El nombre de esta epístola viene de sus destinatarios originales: los miembros de la iglesia en Roma, la capital del Imperio Romano (1:7).

- ¿Quién escribió el libro? Pablo
- ¿Cuándo fue escrito? 57-58 a 60 d. C.
- ¿A quién fue escrito? A la Iglesia en Roma
- ¿Dónde fue escrito? En Corinto
Autor y fecha.
Nadie discute que el apóstol Pablo escribió Romanos. Saulo era el nombre hebreo de Pablo; Pablo su nombre griego, era de la tribu de Benjamín, (Fil 3:5); también era un ciudadano romano (Hch 16:37; 22:25). Pablo nació alrededor del tiempo del nacimiento de Cristo, en Tarso (Hch 9:11), una ciudad importante (Hch 21:39) en la provincia romana de Cilicia, localizada en Asia Menor (Turquía moderna). Él pasó parte de los primeros años de su vida en Jerusalén como un alumno del celebrado rabino Gamaliel (Hch 22:3). Al igual que su padre antes que él, Pablo era un fariseo (Hch 23:6), un miembro de la secta judía más estricta (Fil 3:5).
Convertido mientras iba camino a Damasco, para arrestar a cristianos, Pablo inmediatamente comenzó a proclamar el mensaje del evangelio (Hch 9:20). Después de haber escapado con mucha dificultad en Damasco (Hch 9:23-25; 2Co 11:32, 33) Pablo pasó tres años en Arabia Nabatea, al sureste del Mar Muerto (Gá 1:17, 18); durante ese tiempo recibió gran parte de su doctrina como revelación directa de Dios (Gá 1:11, 12).
Aunque físicamente no era impresionante (2 Co 10:10; Gá 4:14), Pablo poseyó una fortaleza interna que le fue otorgada a él a través del poder del Espíritu Santo (Fil 4:13). La gracia de Dios probó ser suficiente en proveer para toda necesidad que tuvo (2Co 12:9, 10), capacitando a este noble siervo de Cristo para terminar exitosamente su carrera espiritual (2Ti 4:7).
Pablo escribió Romanos desde Corinto, hacía el cierre de su tercer viaje misionero, lo más probable es que fue en el 56 d.C. De acuerdo a la tradición, Pablo fue martirizado afuera de Roma en la Vía Ostiana durante el reinado de Nerón (54-68 d.C.).
Contexto Histórico de Romanos.
Roma era la capital y la ciudad más importante del Imperio Romano. Fue fundada en el 753 a.C. pero no es mencionada en las Escrituras, sino hasta los tiempos del NT. Roma está localizada a lo largo de las cuencas del río Tíber, alrededor de veinticuatro km del Mar Mediterráneo. En los días de Pablo, la ciudad tenía una población de más de un millón de personas, muchas de las cuales eran esclavas. Roma se jactaba de tener edificios colosales, tales como el Palacio del Emperador, el Circo Máximo, y el Foro, pero su belleza era manchada por los barrios en los que tantos pobres vivían.
Algunos de aquellos que se convirtieron en el día de Pentecostés probablemente fundaron la iglesia en Roma (Hch 2:10). Pablo había tratado por mucho tiempo visitar la iglesia romana, pero se le había hecho imposible hacer eso (1:13). En la providencia de Dios, la incapacidad de Pablo de visitar Roma le dio al mundo esta obra maestra inspirada de doctrina del evangelio.
El propósito primordial de Pablo al escribir Romanos fue enseñar las grandes verdades del evangelio de la gracia, a creyentes que nunca habían recibido instrucción apostólica. La carta también lo introdujo a una iglesia en donde era desconocido, pero que esperaba visitar pronto. por varias razones importantes: edificar a los creyentes (1:11); predicar el evangelio (1:15); y conocer a los cristianos romanos, para que pudieran alentarlo a él (1:12; 15:32), orar mejor por él (15:30), y ayudarlo con su ministerio planificado en España (15:28).
A diferencia de algunas de las otras epístolas de Pablo (1, 2 Corintios, Gálatas), su propósito al escribir no era corregir teología aberrante o reprender vida impía. La iglesia romana era doctrinalmente sana, pero, como todas las iglesias, estaba en necesidad de la instrucción doctrinal rica y práctica que esta carta provee.
Bosquejo de Romanos.
- Introducción, 1:1-15
- Necesidad universal de justicia, 1:16-3:20
- La justificación, 3:21-5:21
- Nueva vida en Cristo, 6:1-8:39
- El misterio de Israel, 9:1-11:36
- Exhortaciones, 12:1-15:18
- Epílogo, 15:1-16:27
Contenido.
