2 TESALONICENSES

En el NT, 2 Tesalonicenses es titulada «A los Tesalonicenses». Esta representa la segunda correspondencia de Pablo a la comunidad de creyentes en la ciudad de Tesalónica (1:1). 

2 Tesalonicenses - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pablo
  • ¿Cuándo fue escrita? 52 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A la Iglesia en Tesalónica
  • ¿Dónde fue escrita? En Corinto.

Autor y fecha.

Al igual que 1 Tesalonicenses, Pablo se identificó dos veces como el autor de esta carta (1:1; 3:17). Silvano (Silas) y Timoteo, los colaboradores de Pablo en la fundación de la iglesia, estaban presentes con él cuando escribió. La evidencia, tanto dentro de esta carta como con respecto al vocabulario, estilo, y contenido doctrinal, fuertemente apoya a Pablo como el único autor posible. El tiempo de esta escritura seguramente se llevó a cabo unos pocos meses después de la primera epístola, mientras que Pablo aún estaba en Corinto con Silas y Timoteo (1:1; Hch 18:5) a finales del 51 d.C. o a principios del 52 d.C.

Contexto Histórico de 2 Tesalonicenses.

Algunos han sugerido que Pablo escribió esta carta desde Éfeso (Hch 18:18-21), pero su estancia de dieciocho meses en Corinto proveyó amplia oportunidad para escribir ambas epístolas a los tesalonicenses (Hch 18:11).

Pablo se había mantenido al tanto de los sucesos en Tesalónica a través de correspondencia o mensajeros; quizás el portador de la primera carta le trajo de regreso noticias acerca de la condición de la iglesia, la cual había madurado y se había expandido (1:3); pero la presión y la persecución también se habían incrementado.

Las semillas de falsa doctrina con respecto a la venida del Señor habían sido sembradas, y la conducta de las personas era desordenada. Entonces Pablo le escribió a su amado rebaño, quien estaba: 1) desalentado por la persecución y necesitaba incentivo para perseverar; 2) engañado por falsos maestros que los confundieron acerca del regreso del Señor; y 3) siendo desobediente a mandatos divinos, particularmente al rehusarse a trabajar. Pablo escribió para hablar de esos tres asuntos al ofrecer: 1) consuelo para los creyentes perseguidos (1:3-12); 2) corregir falsas enseñanzas que asustaban a los creyentes (2:1-15); y 3) confrontar a los creyentes desobedientes e indisciplinados (3:6-15). 

Bosquejo de la Carta.

  • Introducción, 1:1-12
  • Instrucciones, 2:1-17
  • Mandamientos, 3:1-16
  • Conclusión, 3:17-18

Contenido.

Pocos meses después de haber escrito su primera carta a los tesalonicenses, Pablo recibió un informe acerca de esa iglesia; por este informe supo de su intensa persecución (1:4–5). Pablo también supo que el malentendido relacionado con el Día del Señor aún era un problema, a pesar de su enseñanza anterior (1 Ts 5:1–11). El apóstol supo igualmente que algunos no estaban prestando atención a sus instrucciones (1 Ts 5:14–22), y vivían indisciplinadamente.

QUÉ ES LA APOSTASÍA? – 2 Tesalonicenses 2:3 | Mission Venture Ministries en  Español

Algunos creyentes pensaban que su sufrimiento significaba que ellos se habían perdido la venida de Cristo, y ahora experimentaban los terribles juicios de Dios predichos para los días finales. Quienquiera que les haya dicho esto, lo comunicaba por un “espíritu”, una “palabra” o una “carta” (2:2). Es probable que “espíritu” se refiera a un maestro falso aseverando declarar revelación divina. La “palabra” podría haber sido una disertación o sermón dado en la iglesia. El término “carta” indica que ellos recibieron esta enseñanza en forma escrita, la que supuestamente era de Pablo y sus asociados.

El apóstol Pablo (1:1; 3:17) escribió esta segunda carta para tratar lo que acontecía en la iglesia; fue enviada a fines del año 51 d.C. o al principio del 52, mientras Pablo aún estaba en Corinto (Hch 18:8–11) ministrando junto con Silvano y Timoteo (Hch 18:5). El escritor quería que los cristianos en Tesalónica entendieran que la gracia de Dios puede sostener a los verdaderos creyentes en la fe, en medio de la apostasía que precederá a la segunda venida de Cristo (1:11–12).

Después de los saludos en el capítulo 1, en el cual no se menciona su apostolado (1:1–2), Pablo les muestra el propósito de Dios al permitir la persecución. Su propósito involucra recompensa para los creyentes que sufren (1:3–5,) y castigo justo para los que les afligen (1:6–10), con el resultado de que el Señor Jesús será glorificado (1:11–12).

El segundo capítulo contiene el plan de Dios para el Día del Señor. La enseñanza errónea de que ellos ya vivían en ese tiempo, se corrige (2:1–2). Los eventos que precederán a ese Día, son revisados, incluyendo la apostasía (2:3–5) y la obra del “que lo detiene” (2:6–7). Luego Pablo informa del resultado una vez que llegue ese Día, tanto en relación con la destrucción del inicuo (2:8–10), como del engaño de sus seguidores (2:11–12). Finalmente, Pablo se refiere a los recursos disponibles para todo creyente mientras llega ese día; les hace recordar de su llamamiento (2:13–15), deseando que sean consolados por Dios (2:16–17).

Pablo describe las prioridades de Dios para la iglesia en el capítulo final. Se le da prioridad a la extensión de la Palabra de Dios, de modo que prospere a pesar de la oposición (3:1–2). Se enfatiza la importancia de la consistencia de parte de todos los creyentes (3:3–5). Se explica con mucho detalle la corrección de la indisciplina en la iglesia (3:6–15). El Espíritu Santo usó la severidad de las palabras de Pablo para producir un cambio en el estilo de vida de los que habían sido negligentes (3:14–15).

En los saludos finales (3:16–18), Pablo usa su sello de autenticidad en todas sus cartas: el saludo personal por su propia mano. Por esto ellos sabrían que esta carta era auténtica.

Importancia en la Biblia.

Pablo se refiere a varios pasajes del Antiguo Testamento en su discurso sobre el fin de los tiempos, con lo cual confirma y concilia a los profetas del Antiguo Testamento. Mucha de su enseñanza sobre el final de los tiempos en esta carta, está basada en el profeta Daniel y sus visiones. En 2 Tesalonicenses 2:3-9, él se refiere a la profecía de Daniel con respecto al “hombre de pecado” (Daniel 7-8).

Carácter de Dios en 2 Tesalonicenses.

  • Dios es bueno: 1:11
  • Dios es amoroso: 2:16
  • Dios es justo y recto: 1:6
  • Dios se aíra: 1:8

Cristo en 2 Tesalonicenses.

La segunda carta a los tesalonicenses describe los efectos de la segunda venida de Cristo. En 1 Tesalonicenses se revela la expectativa del retorno de Cristo y 2 Tesalonicenses describe la glorificación de los creyentes ese día, así como el juicio de Dios a los incrédulos (1.10, 12; 2.8–12).»

Estructura de la Carta.

Título: “Tranquilos en la esperanza”

Versículo Clave: 2:1, 2  “Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo y nuestra reunión con él os rogamos hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar ni os conturbéis ni por espíritu ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca”

LOS TESALONICENSES

  • 1:1 A la iglesia de los Tesalonicenses
  • 1:2 Gracia y paz
  • 1:5 Justo juicio de Dios

EL HOMBRE DE PECADO Y SEGUNDA VENIDA

  • 2:1 Con respecto a la venida de nuestro Señor
  • 2:13 Dar siempre gracias
  • 2:16 Dios nos consuela

 TRABAJEN DILIGENTEMENTE

  • 3:1 Orad por nosotros
  • 3:6 No desordenadamente
  • 3:14 Si alguno no obedece

 BENDICIONES

  • 3:16 El Señor os dé paz
  • 3:17 Gracia con todos

Fuente.

1 TESALONICENSES

En el NT griego, 1 Tesalonicenses es titulada «A los Tesalonicenses». Esta es la primera correspondencia del apóstol Pablo a la iglesia en la ciudad de Tesalónica (1:1)

1 Tesalonicenses - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pablo
  • ¿Cuándo fue escrita? 51 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A la Iglesia en Tesalónica
  • ¿Dónde fue escrita? En Corinto.

Autor y fecha.

El apóstol Pablo se identifica a sí mismo dos veces como el autor de esta carta (1:1; 2:18). Silvano (Silas) y Timoteo (3:2, 6), los compañeros de viaje de Pablo en el segundo viaje misionero, cuando la iglesia fue fundada (Hch 17:1-9), también son mencionados en el saludo de apertura (1:1). Aunque Pablo fue el autor inspirado, la mayoría de los pronombres en la primera persona del plural (nosotros, nuestro) se refiere a los tres. No obstante, durante la vista de Timoteo de regreso a Tesalónica, únicamente se refieren a Pablo y a Silvano (3:1, 2, 6). Comúnmente Pablo usó tales plurales editoriales porque las cartas venían con el apoyo total de sus compañeros.

El hecho de que Pablo es el autor no ha sido cuestionado hasta hace poco, por críticos radicales. Sus intentos por atacar a Pablo como el autor han fracasado a la luz del peso combinado de evidencia favoreciendo a Pablo, como:

  • Las afirmaciones directas que señalan que Pablo es el autor (1:1; 2:18).
  • La correlación perfecta de la carta con los viajes de Pablo en Hechos 16-18).
  • La multitud de detalles íntimos con respecto a Pablo.
  • La confirmación de verificaciones históricas múltiples comenzando con el canon de Marción en el 140 d.C.

La primera de dos cartas de Pablo escrita en Corinto a la iglesia de Tesalónica es fechada 51 d.C. Esta fecha ha sido arqueológicamente verificada por una inscripción en el templo de Apolos en Delfos (cerca de Corinto) que fecha el servicio de Galión como procónsul en Acaya en el 51-52 d.C. (Hch 18:12-17). Debido a que la carta de Pablo a las iglesias de Galacia probablemente fue escrita 49-50 d.C., esta fue su segunda pieza de correspondencia canónica.      

Contexto Histórico de 1 Tesalonicenses.

Tesalónica (Salónica actual) yace cerca del lugar antiguo de Terma en el Golfo Termaico en las partes norte del Mar Egeo. Esta ciudad se volvió la capital de Macedonia (168 a.C.) y disfrutó del estatus de una «ciudad libre», la cual fue gobernada por su propia ciudadanía (Hch 17:6) bajo el Imperio Romano. Debido a que estaba localizada en la carretera principal que iba de este a oeste, la Vía Ignacia, Tesalónica servía como los cuarteles generales de actividad política y comercial en Macedonia, y llegó a ser conocida como «la madre de toda Macedonia». En los días de Pablo la población alcanzó las 200.000 personas.

Originalmente Pablo viajó 160 km de Filipo vía Anfípolis y Apolonia a Tesalónica en su segundo viaje misionero (50 d.C.; Hch 16:1-18:22). Como era su costumbre al llegar, él buscó la sinagoga en la cual enseñar a los judíos locales el evangelio (Hch 17:1, 2). Es esa ocasión, dialogó con ellos a partir del AT en referencia a la muerte y resurrección de Cristo, para probar que Jesús de Nazaret verdaderamente era el Mesías prometido (Hch 17:2, 3). Algunos judíos creyeron y poco después, prosélitos griegos y algunas mujeres de recursos de la comunidad también fueron convertidos (Hch 17:4). Entre estos nuevos creyentes se menciona a Jasón (Hch 17:5), Gayo (Hch 19:29), Aristarco (Hch 20:4), y Segundo (Hch 20:4).

Debido a su ministerio eficaz, los judíos causaron que el equipo de Pablo fuera arrojado de la ciudad (Hch 17:5-9), y entonces se fueron al sur a evangelizar Berea (Hch 17:10).

Sin duda alguna Pablo tuvo razones múltiples para escribir, todas ellas viniendo de su preocupación suprema por el rebaño del cual él había sido separado. Algunos de los propósitos de Pablo claramente incluyeron: 1) alentar a la iglesia (1:2-10); 2) responder a acusaciones falsas (2:1-12); 3) consolar al rebaño perseguido (2:13-16); 4) expresar su gozo en la fe de ellos (2:17-3:13); 5) recordarles de la importancia de la pureza moral (4:1-8); 6) condenar el estilo de vida de pereza (4:9-12); 7) corregir un mal entendido de acontecimientos proféticos (4:13-5:11); 8) terminar con tensiones dentro del rebaño (5:12-15); y 9) exhortar al rebaño en las áreas elementales de vida cristiana (5:16-22)

Bosquejo.

  • Saludo, 1:1
  • Elogios, 1:2-10
  • Conducta en el ministerio, 2:1-16
  • Preocupación por los tesalonicenses, 2:17-3:13
  • Llamado a la santificación, 4:1-12
  • Segunda venida de Cristo, 4:13-5:11
  • Exhortaciones y bendiciones, 5:12-28

Contenido.

