HAGEO

La profecía lleva el nombre de su autor, Hageo. Debido a que su nombre quiere decir «el festivo», se cree que Hageo nació en un día festivo. Hageo es el segundo libro mas corto en el AT (Abdías es aún más corto), y es citado por el NT una vez (He 12:26).   

Hageo - Vida, Esperanza y Verdad
  • ¿Quién escribió el libro? Hageo
  • ¿Cuándo fue escrito? 536 a 520 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Cautivos que regresaron a Jerusalén
  • ¿Dónde fue escrito? Jerusalén

Autor y fecha.

Poco se sabe de Hageo fuera de su corta profecía. Él es mencionado en Esdras 5:1 y 6:14, en ambas ocasiones asociado con el profeta Zacarías. Las listas de refugiados de Esdras no mencionan nada de Hageo, no hay indicaciones de su parentela o linaje tribal. Tampoco la historia proporciona registro alguno de su ocupación. Él es la única persona en el AT con este nombre, aunque nombres similares aparecen (Gn 46:16; Nm 26:15; 2 S 3:4; 1 Cr 6:30). Además, Hageo 2:3 puede sugerir que él también había visto la gloria del templo de Salomón antes que fuera destruido, por lo que tendría más de setenta años de edad cuando declaró la profecía.  

No hay ambigüedad o controversia acerca de la fecha de la profecía. La ocasión de cada una de sus cuatro profecías se especifica con claridad (1:1; 2:1; 2:10; 2:20), ocurriendo dentro de un lapso de tiempo de cuatro meses en el segundo año (520 a.C.) del rey persa Darío Hystaspes (521-486 a.C.).

Contexto Histórico de Hageo.

Como resultado del decreto de Ciro el Persa (Esd 1:1-4), se le permitió a JUdá regresar de Babilonia a su tierra, bajo el liderazgo civil de Zorobabel, y la guía espiritual de Josué el sumo sacerdote (Esd 3:2). Alrededor de 50.000 judíos regresaron. En el 536 a.C. comenzaron a reconstruir  el templo (Esd 3:1-4:5) pero la oposición de los vecinos y la indiferencia de los judíos causó que la obra fuera abandonada (Esd 4:1-24). Dieciséis años más tarde, Hageo y Zacarías fueron comisionados por el Señor para alentar al pueblo a continuar la reconstrucción del templo, y también a  reordenar sus prioridades (Esd 5:1-6:22).

Como resultado de esto, el templo fue terminado cuatro años más tarde (516 a.C.; Esd 6:15) 

Bosquejo.

  • Llamado a reconstruir el templo, 1:1-15
  • Presencia del Señor y gloria futura del templo, 2:1-9
  • Principios sobre la santidad, 2:10-19
  • Promesa de restauración del linaje de David, 2:20-23

Contenido.

Prioridades erróneas en las vidas de los hijos de Dios conducen al fracaso. A veces que  aun la actividad febril no produce los resultados deseados; si Dios no ocupa el primer lugar en la vida, nunca se obtendrá la verdadera victoria. Hageo fue llamado a predicarle a un pueblo cuyas prioridades no eran correctas. Igual que Zacarías y Malaquías, él ministró a Judá, después del exilio.

Debido a su pecado, Judá estuvo cautiva en Babilonia por setenta años. Después que Medo-Persia derrotó al imperio de Babilonia, a los judíos se les permitió volver a su tierra en el año 538 a.C. Cuando el primer contingente de cautivos liberados llegó, bajo el liderato de Zorobabel, el gobernador civil, y de Josué el sumo sacerdote, con mucho entusiasmo ellos colocaron el cimiento para el nuevo templo, pero dos cosas les estorbaron: Primero, confrontaron gran oposición por parte de unas personas que vivían en la tierra. Segundo, dedicaron mucho tiempo y esfuerzo en construir sus propias casas, lo que hizo que el templo quedará incompleto y sin uso. Ellos “plantaron generosamente, pero su labor sólo resultó en una fracasada cosecha a causa de sequía.” Este fue un tiempo de confusión y miseria.

