El libro deriva su título del autor cuyo nombre significa «Jehová es salvación», y es semejante a los nombres Josué, Eliseo y Jesús. Isaías es citado directamente en el NT más de sesenta y cinco veces, muchas más que cualquier otro profeta del AT, y mencionado por nombre más de veinte veces.

- ¿Quién escribió el libro? Isaías
- ¿Cuándo fue escrito? 750 a 680 a.C.
- ¿A quién fue escrito? A Judá
- ¿Dónde fue escrito? En Jerusalén
Autor y fecha.
Isaías, el hijo de Amoz, ministró en Jerusalén y sus alrededores como un profeta de Judá durante los reinados de cuatro reyes de Judá: Uzías (llamado «Azarías» en 2 Reyes), Jotam, Acaz y Ezequías (1:1), desde 739-686 a.C. Evidentemente venía de una familia de cierto rango, porque tuvo acceso fácil al rey (7:3) y cercanía a un sacerdote (8:2). Él era casado y tenía dos hijos que llevaban nombres simbólicos «Sear-jasub» («un remanente regresará», 7:3) y «Maher-salal-hasbaz» (apurándose al botín, corriendo a la presa», 8:3).
Isaías fue contemporáneo de Oseas y Miqueas. Segunda de Crónicas 32:32 registra que también escribió una biografía del rey Ezequías. El profeta vivió por lo menos hasta el 681 a.C. cuando escribió el relato de la muerte de Senaquerib (37:38). La tradición cuenta que encontró su muerte bajo el rey Manasés (695-642 a.C.) al ser cortado en dos con una sierra de madera (He 11:37).
Contexto Histórico de Isaías.
Durante el reinado próspero de Uzías de cincuenta y dos años (790-739 a.C.), Judá se desarrolló y llegó a ser un fuerte estado comercial y militar con un puerto para el comercio en el Mar Rojo y la construcción de muros, torres y fortalezas (2 Cr 26:3-5, 8-10, 13-15). Sin embargo, el período fue testigo de un declive espiritual de Judá. La caída de Uzías fue el resultado de su intento por asumir los privilegios de un sacerdote y quemar incienso sobre el altar (2 R 15:5; 2 Cr 26:20, 21).
Su hijo Jotam (750-731 a.C.) se encargó del reino ante la muerte de su padre. Asiria comenzó a emerger como una potencia internacional bajo Tiglat-pileser (745-727 a.C.) mientras que Jotam era rey (2 R 15:19). Judá comenzó a recibir oposición por parte de Israel y Siria al norte durante su reinado (2 R 15:37). Jotam fue un constructor y guerrero como su padre, pero la corrupción espiritual se mantenía en la tierra (2 R 15:34, 35; 2 Cr 27:1, 2).
Acaz tenía veinticinco años cuando comenzó a reinar en Judá y reinó hasta los cuarenta y uno (2 Cr 28:1, 8; 735-715 a.C.) Israel y Siria formaron una alianza para combatir la amenaza Asiria, pero Acaz rehusó participar en aquella alianza (2 R 16:5; Is 7:6). Por esto, los vecinos del norte amenazaron derrocarlo y la guerra comenzó (734 a.C.). Con pánico, Acaz busco al rey de Asiria para encontrar ayuda (2 R 16:7) y el rey asirio con gusto respondió saqueando a Gaza, llevando a toda Galilea y Galaad en cautiverio, finalmente capturando Damasco (732 a.C). La alianza de Acaz con Asiria llevó a que él metiera un altar pagano en el templo de Salomón (2 R 16:10-16; 2 Cr 28:3). Durante su reinado (722 a.C.), Asiria capturó a Samaria, capital del reino del norte, y llevó a muchas de las personas más capaces de Israel a la cautividad (2 R 17:6, 24).
Ezequías comenzó a reinar en Judá en el 715 a.C. y continuó por veintinueve años hasta 686 a.C. (2 R 18:1, 2). La reforma era una prioridad cuando se volvió rey (2 R 18:4, 22; 2 Cr 30:1). La amenaza de una invasión Asiria forzó a que le prometiera un pesado tributo a ese poder oriental. Ezequías se enfermó seriamente con una enfermedad incurable, pero él oró y Dios en su gracia extendió su vida por quince años (2 R 20; Is 38).
Cuando Asiria se debilitó por sus contiendas internas, Ezequías rehusó pagarle más tributo (2 R 18:7). Entonces Senaquerib, rey de Asiria, invadió las áreas de la costa de Judá, marchando hacia Egipto. En el proceso aplastó a varios pueblos de Judea, robando y llevando a muchas personas a Asiria. Mientras sitiaba a Laquis, envió un contingente para sitiar a Jerusalén (2 R 18:17-19:8; Is 36:2-37:8). No obstante, la expedición fracasó, pero en un segundo intento envió mensajeros a Jerusalén demandando que se rindieran de manera inmediata (2 R 19:9; Is 37:9). Asesorado por Isaías, Ezequías negó a rendirse; entre tanto el ejército de Senaquerib cayó debido a un desastre repentino, él regresó a Nínive y nunca más volvió a amenazar a Judá.
