El título se deriva del personaje principal y autor del libro. El significado de su nombre, «salvación», es el mismo del de Josué (Nm 13:8, 16) y Jesús (Mt 1:21). Oseas es el primero de los doce profetas menores. «Menor» se refiere a la brevedad de las profecías en comparación con la longitud de las obras de Isaías, Jeremías y Ezequiel.

- ¿Quién escribió el libro? Oseas
- ¿Cuándo fue escrito? 793 a 686
- ¿A Qquién fue escrito? Israel
- ¿Dónde fue escrito? Samaria
Autor y fecha.
El libro de Oseas es la única fuente de información acerca del autor. Poco se conoce de él y aún menos acerca de su padre, Beeri (1:1). Probablemente, Oseas fue oriundo del reino norteño de Israel, debido a que muestra familiaridad con la historia, circunstancias y topografía del norte (4:15; 5:1, 13; 6:8, 9; 10:5; 12:11, 12; 14:6). Esto haría que él y Jonás fueran los únicos profetas del reino del norte que escribieron. Aunque él se dirigió tanto a Israel (el reino del norte) como a Judá (el reino del sur), identificó al rey de Israel como «nuestro rey» (7:5).
Oseas tuvo un período extenso de ministerio, profetizando 755-719 a.C., durante los reinados de Uzías (790-739 a.C.), Jotam (750-731 a.C.), Acaz (735-715 a.C.) y Ezequías (715-686 a.C.) en Judá, y Jeroboam II (793-753 a.C.) en Israel (1:1). Su larga carrera cubrió a los últimos seis reyes de Israel desde Zacarías (753-752 a.C.) hasta Oseas (732-722 a.C.). El derrocamiento de Zacarías (el último de la dinastía de Jehú) en el 752 a.C. es nombrado como aún futuro (1:4). De esta manera siguió a la predicación de Amós en el norte, y también fue un contemporáneo de Isaías y Miqueas, quienes profetizaron en Judá. 2 Reyes 14-20 y 2 Crónicas 26-32 registran el período histórico del ministerio de Oseas.
Contexto Histórico de Oseas.
Oseas comenzó su ministerio a Israel (también llamado Efraín, de acuerdo a su tribu más grande) durante los días finales de Jeroboam II, bajo cuya guía Israel estaba disfrutando tanto de paz política y prosperidad material, como también de corrupción moral y bancarrota espiritual (2 Reyes 14:23-39). No obstante, después de la muerte de Jeroboam II (753 a.C.), la anarquía prevaleció e Israel declinó rápidamente. Hasta su derrocamiento por parte de Asiria veinte años más tarde, cuatro de los seis reyes de Israel fueron asesinados por sus sucesores. Profetizando durante los días que rodearon a la caída de Samaria, Oseas se enfoca en la desviación moral de Israel (EL libro de Amós) y su rompimiento de la relación de pacto con el Señor, anunciando que el juicio es inminente.
Las circunstancias no estaban mucho mejor en el reino del sur. Usurpando la función sacerdotal, Uzías había sido azotado por la lepra (2 Cr 26:16-21); Jotam toleró las prácticas idólatras, abriendo el camino para que Acaz alentara la adoración de Baal (2 Cr 27:1-28:4). El avivamiento de Ezequías únicamente sirvió para reducir la aceleración de Judá hacia un destino similar al de su hermana del norte. Reyes débiles en ambos lados de la frontera repetidamente buscaron alianzas con sus vecinos paganos (7:11; 2 R 15:19; 16:7) en lugar de buscar la ayuda del Señor
Bosquejo de Oseas.
- Dolor y fidelidad del amor Divino, 1:1-3:5
- Acusación y llamado al arrepentimiento, 4:1-7:16
- Lamentos del Señor y de Oseas, 8:1-14:9
Contenido.
¿Puede alguna persona quedar fuera del amor de Dios? ¿Puede alguna cosa alejar a alguien del amor de Dios? Con un alto costo, a Oseas le fueron dadas, por inspiración divina, las respuestas a éstas preguntas que él registró en su libro (1:1).
A Oseas se le ordenó que se casara con Gomer, quién era virgen cuando se casó, pero después se hizo ramera, así como Israel primero fue fiel, luego infiel (1:2). Bajo las órdenes de Dios, Oseas se casó con Gomer y tuvieron dos hijos y una hija; sus nombres representan la ruptura de su matrimonio (1:3–9). Posteriormente sus nombres fueron cambiados e investidos con nuevas promesas y esperanzas (2:1).
Gomer abandonó definitivamente a Oseas y a sus hijos para juntarse con amantes, quienes ella creía que le sostenían sus lujos (2:5) cuando en realidad era Oseas quien pagaba sus extravagantes gastos (2:8). Oseas y sus hijos suplican a la madre que vuelva a casa (2:2). Rechazando sus súplicas, Gomer se vende en esclavitud, y Oseas, quien todavía la ama, paga el precio de rescate (3:2). El la ayuda durante un período de rehabilitación, luego el matrimonio se reanuda (3:1). Por medio de su mucho amor por su infiel esposa, él se da cuenta de cuánto ama Dios a Israel, su pueblo infiel. Desde la perspectiva del amor de Dios, Oseas le predica al Israel infiel sermones de restauración y de amenaza de juicio, alternadamente.

