 4:1–2). Usando siete palabras diferentes para sufrimiento, el apóstol Pedro comienza su carta en una manera emotiva, recordándole a sus lectores de su propia confianza y experiencia (1:3–2:10). Esta confianza se basa en lo que Dios le ha proporcionado a cada creyente. La conducta correcta de los cristianos en el sufrimiento es algo crucial (2:11–12) y puede ser aplicado en la comunidad (2:13–25), la familia (3:1–12), e incluso hacia adversarios que atacan la conducta (3:13–17) y el carácter de los creyentes (4:1–6).

La conducta deseada está ilustrada ampliamente por el sufrimiento de Cristo (2:21–25; 3:18–22). Los cristianos deben servirse el uno al otro al usar sus dones espirituales (4:7–11) y alentarse entre sí con actitudes sanas (4:12–19). Los líderes espirituales son desafiados a edificar a los suyos (5:1–5) y la guerra espiritual debe ser emprendida para mutua protección (5:6–11).

Con un saludo de paz, tanto en la apertura (1:1–2) como en las observaciones finales (5:12–14), la carta de Pedro proporciona recursos necesarios para los creyentes que resisten pruebas por amor de la fe en Cristo; y es una fuente perpetua de estímulo a cada generación de cristianos.

Importancia en la Biblia.

A pesar de la adversidad que sus lectores enfrentan, Pedro no los exhorta a separarse de los demás; ms bien, los llama a comprometerse en la sociedad, haciendo el bien en medio de los incrédulos que los han rechazado (por ejemplo 2.11–3.7 ). En esto, les enseña a acudir a la gracia de Dios y a todo lo que esta implica ( 5.12 ). El mensaje de la epístola es la conducta cristiana en medio de una sociedad hostil.

Carácter de Dios en 1 Pedro.

  • Dios es accesible: 1.17; 3.18
  • Dios es fiel: 4.19
  • Dios es santo: 1.15, 16
  • Dios es justo: 1.17
  • Dios es paciente: 3.20
  • Dios es misericordioso: 1.3
  • Dios es recto: 2.23

Cristo en 1 Pedro.

Debido a que los cristianos a los que está dirigida 1 Pedro vivían bajo una terrible persecución, Pedro les instruye a identificarse con los sufrimientos de Cristo (1.10–12; 2.24; 4.12, 13). Primera de Pedro equilibra este mensaje con recordatorios de las numerosas bendiciones derramadas sobre los cristianos por su perseverancia (1.13–16). Cristo sigue siendo la “esperanza viva” del creyente en un mundo hostil (1.3, 4).

Estructura de la Carta.

UNA ESPERANZA VIVA

  • 1:1 Pedro a expatriados        
  • 1:3 Una esperanza viva
  • 1:10 Profetas indagaron
  • 1:13 Vuestro entendimiento  

OBEDIENCIA EN VERDAD

  • 1:22 Obediencia a la verdad
  • 2:1 Desechando toda malicia
  • 2:4 Acercándonos a Él
  • 2:9 Linaje escogido
  • 2:11 Deseos carnales  

SOMETEOS

  • 2:13 Someteos a toda institución
  • 2:18 Criados estad sujetos
  • 3:1 Mujeres estad sujetas
  • 3:7 Maridos igualmente

DISPUESTO A TODO

  • 3:8 Un mismo sentir     
  • 3:13 ¿Quién os podrá dañar si seguís el bien?
  • 4:1 Cristo padeció por nosotros
  • 4:7 El fin se acerca
  • 4:12 No sorprendáis de pruebas

APACENTAD – SALUDOS

  • 5:1 Ruego a los ancianos     
  • 5:6 Humillaos bajo Dios
  • 5:12 Silvano

Fuente.

SANTIAGO

Santiago, al igual que todas las epístolas generales a excepción de Hebreos, lleva el nombre de su autor (v.1)

Santiago: un mensaje de fe viviente - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Santiago
  • ¿Cuándo fue escrita? 40-50 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A todas las tribus de Israel
  • ¿Dónde fue escrita? En Jerusalén

Autor y fecha.