¿Cómo puede una persona estar “en relación correcta” con Dios? ¿Cómo puede una persona tener perdonado el pecado que lo separa de Dios y gozar de aceptación completa por El? Esta es una pregunta muy antigua (Job 9:2) e importante, hoy y siempre, porque Dios creó al ser humano por esa misma razón: gozar de compañerismo con El. La respuesta más completa en la Biblia se encuentra en esta carta escrita a cristianos en Roma.
Pablo, un judío cristiano y ciudadano romano, tenía una profunda preocupación por los cristianos de Roma, y por todos los que necesitan la respuesta correcta a esta pregunta. En el saludo introductorio (1:1–15), él describe su gran deseo de ser de ayuda.

El apóstol Pablo demuestra que ni los gentiles ni los judíos tienen mérito alguno delante de un Dios santo, ni justicia propia con la cual puedan satisfacerle (1:18–3:20).
Para estar “en relación correcta”, Dios mismo tiene que proporcionar gratuitamente la justicia necesaria, que se recibe por la fe (3:21–31). Abraham fue justificado, “declarado justo”, de esta manera: por gracia, por medio de la fe (cap. 4). Ya sea que alguien haya vivido antes que la ley de Dios fuera dada por Moisés, como Abraham, o después, todos son justificados de la misma manera (cap. 5), a fin de que “la gracia reine por medio de la justicia para vida eterna, mediante Jesucristo nuestro Señor.”
Los capítulos seis y siete enseñan cómo el individuo justificado por la fe puede experimentar victoria sobre el pecado en la vida diaria. Pablo reconoce la lucha interior entre la pecaminosa naturaleza humana y la nueva naturaleza recibida por la fe (cap. 7). De inmediato, él indica que la presencia misma de la lucha es evidencia de que la obra santificadora de Dios está en acción. El creyente continuamente está siendo conformado a la semejanza de Cristo. A causa de la correcta relación con Dios, el cristiano es inmune a la condenación de Dios, a la acusación de Satanás y a la separación del amor de Cristo (cap. 8).
Muchos de los lectores de esta carta eran cristianos provenientes del judaísmo, quienes se preguntarían, “¿La justificación por la fe para los individuos, ya sean judíos o gentiles, anulan las promesas de bendición de Dios a Israel?” (11:25–29). Pablo trata esta cuestión en los capítulos 9–11. La elección por Dios de Israel en el pasado, sigue firme (cap. 9). El rechazo de Cristo como el Mesías por Israel, dio oportunidad de ser salvos, por medio de la fe, tanto a gentiles como a judíos, y llegar a ser descendientes espirituales de Abraham (cap. 10). En el plan soberano de Dios, vendrá un tiempo cuando “todo Israel será salvo” por medio del Libertador, Jesucristo (cap. 11).
La persona que está en la correcta relación con Dios (justificado por gracia por medio de la fe) tiene la responsabilidad de servir a otros en la iglesia, usando los dones que el Espíritu Santo da (cap. 12). Los cristianos deben ser ejemplo de sumisión a las autoridades públicas (cap. 13). Pablo instruye también a sus lectores a vivir en paz con creyentes cuyas convicciones puedan diferir de las suyas. en las cosas donde la Biblia no es específica (caps. 14–15:21). Después de expresar su esperanza de ver a los cristianos en Roma, quizás por primera vez (1:10–11), Pablo menciona por nombre a 34 personas (cap. 16) que lo estimularon en la extensión del evangelio: las buenas noticias acerca de cómo se puede tener una relación correcta con Dios.
Importancia en la Biblia.
Pablo tenía la intención de ir pronto a España pasando por Roma, y aspiraba ser respaldado económicamente por los romanos (15:24, 28s; cf. 1:9–15). Así que esta carta pretendía disponerlos para acoger su evangelio; o sea, su manera cristocéntrica de presentar las buenas nuevas. La carta anterior a los GÁLATAS había sido un ensayo sobre el mismo tema, pero en el tono polémico que le imponían las actividades de los JUDAIZANTES.
El tono de Romanos es más tranquilo y noble, aunque siempre enérgico y vivaz. Esta epístola, que parece ser una presentación casi sistemática, no es un simple tratado de teología. Como las demás epístolas, se origina en las necesidades de sus destinatarios. En este caso Aquila y Priscila pueden haber sido fuente de la información precisa que parece traslucirse en ciertas alusiones.
Pablo, siempre fascinado en los últimos años de su apostolado por la insignificancia del Imperio Romano, intuyó quizá la importancia de la comunidad cristiana de la ciudad capital y quiso dejar con ella esta comprensible exposición de la predicación primitiva. Su tema es: “la salvación divina, aportada por el esparcimiento del evangelio, primero a los judíos y después a los gentiles”, el poder de Dios apropiado por la fe (1:1s, 16s).
Carácter de Dios en Romanos.