Bosquejo.
- Los capítulos 1 al 35 contienen anuncios del juicio de Dios sobre el pueblo.
- Los capítulos 36 al 39 contienen un intervalo histórico, con frecuencia llamado “El libro de Ezequías.”
- Los capítulos 40 al 66 ofrecen un mensaje de consuelo para el pueblo de Dios.
Contenido.
Isaías es llamado el “príncipe de los profetas.” La visión que tuvo del Señor como alto y sublime (6:1) y la consecuente opinión de sí mismo como un hombre de labios inmundos (6:5), y su percepción del lugar que la nación tenía en los asuntos del mundo, prepararon a Isaías para el papel al que Dios lo había llamado. No sólo era un gran profeta; también era un importante consejero político entre los hombres de estado, y había hecho llamados a reformas sociales y avivamiento espiritual.
Las profecías de Isaías presentan el cuadro de mayor diversidad del Mesías de todo el Antiguo Testamento. Contienen mucha información acerca de su primera y segunda venida. De importancia especial es la presentación que Isaías hace del Siervo Sufriente, que alcanza su punto culminante en Isaías 52:13 a 53:12 y es el relato más detallado de los sufrimientos de Cristo encontrado en el Antiguo Testamento. Este es citado o aludido 85 veces en el Nuevo Testamento.

El tema del libro de Isaías es la salvación (la palabra aparece 26 veces). La maravillosa promesa de la venida del Redentor se repite en 7:14 y 9:6, 7. El propósito del libro es el de llevar a la gente pecadora al Mesías, cuya muerte compró la salvación para todo el que venga a Él (53:4–6; 55:1–2).
Referencias Proféticas.
La imagen del capítulo 53 es conmovedora y profética y contiene un cuadro completo del Evangelio. Jesús fue despreciado y rechazado (v.3; Lucas 13:34; Juan 1:10-11), azotado por Dios (v.4; Mateo 27:46), y herido por nuestras rebeliones (v.5; Juan 19:34; 1 Pedro 2:24). Por medio de Su sufrimiento, Él pagó el castigo que nosotros merecíamos y se convirtió por nosotros en el último y perfecto sacrificio (v.5; Hebreos 10:10). Aunque Él fue sin pecado, Dios puso en Él nuestro pecado, y nosotros fuimos hechos justicia de Dios en Él (2 Corintios 5:21).
Importancia en la Biblia.
De Isaías 1–39. Muchos de los temas predilectos de Isaías se encuentran ya en su visión inaugural (6:1–13), sobre todo en su énfasis en Jehová como “Santo de Israel”, título que aparece unas veinticinco veces en todo el libro, pero solo cinco veces en los demás libros del Antiguo Testamento. La preocupación por la realidad de un Dios santo condujo a una conciencia del pecado, tanto en el culto (1:10–17) como en la vida social y política de la nación (3; 5; 7
Profetizó el nacimiento milagroso del Mesías (7:14 ), quien sería verdaderamente humano 9:6; 11:1), y a la vez “Dios fuerte” ( 9:6 ), cuyo reinado universal de perfecta justicia y paz (9:7; 11:2–9) se cumpliría solamente en Cristo
De Isaías 40–55. Esta sección se caracteriza por una viva esperanza de la salvación inminente, un nuevo éxodo, esta vez del cautiverio babilónico (40:3ss; 43: 16–21; 48:20s ; 51:10; 52.12, etc.). Domina también en estos capítulos la esperanza de un nuevo MOISÉS.
De Isaías 56–66. En esta sección muchos de los poemas se dirigen al pueblo que está otra vez en la Tierra Santa (56:8); el templo se ha reedificado y se ofrecen sacrificios (56:5–7); los días de ayuno son comunes. Se insiste en la observancia del sábado (58:13–14), la humildad (57:15; 61.2ss, etc.) y la misericordia hacia los pobres (58:6, 7, 9, 10). Dios se presenta como santo y justo tanto en la restauración de su pueblo como en el castigo eterno de los impíos (57:15; 60:9, 14; 66:24 ).
El Carácter de Dios en Isaías.