De los cuatro hombres que se llaman Santiago en el N.T, sólo dos son candidatos para ser los autores de esta epístola. Nadie ha considerado seriamente a Jacobo el menor hijo de Alfeo (Mt 10:3; Hch 1:13), o Jacobo el padre de Judas, no Iscariote (Lc 6:16; Hch 1:13).

Algunos han sugerido a Jacobo el hijo de Zebedeo y hermano de Juan (Mt 4:21), pero él fue martirizado demasiado pronto para haberla escrito (Hch 12:2). Eso únicamente deja a Jacobo (Santiago) el hermano menor de Cristo (Marcos 6:3) y hermano de Judas (Mt 13:55), quien también escribió la epístola que lleva su nombre (Judas 1).

Inicialmente Santiago había rechazado a Jesús como Mesías (Jn 7:5), pero más adelante creyó (1 Co 15:7). Él se volvió el líder clave en la iglesia de Jerusalén (Hch 12:17; 15:13; 21:18; Gá 2:12), siendo llamado una de las «columnas» de esa iglesia, junto con Pedro y Juan (Gá 2:9). También conocido como Santiago el justo por su devoción a la justicia, él fue martirizado 62 d.C., de acuerdo al historiador judío del primer siglo Josefo. Comparando el vocabulario de Santiago en la carta que se escribió la cual está registrada en Hechos 15 con el que se encuentra en la epístola de Santiago corrobora el hecho de que fue el autor de esta epístola.  

Contexto Histórico de Santiago.

Los destinatarios de este libro eran creyentes judíos que habían sido dispersados (1:1), posiblemente como resultado del martirio de Esteban (Hch 7, 31-34 d.C.), pero lo más probable es que se debió a la persecución bajo Herodes Agripa I (Hch 12, 44 d.C.). El autor se refiere a su audiencia como a “hermanos” quince veces (1:2, 16, 19; 2:1, 5, 14; 3:1, 10, 12; 4:11: 5:7, 9, 10, 12, 19), el cual era un epíteto común entre los judíos del primer siglo. No es sorprendente, entonces, que Santiago es judío en su contenido. Por ejemplo, la palabra griega traducida “congregación” (2:2) es la palabra para “sinagoga”. Además, Santiago contiene más de cuarenta referencias al AT, y más de veinte al Sermón del Monte, Mt 5-7.

Bosquejo de la Carta.

  • Saludo, 1:1
  • Pruebas y tentaciones, 1:2-18
  • La religión auténtica, 1:19-26
  • Necesidad de maestros sabios, 3:1-18
  • La paz de Dios, 4:1-17
  • Disciplina en la vida cristiana, 5:1-20

Contenido.

Esta carta se debe considerar como una guía práctica del cristianismo, aunque sólo se menciona a Cristo dos veces (1:1; 2:1). Es una lección de contrastes: pruebas útiles y perjudiciales; sabiduría genuina y falsa; fe verdadera y falsa. Su contenido es práctico, con un promedio de más de una orden cada dos versículos.

Pin on Verdades

Es interesante seguir el desarrollo de Santiago en la fe. En principio él no creía que su hermano fuese Cristo (Jn 7:5); después tuvo un encuentro con Jesús resucitado (I Co 15:7), lo que resultó en su conversión porque más tarde él se encontraba entre los creyentes que aguardaban la prometida venida del Espíritu Santo (Hch 1:14). Llegó a ser líder en la iglesia de Jerusalén (Gá 1:18–19; 2:1, 9) y presidió el primer concilio de la iglesia (Hch 15:13–21). Unos años después, Pablo lo visitó (Hch 21:17–25). Santiago escribió esta carta teniendo como trasfondo su rica experiencia en la obra pastoral. Fue martirizado por su fe en el año 62 o 63 d.C.

Los lectores de esta carta son nombrados “las doce tribus que están en la dispersión” (1:1). Aparentemente Santiago se preocupaba por todos los israelitas convertidos al cristianismo que antes habían formado parte de la congregación de Jerusalén, pero ahora residían en otras partes del mundo. Su dispersión se incrementó después del martirio de Esteban (Hch 7:54–8:3) y también durante la persecución bajo Herodes Agripa I (Hch 12:1–2). El historiador Josefo describe la situación de esta manera: “Ahora estos judíos han emigrado a todas las ciudades, y es difícil encontrar un lugar en el mundo habitado que no haya admitido a este grupo de hombres, y que no sea posesión de ellos” (Antigüedades, XIV, vii).