La iglesia de Tesalónica era la segunda que el equipo de Pablo estableció en su primer viaje que lo llevó hasta Europa. Su fundación se relata en Hechos 17:1–9. Después de ministrar durante tres días de reposo en la sinagoga, se desarrolló una fuerte oposición (Hch 17:5–9); pero hubo varios que pusieron su fe en Cristo. Entre los primeros convertidos había judíos, griegos devotos, un buen número de mujeres importantes y otros que dejaron la idolatría (1:9–10; Hch 17:1–4). Jasón (Hch 17:5), Gayo (Hch 19:29), Aristarco y Segundo (Hch 20:4) se nombran entre los creyentes. Contrario a como algunos piensan, el ministerio de Pablo en Tesalónica se extendió más de tres semanas (2:9; 2 Ts 3:8; Fil 4:16), pero eventualmente él y su equipo fueron expulsados de la ciudad (Hch 17:9–10).

Arco de Galerio - Wikipedia, la enciclopedia libre
Ruinas del Arco de Galerio en Tesalónica, hoy Salónica.

Al no crecer ellos en su nueva fe, no es de sorprender que los problemas comenzarán a desarrollarse en la iglesia. Algunos pudieran haber llegado a la conclusión acerca de la enseñanza de “otro Rey, Jesús” (Hch 17:7), que Cristo volvería inmediatamente.

Muchos habían dejado sus trabajos considerando que la segunda venida de Cristo era inminente (2 Ts 3:10–12). Y otros estaban confundidos por la muerte de seres queridos creyentes, sin saber la situación de ellos cuando Cristo volviera (4:13–18). Aun otros vivían descuidadamente o eran débiles en su fe (5:14–22).

Puesto que el amor entre Pablo y los creyentes de Tesalónica era fuerte y mutuo (2:7–8; 3:1–2, 6; 4:13, 18), él no mencionó su apostolado; sabía que ellos no cuestionarían su autoridad. A causa de su profundo interés por su crecimiento espiritual, y un fuerte deseo por verlos otra vez, el apóstol envió esta carta (1:1; 2:18).

En los primeros tres capítulos, Pablo se muestra agradecido por el pasado; elogia a los tesalonicenses por la realidad y reputación de su fe (1:2–10). En los capítulos 2 y 3, Pablo revisa el fiel ministerio de su equipo entre ellos; señala el carácter ejemplar que ellos habían demostrado (2:1–12), contestando así las falsas alegaciones de algunos intrusos que se le oponían. El resultado de su ministerio fue excepcional a pesar de la continua persecución de los creyentes (2:13–16). El deseo de Pablo de pasar más tiempo entre ellos (2:17–20) lo motiva a enviar a Timoteo (3:1–5). Basado en las entusiastas noticias que Timoteo le trajo (3:6–10), Pablo hace una oración por ellos (3:11–13).

En los capítulos finales Pablo anticipa el futuro y prepara a los creyentes de Tesalónica en varias maneras. Les hace recordar que la gracia del Padre y del Hijo es lo que sostiene a los creyentes, mientras aguardan el prometido regreso de Cristo por sus santos (1:1; 5:28). Este pensamiento es mencionado al final de cada capítulo. La necesidad de mantener la pureza moral (4:1–8) y el amor fraternal (4:9–12), fue enfatizado.

También les hace recordar que no deben volver a las prácticas paganas ni que justifiquen la pereza. Las palabras de Pablo les consuela acerca de los seres amados fallecidos (4:13–18) y les enseña acerca del Día del Señor (5:1–11). Pablo les insta a ser ejemplo, teniendo actitudes correctas para con los líderes (5:12–13) y a tomar decisiones apropiadas en situaciones difíciles (5:14–22).

Sus saludos finales incluyen una bendición (5:23) y una referencia a la fidelidad del Señor (5:24), la cual siempre sobrepasa la de los creyentes. Una petición de oración (5:25), saludos a todos (5:26) e instrucciones acerca de la lectura de esta carta (5:27) preceden las palabras finales (5:28).

Importancia en la Biblia.

Pablo recuerda a los tesalonicenses que la persecución que estaban sufriendo de sus “propios conciudadanos” (v. 2:15 14), los judíos que rechazaron a su Mesías, es la misma que sufrieron los profetas del Antiguo Testamento (Jeremías 2:30; Mateo 23:31). Jesús advirtió que los verdaderos profetas de Dios siempre tendrían la oposición de los impíos (Lucas 11:49). En Colosenses, Pablo les recuerda esa verdad.

Carácter de Dios en 1 Tesalonicenses

  • Dios es fiel: 5:24
  • Dios se aíra: 1:10; 2:16

Cristo en 1 Tesalonicenses.

1 Tesalonicense trata el tema de la esperanza del creyente en Cristo y, en particular, en su segunda venida (1:10; 2:19; 3:13; 4:16; 5:23). Pablo instruye a los creyentes a prepararse para el día del Señor, porque llegará «como ladrón en la noche» (5.2). Pero no es un día que los creyentes han de temer, puesto que Cristo provee nuestra salvación y nos guarda de la ira de Dios.»

Estructura de la Carta.

Título: “Afirmados en la Esperanza”

Versículo Clave: 3:13 “Para que sean afirmados vuestros corazones irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro padre en la venida de nuestro Señor  Jesucristo con todos sus santos”.

LOS TESALONICENSES

  • 1:1  Pablo, Silvano y Timoteo         
  • 1:2  Gracias a Dios por vosotros       

NOSOTROS

  • 2:1  Nuestra visita a vosotros         
  • 2:9  Nuestro trabajo
  • 2:13  Cuando recibisteis la palabra   

SEPARADOS

  • 2:17  Separados de vosotros         
  • 3:1  Acordamos quedarnos en Atenas
  • 3:6  Cuando, Timoteo volvió
  • 3:11  Nuestro Señor Jesucristo dirija

HACED Y ABUNDAD

  • 4:1  Os rogamos y exhortamos       
  • 4:9  Acerca del amor fraternal          

LA VENIDA DEL SEÑOR

  • 4:13  Los que duermen         
  • 5:1  Como ladrón en la noche           

OS ROGAMOS

  • 5:12  Reconozcáis a los que trabajan      
  • 5:23 El mismo Dios de paz
  • 5:25 Saludad                                       

Fuente.

COLOSENSES

Colosenses es nombrada por la ciudad de Colosas, en donde se encontraba la iglesia a la que es dirigida. También tenía que ser leída en la iglesia vecina de Laodicea (4:6).

Colosenses - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pablo
  • ¿Cuándo fue escrita? 60 a 62 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A la Iglesia en Colosas
  • ¿Dónde fue escrita? Desde la cárcel en Roma.

Autor y fecha.

Pablo se identifica como el autor (1:1, 23; 4:18), como es costumbre en sus epístolas. El testimonio de la iglesia primitiva, incluyendo a figuras clave tales como Ireneo, Clemente de Alejandría, Tertuliano, Orígenes, y Eusebio, confirman que Pablo escribió Colosenses.

Evidencia adicional para el hecho de que Pablo es el autor viene de los paralelos cercanos de libro de Filemón, la cual es universalmente aceptada como una carta que fue escrita por Pablo. Ambas fueron escritas (60-62 d.C.) mientras Pablo era un prisionero en Roma (4:3, 10, 18; Flm 9, 10, 13, 23).

Contexto Histórico de Colosenses.

Colosas era una ciudad en Frigia, en la provincia romana de Asia (parte de Turquía actual), situada a unos 160 km al Este de Éfeso en la región de las siete iglesias de Apocalipsis 1-3. La ciudad se encontraba junto al río Lico, no lejos de donde fluía en el río Maender

Colosas era una ciudad próspera en el siglo quinto a.C. cuando el rey persa Jerjes (Asuero, Est 1:1) marchaba a través de la región. La lana negra y los teñidos, hechos de los depósitos de tiza (gis) que se encontraban en al área,  eran productos importantes. Además, la ciudad estaba situada en la unión de las principales rutas de comercio de norte a sur y de este a oeste. No obstante, para los días de Pablo, el camino principal había sido redirigido a través de la ciudad cercana de Laodicea, y de esta manera daba la vuelta a Colosas, y la llevó a su declive y a que las ciudades vecinas como Laodicea y Hierápolis prosperaran. 

Aunque la población de Colosas era primordialmente gentil, había una gran colonia judía que se remontaba a los días de Antioco el Grande (223-187 a.C.). La población mezclada de judíos y gentiles se manifestaba a sí misma, tanto en la composición de la iglesia como en la herejía que la plagaba, la cual contenía elementos tanto de legalismo judío como de misticismo pagano.

La iglesia en Colosas comenzó durante el ministerio de Pablo en Éfeso (Hch 19), el cual duró tres años. Su fundador no fue Pablo, él nunca estuvo en Colosas (2:1); sino Epafras (1:5-7), quien al parecer creyó durante una visita a Éfeso, y probablemente cuando regresó a casa, en Colosas, comenzó la iglesia. Varios años después de que la iglesia fuera fundad, una peligrosa herejía surgió para amenazarla, una no identificada con ningún sistema histórico en particular. Contenía elementos de lo que llegó a conocerse como gnosticismo: que Dios es bueno, pero la materia es mala, por lo tanto Jesucristo era una de varias emanaciones descendientes de Dios, y menor que Dios (una creencia que los llevó a negar su humanidad), y que un secreto, un conocimiento que estaba por encima de las Escrituras, era necesario para ser iluminado y para la salvación.

La herejía colosenses también incluyó aspectos del legalismo judío, por ejemplo la necesidad de circuncidarse para la salvación, practicar rituales ceremoniales de la ley del AT (leyes de alimentación, festividades, días de reposo) y ascetismo rígido. También llamaba a la adoración de ángeles, y a experiencias místicas. Epafras estaba tan preocupado por esta herejía que realizó el largo viaje de Colosas a Roma (4:12, 13), en donde Pablo era un prisionero.

Esta carta fue escrita en la prisión, en Roma (Hch 28:16-31) en algún momento entre el 60-62 d.C. y, por lo tanto, se hace referencia a ella como a una epístola de la prisión (junto con Efesios, Filipenses y Filemón). Pudo haber sido compuesta casi de manera simultánea con Efesios, y enviada adjunta a esa epístola, y una a Filemón, con Tíquico (Ef 6:21, 22; Col 4:7, 8),  quien estaba acompañando al esclavo que había huido, Onésimo, de regreso a su amo Filemón, un miembro de la iglesia colosenses (4:7-9). Epafras se quedó en Roma (Film 23), quizá para recibir más instrucciones de Pablo. 

Bosquejo de la Carta.

  • Saludo y agradecimiento, 1:1-12
  • La obra de Dios en Cristo, 1:13-23
  • Ministerio de Pablo, 1:24-2:3
  • Denuncia de falsa enseñanza, 2:4-23
  • La vida cristiana, 3:1-4:6
  • Conclusión, 4:7-8

Contenido.

Pablo había sido sentenciado a dos años de prisión por causa de su fe (1:24; 4:3, 10, 18; Hch 28:30). ¿Cómo reaccionaría él a las noticias tristes (2:8, 20–21) acerca de gente que aún no había conocido (1:4, 7, 8; 2:1), pero por quienes él se preocupaba mucho (2:1–3; 4:18)? Este era el dilema que el apóstol Pablo encaró cuando Epafras, el fundador de la iglesia en Colosas, lo visitó en Roma por varios días (1:3–8; 4:12; Flm 1:23).

Ruinas del camino romano entre Laodicea y Coloso. El apóstol Pablo,  acompañado por sus compañeros de ministerio, habrá… | New york skyline,  Skyline, Seattle skyline
Ruinas del camino romano entre Laodicea y Colosas.

En el año 60 d.C., Pablo fue motivado a escribir esta carta a la iglesia de Colosas (1:1, 23; 4:18) y la envió con Tíquico, y con uno de su propio equipo, Onésimo (4:7–9).

El error que se había infiltrado en la iglesia de Colosas era complejo. Contenía elementos de legalismo judaico (2:11–16), ascetismo (2:20–23) y especulaciones filosóficas (2:8). Quizás esto haya sido el precursor de lo que en el segundo y tercer siglo se conoció como gnosticismo. Esta filosofía ocultista negaba tanto la plena deidad como la plena humanidad de Jesucristo (cp. 2:9. 1:19), y abogaba por la adoración de intermediarios entre Dios y el hombre (2:18–19). Al refutar esta insidiosa enseñanza, Pablo no la confrontó fuertemente porque estas ideas todavía no estaban completamente desarrolladas. Tampoco reprende a los creyentes de Colosas, la mayoría de los cuales no eran convertidos suyos.

Más bien, el apóstol usa una estrategia eficaz: la clara presentación de las verdades del evangelio. Por esa razón esta carta contiene una de las más poderosas imágenes del Hijo de Dios (1:15–20; 2:9–15). Pablo desea que sus lectores entiendan claramente que una comprensión de la gracia de Dios motiva a los cristianos a permitirle a Cristo tener el primer lugar en todo (1:6, 18).

En un saludo más largo que lo usual, Pablo comienza la carta dándole gracias a Dios por la respuesta de los cristianos de Colosas al evangelio que Epafras ya les había anunciado (1:3–8). El ora para que continúen creciendo en sabiduría, de modo que lleguen a entender completamente lo que involucra su redención por medio de Cristo (1:9–14). Esas oraciones eran apropiadas porque los maestros herejes se ufanaban de tener un conocimiento superior (2:3–4).