En el 520 a.C., el pueblo moraba en hogares ya terminados y cómodos, pero sufrían crisis  financiera. El día 19 de agosto Hageo irrumpió en escena con un análisis de sus problemas; los reprendió comparando el estado de sus propias casas con la casa de Dios, que seguía en ruinas. Les desafío a reedificar el templo; los líderes y el pueblo reaccionaron con entusiasmo e inmediatamente comenzaron a construir.

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Maqueta del templo de Jeusalén que existía en tiempos de Jesús.

El 17 de octubre, estando la obra muy avanzada, algunos judíos de mayor edad desanimaron a los trabajadores comparando el templo que ellos construían con el templo de Salomón. En su segundo sermón, Hageo explica que la gloria del templo de Zorobabel sería mayor que la gloria del templo de Salomón.

El 18 de diciembre, el pueblo se preguntaba por qué ellos vivian en crisis y se sentían derrotados, a pesar de que estaban cumpliendo la voluntad de Dios. Hageo les respondió que necesitaban practicar pureza moral; la inmundicia es contagiosa, pero no la pureza. Lo limpio del templo no hace limpios a los trabajadores; pero su propia impureza en realidad amenazaba la pureza del templo. En ese mismo día, Hageo predicó un sermón de estímulo para Zorobabel, asegurándole que él había sido designado por Dios para la tarea que ejecutaba, y la finalizaría.

Hageo, cuyo nombre significa “mi festival,” era un laico que amaba el templo, y predicó sus cuatro sermones, que fueron dichos de una manera sincera y sin ninguna pretensión. El hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón (1 S 16:7; 2 Co 10:7a).

Referencias Proféticas.

Como con la mayoría de los libros de los profetas menores, Hageo termina con promesas de restauración y bendiciones. En el último verso, Hageo 2:23, Dios utiliza un título distintivamente mesiánico en referencia a Zorobabel, “Siervo mío” (Comparar 2 Samuel 3:18; 1 Reyes 11:34; Isaías 42: 1-9; Ezequiel 37:24,25).

A través de Hageo, Dios promete hacer a Zorobabel como un anillo de sellar, lo cual era un símbolo de honor, autoridad, y poder, algo como un cetro de rey, utilizado para sellar cartas y decretos. Zorobabel, como el anillo de sellar de Dios, representa la casa de David y la reanudación de la línea mesiánica interrumpida por el Exilio. Zorobabel restableció el linaje davídico de los reyes que culminará con el reinado de Cristo. Zorobabel aparece en el linaje de Cristo tanto por parte de José (Mateo 1:12), como por el lado de María (Lucas 3:27).

Importancia en la Biblia.

Hageo apremió al pueblo a considerar la reconstrucción del templo como asunto de suma importancia. Con eso estaba enseñando que la adoración verdadera es una cuestión de primer orden. El templo de Jerusalén, una vez reconstruido, volvería ser de primordial importancia como lugar de adoración y sacrificios. Siglos más tarde, Jesús entraría súbitamente a ese templo (Mal 3:1), poco después al morir en el calvario, el velo del templo se rasgó en dos (Lc 23.45), lo que marcaba el hecho de que Cristo se había entregado como sacrificio eterno a nuestro favor.

Carácter de Dios en Hageo.

  • Dios es glorioso: 2:1-9

Cristo en Hageo.

 El libro de Hageo revela el significativo lugar de Zorobabel en la línea mesiánica de David. Su  posición, ilustrada por un anillo de sello (2:23) continúa la línea real de David de la que vendría Cristo. El nombre de Zorobabel aparece entre los ancestros de María (Lc 3:27) y José (Mt 1:12), lo cual demuestra su importancia como medio de injerto de ambas ramas del linaje de Cristo en una misma línea.

Estructura de Hageo.

EXHORTACIÓN A EDIFICAR EL TEMPLO

  • 1:1  Año segundo del Rey Darío 
  • 1:7  Meditad sobre vuestro camino

OYÓ ZOROBABEL Y PUEBLO A DIOS

  • 1:12  La voz de Jehová     

LA GLORIA DEL NUEVO TEMPLO 

  • 2:1  Hageo habla a Zorobabel    

INFIDELIDAD APRENDIDA

  • 2:10  Preguntad a sacerdotes ley        

PROMESA JEHOVÁ A ZOROBABEL

  • 2:20  Hageo habla a Zorobabel  

Fuente:

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