Es el escrito del N.T. con más características judías, contiene más de cuarenta referencias al A.T. y más de veinte alusiones al Sermón del Monte. Inclusive, se retiene un nombre hebreo para Dios en 5:4 (Señor de Sabaot, i.e., Señor de los ejércitos). Santiago emplea quince veces el saludo común entre los creyentes judíos.

El reto a los que leen esta carta por primera vez y a todos los cristianos es: “Si posee fe genuina en Cristo para la salvación, demuéstrela.” El contenido de esta carta se puede considerar como la presentación de cuatro evidencias de la verdadera fe: 1) Los cristianos son instados a perseverar en el sufrimiento con alegría (1:2–16); 2) a servir espontáneamente como resultado de su fe (1:17–2:26); 3) son advertidos a hablar sabiamente (3:1–4:12); 4) a mostrar buen sentido en las relaciones con otros en sus vidas (4:13–5:20).

Esta carta es un perenne recordatorio de que cualquiera puede decir que es cristiano, pero la mejor evidencia de la fe genuina se manifiesta por la manera como vive.

Importancia en la Biblia.

El mensaje de Santiago desafía al pueblo de Dios a una fe relevante; el evangelio no está restringido a lo espiritual solamente, sino que plantea demandas sobre la totalidad de la vida humana.

En la enseñanza de Pablo, vemos que la acción de Dios en Cristo (para la salvación de los hombres) resulta en la acción del creyente en Cristo, en respuesta a la acción de Dios. Pero el método de Santiago es diferente, su carta está llena de mandatos que dan por sentado que ha habido una conversión. Santiago presenta al lector las demandas prácticas del evangelio. Por eso su escrito tiene tanto que ver con la vida diaria, y no deja lugar al escapismo moral, ni a las especulaciones teológicas. Frente a las afirmaciones del autor, solo nos queda actuar o no, conforme a las demandas del evangelio. De allí que el centro del mensaje de Santiago se encuentra en su llamado a una vida ética basada en el evangelio de Jesucristo.

Carácter de Dios en Santiago

  • Dios es accesible: 4.8
  • Dios es inmutable: 1.17
  • Dios es luz: 1.17
  • Dios cumple sus promesas: 1.12; 2.5
  • Dios es uno: 2.19–20

Cristo en Santiago.

Santiago solo hace franca referencia a Cristo dos veces (1.1; 2.1) y, sin embargo, su epístola abunda en referencias a las enseñanzas de Cristo, en particular al Sermón del Monte (ver el cuadro. La aplicación que Santiago hace de la verdad a la vida de sus lectores brinda a los creyentes una comprensión más clara de la sabiduría de Cristo.

Estructura de la Carta.

Título: “Principios Prácticos para la Fe”

Versículo Clave: “Así también la fe si no tienes obras está muerta en sí misma”, 2:17

PRUEBAS HACEDORES DE LA PALABRA

  • 1:1 Santiago a las 12 Tribus
  • 1:2 Tened por sumo gozo
  • 1:5 Falta  de Sabiduría
  • 1:9 El de humilde condición
  • 1:12 El que soporta la tentación
  • 1:16 Hermanos no erréis
  • 1:19 Pronto para oír
  • 1:22 Hacedores de la Palabra
  • 1:26 Si alguno se cree religioso

FAVORITISMO FE Y OBRAS

  • 2:1 Sin acepción de Personas       
  • 2:8 Si cumplís la  ley real
  • 2:14 ¿Podrá la ley salvarle?

2:18 Tú tienes fe yo obras

LA LENGUA Y EL MUNDO

  • 3:1 No os hagáis maestros   
  • 3:6 La lengua un fuego
  • 3:13 Sabio y entendido entre vosotros
  • 4:1 ¿De dónde guerras y pleitos?
  • 4:11 No murmuréis

4:13 Los que decís

RICOS PACIENCIA Y ORACIÓN

  • 5: 1 ¡Vamos ahora ricos!       
  • 5:7 Tened paciencia
  • 5:12 No juréis
  • 5:13 ¿Alguno afligido?
  • 5:19 Alguno Extraviado

Fuente.