En el resto del capítulo 1 y en el 2, Pablo escribe acerca de la supremacía de Cristo. La posición planeada por Dios para su Hijo (1:15–23), el misterio de Dios proclamado por Pablo (1:24–2:3) y la salvación de Dios provista por medio de Cristo (2:4–23), todo esto señala a Jesucristo ocupando el primer lugar en todo (1:18). Él es la verdad eterna de Dios, la respuesta a toda forma de error prevaleciente en Colosas.

Con estas verdades expuestas claramente, Pablo indica cómo la supremacía de Cristo debe ser aplicada en la vida diaria cristiana. Los capítulos 3 y 4 (hasta el vers. 6) tratan estos asuntos prácticos. A la dinámica de la nueva vida del creyente (3:1–17) le siguen los deberes de esa nueva vida en el hogar (3:18–21), en el trabajo (3:22–4:1), en la oración (4:2–4) y entre los no creyentes (4:5–6).

En los saludos finales, Pablo menciona varias personas que estuvieron con él en Roma o en Colosas (4:7–17), y concluye con su propia firma (4:18).

Esta primera carta, de las cuatro que Pablo escribió durante su primer encarcelamiento en Roma, sobresale como un testimonio de que el mejor antídoto para la herejía es el punto de vista bíblico de la persona y obra de Cristo.

Importancia en la Biblia.

Como con todas las iglesias primitivas, el problema del legalismo judío en Colosas fue de gran preocupación para Pablo. Tan radical era el concepto de la salvación por gracia, no por obras, que para aquellos sumergidos en la ley del Antiguo Testamento, les resultaba muy difícil de entenderla. En consecuencia, había un continuo movimiento entre los legalistas, para añadir ciertos requerimientos de la ley a esta nueva fe. Primeramente entre ellos estaba el requisito de la circuncisión, el cual aún se practicaba entre algunos de los judíos convertidos. Pablo contradijo este error en Colosenses 2:11-15, en donde declara que la circuncisión de la carne ya no era necesaria, porque Cristo había venido. La suya era la circuncisión del corazón, no de la carne, haciendo ya innecesarios los ritos ceremoniales del Antiguo Testamento (Deuteronomio 10:16, 30:6; Jeremías 4:4, 9:26; Hechos 7:51; Romanos 2:29).

Carácter de Dios en Colosenses.

  • Dios es accesible: 1:21, 22
  • Dios es invisible: 1:15
  • Dios es justo: 3:25
  • Dios es potente: 1:11; 2:12
  • Dios es reconciliador: 1:20
  • Dios se aíra: 3:6

Cristo en Colosenses.

El mensaje de Colosenses afirma la obra perfecta de Cristo en el creyente (1:28). Pablo destaca la deidad de Jesús contestando a quienes atacaban a la Persona de Cristo con «filosofía y huecas sutilezas» (2:8, 9). Debemos aceptar la plenitud de Cristo a fin de que Dios les permita a los creyentes llegar a la plenitud de la vida en él (2:10).

Estructura de la Carta.

Título: “La Cabeza de la Iglesia”

Versículo Clave: 1:18  “Y Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia el que es el principio  el primogénito de entre los muertos para que en todo tenga la preeminencia”.

LA  PREEMINENCIA

  • 1:1 Santos en Colosas
  • 1:15 Él es
  • 2:6 Andad en Él

RESUCITADO CON CRISTO

  • 3:5  Morir en vosotros  
  • 3:18  Haced
  • 4:7  Saludos

Fuente.

FILIPENSES

Filipenses deriva su nombre de la ciudad griega en donde la iglesia a la cual fue dirigida se encontraba. Filipo fue la primera ciudad de Macedonia en donde Pablo estableció una iglesia.

Filipenses - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pablo
  • ¿Cuándo fue escrita? 60 a 62 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A la Iglesia en Filipo
  • ¿Dónde fue escrita? Desde la cárcel en Roma.

Autor y fecha.

El testimonio unánime de la iglesia primitiva fue que el apóstol Pablo escribió Filipenses. Nada en la carta habría motivado a un impostor a escribirla.

La pregunta de cuándo se escribió Filipenses no puede ser separada de la del lugar de donde fue escrita. La posición tradicional es que Filipenses, junto con las otras epístolas de la prisión (Efesios, Colosenses, Filemón), fue escrita durante el primer encarcelamiento de Pablo en Roma (60-62 d.C.). El entendimiento más natural de las referencias al «pretorio» (1:13) y «…los santos… de la casa de César» (4:22) es que Pablo escribió desde Roma, en donde el emperador vivía. Las semejanzas entre los detalles del encarcelamiento de Pablo dados en Hechos y en las epístolas de la prisión también argumentan que esas epístolas fueron escritas desde Roma (p. ej. Pablo estaba cuidado por soldados, Hch 28:16; cp. 1:13, 14; se le permitió recibir visitantes, Hch 28:30; cp. 4:18; y tuvo la oportunidad de predicar el evangelio, Hch 28:31; cp. 1:12-14; Ef 6:18-20; Col 4:2-4).

La creencia de Pablo de que su caso sería pronto decidido (2:23, 24) apunta a que Filipenses haya sido escrito hacia el cierre del encarcelamiento de dos años en Roma del apóstol (61 d.C.).

Contexto Histórico de Filipenses.

La iglesia en Filipo, la primera fundada por Pablo en Europa, se remonta al segundo viaje misionero del apóstol (Hch 16:12-40). Evidentemente Filipo tenía una población judía muy pequeña. Debido a que no habían suficiente hombres para formar una sinagoga (el requisito eran diez hombres judíos que fueran cabezas de una casa), algunas mujeres devotas se reunían afuera de la ciudad en un lugar de oración (Hch 16:13) junto al río Gangites. Pablo les predicó el evangelio y Lidia, una mujer mercader rica que trabajaba con bienes teñidos en púrpura (Hch 16:14), se convirtió en creyente (16:14, 15). Es probable que la iglesia filipense inicialmente se reunía en su hogar espacioso. 

La oposición satánica a la nueva iglesia inmediatamente se levantó en la persona de una muchacha esclava que adivinaba, poseída por un demonio, (Hch 16:16, 17). Pablo echó fuera al demonio de ella (Hch 16:18). El acto del apóstol llenó de ira a los amos de la muchacha, quienes ya no podían vender sus servicios como adivina (Hch 16:19). Arrastraron a Pablo y a Silas frente a los magistrados de la ciudad (Hch 16:20) e incitaron el orgullo de los filipenses diciendo que los dos predicadores eran una amenaza para las costumbres romanas (Hch 16:20, 21). Como resultado, Pablo y Silas fueron azotados y encarcelados (Hch 16:22-24).   

    Los dos predicadores fueron milagrosamente liberados de la prisión esa noche por un terremoto, el cual enterneció al carcelero y abrió su corazón y el de su casa al evangelio (Hch 16:25-34). Al día siguiente los magistrados, llenos de pánico cuando oyeron que habían azotado y encarcelado ilegalmente a dos ciudadanos romanos, les rogaron a Pablo y a Silas que se fueran de Filipo.

Pablo tenía varios propósitos al escribir esta epístola. En primer lugar, quería expresar su gratitud por la ofrenda de los filipenses (4:10-18). En segundo lugar, quería que los filipenses supieran la razón por la que él decidió regresar a Epafrodito, para que no pensaran que su servicio a Pablo había sido insatisfactorio (2:25, 26). En tercer lugar, él quería informarles acerca de sus circunstancias en Roma (1:12-26). En cuarto lugar, él escribió para exhortarlos a la unidad (2:1, 2; 4:2). Finalmente, él escribió para advertirles de los falsos maestros (3:1-4:1).  

Bosquejo.

  • Saludo. 1:1-2
  • Inquietudes de Pablo, 1:3-2:30
  • Exhortaciones a la vida cristiana, 3:1-4:9
  • Conclusión, 4:10-23

Contenido.

La ciudad de Filipo tomó su nombre de Felipe II de Macedonia, padre de Alejandro Magno, quien conquistó la región en el cuarto siglo a.C. En el año 42 a.C. allí se llevó a cabo una batalla famosa en la cual Antonio y Octavio derrotaron las fuerzas rebeldes de Bruto y Casio. Muchos veteranos de guerras romanas vivieron el resto de sus vidas en esta colonia (Hch 16:12). Para un ciudadano romano era casi como vivir en Italia misma, con su idioma, su cultura y con su protección legal.

Filipos (ciudad) - Wikipedia, la enciclopedia libre
Ruinas del Foro de Filipo.

Pablo visitó a los cristianos de Filipo en su tercer viaje misionero (Hch 20:6). El escribió esta carta a los filipenses (1:1) durante su encarcelamiento en Roma (1:7, 13, 14; 4:22; cp. Hch 28:16). Debe haberse escrito alrededor del año 61 d.C., poco antes de su anticipada liberación (1:12, 13, 23–26; 2:23, 24). La carta fue llevada por Epafrodito, quien se había recuperado de una enfermedad casi fatal mientras visitaba a Pablo en Roma (2:25, 26).

Esta epístola incluye una breve autobiografía (3:4–7). La mención de Timoteo por Pablo (1:1) sugiere que él fue un ejemplo de humildad al ministrar, según el pensamiento de los filipenses (2:19–24). Algunos creen que esta es la respuesta de Pablo a una carta que recibió de la iglesia de Filipo (3:2; 4:10).

Un tema frecuente en filipenses es “el gozo”, mencionado 16 veces [1:4, 18(2), 25; 2:2, 17(2), 18(2), 28, 29; 3:1; 4:1, 4(2), 10]. Pablo se goza en su unidad con estos cristianos a quienes él ama. Les hace ver que al participar ellos de la abundante gracia de Dios, les da gozo cristiano en medio de circunstancias adversas (1:7).

En el capítulo 1, Pablo escribe del gozo y de las maneras en que éste se puede aumentar aún en el sufrimiento, e incluye un informe muy positivo de sus propias circunstancias (1:12–26). El segundo capítulo contiene varias ilustraciones del gozo al servir, comenzando con el ejemplo por excelencia: la humildad y exaltación de Cristo mismo (2:1–11). Las cosas que acompañan el gozo de la salvación de los creyentes están enfocadas en el capítulo 3. Los filipenses son advertidos acerca de algunos que andaban abogando por las buenas obras como substituto de la justicia que se recibe por fe (3:2–11). Finalmente, en el capítulo 4, Pablo escribe acerca de lo que produce el gozo. El agradece a los filipenses por sus generosos donativos (4:15–20) y su contribución para los creyentes de Jerusalén (2 Co 8:1–5).

El escritor de esta carta nunca se refiere a sí mismo como “apóstol.” Esto era innecesario porque la iglesia en Filipo nunca cuestionó el apostolado, ni la autoridad de Pablo, como lo hicieron algunos en Corinto y Galacia. La carta no contiene corrección sobre errores doctrinales dentro de la iglesia de Filipo, ni reproche por faltas serias. Filipenses es una de las cartas de Pablo más llenas de afecto. El contagio del gozo de Filipenses puede ser apropiado personalmente al meditar en las verdades que contiene.

Importancia en la Biblia.

El enfoque de Pablo en Filipenses es la vida centrada en Cristo, adornada por el gozo de pertenecer a la familia de Dios. Pablo lo ha entregado todo a Cristo, y puede decir con la frente en alto que es siervo (esclavo) de Cristo (1.1), que para él el vivir es Cristo (1.21) y que lo ha perdido todo, y lo tiene por basura, para ganar a Cristo (3.7–8). Su única pasión es glorificar al Señor (3.8–9). Su anhelo es que lo que siente lo sientan también los cristianos filipenses. Ora que abunden en el amor de Cristo (1.9), que tengan el mismo sentir de Cristo (2.5–11) y que conozcan bien lo que pasó Cristo: sufrimiento, muerte y resurrección (3.10–11). El cristiano, como es la experiencia de Pablo, puede siempre declarar por la fe: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (4.13).

La relación con Cristo, sin embargo, no debe ser teórica. Debe ser real y debe manifestarse en hechos concretos en nuestra vida. Ante la oposición el cristiano debe mantenerse firme, en un mismo espíritu (1.27). Las diferencias entre los cristianos se eliminan cuando estos son de un mismo sentir en el Señor (4.2). Pablo exhorta a los creyentes a seguir adelante hasta alcanzar aquello para lo cual nos tomó el Señor (3.14–15), a pensar solo en las cosas que agradan a Dios (4.8). Uno es como Cristo cuando ve la vida desde la perspectiva de Cristo y actúa con los demás como Jesucristo hubiera actuado.

El Carácter de Dios en Filipenses.

  • Dios es glorioso: 2:11
  • Dios es misericordioso: 2:27
  • Dios provee: 1:12   

Cristo en Filipenses

Filipenses presenta uno de los testimonios más conmovedores y persuasivos de la vida en Cristo. Pablo abre su corazón y describe su relación con su Señor diciendo que «para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia» (1:21). La ausencia de egoísmo e interés propio no implica sentimientos de pérdida, sino solo de gozo y paz en Jesucristo (4:4-7). Por eso alienta a los creyentes a que imiten a Cristo (2:5). 