Oseas profetizó durante el tiempo de los últimos reyes de Judá, por tanto fue un contemporáneo de Amós en Israel y de Isaías y Miqueas en Judá (1:1). El vio el deterioro político y la decadencia moral en cada área de la vida de Israel. La degradación estaba a la orden del día; el pecado dominaba la vida social y espiritual del pueblo. Aunque estaban siendo atacados por Asiria, la corrupción interna de la sociedad de Israel era de mayor peligro que cualquier enemigo externo.
Oseas es el profeta del amor de Dios (11:1, 4; 14:4). Su libro es un recordatorio de que el pecado es semejante a la infidelidad dentro del matrimonio. El que peca se aleja voluntariamente de Dios; sin embargo, Él ha proporcionado perdón y reconciliación por medio de la muerte y resurrección de Cristo. Aunque el conocimiento de Oseas acerca de la provisión de Dios era incompleto, por fe él sabía que Dios reconciliaría a su pueblo consigo mismo. A causa de la muerte de Cristo, tanto el pueblo de Dios como los gentiles que creen en Él, por medio de la fe entran en una relación personal con el Señor en la que no hay acusación (Ro 8:33), ni condenación (Ro 8:1, 34) ni separación del amor de Cristo (Ro 8:35–39).
Referencias Proféticas.
Oseas 2:23 es el hermoso mensaje profético de Dios de incluir a los gentiles como Sus hijos, como también está escrito en Romanos 9:25 y 1 Pedro 2:10. Los gentiles no son originalmente “el pueblo de Dios,” pero a través de Su gracia y misericordia, Él ha dado a Jesucristo, y por la fe en Él somos injertados en el árbol de Su pueblo (Romanos 11:11-18). Esta es una asombrosa verdad acerca de la Iglesia, una que es llamada un “misterio” porque antes de Cristo, el pueblo de Dios era considerado únicamente el pueblo de Israel. Cuando Cristo vino, los judíos fueron endurecidos temporalmente “hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles.” (Romanos 11:25)
Importancia en la Biblia.
La historia del PACTO de Dios y la infidelidad del pueblo, desde la salida de Egipto, se presenta en Oseas con la figura del matrimonio (2.2ss; 11.1). Dios no puede pasar por alto la infidelidad, cuyo fruto es desorden y caos (4.4–6; 8.7; 10.13). La caída de Israel será el resultado final de ese proceso, pero en medio de esta situación, Oseas afirma lo que es el centro mismo de su mensaje: la gracia de Dios disciplina pero no abandona a su pueblo (11.3, 4, 8).
En esa fidelidad inquebrantable descansa la esperanza de la restauración (11.9–11). Solo el amor de Dios puede inducir al arrepentimiento y a la conversión (2.14–23; 6.1–3). El reconocimiento de la misericordia divina hará posible un nuevo trato entre los israelitas (6.6).Oseas habla frecuentemente de un juicio o litigio de Dios con su pueblo (2.2ss; 4:1, 4, 7, 10; 12:2), de clamor (8:2) o de sentencia (2:6, 9, 10–16), recursos literarios que señalan el quebrantamiento del pacto. Pero a menudo el profeta (cuya conciencia de hablar en nombre de Dios es muy clara, como se deduce de su estilo) introduce quejas en las que se expresa la piedad de Dios y del profeta por el pueblo (7:13ss; 8:8ss) y en que Oseas intercede por Israel (9:4).
Lo fundamental del mensaje de Oseas es la relación de Dios con Israel. Oseas ve los mismos males morales y religiosos que su contemporáneo Amós, pero halla la raíz de los mismos en la infidelidad de Israel al pacto. La nación ha abandonado a su esposo y se ha entregado a los dioses cananeos (baales), confiando en ellos, o en su propio poder militar y en alianzas extranjeras (5.13; 7.11; 12.1). Como consecuencia, toda su vida privada y pública se ha corrompido (4:1). Israel no tiene conocimiento de Dios, ha quebrado la relación con Él y no discierne ni sigue su voluntad. En Oseas, más que en ningún otro profeta del Antiguo Testamento, se ve la relación que existe entre su mensaje, su persona, y las experiencias de vida personales y de su pueblo.
El Carácter de Dios en Oseas.
- Dios es accesible: 14:2
- Dios es bueno: 3:5
- Dios es bondadoso: 2:19
- Dios es amoroso: 11:4
- Dios es misericordioso: 2:23; 14:3-4
Cristo en Oseas.
Oseas pinta la relación entre el esposo fiel (Oseas, Dios) y la esposa infiel (Gomer, Israel). La presencia de Cristo en el libro de Oseas es permanente, como Amado y redentor de su pueblo, así como Oseas fue redentor de su esposa Gomer. Oseas también muestra la posición de Cristo como Salvador de su pueblo: «No conocerás pues Dios fuera de mí, ni otro salvador sino a mí» (13:4).
Estructura de Oseas.
DOLOR Y FIDELIDAD DEL AMOR DIVINO
- 1:1 La esposa infiel
- 2:2 Amor de Dios al pueblo infiel
- 3:1 Oseas y la adultera
ACUSACIÓN Y LLAMADO AL ARREPENTIMIENTO
- 4:1 Jehová e Israel
- 5:1 Apostasía de Israel
- 6:1 Insinceridad
- 7:1 Iniquidad y rebelión
LAMENTOS DEL SEÑOR Y DE OSEAS
- 8:1 Idolatría
- 9:1 Castigo por infidelidad
- 11:1 Dios se compadece
- 12:1 Efraín es reprendido
- 13:1 Destrucción predicha
- 14:1 Súplica
Fuente.
- Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org
- Oseas: Adaptado de Indubiblia, www.indubiblia.org
- Notas Personales
- Imágenes: Google