HEBREOS

Esta epístola lleva el título griego tradicional, «A los Hebreos», el cual fue certificado por lo menos en el siglo segundo d.C. No obstante, dentro de la epístola misma, no hay identificación de los destinatarios como hebreos (judíos) o gentiles. Debido a que la epístola está llena de referencias a la historia y religión hebrea y no trata ninguna práctica gentil o pagana en particular, el título tradicional ha sido mantenido.  

Hebreos - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Desconocido
  • ¿Cuándo fue escrita? 67-69 d. C
  • ¿A quién fue escrita? A Judíos
  • ¿Dónde fue escrita? En Roma

Autor y fecha.

El autor de Hebreos es desconocido. Pablo, Bernabé, Silas, Apolos, Lucas, Felipe, Priscila, Aquila, y Clemente de Roma han sido sugeridos por diferentes eruditos, pero el vocabulario, estilo, y diversas características literarias de la epístola no apoyan claramente ninguna afirmación en particular.

Es significativo que el escritor se incluya a sí mismo entre aquellas personas que habían recibido confirmación del mensaje de Cristo por medio de otros (2:3). Eso parecería anular a alguien como Pablo que decía que había recibido tal confirmación directamente de Dios y no de los hombres (Gá 1:12). Haya sido quien haya sido el autor, él prefirió citar referencias del AT del AT griego (LXX) en lugar del texto hebreo. Aún la iglesia primitiva expresó diferentes opiniones acerca del autor y la erudición contemporánea admite que el rompecabezas aún no tiene solución. Por lo tanto, parece que es mejor aceptar el anonimato de la epístola. Claro que, finalmente, el autor fue el Espíritu Santo (2 P 1:21).

El usos del tiempo presente en el 5:1-4; 7:21, 23, 27, 28; 8:3-5, 13; 9:6-9, 13, 25; 10:1, 3, 4, 8, 11; y 13:10, 11 podría indicar que el sacerdocio Levítico y el sistema de sacrificios aún estaban en operación cuando la epístola fue compuesta. Debido a que el templo fue destruido por el general (más tarde emperador) Tito Vespasiano en el 70 d.C., la epístola debió de haber sido escrita antes de esa fecha. Además, puede notarse que Timoteo acababa de ser liberado de la prisión (13:23) y que la persecución estaba volviéndose severa (10:32-29; 12:4; 13:3). Estos detalles parecen indicar una fecha para la epístola alrededor del 67-69 d.C.  

Contexto Histórico de Hebreos.

El énfasis en el sacerdocio Levítico y en los sacrificios, como también en la ausencia de cualquier referencia a los gentiles, apoyan la conclusión de que una comunidad de hebreos era la destinataria de la epístola. Aunque estos hebreos eran convertidos a Cristo, probablemente había un número de incrédulos en medio de ellos, quienes fueron atraídos por el mensaje de salvación, pero quienes aún no habían hecho un compromiso total de fe en Cristo.

Una cosa es clara a partir del contenido de la epístola: la comunidad de Hebreos estaba enfrentando la posibilidad de una persecución (10:32-39; 12:4). Conforme confrontaban esta posibilidad, los hebreos eran tentados a deshacerse de cualquier identificación con Cristo. Quizás consideraron reducir a Cristo de ser el Hijo de Dios a un mero ángel. Tal precedente ya había sido establecido por la comunidad Qumrán de judíos mesiánicos que vivían  cerca del Mar Muerto. Ellos se habían apartado de la sociedad, estableciendo una comuna religiosa.

La comunidad Qumrán había llegado al punto de decir que el ángel Miguel era más alto en estatus que el Mesías venidero. Este tipo de aberraciones doctrinales podrían explicar el énfasis en hebreos capítulo uno de la superioridad de Cristo sobre ángeles.   

