NEHEMÍAS

Nehemías, que significa «Jehová consuela», es un famoso copero que ejerció su oficio en la corte del rey Artajerjes, monarca del Imperio Persa. Tal como con los libros de Esdras y Ester, titulados de acuerdo a sus personajes centrales, el libro relata acontecimientos selectos de su liderazgo, y fue titulado con su nombre. Tanto la Septuaginta griega (LXX) como la Vulgata latina nombraron a este libro «Segundo de Esdras». Aunque los dos libros de Esdras y Nehemías están separados en la mayoría de las Biblias en español, es posible que en algún momento pudieron estar unidos formando un solo libro como lo están en la actualidad en los textos hebreos. Los escritores del Nuevo Testamento no citan a Nehemías. 

Bodegón con vino, uvas y copa de estilo antiguo. | Foto Premium
Nehemías era copero del rey.
  • ¿Quién escribió el libro? Nehemías o Esdras
  • ¿Cuándo fue escrito? 445 a.C.
  • ¿A quién fue escrito? Judíos
  • ¿Dónde fue escrito? Jerusalén

Contexto Histórico de Nehemías.

Durante la cautividad de los judíos, el liderazgo del imperio mundial cambió de manos, de los babilonios a los persas (alrededor del 539 a.C; Dn 5), después de lo cual Daniel recibió la mayor parte de su revelación profética (c.p. Dan 6, 9-12). El libro de Esdras comienza con el decreto de Ciro, un rey persa, permitiendo el regreso del pueblo de Dios a Jerusalén para reconstruir la casa de Dios (alrededor del 539 a.C.), y narra el establecimiento del calendario nacional de Judá de festividades y sacrificios. Zorobabel y Josué guiaron el primer regreso (Esd 1-6) y reconstruyeron el templo. Ester da un vistazo de los judíos que se quedaron en Persia (alrededor del 483-473 a.C.) cuando Amán intentó eliminar a la raza judía. Esdras 7-10 relata el segundo regreso guiado por Esdras en el 458 a.C. Nehemías relata el tercer regreso para reconstruir el muro alrededor de Jerusalén (alrededor del 445 a.C.).

En ese entonces en la historia de Judá, el Imperio Persa dominaba el Oriente Medio. Su administración de Judá, aunque llevada a cabo con una mano flexible, tenía en mente rebeliones o cualquier señal de insurrección por parte de sus vasallos. Reconstruir los muros de ciudades conquistadas presentaba una amenaza visible para la administración central persa. Solo a una persona de  confianza del rey se la podía confiar para tal operación.

En el punto más crítico de la revitalización en Judá, Dios levantó a Nehemías para llevar a cabo una de las responsabilidades de mayor confianza en el imperio: ser el copero y confidente del rey. La vida bajo el rey persa Artajerjes (alrededor del 464-423 a.C.) tenía sus ventajas para Nehemías; así como José, Ester y Daniel, él había alcanzado un papel significativo en el palacio que en ese entonces gobernaba al mundo antiguo, una posición a partir de la cual Dios lo podía usar para guiar la reedificación de los muros de Jerusalén a pesar de sus implicaciones para el control persa de esa ciudad. 

Autor y fecha.

Aunque gran parte de este libro fue claramente extraído de los diarios personales de Nehemías y escrito desde la perspectiva de Nehemías en primera persona (1:1-7:5; 12:27-43; 13:4-31), tanto las tradiciones judías como cristianas reconocen a Esdras como el autor. Esto está basado en evidencia externa de que Esdras y Nehemías eran originalmente un libro como se refleja en la LXX y la Vulgata; también está basada en evidencia interna tal como el tema continuo de «la mano de Jehová» el cual domina tanto a Esdras como a Nehemías y el papel del autor como un sacerdote-escriba.

Como un escriba, él tenía acceso a los archivos reales de Persia, los cuales explican la multitud de documentos administrativos que  se encuentran registrados en los dos libros, especialmente en el libro de Esdras. A muy pocas personas se les habría permitido tener acceso a los archivos del Imperio Persa, pero Esdras fue la excepción (Esd 1:2-4; 4:9-22; 5:7-17; 6:3-12).

Bosquejo del Libro:

  • Reconstrucción de los muros, 1:1-6:19
  • Reconstrucción de la comunidad, 7:1-13:31

Contenido.

El libro de Nehemías muestra cuánto puede lograr Dios a través de la fidelidad y generosidad de los suyos. También demuestra cómo afrontar los grandes desafíos a pesar de las dificultades y peligros aparentemente infranqueables.

Históricamente, una nación desposeída de su tierra raras veces tiene una segunda oportunidad de lograr su soberanía. Pero Judá es una espléndida excepción a esto porque después de haber sido completamente vencida por los babilonios y desterrados a la fuerza, tuvo la oportunidad de volver a su patria cuando el rey persa, Ciro, conquistó a Babilonia. En el año 444 a.C. Nehemías dirigió esta tercera fase del regreso.

Nehemías llegó a ser un funcionario público en la corte persa y alcanzó el puesto de copero de Artajerjes I (1:11), lo cual era una posición de confianza y honor. Estando en cumplimiento de esa función, le llegaron noticias acerca de las condiciones en Judá (1:2–3). Las puertas y la muralla de Jerusalén estaban en ruinas, por lo que la ciudad estaba indefensa (1:3b) y el pueblo se encontraba en desesperación (1:3a).

Movido por el deseo de rectificar las horribles circunstancias en Judá, Nehemías oró para que Dios le diera el privilegio de emprender la reedificación, aunque sabía que una licencia para ausentarse sería difícil de conseguir (1:5–11). A través del dolor y del ayuno, se alteró la apariencia de Nehemías al punto que el rey Artajerjes le preguntó la causa de su problema (2:1–2). Después de oír su contestación, inmediatamente Artajerjes le permitió volver a Judá para aliviar la situación (2:1–10).

