FILIPENSES

Filipenses deriva su nombre de la ciudad griega en donde la iglesia a la cual fue dirigida se encontraba. Filipo fue la primera ciudad de Macedonia en donde Pablo estableció una iglesia.

Filipenses - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió la carta? Pablo
  • ¿Cuándo fue escrita? 60 a 62 d. C.
  • ¿A quién fue escrita? A la Iglesia en Filipo
  • ¿Dónde fue escrita? Desde la cárcel en Roma.

Autor y fecha.

El testimonio unánime de la iglesia primitiva fue que el apóstol Pablo escribió Filipenses. Nada en la carta habría motivado a un impostor a escribirla.

La pregunta de cuándo se escribió Filipenses no puede ser separada de la del lugar de donde fue escrita. La posición tradicional es que Filipenses, junto con las otras epístolas de la prisión (Efesios, Colosenses, Filemón), fue escrita durante el primer encarcelamiento de Pablo en Roma (60-62 d.C.). El entendimiento más natural de las referencias al «pretorio» (1:13) y «…los santos… de la casa de César» (4:22) es que Pablo escribió desde Roma, en donde el emperador vivía. Las semejanzas entre los detalles del encarcelamiento de Pablo dados en Hechos y en las epístolas de la prisión también argumentan que esas epístolas fueron escritas desde Roma (p. ej. Pablo estaba cuidado por soldados, Hch 28:16; cp. 1:13, 14; se le permitió recibir visitantes, Hch 28:30; cp. 4:18; y tuvo la oportunidad de predicar el evangelio, Hch 28:31; cp. 1:12-14; Ef 6:18-20; Col 4:2-4).

La creencia de Pablo de que su caso sería pronto decidido (2:23, 24) apunta a que Filipenses haya sido escrito hacia el cierre del encarcelamiento de dos años en Roma del apóstol (61 d.C.).

Contexto Histórico de Filipenses.

La iglesia en Filipo, la primera fundada por Pablo en Europa, se remonta al segundo viaje misionero del apóstol (Hch 16:12-40). Evidentemente Filipo tenía una población judía muy pequeña. Debido a que no habían suficiente hombres para formar una sinagoga (el requisito eran diez hombres judíos que fueran cabezas de una casa), algunas mujeres devotas se reunían afuera de la ciudad en un lugar de oración (Hch 16:13) junto al río Gangites. Pablo les predicó el evangelio y Lidia, una mujer mercader rica que trabajaba con bienes teñidos en púrpura (Hch 16:14), se convirtió en creyente (16:14, 15). Es probable que la iglesia filipense inicialmente se reunía en su hogar espacioso. 

La oposición satánica a la nueva iglesia inmediatamente se levantó en la persona de una muchacha esclava que adivinaba, poseída por un demonio, (Hch 16:16, 17). Pablo echó fuera al demonio de ella (Hch 16:18). El acto del apóstol llenó de ira a los amos de la muchacha, quienes ya no podían vender sus servicios como adivina (Hch 16:19). Arrastraron a Pablo y a Silas frente a los magistrados de la ciudad (Hch 16:20) e incitaron el orgullo de los filipenses diciendo que los dos predicadores eran una amenaza para las costumbres romanas (Hch 16:20, 21). Como resultado, Pablo y Silas fueron azotados y encarcelados (Hch 16:22-24).   

    Los dos predicadores fueron milagrosamente liberados de la prisión esa noche por un terremoto, el cual enterneció al carcelero y abrió su corazón y el de su casa al evangelio (Hch 16:25-34). Al día siguiente los magistrados, llenos de pánico cuando oyeron que habían azotado y encarcelado ilegalmente a dos ciudadanos romanos, les rogaron a Pablo y a Silas que se fueran de Filipo.

Pablo tenía varios propósitos al escribir esta epístola. En primer lugar, quería expresar su gratitud por la ofrenda de los filipenses (4:10-18). En segundo lugar, quería que los filipenses supieran la razón por la que él decidió regresar a Epafrodito, para que no pensaran que su servicio a Pablo había sido insatisfactorio (2:25, 26). En tercer lugar, él quería informarles acerca de sus circunstancias en Roma (1:12-26). En cuarto lugar, él escribió para exhortarlos a la unidad (2:1, 2; 4:2). Finalmente, él escribió para advertirles de los falsos maestros (3:1-4:1).  

Bosquejo.

  • Saludo. 1:1-2
  • Inquietudes de Pablo, 1:3-2:30
  • Exhortaciones a la vida cristiana, 3:1-4:9
  • Conclusión, 4:10-23

Contenido.

La ciudad de Filipo tomó su nombre de Felipe II de Macedonia, padre de Alejandro Magno, quien conquistó la región en el cuarto siglo a.C. En el año 42 a.C. allí se llevó a cabo una batalla famosa en la cual Antonio y Octavio derrotaron las fuerzas rebeldes de Bruto y Casio. Muchos veteranos de guerras romanas vivieron el resto de sus vidas en esta colonia (Hch 16:12). Para un ciudadano romano era casi como vivir en Italia misma, con su idioma, su cultura y con su protección legal.

Filipos (ciudad) - Wikipedia, la enciclopedia libre
Ruinas del Foro de Filipo.

Pablo visitó a los cristianos de Filipo en su tercer viaje misionero (Hch 20:6). El escribió esta carta a los filipenses (1:1) durante su encarcelamiento en Roma (1:7, 13, 14; 4:22; cp. Hch 28:16). Debe haberse escrito alrededor del año 61 d.C., poco antes de su anticipada liberación (1:12, 13, 23–26; 2:23, 24). La carta fue llevada por Epafrodito, quien se había recuperado de una enfermedad casi fatal mientras visitaba a Pablo en Roma (2:25, 26).