- Dios es accesible: 5:2
- Dios es eterno: 1:20
- Dios perdona: 3:25
- Dios es glorioso: 3:23; 6:4
- Dios es bueno: 2:4
- Dios es incorruptible: 1:23
- Dios es justo: 2:11; 3:4, 26
- Dios es paciente: 2:4, 5; 3:25; 9:22
- Dios es amoroso: 5:5, 8; 8:39; 9:11-13
- Dios es misericordioso: 9:15, 18
- Dios es poderoso: 1:16, 20; 9:21, 22
- Dios cumple sus promesas: 1:1, 2; 4:13, 16, 20; 9:4, 8; 15:8
- Dios provee: 8:28; 11:33
- Dios es reconciliador: 5:1, 10
- Dios es recto y justo: 2:5; 3:25, 26
- Dios es inescrutable: 11:33
- Dios es sabio: 11:33; 16:27
- Dios se aíra: 1:18; 2:5, 6, 8; 3:5, 6; 5:9; 9:18, 20, 22
Cristo en Romanos
El libro de Romanos es ante todo una obra doctrinal y presenta a Cristo como Redentor de la humanidad. Pablo declara que solo la fe en Cristo cubre el abismo que separa a Dios todopoderoso de la humanidad pecadora. Así, el ser humano es justificado por medio de la obra de Cristo en la cruz.
Estructura de Romanos.
Título: “Libres de culpa por fe”
Versículo Clave: 1:16,17 “Porque no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree: al judío primeramente y también al Griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe como está escrito: mas el justo por la fe vivirá”.
JUSTICIA E INJUSTICIA
- 1:1 Justicia de los Hombres
CULPABILIDAD
- 2:1 Juicios de Dios
- 3:21 Justificados por la fe
- 5:1 Justificados por misericordia
REDENCIÓN
- 6:1 Plantados en su muerte
- 7:1 ¿La ley es pecado?
- 8:1 Ninguna condenación
ISRAEL
- 9:1 Israelitas la adopción
- 10:1 Ley de Moisés
- 11:1 Israel
AMOR SIN FINGIMIENTOS
- 12:1 Renovación de entendimiento
- 14:1 No nos juzguemos
- 15:1 Recibíos unos a otros
SALUDOS
- 16:1 Saludos y apartaos
Fuente.
- Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org
- Hechos: Adaptado de Indubiblia, www.indubiblia.org
- Notas Personales
- Imágenes: Google
Romanos nos enseña que no debemos confiar en nosotros mismos para la salvación, sino en Cristo (caps. 1-5); que debemos imitar la fe de Abraham (cpa. 4); que debemos ser pacientes en tiempos de dificultad (5:1-11); que debemos regocijarnos de que Cristo nos represente (5:12.21); que debemos crecer en la continua muerte al pecado (6:1, 7:25); que debemos caminar en cada momento con el Espíritu (8:1-17); que debemos esperar la gloria futura y confiar en que Dios convertirá en bendiciones nuestros sufrimientos actuales (8:18-39); que debemos orar y proclamar el evangelio a quienes se hallan perdidos, especialmente a los judíos (9:1, 11:32); que debemos alabar a Dios por la gran sabiduría de su plan de salvación (11:33-36)
Dios le bendiga.
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Gracias Yamel por tu comentario, y por tu consecuencia en Panorama Bíblico. Bendiciones.
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Tres puntos importantes en la lectura de la carta a los Romanos:
1. Primero, como Dios elige en su gracia a los excluidos para que no haya exclusión, es decir, escoge al pueblo oprimido, para que dé testimonio de su amor y poder, donde su voluntad es que todos formemos parte de su pueblo, con un proyecto de vida para todos; y como en el momento en que el elegido (persona o pueblo), tenga una actitud de arrogancia y de rechazo a otros, deja de ser elegido y preferido de Dios. Con ello Pablo, reinterpreta o reorienta la historia de la salvación hebrea.
2. Segundo elemento, es la constante renovación de la mente y los cuerpos para tratar de dilucidar la voluntad de Dios en cada momento, en todas las situaciones concretas de la vida cotidiana saber conducirse con la lógica del espíritu o la fe, actuar con sabiduría, lo cual ayer como hoy implica someterse a la ley coyunturalmente para sobrevivir, limitar nuestra libertad para no ser escándalo al hermano o hermana débil; todo lo anterior, son la garantía que nos indica que estamos bajo la lógica del espíritu y la fe, cuyas aspiraciones son hacia la vida, el amor, la justicia y la paz.
3. Tercero, son los tres elementos comentados por Pablo de esa época, como siguen vigentes hoy en día, la idolatría, el adulterio, y la homosexualidad, todo lo cual nos muestra no solo la debilidad humana, sino la perversión de la sociedad desde la perspectiva macro-estructural y la imposibilidad del ser humano de hacer justicia.
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Gracias por tu valioso aporte, apreciado Enrique. Los lectores se deleitan con tus escritos.
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