Consciente de la provisión de Dios y apoyado por la autoridad imperial, Nehemías viajó a Judá; entregó a los líderes persas la carta donde Artajerjes lo autorizó a viajar. Tres días después de su llegada Nehemías inspeccionó la situación (2:11–20). Para comenzar el proyecto, dividió a los trabajadores en equipos, cada uno con la responsabilidad de una sección de la muralla (3:1–32).

Sambalat, Tobías y Guesem, enemigos de Nehemías - Protestante Digital
Ruinas del muro de Jerusalén.

Mientras construían, los enemigos bajo la dirección de Sanbalat y Tobías, ridiculizaron a Nehemías y sus trabajadores (4:1–23). Cuando esta táctica falló, ellos formaron una coalición oficial para detener la obra; pero Nehemías afrontó sus amenazas poniendo a la mitad de los trabajadores de cada equipo a que continuarán construyendo mientras que la otra tenía armas para defender a quienes trabajaban.

Durante esta emergencia nacional, los oportunistas judíos trataron de aprovecharse financieramente de la gente pobre del pueblo, pero Nehemías los confrontó directamente (5:1–13). Sanbalat y sus socios continuaron con sus malas intenciones al pretender que querían negociar; pero luego hicieron declaraciones falsas contra Nehemías (6:1–14). Pero él continuó firmemente, y las murallas fueron terminadas dentro de seis meses (6:15–19).

Nehemías fue asistido por Esdras, quien dirigió al pueblo en la lectura de la ley (7:73b–8:18). Esdras y ciertos levitas tuvieron la oportunidad de explicar la ley a los ciudadanos de Jerusalén. Esta nueva entrega a la Palabra de Dios produjo un avivamiento en Jerusalén y en todo Judá (9:1–10:39). En el año 432 a.C., Nehemías fue llamado a volver a Persia para que reasumiera sus responsabilidades en el palacio. Poco después de su partida el pueblo de Judá volvió a sus caminos antiguos. Nehemías regresó una vez más a Judá en el 420 a.C. e hizo otras reformas (13:4–31). Él escribió su libro después de estos eventos. El ministerio de Nehemías se extendió hasta el 409 a.C.

Nehemías insistió en la pureza espiritual del pueblo. Él no sólo era un hombre de acción, sino también un hombre de oración. En Nehemías se nota el lugar que la oración ocupa en la renovación espiritual (1:6, 11; 2:4; 4:9; 9:5–37; 11:17; 13:22, 29, 31). Él es un modelo de una vida vivida en total dependencia en Dios. ¡Acuérdate de mí, Dios mío, para bien! (13:31) es una oración que al Señor le agrada contestar a los creyentes que le buscan seriamente.

Referencias Proféticas.

Nehemías era un hombre de oración y él oró apasionadamente por su pueblo (Nehemías 1). Su celosa intercesión por su pueblo ante Dios, prefigura a nuestro gran Intercesor, Jesucristo, quien oró fervientemente por Su pueblo en Su oración como Sumo-sacerdote en Juan 17. Tanto Nehemías como Jesús tenían un profundo amor por el pueblo de Dios, el cual derramaban en oración a Dios, intercediendo por ellos ante el trono.

Importancia en la Biblia.

Nehemías es un ejemplo de un líder valiente e ingenioso. A pesar de miles de dificultades, alentó al pueblo a ponerse a trabajar (2:18). Lo rápido que terminó la reconstrucción de los muros ha sido una inspiración para creyentes a través de los siglos que han tenido que emprender tareas de titanes para la gloria de Dios. 

Nehemías también nos enseña que la oración es de vital importancia para los seguidores de Dios. En momentos de gran dificultad, Nehemías oró en busca de dirección divina (1:5-11; 2:1-20; 4:14; 6:9-14), como debemos hacerlo nosotros cada vez que estemos frente a una decisión importante o una encrucijada.

El Carácter de Dios en Nehemías.

  • Dios es glorioso: 9:5
  • Dios es bueno: 1:10; 2:8, 18; 9:35
  • Dios es bondadoso: 9:17
  • Dios es paciente: 9:30
  • Dios es misericordioso: 9:17, 27
  • Dios es poderoso: 1:10
  • Dios provee: 9:6
  • Dios es justo: 9:8
  • Dios es uno: 9:6
  • Dios es sabio: 9:10

Cristo en Nehemías.

El libro  de Nehemías muestra la reconstrucción de la ciudad de Jerusalén y el reavivamiento del pueblo. Pero Israel seguía esperando la venida de un rey. Cristo el Mesías completa esta restauración de Israel como el muy esperado Rey de los Judíos (Mt 27:11)

Estructura de Nehemías.

RECONSTRUCCIÓN DE MUROS

  • 1:1  Oración de Nehemías por Jerusalén
  • 2:1  Artajerjes envía Nehemías a Jerusalén
  • 3:1  Reparto del trabajo        
  • 4:1  Precauciones contra enemigos
  • 5:1  Eliminación de la usura
  • 6:1 Maquinación de los adversarios

RESTABLECIMIENTO DE LA COMUNIDAD

  • 7:1 Designación de dirigentes
  • 7:5  Los que volvieron con Zorobabel     
  • 7:73b  Esdras lee la ley al pueblo
  • 9:1  Esdras confiesa pecados de Israel
  • 9:38  Pacto del pueblo obediencia
  • 11:1  Los habitantes de Jerusalén 
  • 12:27  Dedicación del muro  
  • 13:1  Reformas de Nehemías

Fuente.

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