MARCOS

El segundo evangelio se identifica con el nombre de su autor, Marcos. Juan Marcos, el hijo de una viuda de Jerusalén cuyo hogar fue un lugar de reunión para los primeros cristianos (Hch 12:12). Marcos sirvió a Pedro como traductor, y seguramente registró los sucesos tal y como los escuchó de primera fuente. Por lo tanto, aunque Marcos lo escribió, se puede decir que este libro es el Evangelio según Pedro.

El Evangelio de Marcos - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Marcos
  • ¿Cuándo fue escrito? Alrededor del 55 d. C.
  • ¿A quién fue escrito? A creyentes romanos
  • ¿Dónde fue escrito? En Roma

Autor y fecha.

A diferencia de las epístolas, los Evangelios no nombran a sus autores. No obstante, los padres de la iglesia afirmaron de manera unánime que Marcos escribió este segundo Evangelio.

Justino Mártir, escribiendo alrededor del 150 d.C., se refirió al Evangelio de Marcos como «las memorias de Pedro» y sugirió que Marcos escribió su Evangelio mientras está en Italia.

Marcos era primo de Bernabé (Col 4:10), con quien viajó de Jerusalén a Antioquía (Hch 12:25). Acompañó a Pablo y Bernabé en una parte de un viaje misionero (Hch 13:5, 13). Después él laboró con Bernabé en Chipre (Hch 15:36–39). Marcos escribió este Evangelio antes de la destrucción del templo en Jerusalén el año 70 d.C. (13:2). Probablemente lo escribió en Roma cerca del tiempo de la muerte de Pedro en el 67 o 68 d.C.

Contexto Histórico de Marcos.

Mientras que Mateo fue escrito a una audiencia judía, Marcos se enfoca en creyentes romanos, particularmente gentiles. Cuando emplea términos arameos, Marcos los tradujo para sus lectores (3:17; 5:41; 7:11, 34; 10:46; 14:36; 15:22, 34). Por otro lado, en algunos lugares usó expresiones en latín  en lugar de sus equivalentes en griego (5:9; 6:27; 12:15, 42; 15:16, 39). Él también contó el tiempo de acuerdo al sistema romano (6:48; 13:35) y explicó cuidadosamente costumbres judías (7:3, 4; 14:12; 15:42). Marcos omitió elementos judíos tales como las genealogías que se encuentran en Mateo y Lucas.

Este Evangelio también hace menos referencia al AT e incluye menos material que sería de interés particular para los lectores judíos, tal como aquello que era crítico de los fariseos y saduceos (los saduceos son mencionados solo una vez, en 12:18). Cuando menciona a Simón de Cirene (15:21), Marcos lo identifica como el padre de Rufo, un miembro prominente de la iglesia en Roma (Ro 16:13). Todo esto apoya la posición tradicional de que Marcos fue escrito para una audiencia gentil que inicialmente estaba en Roma.   

Bosquejo de Marcos.

  • Prólogo, 1:1-13
  • Ministerio de Jesús en Galilea, 1:14-8:21
  • Camino a Jerusalén, 8:22-10:52
  • Semana de la pasión, 11:1-16:8
  • Apéndice, apariciones, 16:9-20

Contenido.

El segundo Evangelio es una narrativa que muestra una rápida sucesión de eventos en la vida de Jesús. Es el más corto de los Evangelios con la menor cantidad de material exclusivo.

Marcos estaba familiarizado con apóstoles como Pedro y Pablo y con maestros como Bernabé; también había visto al Señor. El joven que se escapó cuando el arresto de Jesús, exclusivo en este Evangelio (14:51, 52), muy bien pudo haber sido Marcos. Con este tipo de ricas experiencias él escribió su narrativa. La espina dorsal del Evangelio de Marcos, la autoridad divina del Siervo sobre la enfermedad, actividad demoníaca y las cosas creadas, es evidente en cada página. De los veintiún milagros registrados, veinte se encuentran en los primeros diez capítulos.

Después del anuncio de Jesucristo, el Siervo de Dios, por Isaías (1:1–3) y Juan el Bautista (1:4–8) y su confirmación por Dios (1:9–11) y los ángeles (1:12, 13; cp. 1 Ti 3:16), Marcos dedica la mayor parte de su material al ministerio de los milagros de Jesús (1:14–10:52). Sigue la maravillosa narrativa de sus juicios y muerte (11:1–15:47) con un relato cronológico del Siervo de Dios haciendo expiación por el pecado humano.

La tempestad calmada - Wikipedia, la enciclopedia libre
Jesús calma la tempestad.

El libro concluye con el Siervo resucitado. Marcos registra algunos acontecimientos de los últimos cuarenta días de Jesús en la tierra (16:1–20), incluyendo el mandamiento a sus seguidores de ser testigos suyos alrededor del mundo (16:15).

El Evangelio de Marcos es de mucho estímulo para los cristianos, especialmente en la experiencia de sufrir por la fe (1:12, 13; 3:22, 30: 8:34–38; 10:29, 30, 33, 34, 45; 13:8, 11–13).

El Siervo en este libro es el Hijo de Dios (1:1; 3:11; 5:7; 14:61, 62a; 15:39) y Él es también Hombre, con experiencias humanas como suspirar (7:34; 8:12), asombrarse (6:6), tener hambre (11:12) y cansarse (6:31). ¡Hay un Salvador en el cielo que sabe lo que es la vida en la tierra!

Importancia en la Biblia.