Estructura de la Carta.

Título: “Unidos para servir”

Versículo Clave: 2:2  “Completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa”

EL VIVIR ES CRISTO

  • 1:1 Pablo y Timoteo     
  • 1:3  Oraciones por vosotros
  • 1:12  Prisiones para bien
  • 1:15  Cristo es anunciado
  • 1:19  El vivir es Cristo
  • 1:27  Comportéis como es digno

CRISTO  JESÚS SE HUMILLÓ

  • 2:1  Haya pues este sentir    
  • 2:12  Ocupaos en vuestra salvación

TIMOTEO EPAFRODITO

  • 2:19  Enviaros a Timoteo      
  • 2:25  Enviaros a Epafrodito

PABLO EJEMPLO PARA SEGUIR

  • 3:1 Gozaos en el Señor        
  • 3:2  No-confianza en la carne
  • 3:12  Prosigo la meta.
  • 3:17  Sed imitadores de mí
  • 4:1 Regocijaos
  • 4:8  En esto pensad

ENVIASTE PARA MIS NECESIDADES

  • 4:10  Cristo me fortalece
  • 4:14  Enviaste para mis necesidades
  • 4:21  Saludos

Fuente.

EFESIOS

La carta está dirigida a la iglesia en la ciudad de Éfeso, capital de la provincia romana de Asia (Asia Menor, Turquía moderna). Debido a que el nombre Éfeso no es mencionado en los primeros manuscritos que hubo, algunos eruditos creen que la carta era una encíclica, teniendo el propósito de ser circulada y leída entre las iglesias en Asia Menor, y simplemente fue enviada primero a los creyentes en Éfeso. 

Efesios - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pablo
  • ¿Cuándo fue escrita? 60 a 62 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A la Iglesia en Éfeso
  • ¿Dónde fue escrita? Desde la cárcel en Roma.

Autor y fecha.

No hay indicación de que Palo sea cuestionado como el autor de esta carta; él se identifica como su escritor en la salutación de apertura (1:1; 3:1). La carta fue escrita desde la prisión en Roma (Hch 28:16-31) en algún momento entre el 60-62 d.C. y por lo tanto, se hace referencia a ella como una epístola de la prisión (junto con Filipenses, Colosenses, y Filemón). Pudo haber sido compuesta casi al mismo tiempo que Colosenses, e inicialmente enviada con esa epístola y Filemón por Tíquico (Ef 6:21, 22; Col 4:7, 8).

Contexto Histórico de Efesios.

Es probable que el evangelio fue traído primero a Éfeso por Priscila y Aquila, una pareja excepcionalmente dotada (Hch 18:26) quienes fueron dejados ahí por Pablo en su segundo viaje misionero (Hch 18:18, 19).

La fuerte iglesia comenzada por Priscila y Aquila fue más tarde firmemente establecida por Pablo en su tercer viaje misionero (Hch 19) y fue pastoreada durante unos tres años. Después de que Pablo partió, Timoteo pastoreó la congregación durante quizás un año y medio, primordialmente para contrarrestar la falsa enseñanza de unos poco hombres influyentes (tales como Himeneo y Alejandro), quienes probablemente eran ancianos en la congregación ahí (1 Ti 1:3, 20).

Debido a esos hombres, la iglesia en Éfeso estaba plagada de «fábulas y genealogías interminables» (1:4) y por ideas ascéticas y contrarias a la Biblia, tales como la prohibición del matrimonio y la abstención de ciertos alimentos (4:3). Aunque esos falsos maestros no entendían correctamente las Escrituras, propagaron sus interpretaciones impías con fuerza (1:7), las cuales produjeron en la iglesia «disputas más bien que edificación de Dios que es por fe» (1:4). Treinta años o algo así más tarde, Cristo le dio al apóstol Juan una carta para esta iglesia indicando que su pueblo había dejado su primer amor por Él  (Ap 2:1-7).     

Bosquejo.

  • Introducción, 1:1-14
  • Oración de Pablo, 1:15-23
  • Salvación por gracia, mediante la fe, 2:1-10
  • Unidad del nuevo pueblo de Dios, 2:11-22
  • Revelación del misterio divina, 3:1-13
  • Oración de Pablo por fortaleza, 3:14-21
  • Unidad del Cuerpo de Cristo, 4:1-16
  • Exhortaciones a una vida santa, 4:17-5:21
  • Nuevas relaciones interpersonales, 5:22-6:9
  • Guerra del nuevo pueblo, 6:10-20
  • Conclusión,6:21-24

Contenido.

Las experiencias de Pablo en la prisión, como las de José en Egipto, fueron usadas por el Señor para manifestar su gloria. La carta a los efesios fue escrita por Pablo (1:1; 3:1) estando preso en Roma (3:1; 4:1; 6:20), al igual que la de Filipenses, Colosenses y Filemón. Fue enviada con Tíquico (6:21, 22) posiblemente en el año 60 d.C., durante el arresto domiciliario de Pablo en Roma (Hch 28:16–31). Tal vez escribió antes otra carta al mismo grupo (3:3).

Éfeso era la capital de la provincia romana de Asia (Turquía moderna). Allí se encontraba una de las siete maravillas del mundo antiguo: el templo de Diana (Artemisa; Hch 19:23–41). Era un edificio magnífico cuya construcción tardó unos 200 años. La ciudad era una gran sede de cultura y educación, con una famosa biblioteca y un anfiteatro con capacidad para 25,000 personas. Éfeso era un centro comercial con un próspero negocio de fabricación de estatuas y con un puerto cercano muy activo. Esta era la ciudad a la que Pablo escribió (1:1). Tal vez él deseaba que esta carta fuera compartida con las iglesias en otras ciudades de Asia, en las que él conocía algunos miembros sólo indirectamente (1:15; 3:2; 4:21). En cuanto a la carta que viene de Laodicea (otra ciudad en Asia), mencionada en Colosenses 4:16, algunos creen que quizás sea la carta que conocemos como la Epístola a los Efesios.

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Ruinas de biblioteca en Éfeso

Pablo visitó la ciudad brevemente en su segundo viaje misionero (Hch 18:18–22), enseñó en la sinagoga, y dejó a Aquila y a Priscila para que continuaran el ministerio allí. Apolos, un maestro elocuente, laboró con ellos por un tiempo (Hch 18:24–28). Más tarde Pablo regresó a Éfeso, como había deseado, y allí llevó a cabo un ministerio por tres años (Hch 19 y 20). Hubo intensa oposición satánica al evangelio (Hch 19:9, 13; 1 Co 16:8–9), pero fue un tiempo fructífero porque hubo muchos convertidos (Hch 19:18–19, 26). La despedida final de Pablo fue una experiencia dolorosa para los líderes de la iglesia que fueron a Mileto para despedirse de él (Hch 20:17, 36–38).

Pablo estaba muy preocupado por la influencia de la adoración de ídolos y la superstición en la ciudad, donde la mayoría de los creyentes eran gentiles. También supo de prácticas peligrosas que los cristianos aceptaban (1 Ti. 1:3–4; 4:1–3). Estas cosas motivaron a Pablo a escribir esta carta, para enseñar a sus lectores que la posición y ministerio de cada uno de ellos, como miembros del cuerpo de Cristo, la iglesia, es el resultado de la gracia de Dios en Cristo, quien es la Cabeza del cuerpo (2:8–9; 4:7, 12).

Después de sus saludos iniciales (1:1–2), Pablo describe las bendiciones recibidas por la iglesia (1:3–3:21) y la conducta apropiada de los creyentes (4:1–6:20). Las bendiciones incluyen la posición del creyente en Cristo (1:3–21), la promesa por medio de Cristo (2:1–22) y Cristo como modelo (3:1–21). La conducta apropiada de la iglesia implica tanto actitudes (4:1–5:22) como acciones (5:22–6:20). Las actitudes correctas ayudan a los creyentes a vivir en armonía (4:1–16), en contraste con el mundo (4:17–32), y bajo el poder y control del Espíritu Santo (5:1–21). La conducta apropiada ayuda a los creyentes a tener éxito en el matrimonio (5:22–31), en la familia (6:1–4), en el trabajo (6:5–9) y en la lucha espiritual (6:10–20). Pablo concluye con saludos y bendiciones (6:21–24).

La carta a los efesios continúa siendo una guía ejemplar de cómo judíos y gentiles que confían en Cristo para la salvación, están unidos en un cuerpo vivo bajo Cristo como Cabeza, equipados por el Espíritu para resistir todo ataque. Toda iglesia haría bien en seguir sus enseñanzas.

Importancia en la Biblia

El tema de Efesios es la relación entre el Jesucristo celestial y su cuerpo aquí en la tierra, la Iglesia. Cristo ahora reina «sobre todo principado y autoridad y poder y señorío» (1.21), “y sometió todas las cosas bajo sus pies” (1.22). En su estado de exaltación, no se ha olvidado de su pueblo; al contrario, se identifica plenamente con la Iglesia que considera su Cuerpo y la llena de su presencia (1.23; 3.19; 4.10).

La relación de esposo a esposa es una bella analogía que expresa el amor, el sacrificio y el señorío de Cristo por la Iglesia (5.22–32). El Cristo entronizado habita por la fe en el corazón de los creyentes (3.17) para que puedan disfrutar de su amor. No hay absolutamente nada que esté fuera de su alcance redentor (1.10; 3.18; 4.9).La unión de Cristo con su Iglesia se expresa también en la unidad de los creyentes.

Los que antes andaban lejos, “apartados” y separados de Dios han sido “hechos cercanos por la sangre de Cristo” (2.13). Es más, los creyentes ahora son llevados por Cristo a sentarse con Él en los lugares celestiales (2.5–6). Como los creyentes están con Él, procuran ser como Él y están “solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (4.3). Él mismo «es nuestra paz» (2.14), dice Pablo, y derriba las paredes y barreras que antes separaban a los judíos de los gentiles, y los une en un Espíritu ante el Padre (2.14–22).

Después de expresar estas maravillosas bendiciones espirituales, Pablo exhorta a los creyentes a que anden como es digno de los que han sido llamados (4.1). Este llamamiento es una útil demostración de ética cristiana. En vez de presentar leyes y regulaciones, Pablo dice, en efecto, que nuestra manera de vivir debe honrar al que nos llamó. Cristo libera al cristiano, pero este tiene que dar cuenta a Cristo. Pablo hace varias declaraciones sobre cómo los creyentes pueden honrar a Cristo (4.17–5.9), pero la meta no es ganar mérito por medio de la moralidad. En vez de buscar personas buenas, Pablo quiere personas nuevas, el “varón perfecto”, reedificado según «la estatura de la plenitud de Cristo» (4.13). Esta madurez puede referirse a la deseada y todavía no alcanzada unidad de la iglesia.

El Carácter de Dios en Efesios

  • Dios es accesible: 2:13, 18; 3:12
  • Dios es glorioso: 1:12; 3:16
  • Dios es bondadoso: 2:4-5
  • Dios es misericordioso: 2:4
  • Dios es poderoso: 1:19; 3:7, 20; 6:10
  • Dios cumple sus promesas: 1:13; 2:12; 3:6
  • Dios es reconciliador: 2:14, 17
  • Dios es uno: 4:6
  • Dios es sabio: 1:8; 3:10
  • Dios se aíra: 5:6

Cristo en Efesios.

 En Efesios, Pablo explica la singular relación entre Jesús y la iglesia como cuerpo suyo. Cristo es la cabeza de la iglesia, ya que une a los creyentes entre sí y fortalece al cuerpo (4:15, 16). Pablo también se centra en la posición del creyente, que está «en Cristo» (1:1, 3-7, 11-13; 2:5-6, 10, 13, 21; 3:6, 12).

Estructura de la carta.

Título: “Un solo Pueblo”

Versículo Clave: 2:10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales, Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”

ME FUE DADA GRACIA

  • 1:1 Pablo  Apóstol       
  • 1:3  Alabanza de su gracia
  • 1:15  Sabiduría y revelación

SOMOS UNO EN CRISTO

  • 2:1  Por gracias sois salvos  
  • 2:11  Mediante la Cruz
  • 3:1  Los gentiles son herederos
  • 3:8  Riquezas de Cristo
  • 3:14   Amor de Cristo
  • 3:21  Mucho más abundantemente

DILIGENCIA

  • 4:1  La  Unidad de la fe         
  • 4:17  Vestidos del nuevo nombre
  • 5:1 Imitadores de Dios
  • 5:7  Como hijos de luz
  • 5:15  No seáis insensatos

OBEDECED

  • 5:21  Someteos unos a otros         
  • 6:1  Honra a tu padre y madre
  • 6:5  Siervos obedeced

ARMADURA

  • 6:10  Armadura de Dios        
  • 6:21  Sepáis mis asuntos
  • 6:23  Amen

Fuente.