Posibles lugares de los destinatarios de la epístola incluyen Judea, Egipto, Italia, Asia Menor y Grecia. La comunidad que fue la destinataria primaria pudo haber circulado la epístola entre aquellas áreas e iglesias de trasfondo hebreo que se encontraban a su alrededor. Esos creyentes probablemente no habían visto a Cristo personalmente. Aparentemente, habían sido evangelizados por aquellos que “oyeron” a Cristo y cuyos ministerios habían sido certificados “con señales y prodigios y diversos milagros” (2:3, 4). La congregación ni era nueva, ni le faltaba instrucción (“debido ser ya maestros”) sin embargo algunos de ellos aún necesitaban “leche, y no alimento sólido” (5:12).

Bosquejo de la Carta.

  • Superioridad del hijo de Dio, 1:1-218
  • Superioridad de la fidelidad del Hijo, 3:1-4:16
  • Superioridad de la obra del Hijo de Dios, 5:1-6:20
  • Superioridad del sacerdocio del Hijo, 7:1-10:39
  • Superioridad de la fe cristiana, 11:1-12:2
  • Superioridad del camino del Padre, 12:3-29
  • Superioridad de la vida cristiana, 13:1-25

Contenido.

Los lectores originales son descritos de varias maneras. Ellos estaban muy concentrados en el Antiguo Testamento, el cual se cita frecuentemente. Se le da prominencia a Abraham (2:16; 7:1–9; 11:8, 17), antepasado físico de ellos. Por medio de los discípulos originales de Cristo (2:3), ya habían oído el evangelio y habían presenciado señales, maravillas y milagros del Espíritu Santo (2:4). Junto con el escritor, habían llegado a ser participantes de Cristo (3:14) y habían ministrado a otros creyentes (6:10), tratando a los perseguidos con compasión (10:32–34; 12:4). Habían sido creyentes por mucho tiempo y algunos de sus líderes ya habían fallecido (13:7). Si bien es cierto que habían entendido los principios espirituales básicos (6:1), sus deficiencias incluían una escasez de maestros (5:12), dureza para oír (5:11) y una resistencia a poner en práctica lo que sabían que era correcto (6:12). Su incredulidad impidió que entendieran correctamente el evangelio (3:12).

He aquí el Cordero de Dios!» (Jn 1, 36) – Escritura_Sagrada
Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión. 10:22

Puesto que todas estas características no se verían en una sola persona, es probable que varios grupos existían entre los lectores originales. Había algunos cristianos, inclusive sacerdotes judíos convertidos (Hch 6:7) que sufrieron por causa de su fe (10:32–34; 12:4). Había otros que estaban intelectualmente persuadidos acerca del cristianismo, pero no comprometidos en cuanto a su relación personal con Cristo (2:1–3; 6:4–6; 10:26–29; 12:15–17). Aun otros no estaban en lo absoluto convencidos acerca de la verdad del cristianismo a pesar de que habían sido expuestos a sus enseñanzas (9:14–15, 27–28). La existencia de estos grupos diversos ayudaría a justificar las advertencias severas encontradas a través de la carta.

Esta carta de exhortación (13:22) fue escrita para reforzar la fe de los judíos convertidos, haciendo que recordaran la provisión de Dios de un sacerdote y sacrificio perfectos por el pecado: Jesucristo. Ayudaría también a convencer a cualquiera que estuviera indeciso acerca de Cristo, de que había mayor ganancia al volverse a El que permanecer en el judaísmo. La carta contiene un gran comentario sobre Habacuc 2:4: “El justo por su fe vivirá” (10:38; cp. Ro 1:17; Gá. 3:11). El autor demuestra la superioridad de Cristo sobre otros en cuanto a su persona (1:1–4:13), su sacerdocio (4:14–10:18) y sus preceptos (10:19–13:19).

Se muestra a Cristo como mayor que los profetas del Antiguo Testamento (1:1–3), los ángeles (1:4–2:18) e incluso Moisés y Josué (3:1–4:13), en cuestiones relacionadas a su persona.

La profesión de Cristo como sacerdote se ve que es superior a la de los levitas cuando se comparan en su efecto (4:14–16), orden (5:1–7:28) y posición (8:1–10:18). Los últimos tres capítulos y medio resumen las tres virtudes cardinales de la fe cristiana (10:22–24). Los preceptos que guían el estilo de vida de los que han creído en Cristo Jesús para salvación, son mostrados proveyendo mayor confianza en la fe (10:19–11:40), en confesar la esperanza (12:1–29) y en compasión amorosa (13:1–19).

