Esta epístola lleva el título griego tradicional, «A los Hebreos», el cual fue certificado por lo menos en el siglo segundo d.C. No obstante, dentro de la epístola misma, no hay identificación de los destinatarios como hebreos (judíos) o gentiles. Debido a que la epístola está llena de referencias a la historia y religión hebrea y no trata ninguna práctica gentil o pagana en particular, el título tradicional ha sido mantenido.

- ¿Quién escribió la carta? Desconocido
- ¿Cuándo fue escrita? 67-69 d. C
- ¿A quién fue escrita? A Judíos
- ¿Dónde fue escrita? En Roma
Autor y fecha.
El autor de Hebreos es desconocido. Pablo, Bernabé, Silas, Apolos, Lucas, Felipe, Priscila, Aquila, y Clemente de Roma han sido sugeridos por diferentes eruditos, pero el vocabulario, estilo, y diversas características literarias de la epístola no apoyan claramente ninguna afirmación en particular.
Es significativo que el escritor se incluya a sí mismo entre aquellas personas que habían recibido confirmación del mensaje de Cristo por medio de otros (2:3). Eso parecería anular a alguien como Pablo que decía que había recibido tal confirmación directamente de Dios y no de los hombres (Gá 1:12). Haya sido quien haya sido el autor, él prefirió citar referencias del AT del AT griego (LXX) en lugar del texto hebreo. Aún la iglesia primitiva expresó diferentes opiniones acerca del autor y la erudición contemporánea admite que el rompecabezas aún no tiene solución. Por lo tanto, parece que es mejor aceptar el anonimato de la epístola. Claro que, finalmente, el autor fue el Espíritu Santo (2 P 1:21).
El usos del tiempo presente en el 5:1-4; 7:21, 23, 27, 28; 8:3-5, 13; 9:6-9, 13, 25; 10:1, 3, 4, 8, 11; y 13:10, 11 podría indicar que el sacerdocio Levítico y el sistema de sacrificios aún estaban en operación cuando la epístola fue compuesta. Debido a que el templo fue destruido por el general (más tarde emperador) Tito Vespasiano en el 70 d.C., la epístola debió de haber sido escrita antes de esa fecha. Además, puede notarse que Timoteo acababa de ser liberado de la prisión (13:23) y que la persecución estaba volviéndose severa (10:32-29; 12:4; 13:3). Estos detalles parecen indicar una fecha para la epístola alrededor del 67-69 d.C.
Contexto Histórico de Hebreos.
El énfasis en el sacerdocio Levítico y en los sacrificios, como también en la ausencia de cualquier referencia a los gentiles, apoyan la conclusión de que una comunidad de hebreos era la destinataria de la epístola. Aunque estos hebreos eran convertidos a Cristo, probablemente había un número de incrédulos en medio de ellos, quienes fueron atraídos por el mensaje de salvación, pero quienes aún no habían hecho un compromiso total de fe en Cristo.
Una cosa es clara a partir del contenido de la epístola: la comunidad de Hebreos estaba enfrentando la posibilidad de una persecución (10:32-39; 12:4). Conforme confrontaban esta posibilidad, los hebreos eran tentados a deshacerse de cualquier identificación con Cristo. Quizás consideraron reducir a Cristo de ser el Hijo de Dios a un mero ángel. Tal precedente ya había sido establecido por la comunidad Qumrán de judíos mesiánicos que vivían cerca del Mar Muerto. Ellos se habían apartado de la sociedad, estableciendo una comuna religiosa.
La comunidad Qumrán había llegado al punto de decir que el ángel Miguel era más alto en estatus que el Mesías venidero. Este tipo de aberraciones doctrinales podrían explicar el énfasis en hebreos capítulo uno de la superioridad de Cristo sobre ángeles.
Posibles lugares de los destinatarios de la epístola incluyen Judea, Egipto, Italia, Asia Menor y Grecia. La comunidad que fue la destinataria primaria pudo haber circulado la epístola entre aquellas áreas e iglesias de trasfondo hebreo que se encontraban a su alrededor. Esos creyentes probablemente no habían visto a Cristo personalmente. Aparentemente, habían sido evangelizados por aquellos que “oyeron” a Cristo y cuyos ministerios habían sido certificados “con señales y prodigios y diversos milagros” (2:3, 4). La congregación ni era nueva, ni le faltaba instrucción (“debido ser ya maestros”) sin embargo algunos de ellos aún necesitaban “leche, y no alimento sólido” (5:12).
Bosquejo de la Carta.
- Superioridad del hijo de Dio, 1:1-218
- Superioridad de la fidelidad del Hijo, 3:1-4:16
- Superioridad de la obra del Hijo de Dios, 5:1-6:20
- Superioridad del sacerdocio del Hijo, 7:1-10:39
- Superioridad de la fe cristiana, 11:1-12:2
- Superioridad del camino del Padre, 12:3-29
- Superioridad de la vida cristiana, 13:1-25
Contenido.
Los lectores originales son descritos de varias maneras. Ellos estaban muy concentrados en el Antiguo Testamento, el cual se cita frecuentemente. Se le da prominencia a Abraham (2:16; 7:1–9; 11:8, 17), antepasado físico de ellos. Por medio de los discípulos originales de Cristo (2:3), ya habían oído el evangelio y habían presenciado señales, maravillas y milagros del Espíritu Santo (2:4). Junto con el escritor, habían llegado a ser participantes de Cristo (3:14) y habían ministrado a otros creyentes (6:10), tratando a los perseguidos con compasión (10:32–34; 12:4). Habían sido creyentes por mucho tiempo y algunos de sus líderes ya habían fallecido (13:7). Si bien es cierto que habían entendido los principios espirituales básicos (6:1), sus deficiencias incluían una escasez de maestros (5:12), dureza para oír (5:11) y una resistencia a poner en práctica lo que sabían que era correcto (6:12). Su incredulidad impidió que entendieran correctamente el evangelio (3:12).