GÁLATAS

Gálatas deriva su título (pros Galatas) de la región en Asia Menor (Turquía moderna) en donde las iglesias a las que se dirigió el escrito estaban localizadas. Es la única de las epístolas de Pablo específicamente dirigida a iglesias en más de una ciudad (1:2; 3:1; 1Co 16:1)

Gálatas - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pablo
  • ¿Cuándo fue escrita? 50 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A Iglesias en Galacia
  • ¿Dónde fue escrita? En Antioquía de Siria.

Autor y fecha.

No hay razón para cuestionar las afirmaciones internas de que el apóstol Pablo escribió Gálatas (1:1; 5:2). Pablo nació en Tarso, una ciudad en la provincia de Cilicia, no lejos de Galacia. Gálatas es una de las trece cartas inspiradas que él dirigió a congregaciones gentiles o sus colaboradores.

En el capítulo 2, Pablo describió su visita al Concilio de Jerusalén de Hechos 15, por lo tanto debe haber escrito Gálatas después de ese acontecimiento. Debido a que la mayoría de los eruditos fechan el Concilio de Jerusalén alrededor del 49 d.C., la fecha más probable para Gálatas es poco tiempo después.  

Contexto Histórico de Gálatas.

Pablo fundó iglesias en las ciudades gálatas del sur de Antioquía, Iconio, Listra y Derbe (Hch 13:14-14:23).

Pablo escribió Gálatas para contrarrestar a falsos maestros judaizantes que estaban minando la doctrina central del NT de la justificación por la fe. Ignorando el acuerdo explícito del Concilio de Jerusalén (Hch 15:23-29), esparcieron su peligrosa enseñanza de que los gentiles, primero deben convertirse en prosélitos judíos y someterse a toda la ley mosaica, antes de convertirse en cristianos (1:7; 4:17, 21; 5:2-12; 6:12, 13). Sacudido por la apertura de los gálatas a esa herejía destructora (1:6), Pablo escribió esta carta para defender la justificación por la fe, y advertir a estas iglesias de las terribles consecuencias de abandonar esa doctrina esencial.

Gálatas es la única epístola que Pablo escribió que no contiene una felicitación para sus lectores, esa obvia omisión refleja lo motivado que estaba a confrontar la deserción y defender la doctrina esencial de la justificación por la fe.   

Bosquejo.

  • Introducción, 1:1-9
  • Autenticidad del mensaje de Pablo, 1:10-2:21
  • El camino de la salvación, 3:1-4:31
  • El camino de la libertad, 5:1-6:10
  • Conclusión, 6:11-18

Contenido.

La salvación en Cristo es sólo por gracia y sólo por medio de la fe; este es el evangelio que se proclama en miles de iglesias alrededor del mundo, tal como lo fue en las iglesias de Galacia cuando fueron establecidas. Sin embargo, la situación en Galacia comenzó a cambiar; ciertos maestros insistían en que los creyentes en Cristo observaran los rituales de la ley del A. T. para ser salvos (4:10); sobre este particular, los gentiles tendrían que aceptar la circuncisión (5:2–6; 6:12–13), que es la señal del pacto de Dios con Abraham.

Ley y gracia - Vida, Esperanza y Verdad

Pablo estaba muy disgustado por tal enseñanza porque violaba la verdad del mensaje que predicaba (2:5; 5:7). En aquellos momentos no podía visitar las iglesias en persona, cosa que deseaba hacer (4:19–20); sin demora, escribió esta carta refutando fuertemente aquel error y añadiendo que todo intento de vivir el cristianismo por medio del legalismo es abandonar el evangelio de la gracia, y resultaría en esclavitud (1:6–7; 2:4).

Esta epístola, llamada a veces la Carta Magna de la iglesia, fue escrita por el apóstol Pablo (1:1; 5:2) a varias iglesias (1:2) entre el año 49 y el 50 d.C., probablemente desde Macedonia o Grecia. En aquella época la región de “Galacia” cubría el área central de la actual Turquía. En su primer viaje misionero, Pablo y Bernabé establecieron iglesias en Antioquía de Pisidia (Hch 13:14–50), Iconio (Hch 13:51–14:7), Listra (Hch 14:8–19) y Derbe (Hch 14:20–21), ciudades en Galacia.

Después del Concilio de Jerusalén (Hch 15; Gá 2), Pablo y Silas volvieron a visitar estas iglesias para entregar copias de las decisiones tomadas en el Concilio (Hch 16:1–6). En su tercer viaje Pablo pasó otra vez por Galacia (Hch 18:23); quizás en este viaje él dejó las instrucciones mencionadas en 1 de Corintios 16:1.

La carta a las iglesias de Galacia se distingue de las otras suyas, en que Pablo no elogia a sus lectores. El asunto a tratar era muy urgente. Después de un breve saludo inicial (1:1–5), confronta la distorsión del mensaje de la salvación por la gracia. Aunque esto fue aceptado por muchos (1:6–7), los opositores son declarados malditos por Pablo (1:8–9). La defensa del mensaje de Pablo es triple: su origen es sobrenatural (1:10–12); su poder transformó aun su propia vida (1:13–24); y su suficiencia puede salvar a todo el que cree, tanto a gentiles como a judíos (2:1–21).

En los capítulos tres y cuatro Pablo continúa describiendo el mensaje de la salvación por gracia, la cual se recibe por fe, no por obras (3:1–5). Reafirma las promesas de Dios a Abraham, que nunca se han anulado (3:6–10). La salvación por gracia revela la debilidad de la ley, ya que ésta no se dio como un medio de salvación (3:19–29). El que es salvo es adoptado en la familia de Dios (4:1–7). El mensaje de la salvación por gracia se vuelve a confirmar por el ministerio de Pablo (4:8–20), y resulta en personas liberadas (4:21–31).

En los dos capítulos finales, Pablo dice que el mensaje de la salvación por gracia es demostrado en el uso apropiado de la libertad (5:1–15), por el fruto del Espíritu (5:16–26), el perdón cuando los creyentes pecan (6:1–5), la práctica de hacer el bien a todas las personas (6:6–10) y el gloriarse sólo en la cruz de Cristo (6:11–16). La epístola concluye con saludos personales (6:17–18).

Importancia en la Biblia.

Al enterarse de que algunos perturbadores querían pervertir el evangelio de Cristo (1.7), Pablo se preocupó y decidió salirles al frente. Los judaizantes, que eran los perturbadores, habían sugerido que Pablo era un apóstol inferior, si es que se le podía llamar apóstol, y que sus enseñanzas carecían de autoridad. Pablo contraatacó presentando una apasionada defensa de su apostolado. El evangelio no lo había recibido ni aprendido de nadie, sino que lo había recibido por revelación de Jesucristo mismo (1.11–12). Los que estaban tratando de cambiarlo estaban interfiriendo con el plan de Dios (1.7–8).

La salvación no se recibe por medio de las obras. Solo a través de la fe la persona alcanza la justificación ante Dios. Ese era el plan de Dios. Abraham mismo no se salvó por la fe, sino que “creyó a Dios, y le fue contado por justicia” (3.6; véase también Gn 15.6). La Ley apareció cuatrocientos treinta años después de Abraham (3.17), y jamás tuvo la intención de tomar el lugar de la justificación por la fe. La intención de la Ley era mostrarnos que necesitábamos a Cristo (3.24–25) en quien se cumplió plenamente la promesa que Dios le hizo a Abraham.

Cuando una persona acepta lo que Jesucristo hizo a su favor, alcanza libertad espiritual. Los cristianos, por tanto, debemos mantenernos “firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres” y no someternos otra vez a la esclavitud de la Ley de Moisés (5.1).

Claro, el creyente no debe aprovecharse de esa libertad para satisfacer apetitos carnales desordenados, sino para practicar el amor filial (5.13; 6.7–10). La carne, la baja naturaleza, ha sido crucificada juntamente con Cristo (2.20) y ahora podemos experimentar el gozo indecible de tener el fruto del Espíritu Santo con sus incomparables gracias (5.22–23).

El Carácter de Dios en Gálatas

  • Dios es misericordioso: 6:16
  • Dios es poderosos: 2:8
  • Dios cumple sus promesas: 3:16-19, 21, 22, 29; 4:4

Cristo en Gálatas.

El libro de Gálatas trata el tema de la libertad que Cristo da a los creyentes. Los gálatas sentían la tentación que traían los legalistas judíos de negociar esa libertad para volver a la esclavitud de la ley (2:4). La carta de Pablo urge a los creyentes a no estar «otra vez sujetos al yugo de esclavitud», sino que al contrario mantengan su posición de libertad en Jesucristo (5:1)

Estructura de la Carta.

Título: “De esclavitud a libertad”

Versículo Clave: 5:1  “Estad pues firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres y no estéis otra vez sujetos al yugo de la esclavitud”

TESTIMONIO PERSONAL DE PABLO

  • 1:1 Pablo Apóstol por Jesucristo    
  • 1:6 No hay otro evangelio
  • 1:10  No según hombres
  • 1:18  Ver a Pedro
  • 2:1 Evangelio de la Incircuncisión
  • 2:11  A Pedro cara a cara

LA PROMESA ABRAHAM

  • 3:1  Gálatas insensatos        
  • 3:6  Por la fe vivirá
  • 3:15  Ley no abroga promesa
  • 3:19  En ninguna manera
  • 3:23  Ha sido nuestro ayo
  • 4:1  Adopción de hijos
  • 4:8 Volver a esclavizar
  • 4:12  Hijitos
  • 4:21  Los dos pactos

EL RESULTADO LA PRÁCTICA

  • 5:1 De la gracia habéis caído         
  • 5:13  A  libertad fuisteis llamados
  • 5:16  Frutos del Espíritu
  • 5:25  Andemos por el Espíritu
  • 6:1  Lo que sembrare segara
  • 6:11  En la cruz
  • 6:17  Las marcas del Señor
  • 6:18 Amen.

Fuente.

2 CORINTIOS

Esta es la segunda epístola del NT que el apóstol Pablo escribió a los cristianos en la ciudad de Corinto.

2 Corintios - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pablo
  • ¿Cuándo fue escrita? 56 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A la Iglesia en Corinto
  • ¿Dónde fue escrita? En Filipo

Autor y fecha.

El hecho de que el apóstol Pablo escribió Segunda de Corintios no es cuestionado.

Varias consideraciones establecen una fecha para la escritura de esta carta. Dejando Corinto (probablemente en el 52 d.C.), Pablo navegó a Jerusalén (Hch 18:18), y de esta manera concluyó su segundo viaje misionero. Regresando a Éfeso en su tercer viaje misionero (probablemente en el 52 d.C.), Pablo ministró ahí por unos dos y medio años (Hch 19:8, 10). El apóstol escribió 1 Corintios desde Éfeso hacia el término de ese período (1Co 16:8), con mucha probabilidad en el 55 d.C. Debido a que Pablo pensó quedarse en Éfeso hasta la siguiente primavera (la referencia a Pentecostés en 1 Co 16:8), y 2 Corintios fue escrita después de que dejó Éfeso, la fecha más probable para 2 Corintios es a finales del 55 o a principios del 56 d. C; en Filipo. 

Contexto Histórico de 2 Corintios.

Durante su ministerio en Éfeso, Pablo recibió reportes de problemas en la iglesia en la forma de divisiones entre ellos (1 Cor 1:11). Además, los corintios le escribieron a Pablo una carta (1 Co 7:1) pidiéndole aclarar algunos asuntos. Pablo respondió escribiendo la carta conocida como 1 de Corintios. Planificando permanecer en Éfeso por un poco más de tiempo (1 Cor 16:8, 9), Pablo envió a Timoteo hacia Corinto (1 Co 4:17; 16:10, 11). Noticias llegaron al apóstol (posiblemente de Timoteo) de más dificultades en Corinto, incluyendo la llegada de los falsos apóstoles (11:4, 13).

Para crear la plataforma como enseñar su falso evangelio, comenzaron atacando la persona de Pablo. Tenían que convencer a las personas de que se volvieran de Pablo, si es que iban a tener éxito en predicar la doctrina de demonios.

Dejando Éfeso después de la revuelta iniciada por Demetrio (Hch 19:23-20:1), Pablo fue a Troas para reunirse con Tito (2:12, 13). Pero Pablo estaba tan ansioso de escuchar noticias de como los corintios habían respondido a la «carta severa» que no podía ministrar ahí aunque el Señor la había abierto la puerta (2:12; 7:5).

Entonces partió para Macedonia para buscar a Tito (2:13). Para inmenso alivio y gozo de Pablo, Tito lo recibió con noticias de que la mayoría de los corintios se habían arrepentido de su rebelión en contra de Pablo  (7:7). Siendo lo suficientemente sabio como para saber que algunas actitudes rebeldes aún se encontraban latentes bajo la superficie, y podrían volver a estallar, Pablo escribió (posiblemente desde Filipo, compárese 11:9, con Fil 4:15; también algunos de los primeros manuscritos enlistan a Filipo como el lugar en donde se escribió) a los Corintios la segunda carta.

Bosquejo.

  • Saludos, 1:1-11
  • Ministerio de Pablo, 1:12-7:16
  • Ofrenda para los necesitados, 8:1-9:15
  • Contra los falsos apóstoles, 10:1-13:10
  • Saludos finales, 13:11-14

Contenido.