La carta no contiene saludo introductorio, y concluye con una bendición y comentarios personales (13:20–25). Esta carta estimula a todo creyente a continuar creciendo en su madurez en Cristo.

Importancia en la Biblia

El concepto medular de Hebreos, el sumo sacerdocio de Jesucristo. Hebreos dice muy poco de la justificación que viene por la fe y no por las obras de la Ley, o de la dicotomía carne/espíritu. No emplea la frase paulina «con Cristo» y no dice nada referente al lugar de los judíos y los gentiles en el plan de la salvación.

A diferencia de Pablo, quien concibe la Ley desde el punto de vista de la demanda moral y como un poder autónomo, Hebreos presenta la Ley básicamente en su aspecto cultural, como una institución para la expiación, acorde con la revelación de la salvación en el Nuevo Testamento. Es una preparación imperfecta. Pablo en ningún sitio sostiene la imposibilidad de un segundo arrepentimiento, Hebreos sí (6.4ss; 10.26ss; 12.17).

Este contraste con Pablo revela al autor de esta exhortación como un cristiano de extracción judía, sumamente brillante y original en su perspectiva teológica.

Carácter de Dios en Hebreos.

  • Dios es accesible: 4.16; 7.25; 9.6–15; 10.19–22; 11.16
  • Dios es fuego consumidor: 12.29
  • Dios es glorioso: 1.3
  • Dios es amoroso: 12.6
  • Dios cumple sus promesas: 4.1; 6.12, 15, 17; 8.6, 10, 12; 10.23, 36; 11.9, 11, 33
  • Dios se aíra: 3.17–19; 10.26, 27

Cristo en Hebreos.

Hebreos exhorta a sus lectores a recordar la provisión de Dios de un sacerdote perfecto y del sacrificio en Cristo para liberar a los que estaban bajo la ley. Hebreos presenta a Cristo como el sacrificio perfecto por sobre los sacrificios inadecuados de los judíos (9.9, 12–15). Cristo también es superior como Sumo Sacerdote, Profeta y Rey con respecto a todos los que le precedieron (4.14–16; 12.1,2).

Estructura de Hebreos.

TODO POR EL HIJO

  • 1:1 Dios hablando por el hijo
  • 2:1 La salvación su autor

JESÚS SUPERIOR

  • 3:1  Jesús  Moisés el reposo

JESÚS SUPERIOR SACERDOTE

  • 4:14  Jesús sumo sacerdote y apostasía
  • 7:1  Sacerdocio de Melquisedec

MEDIADOR DE UN MEJOR PACTO

  • 8:1 El Mediador  
  • 9:1 Nuevo Pacto
  • 10:1  Antiguo pacto

UN MEJOR FUNDAMENTO

  • 10:19  Libertad y pecado      
  • 11:1 La fe

MEJOR RESULTADO

  • 12:3  Jesús y los que rechazan      
  • 13:1  Permanezcan en él

Fuente.

FILEMÓN

Filemón, el destinatario de esta carta, era un miembro prominente de la iglesia en Colosas (vv. 1, 2; cp. Col 4:9), la cual se reunía en su casa (v.2). La carta era para él, su familia, y la iglesia.

Filemón - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pablo
  • ¿Cuándo fue escrita? 60-62 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A Filemón
  • ¿Dónde fue escrita? En la cárcel de Roma

Autor y fecha.

El libro afirma que el apóstol Pablo fue su autor (1, 9, 19), una afirmación que pocos en las historia de la iglesia han disputado, especialmente debido a que no hay nada en Filemón que un impostor hubiera sido motivado a escribir. Es una de las epístolas de la prisión, junto con Éfeso, Filipenses, y Colosenses (60-62 d. C)

Filemón provee información histórica de muchísimo valor acerca de la relación de la iglesia primitiva con la institución de la esclavitud. La esclavitud estaba esparcida en el Imperio Romano (de acuerdo a algunas estimaciones, los esclavos constituían un tercio, quizás más, de la población) y era algo aceptado en aquella época. En el día de Pablo, la esclavitud virtualmente había afectado al trabajo libre. Los esclavos podían ser doctores, músicos, maestros, artistas, bibliotecarios o contadores; casi todos los trabajos podían, y estaban ocupados por esclavos.