Esta epístola incluye una breve autobiografía (3:4–7). La mención de Timoteo por Pablo (1:1) sugiere que él fue un ejemplo de humildad al ministrar, según el pensamiento de los filipenses (2:19–24). Algunos creen que esta es la respuesta de Pablo a una carta que recibió de la iglesia de Filipo (3:2; 4:10).

Un tema frecuente en filipenses es “el gozo”, mencionado 16 veces [1:4, 18(2), 25; 2:2, 17(2), 18(2), 28, 29; 3:1; 4:1, 4(2), 10]. Pablo se goza en su unidad con estos cristianos a quienes él ama. Les hace ver que al participar ellos de la abundante gracia de Dios, les da gozo cristiano en medio de circunstancias adversas (1:7).

En el capítulo 1, Pablo escribe del gozo y de las maneras en que éste se puede aumentar aún en el sufrimiento, e incluye un informe muy positivo de sus propias circunstancias (1:12–26). El segundo capítulo contiene varias ilustraciones del gozo al servir, comenzando con el ejemplo por excelencia: la humildad y exaltación de Cristo mismo (2:1–11). Las cosas que acompañan el gozo de la salvación de los creyentes están enfocadas en el capítulo 3. Los filipenses son advertidos acerca de algunos que andaban abogando por las buenas obras como substituto de la justicia que se recibe por fe (3:2–11). Finalmente, en el capítulo 4, Pablo escribe acerca de lo que produce el gozo. El agradece a los filipenses por sus generosos donativos (4:15–20) y su contribución para los creyentes de Jerusalén (2 Co 8:1–5).

El escritor de esta carta nunca se refiere a sí mismo como “apóstol.” Esto era innecesario porque la iglesia en Filipo nunca cuestionó el apostolado, ni la autoridad de Pablo, como lo hicieron algunos en Corinto y Galacia. La carta no contiene corrección sobre errores doctrinales dentro de la iglesia de Filipo, ni reproche por faltas serias. Filipenses es una de las cartas de Pablo más llenas de afecto. El contagio del gozo de Filipenses puede ser apropiado personalmente al meditar en las verdades que contiene.

Importancia en la Biblia.

El enfoque de Pablo en Filipenses es la vida centrada en Cristo, adornada por el gozo de pertenecer a la familia de Dios. Pablo lo ha entregado todo a Cristo, y puede decir con la frente en alto que es siervo (esclavo) de Cristo (1.1), que para él el vivir es Cristo (1.21) y que lo ha perdido todo, y lo tiene por basura, para ganar a Cristo (3.7–8). Su única pasión es glorificar al Señor (3.8–9). Su anhelo es que lo que siente lo sientan también los cristianos filipenses. Ora que abunden en el amor de Cristo (1.9), que tengan el mismo sentir de Cristo (2.5–11) y que conozcan bien lo que pasó Cristo: sufrimiento, muerte y resurrección (3.10–11). El cristiano, como es la experiencia de Pablo, puede siempre declarar por la fe: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (4.13).

La relación con Cristo, sin embargo, no debe ser teórica. Debe ser real y debe manifestarse en hechos concretos en nuestra vida. Ante la oposición el cristiano debe mantenerse firme, en un mismo espíritu (1.27). Las diferencias entre los cristianos se eliminan cuando estos son de un mismo sentir en el Señor (4.2). Pablo exhorta a los creyentes a seguir adelante hasta alcanzar aquello para lo cual nos tomó el Señor (3.14–15), a pensar solo en las cosas que agradan a Dios (4.8). Uno es como Cristo cuando ve la vida desde la perspectiva de Cristo y actúa con los demás como Jesucristo hubiera actuado.

El Carácter de Dios en Filipenses.

  • Dios es glorioso: 2:11
  • Dios es misericordioso: 2:27
  • Dios provee: 1:12   

Cristo en Filipenses

Filipenses presenta uno de los testimonios más conmovedores y persuasivos de la vida en Cristo. Pablo abre su corazón y describe su relación con su Señor diciendo que «para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia» (1:21). La ausencia de egoísmo e interés propio no implica sentimientos de pérdida, sino solo de gozo y paz en Jesucristo (4:4-7). Por eso alienta a los creyentes a que imiten a Cristo (2:5). 

Estructura de la Carta.

Título: “Unidos para servir”

Versículo Clave: 2:2  “Completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa”

EL VIVIR ES CRISTO

  • 1:1 Pablo y Timoteo     
  • 1:3  Oraciones por vosotros
  • 1:12  Prisiones para bien
  • 1:15  Cristo es anunciado
  • 1:19  El vivir es Cristo
  • 1:27  Comportéis como es digno

CRISTO  JESÚS SE HUMILLÓ

  • 2:1  Haya pues este sentir    
  • 2:12  Ocupaos en vuestra salvación

TIMOTEO EPAFRODITO

  • 2:19  Enviaros a Timoteo      
  • 2:25  Enviaros a Epafrodito

PABLO EJEMPLO PARA SEGUIR

  • 3:1 Gozaos en el Señor        
  • 3:2  No-confianza en la carne
  • 3:12  Prosigo la meta.
  • 3:17  Sed imitadores de mí
  • 4:1 Regocijaos
  • 4:8  En esto pensad

ENVIASTE PARA MIS NECESIDADES

  • 4:10  Cristo me fortalece
  • 4:14  Enviaste para mis necesidades
  • 4:21  Saludos

Fuente.

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