La reprobación espiritual con frecuencia provoca reacciones variadas. Así sucedió en la iglesia de Corinto. Como resultado de la segunda carta del apóstol Pablo a ellos, llamada 1 Corintios (véase 1 Corintios 5:9), muchos de los creyentes corrigieron su conducta pecaminosa y comprendieron mejor las verdades cristianas básicas. Estas buenas noticias fueron traídas por Tito a su regreso de una visita a Corinto (7:6, 13–16).

Sin embargo, no todas las noticias eran buenas. Una minoría de la gente en la iglesia no se había arrepentido, y su resentimiento contra Pablo iba en aumento (10:2; 12:21). Peor aún, los maestros falsos que se oponían a Pablo y a su evangelio de la gracia, continuaban infiltrándose en la iglesia en Corinto (11:4). Pablo había invertido bastante tiempo en las vidas de estos creyentes; él había vivido entre ellos por 18 meses (Hch 18:11); había escrito ya a ellos más de una vez,  y había hecho visitas adicionales (2:1; 12:14; 13:1). Durante todo este tiempo, su amor profundo hacia ellos permanecía igual (2:4; 11:11; 12:15).

Dios y nuestros sueños: 2 Corintios 10:5 - GUIA SALUD Y VIDA

A fines del año 55 d.C. o a principios del 56, pocos meses después de haber escrito 1 Corintios, él envió esta carta a los cristianos en Corinto desde algún lugar en Macedonia (2:12–13; 7:5). Esta era la tercera o la cuarta carta que ellos habían recibido de él; dependiendo esto de si la carta “dolorosa” (2:4; 7:8) era lo que conocemos como 1 Corintios, o es alguna otra carta. El Espíritu Santo ha preservado sólo dos cartas a los Corintios en la Biblia. En esta carta, Pablo quería que sus lectores supieran que la defensa definitiva de su apostolado y autoridad, era la gracia de Dios que le fue mostrada como a un recién llegado, en comparación con los apóstoles que le precedieron (1:12). Al final de la carta Pablo prometió a los creyentes en Corinto una tercera visita (12:14; 13:1–2), visita que duró tres meses (Hch 20:2–3).

Después de sus saludos iniciales (1:1–11), Pablo explica su primer propósito: describir su ministerio a quienes en Corinto lo apoyaban (1:12–7:16). El escribe de la integridad de su ministerio (1:12–2:17), su interés sobre lo que es superior a la ley (3:1–4:15), de lo que lo controla (4:16–5:21), cómo es en comparación con otros (6:1–18) y su alegría por las vidas cambiadas (7:1–16).

En los capítulos 8 y 9 Pablo explica su segundo propósito: completar los detalles de la colecta para los cristianos en Jerusalén que estaban en gran necesidad. Este proyecto ya tenía un año (9:2) y necesitaba ser terminado. El propósito final de Pablo en esta carta es el de defender su apostolado contra los que se le oponían. El defiende su legitimidad con relación a Dios (10:1–11:6), a él mismo (11:7–33), a su contenido sobrenatural (12:1–13) y a otras personas (12:14–13:10). Los saludos finales están expresados en 13:11–14. El apóstol Pablo revela más de sus sentimientos personales acerca del ministerio cristiano en esta carta que en cualquier otra.

Importancia en la Biblia.

A través de sus epístolas, Pablo se refiere con frecuencia a la Ley Mosaica, comparándola con la supereminente grandeza del Evangelio de Jesucristo y la salvación por la gracia. En 2 Corintios 3:4-11, Pablo contrasta la ley del Antiguo Testamento con el nuevo pacto de gracia, refiriéndose a la ley como la que “mata” mientras que el Espíritu da vida. La ley es “el ministerio de muerte grabado con letras en piedra” (v.7; Éxodo 24:12) porque conlleva solo el conocimiento del pecado y su condenación. La gloria de la ley es que refleja la gloria de Dios, pero el ministerio del Espíritu es mucho más glorioso que el ministerio de la ley, porque refleja Su misericordia, gracia y amor, al proporcionar a Cristo como el cumplimiento de la ley.

El Carácter de Dios en 2 Corintios.

  • Dios consuela: 1:3; 7:6
  • Dios es glorioso: 4:6
  • Dios es amoroso: 9:7; 13:11
  • Dios es misericordioso: 1:3
  • Dios es poderoso: 6:7; 9:8; 13:4
  • Dios cumple sus promesas: 1:20; 6:18; 7:1
  • Dios es reconciliador: 5:18, 19
  • Dios es espíritu: 3:17
  • Dios es verdadero: 1:20

Cristo en 2 Corintios.

La segunda carta de Pablo a los corintios revela a Jesucristo como el que consuela al perseguido (1:5; 12:9), cumple las promesas de Dios (1:20), es Señor por sobre la humanidad (4:5) y reconcilia perfectamente a los creyentes con Dios (5:19). Pablo declara que el creyente es  nueva criatura, reconciliada por medio de la propiciación de Cristo «para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él» (5:21).

Estructura de la Carta.

CAMBIO DE PLANES

  • 1:1 Confort y aflicción
  • 1:12 Contrastando motivos

PABLO DEFIENDE SU MINISTERIO       

  • 3:1 El Espíritu nuestro apoyo
  • 4:7 Ministrado por misericordia de Dios
  • 6:1 Separados del mundo
  • 7:2 Reporte de Tito
  • OFRENDA PARA LOS SANTOS    
  • 8:1 Siguiendo el ejemplo de Macedonia
  • 9:1 Bendición de dar

RESPONDIENDO ACUSACIONES

  • 10:1 Respondiendo a los superapóstoles
  • 11:16 Jactancia de Pablo

REGRESO

  • 12:14 Pablo planea regresar
  • 13:11 Saludos    

Fuente.

1 CORINTIOS

La carta es nombrada por la ciudad de Corinto, en donde la iglesia a la que fue escrita estaba localizada. Con la excepción de las epístolas personales dirigidas a Timoteo, Tito y Filemón, todas las cartas de Pablo llevan el nombre de la ciudad en donde existía la iglesia a la que se estaba dirigiendo.

1 Corintios - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pablo
  • ¿Cuándo fue escrito? 55 d. C.
  • ¿A quién fue escrito? A la Iglesia en Corinto
  • ¿Dónde fue escrito? En Éfeso

Autor y fecha.

Como se indica en el primer versículo, la epístola fue escrita por el apóstol Pablo, cuyo papel como autor no puede ser seriamente cuestionado. La realidad de que es una carta de Pablo ha sido universalmente aceptada por la iglesia desde el primer siglo, cuando Primera Corintios fue escrita. Internamente, el apóstol afirma haber escrito la epístola (1:1, 13; 3:4-6; 4:15; 16:21). Externamente, esta correspondencia ha sido reconocida como genuina desde el 95 d.C. por Clemente de Roma, quien estaba escribiendo a la iglesia corintia. Otros líderes cristianos de los primeros años de la iglesia que certificaron a Pablo como autor incluyen a Ignacio (110 d.C.), Policarpo (135 d.C.), y Tertuliano (200 d.C.).

Es muy probable que esta epístola haya sido escrita en la primera mitad de 55 d.C. desde Éfeso (16:8, 9, 19) mientras Pablo estaba en su tercer viaje misionero. El apóstol tenía la meta de permanecer en Éfeso para completar su estancia de tres años (Hch 20:31) hasta Pentecostés (mayo/junio) 55 d.C. (16:8). Después él esperaba estar en Corinto (55-56 d.C.) para el invierno (16:6; Hch 20:2). Su partida a Corinto era esperada aún mientras escribía (4:19; 11:34; 16:8).      

Contexto Histórico de 1 Corintios. 

La ciudad de Corinto estaba localizada en la parte sur de Grecia, en lo que era la provincia romana de Acaya, 72 km al O de Atenas. Esta parte baja, el Peloponeso, está conectada al resto de Grecia por un istmo de 6.4 km de ancho. Corinto está cerca de la mitad del istmo y está situada en una meseta alta.

Corinto prosperó como una de las principales ciudades de comercio, no solo para la mayoría de Grecia, sino para gran parte del área del Mediterráneo, incluyendo el Norte de África, Italia, y Asia Menor. Un canal que cruzaba el istmo fue iniciado por el emperador Nerón durante el primer siglo d.C., pero no fue terminado sino hasta finales del siglo diecinueve. 

Los Juegos del Istmo, uno de los eventos deportivos más importantes de ese día (el otro era los Juegos Olímpicos), eran llevados a cabo en Corinto, causando más tráfico de personas. Aún por los estándares paganos de su propia cultura, Corinto se volvió tan moralmente corrupta que su nombre mismo se volvió sinónimo de desenfreno y depravación moral. «Corintianizar» llegó a representar inmoralidad descarriada y embriaguez desenfrenada

Al igual que la mayoría de las ciudades griegas antiguas, Corinto tenía una acrópolis («una ciudad alta»), el edificio más prominente en la acrópolis era un templo a Afrodita, la diosa griega del amor. Unas mil sacerdotisas, prostitutas «religiosas», vivían y trabajaban ahí, y bajaban a la ciudad en la tarde para ofrecer sus servicios a los hombres de la ciudad y visitantes.        

La iglesia en Corinto fue fundada por Pablo en su segundo viaje misionero (Hch 18:1). Como siempre, su ministerio comenzó en la sinagoga, en donde era asistido por dos creyentes judíos, Priscila y Aquila, con quien vivió durante un tiempo y quienes eran compañeros de oficio. Cuando la mayoría de los judíos resistieron el evangelio, él dejó la sinagoga, pero no antes de que Crispo, el líder de la sinagoga, su familia, y muchos otros corintios se convirtieran (Hch 18:5-8).

Incapaz de romper totalmente con la cultura de la cual venía, la iglesia en Corintio estaba dividida, mostrando su carnalidad e inmadurez. Después de que Apolos había ministrado en la iglesia por algún tiempo, algunos de sus seguidores establecieron un grupo y tenía poco que ver con el resto de la iglesia. Otro grupo que se había desarrollado era leal a Pablo, otro decía ser especialmente leal a Pedro (Cefas), y aún otro a Cristo únicamente (1:10-13: 3:1-9).

El problema más serio de la iglesia era la mundanalidad, una falta de disposición a divorciarse de la de cultura pagana e inmoral que los rodeaba. Pablo escribió para corregir esto, como también para mandar a los cristianos fieles  no solo a romper la comunión con los miembros desobedientes y no arrepentidos, sino a sacar a esos miembros de la iglesia (5:9-13).

Bosquejo de la Carta.

  • Saludo y acción de gracias, 1:1-9
  • Problemas en la Iglesia, 1:10-6:20
  • Respuestas a interrogantes, 7:1-14:40
  • La resurrección, 15:1-58
  • Conclusión, 16:1-24

Contenido.

La primera carta a los Corintios sirve como un eterno modelo para tratar problemas comunes que las iglesias confrontan, especialmente las nuevas, en contextos multiculturales.

Después de un informe por los de Cloé (1:11) y de una carta que recibió de Corinto, quizás en respuesta a una suya (5:9; 7:1), Pablo fue movido por el Espíritu Santo a escribirles en el año 55 d.C., aparentemente por segunda ocasión (5:9).

Luego de saludarles (1:1–3) y de una oración de acción de gracias (1:4–9), Pablo comienza de inmediato a enseñar acerca de la conducta que necesitaba ser corregida. En vista de serias divisiones en la iglesia, Pablo enfatiza la necesidad de la unidad (1:10–3:23) y los medios para lograrla (4:1–21).

Un caso de incesto entre ellos, que no se había corregido, se trata en el capítulo 5. El hecho de que los creyentes se llevaban unos a otros a la corte, es reprendido (6:1–8). En la cima del acrópolis de Corinto estaba el templo de Afrodita, diosa del amor. Las sacerdotisas (rameras del templo) laboraban durante el día en el templo y por las noches se paseaban por las calles de la ciudad en busca de clientes. El uso de sus servicios por hombres cristianos se condena en 6:9–20.

Afrodita | DESDE OTRA PERSPECTIVA
Ruinas del templo de Afrodita.

Comenzando con el capítulo 7, Pablo cambia de la corrección de conducta a considerar otros asuntos: Contesta varias preguntas acerca del matrimonio (7:1–40); enseña sobre el uso apropiado de la libertad cristiana (8:1–11:1) al discutir si los cristianos debieran comer alimento previamente sacrificado a ídolos, asunto que preocupaba a los corintios (8:1–13). Ilustra su enseñanza con su propio ejemplo (9:1–27) y la experiencia de Israel en el A. T. (10:1–11:1).

Pablo describe la adoración que honra al Señor (11:2–14:40) contestando las preguntas acerca de la apariencia apropiada de los participantes (11:2–16), abusos en la comunión (11:17–24) y el uso apropiado de los dones espirituales (12:1–14:40).

Concluye sus respuestas a las preguntas instruyendo sobre la resurrección (15:1–58), la ofrenda para los creyentes en Jerusalén que estaban necesitados (16:1–4) y sus planes de viajes misioneros (16:5–9).