Legalmente los esclavos no eran considerados personas, sino herramientas de sus amos. Como tales, podían ser comprados, vendidos, heredados, intercambiados o tomados para pagar la deuda de su amo. Sus amos virtualmente tenían poder ilimitado para castigarlo, y alguna veces lo hacían severamente por las infracciones más ligeras. No obstante, para el tiempo del NT, la esclavitud estaba comenzando a cambiar.

Dándose cuenta de que los esclavos contentos eran más productivos, los amos tendían a tratarlos con mayor flexibilidad. No era raro que un amo le enseñara a un esclavo su propio oficio, y algunos amos y esclavos se volvían amigos cercanos. Mientras que aún no los reconocían como personas bajo la ley, el Senado Romano en el 20 d.C. otorgó a esclavos acusados de crímenes el derecho de un juicio.

También se volvió más común para los esclavos que se les otorgara (o comprara) su libertad. Algunos esclavos disfrutaban de un servicio muy favorable y lucrativo bajo sus amos y estaban en una mejor situación que la de muchos hombres libres porque tenían cuidado y provisión asegurada. Muchos hombres libres luchaban en la pobreza.

En el NT en ningún lugar ataca directamente a la esclavitud, si lo hubiera hecho, las insurrecciones resultantes de esclavos habrían sido brutalmente aplastadas, y el mensaje del evangelio confundido, sin esperanza con el de la reforma social. En lugar de esto, el cristianismo atacó los males de la esclavitud al cambiar el corazón de los esclavos y sus amos. Al enfatizar la igualdad espiritual del amo y el esclavo (v.16; Gá 3:28; Ef 6:9; Col 4:1; 1 Ti 6:1, 2), la Biblia terminó con los abusos de la esclavitud.

El rico tema teológico que por sí solo domina a carta es el perdón, un tema que se encuentra a los largo de las Escrituras del NT (Mt 6:12-15; 18:21-35; Ef 4:32; Col 3:13) La instrucción de Pablo aquí provee la definición bíblica del perdón, sin usar la palabra en absoluto.    

Bosquejo.

  • Saludo, vv 1-3
  • La fe y el amor de Filemón, vv 1:4-7
  • Apelación de Pablo a favor de Onésimo, vv 8-20
  • Planes para una visita, vv21-22
  • Saludo final,   vv23-25

Contenido.

Durante su arresto domiciliario en Roma, el apóstol Pablo tenía la libertad de recibir visitas (Hch 28:16, 30). Un día un esclavo fugitivo apareció a la puerta. Millones de esclavos, casi la tercera parte de la población, estaban dispersados a través del imperio romano. La ciudad imperial, con su multitud de habitantes, era un lugar ideal a donde podía huir un criminal que confrontaba la pena de muerte bajo la ley romana.

La Cárcel Mamertina de Roma ha sido reabierta al público
Calabozo de una cárcel romana.

No se sabe cómo este esclavo, nativo de Frigia, encontró a Pablo. Pablo le habló de la fe en Cristo (1:10); y habiendo abandonado su vida pasada llegó a ser un ayudante valioso para el apóstol (1:11, 13). Los dos pronto concordaron que Onésimo debería regresar a su amo (1:12). El potencial para el beneficio de su amo, Filemón (1:11, 15, 16) y para Pablo (1:11, 13, 16, 20), era enorme. Qué hacer con Onésimo, si retenerlo o regresarlo, fue dejado a discreción de Filemón (1:14). Se le pidió a Filemón que perdonara y restaurara a Onésimo al compañerismo como un hermano cristiano (1:17–18, 21). Estos asuntos proporcionaron la ocasión para esta carta de Pablo, una de las más personales (1:1, 9, 19).