Puesto que todas estas características no se verían en una sola persona, es probable que varios grupos existían entre los lectores originales. Había algunos cristianos, inclusive sacerdotes judíos convertidos (Hch 6:7) que sufrieron por causa de su fe (10:32–34; 12:4). Había otros que estaban intelectualmente persuadidos acerca del cristianismo, pero no comprometidos en cuanto a su relación personal con Cristo (2:1–3; 6:4–6; 10:26–29; 12:15–17). Aun otros no estaban en lo absoluto convencidos acerca de la verdad del cristianismo a pesar de que habían sido expuestos a sus enseñanzas (9:14–15, 27–28). La existencia de estos grupos diversos ayudaría a justificar las advertencias severas encontradas a través de la carta.
Esta carta de exhortación (13:22) fue escrita para reforzar la fe de los judíos convertidos, haciendo que recordaran la provisión de Dios de un sacerdote y sacrificio perfectos por el pecado: Jesucristo. Ayudaría también a convencer a cualquiera que estuviera indeciso acerca de Cristo, de que había mayor ganancia al volverse a El que permanecer en el judaísmo. La carta contiene un gran comentario sobre Habacuc 2:4: “El justo por su fe vivirá” (10:38; cp. Ro 1:17; Gá. 3:11). El autor demuestra la superioridad de Cristo sobre otros en cuanto a su persona (1:1–4:13), su sacerdocio (4:14–10:18) y sus preceptos (10:19–13:19).
Se muestra a Cristo como mayor que los profetas del Antiguo Testamento (1:1–3), los ángeles (1:4–2:18) e incluso Moisés y Josué (3:1–4:13), en cuestiones relacionadas a su persona.
La profesión de Cristo como sacerdote se ve que es superior a la de los levitas cuando se comparan en su efecto (4:14–16), orden (5:1–7:28) y posición (8:1–10:18). Los últimos tres capítulos y medio resumen las tres virtudes cardinales de la fe cristiana (10:22–24). Los preceptos que guían el estilo de vida de los que han creído en Cristo Jesús para salvación, son mostrados proveyendo mayor confianza en la fe (10:19–11:40), en confesar la esperanza (12:1–29) y en compasión amorosa (13:1–19).
La carta no contiene saludo introductorio, y concluye con una bendición y comentarios personales (13:20–25). Esta carta estimula a todo creyente a continuar creciendo en su madurez en Cristo.
Importancia en la Biblia
El concepto medular de Hebreos, el sumo sacerdocio de Jesucristo. Hebreos dice muy poco de la justificación que viene por la fe y no por las obras de la Ley, o de la dicotomía carne/espíritu. No emplea la frase paulina «con Cristo» y no dice nada referente al lugar de los judíos y los gentiles en el plan de la salvación.
A diferencia de Pablo, quien concibe la Ley desde el punto de vista de la demanda moral y como un poder autónomo, Hebreos presenta la Ley básicamente en su aspecto cultural, como una institución para la expiación, acorde con la revelación de la salvación en el Nuevo Testamento. Es una preparación imperfecta. Pablo en ningún sitio sostiene la imposibilidad de un segundo arrepentimiento, Hebreos sí (6.4ss; 10.26ss; 12.17).
Este contraste con Pablo revela al autor de esta exhortación como un cristiano de extracción judía, sumamente brillante y original en su perspectiva teológica.
Carácter de Dios en Hebreos.
- Dios es accesible: 4.16; 7.25; 9.6–15; 10.19–22; 11.16
- Dios es fuego consumidor: 12.29
- Dios es glorioso: 1.3
- Dios es amoroso: 12.6
- Dios cumple sus promesas: 4.1; 6.12, 15, 17; 8.6, 10, 12; 10.23, 36; 11.9, 11, 33
- Dios se aíra: 3.17–19; 10.26, 27
Cristo en Hebreos.
Hebreos exhorta a sus lectores a recordar la provisión de Dios de un sacerdote perfecto y del sacrificio en Cristo para liberar a los que estaban bajo la ley. Hebreos presenta a Cristo como el sacrificio perfecto por sobre los sacrificios inadecuados de los judíos (9.9, 12–15). Cristo también es superior como Sumo Sacerdote, Profeta y Rey con respecto a todos los que le precedieron (4.14–16; 12.1,2).
Estructura de Hebreos.
TODO POR EL HIJO
- 1:1 Dios hablando por el hijo
- 2:1 La salvación su autor
JESÚS SUPERIOR
- 3:1 Jesús Moisés el reposo
JESÚS SUPERIOR SACERDOTE
- 4:14 Jesús sumo sacerdote y apostasía
- 7:1 Sacerdocio de Melquisedec
MEDIADOR DE UN MEJOR PACTO
- 8:1 El Mediador
- 9:1 Nuevo Pacto
- 10:1 Antiguo pacto
UN MEJOR FUNDAMENTO
- 10:19 Libertad y pecado
- 11:1 La fe
MEJOR RESULTADO
- 12:3 Jesús y los que rechazan
- 13:1 Permanezcan en él
Fuente.
- Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org
- Hebreos: Adaptado de Indubiblia, www.indubiblia.org
- Notas Personales
- Imágenes: Google