El Evangelio de Marcos es una obra literaria original y obedece a un propósito determinado. Este propósito no es en primer término biográfico, aunque sí hubo curiosidad en la iglesia sobre la vida de Jesús, sino teológico. Se ha llegado a llamar el Evangelio de Marcos un tratado de capacitación para equipos misioneros. Marcos quiere edificar a la comunidad cristiana ofreciéndole una serie de enseñanzas puestas en el molde de un relato de la vida terrenal de Jesús. No siendo un historiador moderno, le interesa menos la precisión cronológica y geográfica de su relato que la significación que tiene. Para él, el pasado y el presente se confunden; el Jesús que predicaba y curaba a los enfermos en Palestina se identifica totalmente con el Señor resucitado que habla y actúa en la iglesia contemporánea de Marcos.

Un rasgo muy original del retrato de Jesús en Marcos es el llamado “secreto mesiánico”. Jesús rehúye la publicidad y procura ocultar su identidad de Mesías o de Hijo de Dios (1.24s; 34, 44; 5.43; 7.36, etc.); prefiere enseñar privadamente a sus discípulos (4.10–12; 7.17–30, etc.), quienes, sin embargo, no entienden el verdadero sentido de sus dichos y milagros (6.52; 8.17ss).

Algunos autores ven en el secreto mesiánico una invención de Marcos o de su comunidad, pero este aspecto del Evangelio tiene bases históricas. Jesús impulsó el silencio para evitar un entusiasmo popular de tipo revolucionario, o porque la naturaleza misma de su misión se lo exigía. No quería discípulos que le siguieran únicamente por los milagros que Él hacía. Se puede aceptar perfectamente que el secreto mesiánico sea una formulación teológica de la comunidad primitiva y afirmar a la vez que se apoya en una realidad histórica. Jesús, al vincular la predicación de la inminencia del reino de Dios con su propia persona, dio a su vida un significado implícitamente mesiánico.

Con la sistematización del secreto, Marcos quiso destacar el carácter misterioso de Jesús, y especialmente de la necesidad de su pasión y muerte (cf. 10.45). Para él, ningún título ni ninguna confesión de fe abarcaban totalmente la significación de la vida, cruz y resurrección del Señor. Más importante aún que la creencia recta es la acción recta, el seguimiento de Jesús: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame» (8.34).

El evangelista enfatiza a lo menos cinco “contradicciones” en la vida y misión de Jesucristo:

  • Entre su divinidad y humanidad,
  • Entre el Jesús victorioso y el Cristo de la cruz,
  • Entre la levadura de muerte y el pan de vida,
  • Entre la docencia ortodoxa y el discipulado vivencial
  • Entre la religiosidad eclesiocéntrica y una visión hacia el mundo.

A partir de estos rasgos polémicos, se puede vislumbrar el tipo de iglesia que Marcos encomia: abierta, sin límites rígidos, popular, sin preocupación intelectual y apologética exagerada, y movida totalmente por la exigencia dinámica de la conquista misionera.

La división del Evangelio en dos períodos y en dos zonas geográficas no obedece tanto a un desarrollo sicológico en la personalidad de Jesús, ni a una sucesión cronológica de acontecimientos, como a la expresión de una verdad teológica: el misterio de la salvación en Jesús no se entiende sino después de la resurrección.

¿Quién es Jesús para Marcos? ¿Cómo ve su persona y su obra? Comparado con los otros Evangelios, Marcos es moderado en el uso de los títulos relativos a Jesús. En ochenta y un casos lo llama sencillamente “Jesús”. El término “Cristo” aparece solo siete veces, y nunca dicho por Jesús.

En Mateo, a Jesús se designa “Hijo del hombre”, mientras que Marcos prefiere el título de “Hijo de Dios” que aparece en momentos clave del relato: al principio, en el relato del bautismo de Jesús (1.11), en el centro, dicho por la voz divina que se escucha en la transfiguración (9.7) y al final, en la confesión del centurión gentil al pie de la cruz (15.39). Según algunos más antiguos, Marcos lo incluyó también en el título de su libro (1.1).

Carácter de Dios en Marcos.

  • Dios es accesible: 15:38
  • Dios es uno: 2:7; 12:29

Cristo en Marcos.

Marcos omite todo relato del nacimiento y los ancestros de Jesús, y se enfoca en su rol de Siervo sufriente del Señor (10:45). Más que en cualquier otro Evangelio, en Marcos encontramos la atención puesta en los hechos humildes de Jesús, más que en sus enseñanzas.

Estructura de Marcos.

Título: “Servicio en sacrificio”: 10:45  “Porque el hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”

DANDO EJEMPLO

  • 1:1  Principio
  • 1:16 Primeros milagros
  • 2:18  Primeros problemas

ENSEÑANDO EJEMPLO

  • 3:20  El reino de los cielos
  • 4:35  Clama de Jesús
  • 6:7 Señales en servicio
  • 7:1  Cumpliendo señales

AYUDANDO AL EJEMPLO

  • 8:27  Cambios
  • 9:14  ¿Hasta cuándo?
  • 9:33  ¿Quien el mayor?
  • 10:1  No entienden

LLEGANDO AL EJEMPLO

  • 11:1 En Jerusalén
  • 12:1  Legalismo
  • 13:1  Los fines

MUERTE Y RESURRECCIÓN

  • 14:1  Y todos le dejaron
  • 15:1  Sacrificio y muerte
  • 16:1 Resucita victoria

Fuente.

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