El apóstol menciona su encarcelamiento (1:1, 9, 10, 13, 23) y su anticipada liberación (1:22). El dirigió esta breve carta a su amigo y convertido suyo, Filemón (1:1, 19), a su esposa Apia (1:2), a Arquipo, hijo de ellos y pastor de la iglesia (1:2; Col 4:17), y a la congregación entera que se reunía en su hogar (1:2). Es claro que la casa de Filemón estaba en Colosas (Col. 4:9, 17) por las personas mencionadas en ambas cartas (Timoteo, 1:1, Col. 1:1; Epafras, 1:23; Col 4:12; Marcos y Aristarco, 1:24; Col. 4:10; y Demas y Lucas, 1:24; Col. 4:14). Escrita en el año 60 d.C., esta carta fue llevada junto con la de los colosenses por Tíquico y Onésimo (Col. 4:7–9).

La petición de Pablo es hecha por medio de varios argumentos persuasivos: su nombre y su edad (1:9), su encarcelamiento (mencionado cinco veces), su relación con Onésimo (1:10) y con Filemón (1:1, 19) y la esperanza de que Filemón le ocasione alegría adicional (1:20). La carta de Pablo muestra cómo la gracia perdonadora de Dios proporciona el motivo suficiente para que los creyentes perdonen y restauren genuinamente a los que les traten mal (1:3, 25).

Filemón era uno de varios dueños de esclavos en la iglesia de Colosas (Col. 4:1), así que esta carta, dirigida al grupo entero de creyentes, instruiría tanto a amos como a esclavos. Después del saludo inicial (1:1–3), Pablo expone su petición en una manera cuádruple: 1) Su fundamento está en el amor (1:4–5a, 7) y la fe (1:5b–6) de Filemón hacia Dios y hacia otros; 2) su nombre sugiere “afecto”; 3) la petición de Pablo se clarifica como un deseo urgente (1:9) y no como exigente demanda (1:8); 4) se menciona el enfoque de la petición (1:10) y su nueva naturaleza, es anunciada (1:11–13).

Por medio de la gracia de Dios, ahora Onésimo, cuyo nombre significa “provechoso”, puede vivir de acuerdo a su nombre. Lo justo de la petición de Pablo está basada en el consentimiento espontáneo de Filemón (1:14), en la soberanía del control de Dios (1:15–16) y en la seguridad de la compensación prometida por Pablo (1:17–20). El futuro de la petición anticipa la obediencia generosa de Filemón (1:21) y el continuo contacto de Pablo (1:22). Pablo concluye esta carta con saludos calurosos (1:23–25).

Las Escrituras no dan ninguna información acerca de la respuesta de Filemón a la súplica de Pablo a favor de Onésimo. Hay una tradición que dice que Filemón recibió a su esclavo, tomó el consejo de Pablo y dio a Onésimo su libertad. Otra tradición dice que Onésimo llegó a ser obispo de la iglesia en Berea, la cual fue fundada por Pablo y su equipo (Hch 17:10–15).

Importancia en la Biblia.

Tal vez en ninguna parte del Nuevo Testamento se muestra tan bellamente retratada la diferencia entre la ley y la gracia. Tanto la ley romana como la Ley Mosaica del Antiguo Testamento le daban a Filemón el derecho de castigar al esclavo fugitivo, quien era considerado como su propiedad. Pero el pacto de la gracia a través del Señor Jesús, permitió que el amo y el esclavo tuvieran compañerismo en amor sobre bases de igualdad en el cuerpo de Cristo.

Carácter de Dios en Filemón.

  • Dios perdona: v. 16, 17
  • Dios es imparcial: v. 16

Cristo en Filemón.

La relación entre Pablo y Onésimo presenta una bellísima ilustración de la mediación de Cristo entre el Padre y la humanidad. Pablo aceptó la pena de Onésimo con gusto con tal de renovar la relación entre Onésimo y Filemón, su antiguo amo. La obra de perdón de Pablo también representa la fuerza que Dios les da a los cristianos para mostrar compasión y misericordia.

Estructura de la Carta.

FILEMÓN

  • 1-3 Pablo a Filemón    
  • 4-7 Me acuerdo de ti
  • 8-20 Te ruego por Onésimo

ONÉSIMO

  • 21-22 Confiando en tu obediencia 
  • 23-25 La Gracia sea contigo

Fuente.

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