- Dios es accesible: 55:3, 6
- Dios es eterno: 9:6
- Dios es fiel: 49:7
- Dios es glorioso: 2:10; 6:3; 42:8; 48:11; 59:19
- Dios es santo: 5:16; 6:3; 57:15
- Dios es justo: 45:21
- Dios es bondadoso: 54:8, 10; 63:7
- Dios es Luz: 60:19
- Dios es paciente: 30:18; 48:9
- Dios es amoroso: 38:17; 43:3, 4; 49:15, 16; 63:9
- Dios es misericordioso: 49:13; 54:7, 8; 55:3, 7
- Dios es poderoso: 26:4; 33:13; 41:10; 43:13; 48:13; 52:10; 63:12
- Dios cumple sus promesas: 1:18; 43:2
- Dios provee: 10:5-17; 27:3; 31:5; 44:7; 50:2; 63:14
- Dios es justo y recto: 41:10
- Dios es verdadero: 25:1; 38:19; 65:16
- Dios no tiene igual: 43:10; 44:6; 46:5, 9
- Dios es uno: 44:6, 8, 24; 45:5-8,18, 21, 22; 46:9-11
- Dios es inescrutable: 40:28
- Dios es sabio: 28:29; 40:14, 28; 42:9; 44:7; 46:10; 66:18
- Dios se aíra: 1:4; 3:8; 9:13, 14, 19; 13:9; 26:20; 42:24, 25; 47:6; 48:9; 54:8; 57:15, 16; 64:9
Cristo en Isaías.
El libro de Isaías constituye uno de los más asombrosos ejemplos de la profecía mesiánica en el AT. Con vívidas imágenes Isaías nos brinda el cuadro del futuro Cristo como Siervo Sufriente, quien «como cordero fue llevado al matadero» (53:7) y que «justificará… a muchos, y llevará las iniquidades de ellos» (53:11).
Otras profecías mesiánicas que hallamos en el AT incluyen 7:14 (Mt 1:22, 23); 9:1-2 (Mt 4:12-16); 9:6 (Lc 2:11; Ef 2:14-18); 11:1 (Lc 3:23, 32; Hxh 13:22, 23) 11:2 (Lc 3:22); 28:16 (1P 2:4-6); 40:3-5 (Mt 3:1-3); 42:1-4 (Mt 12:15-21); 42:6 (Lc 2:29-32); 50:6 (Mt 26:67; 27:26, 30), 52:14 (Fil 2:7-11); 53:3 (Lc 23:18; Jn 1:11; 7:5); 53:4, 5 (Ro 5:6, 8); 53:7 (Mt 27:12-14; Jn 1:29; 1P 1:18, 19); 53:9 (Mt 27:57-60); 53:12 (Mt 15:28); 61:1 (Lc 4:17-19, 21).
Bosquejo de Isaías.
CENSURA Y PROMESA
- 1 al 35 Anuncios del juicio de Dios sobre el pueblo.
- 1:1 Nación pecadora y redención
- 2:1 Reinado y Juicios a Jerusalén
- 5:1 La viña y malvados
- 6:1 Visión y llamamiento de Isaías
PROMESA SOBRE EMMANUEL
- 7:1 Isaías, Acaz Jehová vuestro temor
- 9:1 Mesías, Asiria instrumento
- 11:1 Reinado del Mesías
JUICIO A LAS NACIONES
- 15:1 Moab y Damasco
- 18:1 Etiopía, Egipto, Conquista
- 21:1 Profecía Duma, Arabia, Eleaquin, Tiro
JUICIO GENERAL Y PROMESA
- 24:1 Juicio y Alabanza
- 26:1 Protección de Jehová
JUICIO A ISRAEL
- 28:1 Efraín redención de Israel
- 30:1 Gracia Israel, Juicio Siria
- 32:1 El Rey justo
JUICIO GENERAL Y PROMESA
- 34:1 Jehová contra naciones
- 35:1 Futuro glorioso de Sión
- 36:1 Invasión de Senaquerib
- 37:1 Judá librado de Senaquerib
- 38:1 Ezequías
MENSAJE DE CONSUELO AL PUEBLO DE DIOS
- 40:1 Jehová consuela a Sión
- 41:1 Seguridad para Israel
- 42:1 Siervo de Jehová
- 43:1 Jehová el redentor
- 45:1 Jehová y juicios a Babilonia
- 48:1 Infidelidad de Israel
- 49:1 Israel siervo de Jehová
- 50:1 Jehová consuela
- 52:1 Dios liberta sufrimiento del siervo
- 54:1 Amor de Jehová a Israel
- 57:1 Fin idolatría Israel
- 58:1 Ayuno y confesión de Israel
CONCLUSIÓN
- 60:1 Futura gloria de Sión
- 63:1 Venganza y misericordia de Jehová
- 65:1 Nueva tierra y Juicio de Jehová
Fuente.
- Biblia: Versión RVR60, tomada de www.biblegateway.org
- Isaías: Adaptado de Indubiblia, www.indubiblia.org
- Notas personales
- Imágenes: Google
Isaías ha sido llamado el profeta mesiánico y el profeta evangélico. Profetizó para todas las épocas al predecir tanto la primera como la segunda venida de Cristo. El mensaje de Isaías es tan poderoso hoy como lo fue en su tiempo; llamó a sus contemporáneos a dejar de practicar la injusticia social, la tolerancia carnal, a abandonar su confianza en la carne y la hipocresia de su religiosidad formal.
Dios le bendiga.
Me gustaMe gusta