El apóstol hace un reconocimiento especial a siete colaboradores suyos que menciona por nombre (16:10–18), seguido por los saludos finales de su propia mano (16:19–24). Aunque esta carta contiene unas duras palabras de reproche, las líneas finales son un recordatorio de la gracia del Señor Jesús y del amor personal de Pablo por sus lectores.

Importancia de 1 Corintios en la Biblia.

En el capítulo 10 del libro de 1 Corintios, Pablo utiliza la historia de los israelitas en el desierto, para ilustrar a los creyentes de Corinto la locura del abuso de la libertad y el peligro del exceso de confianza. Pablo les había advertido a los corintios acerca de su falta de autodisciplina (1 Corintios 9:24-27). Él prosigue describiendo a los israelitas quienes, a pesar de ver los milagros y el cuidado de Dios por ellos –la división del Mar Rojo, la milagrosa provisión del maná del cielo y el agua de una roca – ellos malentendieron su libertad, se rebelaron contra Dios, y cayeron en la inmoralidad y la idolatría. Pablo exhorta a la iglesia a considerar el ejemplo de los israelitas y evitar la lujuria y la inmoralidad sexual (vv.6-8) y a poner a Cristo a prueba y quejarse (vv.9-10).Ver Números 11:4, 34, 25:1-9; Éxodo 16:2, 17:2, 7.

Carácter de Dios en 1 Corintios

  • Dios es fiel: 1:9; 10:13
  • Dios es glorioso: 11:7
  • Dios es santo: 6:9-10
  • Dios es poderoso: 1:18, 24; 2:5; 3:6-8; 6:14
  • Dios es uno: 8:4, 6
  • Dios es sabio: 1:24; 2:7
  • Dios se aíra: 10:22

Cristo en 1 Corintios.

    La carta de Pablo a los corintios ayudaba a los creyentes a madurar en su entendimiento de Cristo y corregía algunas de las falsas enseñanzas que florecían. Pablo destacó lo real de la muerte y la resurrección de Cristo ante quienes habían empezado a negar la resurrección de los muertos (15:12-28). La santificación por medio de Cristo también se muestra como proceso continuo por el cual los creyentes buscan vivir día a día agradando a Dios (1:2, 30).

Estructura de la Carta.

Título: 1 Corintios: “Lo más importante es el amor”

Versículo Clave: 14:1 “Seguid el amor y procurad los dones espirituales pero sobre todo que profeticéis”

SABIDURÍA Y SERVICIO

  • 1:1    A los Corintios    
  • 1:2    Sabiduría
  • 3:1    Colaboradores de Dios
  • 4:1    Servidores de Cristo    

LA MORAL

  • 5:1    Fornicación
  • 6:1    Juicio ante los injustos
  • 7:1    El matrimonio     

LA IGLESIA       

  • 8:1    Sacrificio a ídolos        
  • 9:1    Renuncia a derechos
  • 10:1  La idolatría
  • 11:2  La Iglesia                   

DONES EN AMOR

12:1  Dones Espirituales       

  • 13:1  El amor
  • 14:1  Lenguas   

DOCTRINAS Y CONSEJOS

  • 15:1  La resurrección  
  • 16:1  Saludos     

Fuente.

ROMANOS

El nombre de esta epístola viene de sus destinatarios originales: los miembros de la iglesia en Roma, la capital del Imperio Romano (1:7).

Romanos - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Pablo
  • ¿Cuándo fue escrito? 57-58 a 60 d. C.
  • ¿A quién fue escrito? A la Iglesia en Roma
  • ¿Dónde fue escrito? En Corinto

Autor y fecha.

Nadie discute que el apóstol Pablo escribió Romanos. Saulo era el nombre hebreo de Pablo; Pablo su nombre griego, era de la tribu de Benjamín, (Fil 3:5); también era un ciudadano romano (Hch 16:37; 22:25). Pablo nació alrededor del tiempo del nacimiento de Cristo, en Tarso (Hch 9:11), una ciudad importante (Hch 21:39) en la provincia romana de Cilicia, localizada en Asia Menor (Turquía moderna). Él pasó parte de los primeros años de su vida en Jerusalén como un alumno del celebrado rabino Gamaliel (Hch 22:3). Al igual que su padre antes que él, Pablo era un fariseo (Hch 23:6), un miembro de la secta judía más estricta (Fil 3:5).   

Convertido mientras iba camino a Damasco, para arrestar a cristianos, Pablo inmediatamente comenzó a proclamar el mensaje del evangelio (Hch 9:20). Después de haber escapado con mucha dificultad en Damasco (Hch 9:23-25; 2Co 11:32, 33) Pablo pasó tres años en Arabia Nabatea, al sureste del Mar Muerto (Gá 1:17, 18); durante ese tiempo recibió gran parte de su doctrina como revelación directa de Dios (Gá 1:11, 12).

Aunque físicamente no era impresionante (2 Co 10:10; Gá 4:14), Pablo poseyó una fortaleza interna que le fue otorgada a él a través del poder del Espíritu Santo (Fil 4:13). La gracia de Dios probó ser suficiente en proveer para toda necesidad que tuvo (2Co 12:9, 10), capacitando a este noble siervo de Cristo para terminar exitosamente su carrera espiritual (2Ti 4:7).

Pablo escribió Romanos desde Corinto, hacía el cierre de su tercer viaje misionero,  lo más probable es que fue en el 56 d.C. De acuerdo a la tradición, Pablo fue martirizado afuera de Roma en la Vía Ostiana durante el reinado de Nerón (54-68 d.C.).

Contexto Histórico de Romanos.

Roma era la capital y la ciudad más importante del Imperio Romano. Fue fundada en el 753 a.C. pero no es mencionada en las Escrituras, sino hasta los tiempos del NT. Roma está localizada a lo largo de las cuencas del río Tíber, alrededor de veinticuatro km del Mar Mediterráneo. En los días de Pablo, la ciudad tenía una población de más de un millón de personas, muchas de las cuales eran esclavas. Roma se jactaba de tener edificios colosales, tales como el Palacio del Emperador, el Circo Máximo, y el Foro, pero su belleza era manchada por los barrios en los que tantos pobres vivían. 

Algunos de aquellos que se convirtieron en el día de Pentecostés probablemente fundaron la iglesia en Roma (Hch 2:10). Pablo había tratado por mucho tiempo visitar la iglesia romana, pero se le había hecho imposible hacer eso (1:13). En la providencia de Dios, la incapacidad de Pablo de visitar Roma le dio al mundo esta obra maestra inspirada de doctrina del evangelio.

El propósito primordial de Pablo al escribir Romanos fue enseñar las grandes verdades del evangelio de la gracia, a creyentes que nunca habían recibido instrucción apostólica. La carta también lo introdujo a una iglesia en donde era desconocido, pero que esperaba visitar pronto. por varias razones importantes: edificar a los creyentes (1:11); predicar el evangelio (1:15); y conocer a los cristianos romanos, para que pudieran alentarlo a él (1:12; 15:32), orar mejor por él (15:30), y ayudarlo con su ministerio planificado en España (15:28).

A diferencia de algunas de las otras epístolas de Pablo (1, 2 Corintios, Gálatas), su propósito al escribir no era corregir teología aberrante o reprender vida impía. La iglesia romana era doctrinalmente sana, pero, como todas las iglesias, estaba en necesidad de la instrucción doctrinal rica y práctica que esta carta provee.        

Bosquejo de Romanos.

  • Introducción, 1:1-15
  • Necesidad universal de justicia, 1:16-3:20
  • La justificación, 3:21-5:21
  • Nueva vida en Cristo, 6:1-8:39
  • El misterio de Israel, 9:1-11:36
  • Exhortaciones, 12:1-15:18
  • Epílogo, 15:1-16:27

Contenido.

¿Cómo puede una persona estar “en relación correcta” con Dios? ¿Cómo puede una persona tener perdonado el pecado que lo separa de Dios y gozar de aceptación completa por El? Esta es una pregunta muy antigua (Job 9:2) e importante, hoy y siempre, porque Dios creó al ser humano por esa misma razón: gozar de compañerismo con El. La respuesta más completa en la Biblia se encuentra en esta carta escrita a cristianos en Roma.

Pablo, un judío cristiano y ciudadano romano, tenía una profunda preocupación por los cristianos de Roma, y por todos los que necesitan la respuesta correcta a esta pregunta. En el saludo introductorio (1:1–15), él describe su gran deseo de ser de ayuda.

Reportajes y fotografías de Coliseo en National Geographic Historia
Ruinas del Coliseo en Roma

El apóstol Pablo demuestra que ni los gentiles ni los judíos tienen mérito alguno delante de un Dios santo, ni justicia propia con la cual puedan satisfacerle (1:18–3:20).

Para estar “en relación correcta”, Dios mismo tiene que proporcionar gratuitamente la justicia necesaria, que se recibe por la fe (3:21–31). Abraham fue justificado, “declarado justo”, de esta manera: por gracia, por medio de la fe (cap. 4). Ya sea que alguien haya vivido antes que la ley de Dios fuera dada por Moisés, como Abraham, o después, todos son justificados de la misma manera (cap. 5), a fin de que “la gracia reine por medio de la justicia para vida eterna, mediante Jesucristo nuestro Señor.”

Los capítulos seis y siete enseñan cómo el individuo justificado por la fe puede experimentar victoria sobre el pecado en la vida diaria. Pablo reconoce la lucha interior entre la pecaminosa naturaleza humana y la nueva naturaleza recibida por la fe (cap. 7). De inmediato, él indica que la presencia misma de la lucha es evidencia de que la obra santificadora de Dios está en acción. El creyente continuamente está siendo conformado a la semejanza de Cristo. A causa de la correcta relación con Dios, el cristiano es inmune a la condenación de Dios, a la acusación de Satanás y a la separación del amor de Cristo (cap. 8).

Muchos de los lectores de esta carta eran cristianos provenientes del judaísmo, quienes se preguntarían, “¿La justificación por la fe para los individuos, ya sean judíos o gentiles, anulan las promesas de bendición de Dios a Israel?” (11:25–29). Pablo trata esta cuestión en los capítulos 9–11. La elección por Dios de Israel en el pasado, sigue firme (cap. 9). El rechazo de Cristo como el Mesías por Israel, dio oportunidad de ser salvos, por medio de la fe, tanto a gentiles como a judíos, y llegar a ser descendientes espirituales de Abraham (cap. 10). En el plan soberano de Dios, vendrá un tiempo cuando “todo Israel será salvo” por medio del Libertador, Jesucristo (cap. 11).

La persona que está en la correcta relación con Dios (justificado por gracia por medio de la fe) tiene la responsabilidad de servir a otros en la iglesia, usando los dones que el Espíritu Santo da (cap. 12). Los cristianos deben ser ejemplo de sumisión a las autoridades públicas (cap. 13). Pablo instruye también a sus lectores a vivir en paz con creyentes cuyas convicciones puedan diferir de las suyas. en las cosas donde la Biblia no es específica (caps. 14–15:21). Después de expresar su esperanza de ver a los cristianos en Roma, quizás por primera vez (1:10–11), Pablo menciona por nombre a 34 personas (cap. 16) que lo estimularon en la extensión del evangelio: las buenas noticias acerca de cómo se puede tener una relación correcta con Dios.

Importancia en la Biblia.

Pablo tenía la intención de ir pronto a España pasando por Roma, y aspiraba ser respaldado económicamente por los romanos (15:24, 28s; cf. 1:9–15). Así que esta carta pretendía disponerlos para acoger su evangelio; o sea, su manera cristocéntrica de presentar las buenas nuevas. La carta anterior a los  GÁLATAS había sido un ensayo sobre el mismo tema, pero en el tono polémico que le imponían las actividades de los  JUDAIZANTES.

El tono de Romanos es más tranquilo y noble, aunque siempre enérgico y vivaz. Esta epístola, que parece ser una presentación casi sistemática, no es un simple tratado de teología. Como las demás epístolas, se origina en las necesidades de sus destinatarios. En este caso Aquila y Priscila pueden haber sido fuente de la información precisa que parece traslucirse en ciertas alusiones.

 Pablo, siempre fascinado en los últimos años de su apostolado por la insignificancia del Imperio Romano, intuyó quizá la importancia de la comunidad cristiana de la ciudad capital y quiso dejar con ella esta comprensible exposición de la predicación primitiva. Su tema es: “la salvación divina, aportada por el esparcimiento del evangelio, primero a los judíos y después a los gentiles”, el poder de Dios apropiado por la fe (1:1s, 16s).

Carácter de Dios en Romanos.

  • Dios es accesible: 5:2
  • Dios es eterno: 1:20
  • Dios perdona: 3:25
  • Dios es glorioso: 3:23; 6:4
  • Dios es bueno: 2:4
  • Dios es incorruptible: 1:23
  • Dios es justo: 2:11; 3:4, 26
  • Dios es paciente: 2:4, 5; 3:25; 9:22
  • Dios es amoroso: 5:5, 8; 8:39; 9:11-13
  • Dios es misericordioso: 9:15, 18
  • Dios es poderoso: 1:16, 20; 9:21, 22
  • Dios cumple sus promesas: 1:1, 2; 4:13, 16, 20; 9:4, 8; 15:8
  • Dios provee: 8:28; 11:33
  • Dios es reconciliador: 5:1, 10
  • Dios es recto y justo: 2:5; 3:25, 26
  • Dios es inescrutable: 11:33
  • Dios es sabio: 11:33; 16:27
  • Dios se aíra: 1:18; 2:5, 6, 8; 3:5, 6; 5:9; 9:18, 20, 22

Cristo en Romanos

    El libro de Romanos es ante todo una obra doctrinal y presenta a Cristo como Redentor de la humanidad. Pablo declara que solo la fe en Cristo cubre el abismo que separa a Dios todopoderoso de la humanidad pecadora. Así, el ser humano es justificado por medio de la obra de Cristo en la cruz.

Estructura de Romanos.

Título: “Libres de culpa por fe”

Versículo Clave: 1:16,17 “Porque no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree: al judío primeramente y también al Griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe como está escrito: mas el justo por la fe vivirá”.

JUSTICIA E INJUSTICIA

  • 1:1 Justicia de los Hombres

CULPABILIDAD

  • 2:1 Juicios de Dios     
  • 3:21 Justificados por la fe
  • 5:1 Justificados por misericordia  

REDENCIÓN

  • 6:1 Plantados en su muerte  
  • 7:1 ¿La ley  es pecado?  
  • 8:1 Ninguna condenación   

ISRAEL

  • 9:1 Israelitas la adopción      
  • 10:1 Ley de Moisés 
  • 11:1 Israel

AMOR SIN FINGIMIENTOS

  • 12:1 Renovación de entendimiento
  • 14:1 No nos juzguemos
  • 15:1 Recibíos unos a otros

SALUDOS

  • 16:1 Saludos y apartaos       

Fuente.

HECHOS

Como el segundo libro que Lucas dirigió a Teófilo (Lc 1:3), Hechos originalmente no tuvo título; los manuscritos griegos lo titulan «Hechos», y muchos añaden «de los apóstoles». La palabra griega traducida «Hechos» (praxeis) frecuentemente era usada para describir los logros de grandes hombres. Hechos incluye las notables figuras en los primeros años de la iglesia, especialmente Pedro (caps. 1-12) y Pablo (caps. 13-28). Pero el libro podría ser llamado de una manera más apropiada «Los Hechos del Espíritu Santo a través de los apóstoles».

Hechos de los apóstoles - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Lucas
  • ¿Cuándo fue escrito? 55 a 60 d. C.
  • ¿A quién fue escrito? A Teófilo
  • ¿Dónde fue escrito? Roma

Autor y fecha.

Debido a que el Evangelio de Lucas fue el primer libros dirigido a Teófilo (Lc 1:3), es lógico concluir que Lucas también es el autor de Hechos, al dedicar su libro también a Teófilo (1:1). Los Padres de la iglesia tales como Ireneo, Clemente de Alejandría, Tertuliano, Orígenes, Eusebio, y Jerónimo afirman que Lucas fue el autor.

Lucas fue amigo cercano de Pablo, compañero de viaje, y médico personal (Col 4:14). Él fue un investigador cuidadoso (Lc 1:1-4) y un historiador preciso, desplegando un conocimiento íntimo de leyes y costumbres romanas, como también la geografía de Judea, Samaria Galilea, Asia Menor e Italia. Al escribir Hechos, Lucas se apoyó en fuentes escritas (15:23-29; 23:26-30), y sin duda alguna también entrevistó a personas clave, tales como Pedro, Juan, y otros en la iglesia en Jerusalén.

Su muerte fue probablemente a mediados de los ochentas. No obstante, es más probable que él escribió antes, antes del final del primer encarcelamiento romano de Pablo (alrededor del 60-62 d.C.).

Contexto Histórico de Hechos.

Lucas escribió su evangelio para darle  a Teófilo (y a los otros que leerían su obra) «la historia de las cosas» (Lc 1:1) que Jesús había llevado a cabo durante su ministerio terrenal. Hechos continúa ese registro, describiendo lo que Jesús llevó a cabo a través de la iglesia primitiva.

Comenzando con la ascensión de Jesús, pasando por el nacimiento de la iglesia en el día de Pentecostés, a la predicación de Pablo en Roma, Hechos narra el esparcimiento del evangelio y el crecimiento de la iglesia (1:15; 2:41, 47; 4:4; 5:14; 6:7; 9:31; 12:24; 13:49; 16:5; 19:20). También registra la oposición que continuamente se incrementaba en contra del evangelio (2:13; 4:1-22; 5:17-42; 6:9-8:4; 12:1-5; 13:6-12, 45-50; 14:2-6, 19, 20; 16:19-24; 17:5-9; 19:23-41; 21:27-36; 23:12-21; 28:24).

Bosquejo.

  • La Iglesia recibe poder, 1:1-2:47
  • Primeros días de la Iglesia, 3:1-12:25
  • Primer viaje misionero de Pablo, 13:1-14:28
  • Concilio de Jerusalén, 15:1-35
  • Segundo viaje misionero de Pablo, 15:36-18:22
  • Tercer viaje misionero de Pablo, 18:23-21:16
  • Viaje de Pablo a Roma, 21:17-28:31

Contenido.

Este libro proporciona la única historia auténtica de los primeros treinta años del cristianismo. En su Evangelio Lucas narra el nacimiento, ministerio, muerte, resurrección y ascensión de Cristo. En Hechos comienza hablando de lo que Jesús comenzó (1:1, 2) por el poder del Espíritu Santo, quien se menciona más de cincuenta veces; continúa con su ascensión (1:9–11), y  traza el progreso del evangelio hasta el encarcelamiento de Pablo en Roma (28:16–31).

Lucas fue un testigo presencial de muchos acontecimientos que narra, habiendo estado con el apóstol Pablo casi constantemente desde su llamado a Macedonia (16:9, 10) hasta el fin de su vida (2 Ti 4:11; note las menciones “nosotros” en 16:10–17; 20:5–16; 21:1–18; 27:1–28:16).

Lucas tuvo acceso directo a los detalles de los primeros años de la iglesia; supo de Felipe el evangelista (21:8–12), Santiago (21:18), Silas (16:11–19), Manaén, quien se crio junto con Herodes Antipas (13:1; Lc 8:3) y Marcos (Flm 24).

Después de su breve prefacio (1:1, 2), Lucas menciona las lecciones importantes para un ministerio exitoso de la iglesia. Cita evidencias de la resurrección de Cristo (1:3–5) e indica que el Espíritu Santo suministrará el poder para testificar (1:6–8). La ascensión y el regreso prometido de Jesús, se hacen notar (1:9–11), como también la eficacia de creyentes unidos en oración (1:12–14). El resto del libro trata con el liderato de la iglesia de Dios por medio de sus siervos escogidos.

Primero Lucas describe el ascenso de Pedro a la prominencia (1:15–12:25). Él juega un papel importante en dos acontecimientos necesarios para el ministerio efectivo: escoger discípulos (1:15–26) y el descenso del Espíritu Santo (2:1–47). Como un líder clave, él impulsa el desarrollo de la naciente iglesia en Jerusalén (3:1–8:1a), Judea, Samaria y Galilea (8:1b–9:31) y tan lejos como Fenicia, Chipre y Siria (9:32–12:25). Por todas estas experiencias, la oposición satánica tiene como resultado la extensión de la fe antes que su aniquilación

Después del capítulo 12 Lucas sólo menciona a Pedro una vez (15:7). El resto del libro se enfoca en el apóstol Pablo. El y su equipo son los líderes en la extensión de la iglesia en Asia Menor durante un viaje misionero (13:1–14:28). Después de un intervalo para el primer concilio de la iglesia (15:1–35), Pablo otra vez sale a la obra misionera, y en dos viajes, extiende la iglesia hasta Grecia y vuelve a visitar las que antes plantó (15:36–21:16). En el resto del libro, Lucas narra el plan de Dios para que Pablo fuera a Roma vía su arresto y juicios (21:17–23:30), el encarcelamiento en Cesarea (23:31–26:32), la navegación a Roma (27:1–28:15) y finalmente su encarcelamiento allí (28:16–31).

Ana de Austria Religión: Los viajes de San Pablo. Mapa.
Viajes misioneros de Pablo.

Importancia en la Biblia.

Además de ser hábil historiador y literato, Lucas produjo una obra eminentemente teológica. A diferencia de Pablo y Marcos, cuya expectativa frente a la pronta venida de Jesucristo deja huellas profundas en el Nuevo Testamento, Lucas prevé un período nada corto de misión universal de la iglesia antes de la parusía.

La expansión de la iglesia está siempre bajo la dirección del Espíritu Santo, que toma la iniciativa en encrucijadas importantes (por ejemplo, 8.29; 10.44; 11.16; 13.2), para inhibir un plan de acción (16.6), o para fomentar otro. Hechos presenta a la primera iglesia (1–7) como un  ISRAEL restaurado. Tanto es así que la venida del  ESPÍRITU tiene que aguardar la elección de un nuevo  APÓSTOL, para que haya doce líderes exactamente (1.12–26).

Las promesas hechas a Abraham tienen que cumplirse, pero esto sucede precisamente en Jesús (al decir de Pedro, 2.14–36). Más tarde, en su misión, que se dirige a los gentiles, Pablo también buscó comenzar su predicación en la SINAGOGA de cada ciudad de la diáspora (Lucas repite esta pauta siete veces), a pesar del rechazo que sufre a manos de la vasta mayoría de los judíos (por ejemplo, 13.45s).

La iglesia producto de esta misión procura mantener el contacto con la iglesia madre en Jerusalén, más apegada a las demandas de la Ley; pero la relación se hace tensa. La  OFRENDA, por ejemplo, ideada por Pablo como pieza central en su plan de misión entre los que no son judíos, es destinada a esta iglesia madre y no al TEMPLO.

Los últimos versículos del libro (28.28–31) sugieren que el futuro de la fe cristiana no se halla en el conservadurismo de Jerusalén, sino en el evangelio de la salvación gratuita abrazado por los gentiles.

En el libro nos encontramos con no menos de veinticuatro discursos (que constituyen un tercio del texto), usados como apología en pro de los temas predilectos de Lucas: la afirmación del mundo, la “visitación” por Dios que invierte los papeles de pobres/ricos, dignos/indignos, enfermos/sanos, la salvación de los “insalvables”, el progreso del evangelio como Palabra de Dios, la importancia de la conversión y la respuesta de la fe.

Carácter de Dios en Hechos.

  • Dios es accesible: 14:27
  • Dios es glorioso: 7:2, 55
  • Dios es bueno: 14:17
  • Dios es justo: 17:31
  • Dios es Altísimo: 7:48
  • Dios cumple sus promesas: 1:4; 2:33, 39; 7:17; 13:2, 23, 32; 26:6, 7
  • Dios provee: 1:26; 3:17, 18; 12:5; 17:26; 27:22, 31, 32
  • Dios es justo y recto: 17:31
  • Dios es sabio: 15:18

Cristo en Hechos.

El libro de los Hechos nos brinda el relato del ministerio de Jesús delegado a sus discípulos. Su misión consistía en proclamar al Cristo resucitado y cumplir la Gran Comisión que les había dado Jesús (Mt 28:19, 20). Los discípulos eran testigos de la salvación obrada por Cristo (4:12; 10:43)

Estructura.

Título: “Poder para Testificar”

Versículo Clave: 1:8  “Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra”.

LLEGADA DEL ESPÍRITU SANTO

  • 1:1 Esperando al Espíritu Santo
  • 2:1 Llegada del Espíritu Santo

PREDICACIÓN Y PERSECUSIÓN       

  • 3:1 Pedro y Juan
  • 4:32  Resultados de vivir para Dios
  • 5:12 Religiosos se oponen a los apóstoles
  • 6:1 Muerte de Esteban

LA IGLESIA CRECE

  •         8:4 Testimonio de Felipe
  •         9:1 Pablo se convierte

LA IGLESIA PERSEGUIDA  CRECE          

  • 9:32 Testimonio de Pedro
  • 11:19 Testimonio de la Iglesia
  • 12:1 Persecución bajo Herodes

PRIMER VIAJE MISIONERO          

  • 13:1 Testimonio de Pablo y Bernabé
  • 14:1 Por Galacia, Iconio, Listra y Derbe
  • 15:1 Concilio de Jerusalén

SEGUNDO VIAJE MISIONERO                

  • 15:36 Pablo y Bernabé se separan
  • 16:11 Poder demostrado contra Macedonia
  • 17:16 Testimonio en Grecia
  • 18:1 Bienvenida de Pablo a los Corintios

TERCER VIAJE MISIONERO

  • 18:23 Pablo en Éfeso
  • 19:21 Efesios
  • 20:1 Pablo dispuesto a morir por el evangelio

JERUSALÉN, CESAREA, ROMA                

  • 21:1  Pablo arrestado en Jerusalén
  • 21:37 Pablo relata su conversión
  • 22:30  Pablo testifica ante el Concilio
  • 23:31 Frente Félix
  • 25:1 Pablo apela a Cesar
  • 26:1 Defensa ante Agripa
  • 27:1  Pablo en Malta
  • 27: 11 Llegada a Roma
  • 28:11  En Roma

Fuente.

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